AVERY
—¿Logan? Deberías acompañar a Avery a casa, es muy noche ya —le dice Jasper a Logan. Este solo me mira sin parpadear y asiente. La tensión entre ambos era más que visible.
—Está bien. Vamos.
Me despedí de los demás y empezamos a caminar a casa. No estábamos lejos. En fin, no quería seguir haciéndome ilusiones con Logan, parece tener algún tipo de problema conmigo. En el camino no dijimos nada y cuando llegamos a casa suspiró, hablando por fin.
—Lo siento por todo, Avery. A veces ni yo mismo me entiendo.
Lo miré.
—Vale, no hay problema —le digo, queriendo irme escaleras arriba pero me sostuvo el brazo.
—Hay algo que no me deja en paz —murmura—eres tú. Te has convertido en una persona que no se sale de mi cabeza. Te miro, sales con ese chico, no me gusta.
—¿Que? —no podía creer que estuviera hablando sobre Lane.
—Logan, Lane y yo somos amigos.
—¡Pero no me gusta! Me muero de celos, Avery.
Abrí los ojos como platos al escuchar eso.
—Así como oyes. Me muero de celos pensar que el y yo... que el si puede tenerte, Avery. Yo estoy acá solo imaginado como seria follarte y besarte.
Me quedé sin aliento en ese momento, tratando de procesar lo que Logan me había dicho. Jamás había sido tan franco. Trague grueso en ese momento, tratando de gesticular palabras.
—¿Por qué no lo haces? Hazlo entonces.
Logan pareció captar mi aprobación y de inmediato se lanzó a mis labios para besarlo. Su beso fue intenso, sentí una oleada de calor en ese momento. Fuego puro. Logan me cargo en sus brazos y me llevó escaleras arriba, a su habitación. Me acostó en la cama, la luz estaba apagada. Sentí sus caricias en todo mi cuerpo, se me escaparon jadeos, tenía muchas ganas. A pesar de que no era mi primera vez la sentía como eso, la primera vez no fue agradable que digamos.
Logan me beso con pasión, con mucho deseo. Como si desde hace tiempo lo deseara. Yo también lo deseaba. Quería sentirlo dentro de mi.
—Mierda —murmuró—Es hora.
—¿Que? —cuestione sin entenderle. Logan me puso de espaldas, escuché cómo abrió su cajón de la mesa. —¿Qué pasa?
—Avery, no tienes que hacer esto si no quieres —me dice. Me giro para verlo con la poca claridad que hay y le tomo la cara.
—Yo quiero —le hago saber segura. Logan sonrió y se quitó su ropa. Me acarició el cuerpo, me besó todo. Sentí que sacó unos condones de su caja y se lo puso. Al inicio me dolió mucho pero mientras iba penetrado empecé a sentir muy bien. Logan me hizo el amor de forma romántica, apasionada y salvaje.
•
Estaba dormida en la habitación de Logan, sentía sus brazos alrededor de mi cuerpo. Se sentía muy bien. Logan empezó a tener su pesadilla. Estaba sudando y moviéndose se un lado para otro.
—No, no te atrevas —murmuro.
—¿Logan? —intente removerlo pero estaba muy dormido. —Logan, despierta.
Me conmovió verlo así. No me gustaba que estuviera sufriendo.
—¡No! —exclamó, luego me tomó del cuello y empezó a asfixiarse.
—¡Lo...gan! —intenté zafarme. Parecía seguir dormido. —¡LOGAN! —logre gritar, pareció reaccionar y me soltó rápidamente. Me quité de la cama tosiendo, su agarre había sido fuerte. —¿Qué te pasa?
—Avery, lo siento mucho, yo no...
—¿Qué es lo que pasa contigo? ¿Por qué las pesadillas? —quise saber. Me preocupaba, no me importaba que me estuviera a punto de asfixiar sino el. No parecía estar bien. Sus pesadillas eran constantes. —¿Te hicieron daño en la cárcel?
—No es eso, Avery. Son muchas cosas que no vas a comprender. —suspiró. Encendió la luz y empezó a caminar por la habitación dando vueltas. —No tiene nada que ver contigo.
—Lo se, si necesitas desahogarte un día aquí estoy yo. Puedes contar conmigo. —le digo, acercándome.
—Claro. Deberías irte a dormir a tu habitación —me dice entonces y eso me desilusiono un poco. —No quiero hacerte daño de nuevo. De ninguna forma. —aclara y yo asiento.
—Claro, está bien. Espero puedas dormir bien, Logan. —me incline para darle un beso en su mejilla, tomé mis cosas y me fui a mi habitación.
Casi no pude dormir pensando en que si Logan estará teniendo más pesadillas o pudo dormir bien. Si hubiera algo que pudiera hacer para ayudarlo lo haría sin dudarlo.
•
A la mañana siguiente desperté con la esperanza de ver a Logan en el desayuno. Fui al baño y noté marcas rojas en mi cuello. No puedo creer que me haya dejado marcas de anoche. Son de cuando casi me asfixia. Me duché y me vestí. Hoy sólo trabajaba hasta medio día y por la tarde vería a Renata en el restaurante.
Bajé a desayunar pero no había nadie. ¿Seguirá dormido Logan? Quise ir a su habitación pero decidí que no. Hice un desayuno para los tres, desayuné yo y luego me fui al trabajo.
•
Me sentía mi cuerpo diferente. No dejaba de recordar la noche anterior con Logan y la forma en que me hizo el amor. Estaba trabajando de mejores ánimos.
—¿Por qué tan sonriente? —me pregunta Lupe.
—Hoy es un buen día —le digo.
—Ya veo. Que bueno que al menos tú tienes buenos días —me guiña el ojo.
Lane está trabajando animadamente así que me acerco a él.
—Hola —le digo sonriente.
—Hola, Avery. ¿Qué tal la mañana?
—Bien. Ha estado un poco vacío hoy.
Asiente.
—A veces suelte pasar, pero vendrán días en que no tendrás ni un minuto para descansar así que aprovecha estos días.
—Me pregunto si irás a cenar.
—Claro, había quedado con tu hermano.
—Vale, es mi turno de irme así que nos vemos después. —me despedí de el. Era medio día ya. Dejé el delantal en su lugar y salí de la cafetería.
•
Renata estaba esperándome en la mesa de siempre.
—Hola —me dice—¿qué tal el trabajo?
—Bien. ¿Cómo sobrellevas lo de Masón? ¿Va todo bien?
Asintió.
—En esas estamos. Ya casi no pienso en el. Era mejor así.
—Te vas a acostumbrar a estar sin el —le digo.
—Pienso que me voy a dar un tiempo sola. Quiero estar soltera, conocerme más a mi misma, darme mi lugar. No quiero conocer a nadie por ahora —me dice.
—Eso es una buena idea —empiezo a ojear el menú para pedir algo de comer. —Yo he estado sola un buen tiempo y creo que ha sido lo mejor.
—Siento algo especial en ti —murmura—anoche te vi irte con Logan, siento que pasó algo entre ustedes —sonrió.
—¿Qué podría pasar?
—No lo sé, solo acostarse juntos. Los moretones en tu cuello me dicen que la noche de pasión estuvo muy buena.
Sonreí. Pero los moretones no eran precisamente por el sexo.
—A ti no te puedo mentir. Si, hemos tenido sexo.
—¡No lo puedo creer, Avery! —chillo—Te acostaste con tu enemigo.
—Shhh baja la voz.
—Lo siento pero es que parece que se te olvidó todo lo que te hizo.
—No se me olvida pero Logan me ha pedido disculpas.
—Hmm pues una simple disculpa no basta. Deberías hacerle lo mismo.
—¿Qué? Hacer que se enamore de mi para luego romperle el corazón —sonreí.
Ella asintió.
—No lo creo.
Llegó el mesero y pedimos algo para comer.
—¿Avery?
Eleve la vista a Logan, quien estaba de pie frente a mi.
—Logan, ¿qué haces aquí?
—Solo vine a comer y te encontré. Que bonita casualidad.
—Ah... si, eso creo.
—¿Vas a casa? Justo voy saliendo para allá.
Logan se ve tan guapo con la luz del sol. Su cabello rubio avellana se ve tan sexy así, cayéndole por la frente. La que se va a terminar enamorando de Logan de nuevo voy a ser yo.
—Si... voy para allá —dije sin pensar.
—Avery —murmuró Renata.
—Renata, nos vemos después.
Ella me fulmino con la mirada. Logan y yo empezamos a caminar a casa tranquilos, hablando de cualquier cosa. Cuando llegamos se sienta en el sofá.
—¿Qué ha pasado anoche? —quise saber.
—¿De que?
—Bueno... hemos tenido... ya sabes —me puse nerviosa—... eso.
—Avery, ha sido muy bueno...
—¿Bueno?
—Si, me siento culpable por lo que pasó después. Lo siento. Jamás quise lastimarte, de ninguna forma.
—Yo eso lo sé, de verdad. Ni te juzgo. Es solo que me gustaría saber... —el timbre de casa me interrumpe asi que me voy a abrir la puerta.
Una mujer está allí.
—Hola, buenas tardes. ¿Aquí vive Logan?
Asentí.
Logan se puso de pie y vino hacia acá.
—¿Tara?
—¿Así es como llamas a tu madre?