AVERY
Por la noche Jasper llego de trabajar y yo lo recibí con una cena. Al menos para agradecerle por su hospitalidad. Me sentía muy bien el día de hoy, sentía que ese trabajo sería mío.
—Hola, Jasper. No te voy a dejar ir a tu habitación hasta que comas —le dije, haciendo que se sentara.
—Vaya, ¿por qué has hecho esto?
—Solo quería agradecerte por todo. Me dejaste quedar en tu casa, estás manteniéndome, ahora me das el dato de ese nuevo trabajo. De hecho fui hoy y solo estoy esperando que me llamen para contratarme.
—Vas a ver que te van a llamar —me dice entusiasmado también. En eso entra Logan a la cocina. —¿Vas a cenar con nosotros Logan?
Pues no he hecho comida para el pero supongo que hay suficiente para que también pueda comer.
—No, no he sido invitado —dice—provecho. —salió de la cocina solo con una botella de agua. Se veía sudado, como si estuviera agitándose o haciendo ejercicios.
—Lo siento —le digo—no sabía que seguía en la casa por eso no le he dicho nada.
—Está bien. —le resta importancia.
Jasper y yo cenamos mientras platicábamos de cualquier cosa. Me gustó tener esa cena con el, me hizo sentir mejor. Luego de cenar me quedé lavando los platos y arreglando un poco la cocina. Me aburría sin hacer nada. Eran casi las diez de la noche, el clima se había puesto bastante ventoso, parece que venía una tormenta.
—Ah, sigues aquí. Pensé que la cocina ya estaba sola —murmura Logan a mis espaldas.
—¿Necesitas algo? —pregunte—quizás pueda ayudarte.
—No, solo hacer mi cena —explica.
—Oh... pensé que ya habías cenado. He guardado todo.
—Da igual, luego lo ordeno yo. —empezó a sacar algo de carnes y condimentos. Era muy tarde para cenar algo tan pesado como carne. Pero da igual, es Logan y su vida, el verá que hace.
—Parece que viene una tormenta —murmuro mirando por la ventana como se mecían los árboles y los relámpagos iluminaban el patio.
—Ujum —contesta por obligación, se sentía.
—Bueno, entonces te dejo para que cenes tranquilo —me dirijo a la puerta—y de nuevo lo siento por no haberte invitado a cenar, la verdad no pensé que fueras a aceptar. Para la próxima. Buenas noches —salí sin esperar una respuesta. Siempre que estaba con Logan me ponía muy nerviosa, tenía algo ese chico que me hacía sentir así. Mi corazón latía más a prisa en este momento.
Negué con la cabeza para deshacerme de todos esos pensamientos y me fui a dormir.
•
Los días siguientes fueron un suplicio, siempre esperé por un mensaje o una llamada de la cafetería para que me dieran una respuesta buena. Para que me dijeran que me habían contratado, que podía empezar hoy mismo si quisiera. Pero no pasaba nada. Así que decidí presentarme cada día en la cafetería con el poco dinero que me quedaba de los veinte dólares que me había encontrado. Compraba un café, el café más barato y me quedaba un momento allí, tomándole y fingiendo hacer algo en mi celular cuando solamente estaba allí para ver si me decían algo.
Pero Guadalupe, solo me saludaba como a otra clienta más y eso era todo. Al jefe no lo había visto esos días. Era obvio que no era la única que había solicitado el trabajo pero al menos esperaba que me dieran una oportunidad o me pusieran a prueba, no lo sé.
Salía de la cafetería poco después con mucha desilusión. Esta vez si me tocó caminar porque solamente me quedaba para un café más, para el siguiente día.
Llegué a casa exhausta, me dejé caer en el sofá y sin darme cuenta me quedé muy dormida.
•
Abrí los ojos cuando escuché voces a mi alrededor. Eran Jasper y Logan quienes estaban hablando sobre algo.
—¿Jasper? —me senté en el sofá y restregué mis ojos. —¿Qué haces aquí tan temprano?
—¿Temprano? Son las cinco de la tarde —me dice. Logan se cruza de brazos y me mira con su ceño fruncido.
—¿¡Las cinco?! ¿Cuánto tiempo he dormido?
—Más de cinco horas —me dice Logan.
—No puede ser. Estaba muy cansada al parecer.
—Me dicen que has estado caminando varios kilómetros a la cafetería —me dice Jasper y me pregunto como se enteró. —Avery, si no tienes dinero para el autobús o un taxi me hubieras pedido a mi.
—Claro que no, yo no te voy a molestar con algo así. Y eso no tiene discusión —me puse de pie—Me gusta mucho caminar, así hago ejercicio.
—Pero bajo el sol... por eso estás así de cansada. Es muy malo para ti.
—Jasper, por favor no me hagas esto. —me dirigí a la cocina y me tomé una botella de agua. Me sentía deshidratada. —Estoy bien, estaré bien. Cuando me contraten entonces tendré mi dinero.
—Tómalo como un Prestamo. Cuando te contraten y empieces a ganar entonces me lo pagas —insistió Jasper, dejando el billete de cien en la mesa. —Y no voy a aceptar un no como respuesta. Mañana es el cumpleaños de papá así que espero ya hayas comprado algún bonito vestido para ti. —dijo, dejando otros billetes en la mesa. Me sentía tan mal viendo esa escena.
—Claro, Jasper. Gracias.
Yo, la que se graduó con honores en esta situación. Guarde el dinero y me dirigí arriba. No quería verle la cara a Logan, sentía vergüenza que me viera en este plan. Me tomé una ducha larga para que se me quitara el sueño. Luego me puse la pijama y bajé a la cocina. Los dos estaban platicando mientras comían.
—¿Vas a comer? Acá está tu cena —me dice Jasper.
—¿Te has puesto a cocinar? Yo venía a eso —le dije, sentándome. La cena se ve muy rica y tengo un hambre horrible.
—No he sido yo sino Logan.
Miré a Logan, este ni siquiera levantó la vista para verme sino que siguió comiendo de su comida. Ahora me sentía muy mal porque la otra vez no dejé comida para Logan y solo hice cena para mi y para Jasper pero Logan se ha acordado de que también vivo en esta casa y me ha dejado la cena también.
—Pues gracias, Logan.
No respondió.
Logan y Jasper platicaban de cualquier cosa, mientras que cuando yo hablaba Logan se quedaba callado. No entendía muy bien por qué le caía tan mal y por qué mi presencia le molestaba mucho. ¿Lo hacía por lástima? Darme las pastillas, darme de comer. ¿Tan mal me miraba? Me sentía muy mal ahora. Cuando terminamos de comer empecé a levantar los platos.
—Yo lo hago, es lo menos que puedo hacer —les dije. Empecé a levantar los platos pero Logan tomó el suyo y se dirigió a lavarlo. Esperé a que el terminara para poder lavar el mío y el de Jasper. Logan salió de la cocina sin decir nada así que yo me dediqué q limpiar la cocina como todas las noches.
Después de eso salí al jardín un rato y me senté en las sillas cerca de la piscina. No había viento pero se sentía el frío. Me sentía pensativa sobre Logan, recordé la vez de la ducha, ver su cuerpo desnudo y todo. Sonreí al recordar esa escena.
•
Al día siguiente tomé un taxi y me dirigí a la cafetería.
—Hola, ¿me das el mismo café de siempre por favor? —le digo a Lupe.
—¡Avery! —Tanner venía saliendo de su pequeña oficina—Justo a ti te quería ver: estaba a punto de llamarte. ¿Me puedes acompañar por favor?
Asentí y lo seguí a la oficina.
—He leído bien tu currículum, quiero decirte que he tenido muchas más personas interesadas en el trabajo.
Asentí.
—Pero hay algo en ti que me hace confiar —me dice y yo sonreí porque sabía que esto iba por el camino bueno—Así que no me queda más que decirte que eres bienvenida a la cafetería. Ya eres nuestra trabajadora. —me tiende la mano así que la tomo.
—¡Muchas gracias! —exclame—de verdad gracias por la oportunidad, no se va a arrepentir.
—Eso espero, Avery.
Salimos hacia donde Guadalupe, ella me da el café y yo le pago.
—¿Cuando puedes empezar?
—Mañana puede ser. Tengo disponible hasta las cinco.
—Perfecto entonces. Mañana no estaremos ni Guadalupe y yo así que Lane te podrá enseñar todo lo que tienes que hacer.
Asentí.
—De nuevo muchas gracias. —les dije, sintiéndome muy emocionada—Hasta mañana.
Salí feliz con mi café y busqué un taxi.