Rompecorazones

1521 Words
AVERY Al día siguiente desperté un poco tarde, me sentía cansada y sin ánimos de nada. Sentía que mi vida no valía la pena, no hacía nada productivo y tampoco tenía dinero: entrar a las r************* era un suplicio, me comparaba constantemente con esas modelos con sus vidas perfectas sin que nada les faltase y me ponía peor. Me fui al baño y lloré un poco. Quería cambiar mi vida, cambiar todo esto que sentía pero era inútil. Sentía que ya estaba metida hasta el cuello y que hiciera lo que hiciera no iba a cambiar. Me limpié la cara y me metí a la bañera. Se sentía muy relajante, nunca había tenido un baño con bañera así que estoy aprovechando lo que puedo. Renata me envió un mensaje diciendo que vendría en un rato. Salí del baño minutos después y me puse una pijama cómoda, de todas formas no saldría en todo el día de la casa. Revisé mi correo una y otra vez esperando que hubiera una respuesta a todos esos empleos los cuales apliqué hace unos días pero no tenía respuesta de nada. Eso me puso aún más triste. Bajé las escaleras y me encontré con Logan sentado en el sofá, estaba leyendo unos papeles. Parece que no le tocó trabajar hoy. Me dirigí a la cocina porque no quería estar cerca de él, me pone muy nerviosa y no quiero que sienta eso en mi. Tomé algo de jugo de naranja mientras veía videos en mi celular. Tiempo después alguien toca el timbre. Me pongo de pie y me dirijo a la puerta justo cuando Logan llegaba. —Es para mi —le digo, adelantándome a abrir. Abro y allí está Renata. —¿Qué tal todo? —me saluda. —Todo bien. Vamos al jardín —la tomo de la mano y salimos corriendo de la sala. —¿Por qué la prisa? —me inquiere. —Está Logan en la casa y no quiero verlo. Me siento muy nerviosa cuando esta cerca. —explico. Y eso que no le he dicho que se me escapó su nombre cuando estaba tocándome en el baño. Todavía no lo supero, ¿cómo me pudo salir eso de mis labios? Genial. —¿Nerviosa? ¿Acaso está pasando algo más entre ustedes que yo no se? —inquirió, cruzándose de brazos. —Claro que no —respondí, arrugando la cara. Nos sentamos en las sillas alargadas cerca de la piscina. El día estaba soleado, bonito para pasar el día veraneando. —¿Entonces? Siento mucha tensión entre ustedes. —No quiero hablar de Logan, Renata —le digo—Suficiente tengo con verlo todos los días. —Está guapísimo si —me dice—se puso muy bueno. Siempre lo ha sido pero ahora mucho más. ¿Va al gimnasio? —No se ni me importa. —Pues haga lo que haga está funcionando. —Mejor dime que paso con Masón. —la miré. Eso hizo que su gesto sonriente cambiara a uno serio, casi triste. —Pues... la otra vez fui a buscarlo a su casa —murmuro. —¿Y? ¿Terminaste con el? —enarqué una ceja. —Cuando llegue estaba todo golpeado, no se bien que fue lo que le pasó. Creo que se peleo con sus amigos del futbol. Pobrecito. Me dio mucha pena. —¿No terminaste con el? —Esa vez no pude pero lo haré en este momento —saca su celular y marca un número—Hola, Masón. Si, tengo que hablar contigo. Quiero decirte que quiero que te vayas de mi casa y saques todas tus cosas o sino las voy a quemar. Exacto, Masón, estamos terminando. —se puso de pie, discutiendo con su ex novio mientras daba vueltas por toda la piscina. Me sentía más tranquila ahora que ya había terminado con ese hombre que no le servía para nada. Miré a Logan salir al jardín, llevaba una regadera y empezó a regar unas plantas cerca de la casa. Logan es tan extraño, es un hombre muy misterioso. Es serio pero a la vez me ayuda, siento que me odia pero siempre está pendiente de mi. Recordar nuestra cercanía me hizo sentir escalofrío, algo en mi pecho se instaló también. Logan iba sin camisa, con unos pantalones y chanclas. Su pelo estaba despeinado y eso hizo que se le viera más sexy. ¿Cómo podía ser tan sexy? Renata tenía razón, seguro iba al gimnasio porque tenía un cuerpazo que dejaba sin aliento a cualquiera. Logan es delgado pero eso no significa que no tenga músculos. Cómo sintiendo mi mirada Logan me mira. Aparto la vista de immediato y me pongo a ver a Renata, quien venía caminando hacia mi. —Está hecho —me dice, se ve triste pero ya se le pasará. Es lo mejor para todos. —Me da gusto por ti —le hago saber. Renata mira a Logan y sonríe. —Hace mucho calor aquí. ¿Qué tal si vamos por algo de tomar? —Renata, conozco esa mirada y déjame decirte que no. —¿Por qué no? ¿Ya lo apartaste para ti? —Se lo que estás haciendo. Buscas una distracción y créeme, Logan está fuera del alcance de cualquiera. —¿Por que no? —hace puchero. —Porque acabas de terminar con alguien y si lo haces después te vas a sentir muy culpable —explico, aunque en el fondo no quería que pusiera sus ojos sobre Logan. Me ponía de alguna manera enojada. —Vale, vamos a buscar las bebidas —me toma de la mano y caminamos hacia la entrada. Pase a la par de Logan y tomé del brazo a Renata cuando miré que le pensaba hablar. —Cuando te dije que Logan no estaba disponible fue porque lo he visto estos días que he estado aquí y no sale con nadie. Al menos eso pienso yo. Siempre está en el trabajo y sino está todo el día en casa. —abrí la nevera y saqué algo de hielo. Renata encontró una botella de alcohol en la alacena de Jasper. —Es de Jasper —le digo—no me gustaría tomar algo que no es mío. —Es tu hermano —roda los ojos. —No quiero abusar de su generosidad. —Exageras. Vamos a hacer un cóctel improvisado. —dice—Sobre lo de Logan, estoy seguro de que tiene a alguien con quien se acuesta cuando quiere, no voy a creer que Logan no tiene sexo con nadie. Tiene la pinta de ser un rompecorazones. Y si que lo era. Todavía recuerdo cuando rompió el mío. Pero eso fue hace mucho tiempo que no vale la pena recordar ahora. —Hola, chicas —saluda Jasper, apenas llegando del trabajo. —Hola, hermanito. Volviste temprano. —Saldré a cenar con Tessa. Ash. —Vale, estamos aquí... tomando cosas que espero no te molesten —le di una mirada recriminatoria a Renata. —No, para nada. Sigan en lo suyo. —dice, rodeando a Renata para tomar una manzana—Nos veremos después. Asentí. —Tu hermano es buena onda, no entiendo por qué actúas así —me reclama ella. Empieza a hacer un cóctel con algunas cosas que encontró en la casa. La verdad no me daba mucha confianza, pero Renata se veía dolida, sabía que quería sacar toda su tristeza con el alcohol. —Listo. Tomé mi vaso y bebí. Sabía algo extraño la verdad, solo espero que no me haga daño esta combinación rara. • Luego de un rato Renata se fue a casa y yo me quedé limpiando la cocina de todo el reguero que habíamos dejado. Logan apareció y sacó un jarrón de jugo. —Deberías de dejar de tomar —me dice así que lo miro. —Hmm es mi problema —espeto. —Piensas que te ves bien haciéndolo pero en realidad no. —¿Y piensas que lo hago solo para verme bien? Estas muy equivocado. Por favor no te metas, Logan —dicho eso salí de la cocina rápido. Cuando iba subiendo las escaleras sentí un malestar horrible en mi estómago. Al parecer esa combinación no me había hecho nada bien. Lo sabía. Corrí hacia el baño y allí vomité. Odiaba cuando vomitaba, odiaba esto. Me sentía asqueada por todo. —Maldita sea —murmure mientras seguía de cara en el retrete. Sentí las manos de alguien tomarme el cabello y recogerlo en una cola alta. Sabía que era Logan y eso me puso nerviosa. —Lo digo por esto. Te estás destituyendo, Avery, y eso no me gusta para nada. Tenía ganas de decirle que el alcohol no era lo único que me estaba destruyendo pero en lugar de eso me quedé callada. —Déjame. Estoy bien así. —me puse de pie y tomé el cepillo para lavarme los dientes. —Que necia eres —salió del baño. Entré a mi habitación y me dejé caer en la cama, me hice una bolita sosteniéndome el estómago. Me sentía muy mal entonces.
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