15. Malas decisiones.

4983 Words
Fue una noche bastante tranquila la que pase a lado de Bailey probablemente porque no creí poder descansar en este casa pero muy al contrario estar con mi hija fue un gran alivió para mi entristecido corazón. - Mami.....quero comida!- la vocecita adormilada de Bailey terminó por despertarme. - Buenos dias ratoncita..... entonces vamos a prepararte tu desayuno!! Estaba limpiandole la carita cuando la puerta del cuarto se abrió sin aviso, Monique entró muy decidida a la habitación de Bailey y de nuevo se detuvo en seco cuando me vió, su rostro tampoco pudo disimular la molestía que mí presencia le estaba provocando pero prácticamente le dió lo mismo. - Bailey es hora de bañarse- dijó caminando hasta la cama. - Buenos dias Monique..... cómo amaneciste?!- pregunté a modo de sarcasmo para recordarle lo importante que eran los modales. - Bailey.....hora del baño- repuso sin más, esta mujer era genuinamente una mal educada que disimulaba frente a Owen. - No......mi mami...... tú no!!- Bailey no quería a esa mujer y creo que el sentimiento era mutuo, pues en cuanto entró, ella se acurrucó contra mi pecho y nunca se había comportado así. - Es hora del baño!!!- Monique no pensaba dejarse ganar por la niña y ya la estaba tomando con demasiada brusquedad. - Oye.....detente!!- exclamé cuando ví la forma en que apretaba los brazos de mi niña. - Es hora de bañarse y mi deber asegurarme que ocurra!- la seriedad y molestia con la que respondia era increíble. - Si..... pero ese no es el modo. - Vamos Bailey- repitió sin importar mi queja pero su actitud solo logró fastidiarla provocando su llanto. Y ni siquiera eso conmovió a la impasible mujer que seguía encaprichada en cumplir su objetivo, pero el llanto se hizo más fuerte cuando ambas comenzamos a forcejear llamando la atención del resto de la familia, Owen y Emma se apresuraron a entrar cuando escucharon los fuertes gritos de Bailey y no podía culparlos después de todo hubieran alertado hasta a un sordo. - Bailey........ qué ocurre?!- cuestionó Owen en cuanto abrió la puerta y parecía muy asustado. - Lo lamento señor- el tono de voz y la actitud de Monique cambiaron radicalmente, ahora lucía como una inocente y abatida mujer- solo quería hacer mi trabajo pero...... pero...... pero la señorita no me lo permitió- dijó señalándome. - Y creyeron prudente maltratar a mi hija?!- Owen corrió hacia la cama para consolar a Bailey pero ella seguía buscándome. - No fue correcto y lo lamento señor...... pero..... bueno.....tiene razón, yo debí comprender mi lugar!- indicó casi con lágrimas en los ojos, ya comenzaba a ver el verdadero rostro de esta mujer y desgraciadamente era peor de lo que creí, ella no quería a Bailey y muy probable que tampoco le importaba. - Mami.....mami......mamiii!!!- Bailey seguía llorando buscando mis brazos. - Cybill...... Monique es su niñera y es la encargada de su atención, no deberías interferir solo por egoísmo!!- Owen me llamó la atención y quizás lo hubiera entendido, pudimos haberlo manejado pero el momento que eligió para hacerlo no fue el mejor y menos frente a esta mujer que al escuchar su comentario una estúpida sonrisa de triunfo apareció en su desabrido rostro. - No creo que solo haya sido culpa de Cybill.....- intervinó Emma muy molesta- qué fue lo que ocurrió realmente Monique?!- cuestionó directamente borrándole esa sonrisa. - Como ya se lo explique al señor....vine a levantar a la señorita y tuvimos diferencias, eso fue todo. - Francamente lo dudo mucho- Emma le dejó en claro que no iba a engañarla- Cybill..... qué ocurrió? - Esta mujer no sabe tratar a Bailey y lo único que provoca es disgustarla. - Solo hacia mi trabajo- refutó rápidamente. - Y ya te dije que hay modos!!- le increpe mientras trataba de consolar a Bailey. - Soy una niñera calificada y certificada..... sé lo que estoy haciendo, lamento que usted no pueda verlo- Monique seguia en su estúpido papel de víctima. - Lo único que veo es que en esa elegante escuela no le enseñaron como tratar a un niño y mucho menos un poco de educación- indique muy enojada. - Suficiente!!!- Owen gritó cansado de lo que esta discusión provocaba en Bailey-suficiente!!!..... Monique retirese, ya hablaré con usted por la tarde!- la mujer asintió con su habitual carita de mosca muerta, la que solía poner frente a Owen. La niñera salió sin decir más aunque no podía negar el nerviosismo que la invadió porque la familia conociera la verdad de que hacía con Bailey y supongo no era la primera vez. - Cybill..... qué ocurrió?- Owen preguntó un poco más tranquilo. - Lo que ocurre es que esa niñera es una completa loca, que llegó aquí gritando y jalando a Bailey. - Ella puede ser un poco estricta pero es por el bien de Bailey- de verdad el hombre parecía convencido de que era lo mejor para su hija. - Entonces esta bien que jalonee a Bailey y la haga llorar?..... qué clase de lección le esta dando? Owen guardó silencio, no sabía si estaba realmente convencido que Monique era un bien para su hija o era incapaz de darse cuenta de la realidad, sin embargo, una cosa si era segura, su único interes era su hija, así que trató de abrazarla pero de nuevo la niña se acurrucó en mi regazo. - Cariño.....princesa.....estas bien?- cuestionó Owen con un tono de voz demasiado tierno. - No!!!.....ella no gusta!!!- Bailey respondió muy directa y eso me gustaba porque era una niña capaz de hablar sin sentirse amedrentada por los adultos. - Qué le hizo a mi princesa?!- cuestionó acercándose a nosotras un poco más. - Lastimó a mi mami!- esa no era la respuesta que esperaba pero supongo fue lo más doloroso para mi niña. Owen suspiro y me miró con inquietud, quizás la respuesta de Bailey solo afirmaba el comentario de la niñera y hacia pensar que todo fue resultado de una simple cuestión de celos o egoísmo. - Emma puedes llevar a Bailey a bañar!- pidió el hombre con toda la intención de deshacerse de la niña y nosotros pudiéramos hablar. - Por supuesto......me encanta jugar con mi bebé, vamos cariño!- la joven se acercó a nosotros y extendió los brazos para que Bailey se animara pero ella seguía algo dudosa. - Vamos ratoncita......ve con tu tía!- le pedí besando toda su carita para que se riera un poco pues aún estaba sollozando. Bailey terminó por aceptar y ambas se perdieron tras la puerta del baño, y en cuanto eso ocurrió Owen cambió su semblante y me miró con frustración y molestia. - Sé que no te agrada su niñera pero dudo mucho que alguien pueda reemplazarte en el corazón de Bailey- ese comentario solo me confirmó que, efectivamente, para él todo se reducía a celos. - Crees que eso es lo que ocurrió aquí? - Qué más, entonces? - Nada.....no ocurrió nada, yo solo quiero acaparar la atención de mi hija.... - Bailey no es tu hija- indicó Owen rápidamente y aunque era algo que sabía perfectamente, el que alguien más o mejor dicho el que él me lo dijera me partió el corazón en dos. No fuí capaz de responder nada, solo dejé que las lágrimas que ya habían brotado de mis ojos llevaran a cabo esa misión, únicamente pude verlo a la cara pero Owen no dijó absolutamente nada más, honestamente no sé que esperaba de alguien como él?, no encontré otra alternativa que salir corriendo hacia mi recámara. Hubiera querido irme de esta casa sin mirar atrás, pero por el momento estába atada a este lugar, había gastado mis últimos ahorros en la mudanza para terminar en este lugar creyendo que Owen y yo habíamos hecho las paces, desgraciadamente eso nunca sería posible. Afortunadamente hoy tenía una entrevista, en línea, pero me esforzaria en conseguir ese empleo, era la tercera fase del proceso para un hospital en Florida, lo suficientemente lejos de aquí y eso era bueno para mi, no iba a negar que me dolía separarme definitivamente de Bailey pero era el único modo de remediar la más absurda decisión que había tomado. Aproveché todo el tiempo que me tomó mi arreglo para calmarme y dejar que mi llanto cesara, era tanto lo que estaba sintiendo que no estaba muy segura si lloré por dolor, rabia, tristeza, arrepentimiento, angustia o simplemente porque lo necesitaba pero era momento de "regresar" al trabajo así que agarré mi bolsa y bajé, secándome las últimas lágrimas, levantando la frente y puse mi mejor sonrisa, algo que como huérfana hacia a la perfección. Bajé las escaleras y me apresuré a la salida, pero no me percaté que la familia estaba en la sala esperándome, aparentemente, Owen se levantó del sillón en cuanto me vió mientras Emma cargaba a Bailey para abandonar el piso donde estaban jugando, además también estaba la perrita de Owen, Monique se encontraba de pie junto a la chimenea a lado del hombre. La mujer me miró con tal arrogancia que me dieron ganas de reventarle dos bofetadas en su estúpida cara desabrida pero esa ya no era yo, quizas la Cybill adolescente que acostumbraba pelear y meterse en problemas lo hubiera hecho sin dudar pero como el doctor Jeferson siempre me dijo "Cybill, eres mejor que eso", y tenía razón, era mejor que esta mujer. - Listo.....a desayunar!- propuso Emma muy feliz. - Si mami.....desyunio!- secundó Bailey en el mismo ánimo. - Lo lamento, pero no podré acompañarlos........voy tarde para reunirme con Noah. - Pero no puedes irte sin desayunar- dijó Emma muy desanimada. - Pero tengo que hacerlo. - Puedo hablar con mi primo para que venga- intervinó Owen- él podrá llegar más rápido. - Yo preferiría que no. - Él tiene una moto y se mueve más rápido!- Emma recobró su entusiasmo con la propuesta de su hermano. - Lo sé.....ya me he subido a su moto- y no pude evitar que una sonrisa apareciera en mi rostro ante lo cual el semblante de Owen se endureció aun más- pero prefiero que temas de trabajo se traten en el trabajo. - No.... mamita!!!! yo quero desiayunar contigio!!! - Cybill, bebé.....me llamó Cybill- indiqué con todo el dolor de mi corazón. - No!!!!!......mami!!!!!- gritó Bailey. - No soy tu mamá......soy Cybill- pero esa aclaración hizo que un puchero de dolor apareciera en el rostro de mi niña y provocando que Emma voltease a ver a Owen con enojo. - No.....no....noo!!!- gritó aún más fuerte y ya cediendo al llanto- no....no..... mamiiii.....mamiii!!!!!! - Lo siento- fue lo único que pude decir antes de salir de la casa. Tuve que apretar mis uñas contra mis palmas para que el dolor físico me distrajera del dolor emocional que me estaba quebrando, sabía que la nueva situación sería bastante complicada desde que llegué a la casa de los Danworth, era inútil no ser consciente de todo lo que me esperaba en este lugar y cuando ví el desagrado de Monique con mi presencia además del obvio arrepentimiento de Owen, todo terminó por confirmarse. - Cybill..... Cybill.....- gritó Owen alcanzándome apenas antes de llegar a mi carro- Cybill- me sujetó del brazo- espera....... - Qué necesita señor Danworth?- pregunté muy seria. - Owen- aclaró él con un gesto de incredulidad, como si no fuera consciente de lo que me dijó. - Preferiría que no cruzaramos la linea, usted es el presidente del hospital en donde aún trabajo y estoy clara con las jerarquías que se manejan- dijé muy seria. - Pero no estamos en el trabajo...... - Eso no importa. - Pero.....- Owen notó el semblante impasible que tenía- como desees, aún así creo que deberías venir a desayunar, Bailey esta inconsolable.....creo que tu presencia le ayudaría. - Señor Danworth, debería aprender a lidiar con esta clase de situaciones con ella, eventualmente cuando no esté aquí tendrá que hacerlo. - Cuando no estés?!- preguntó muy asombrado. - Señor Danworth- esa expresión hizo que el hombre frunciera la boca- no soy la madre de Bailey y no estaré aquí para siempre, usted tiene que aprender a ser padre y no depender de mi. - Cybill.....yo no quis..... - No es necesario que se disculpe- interrumpí- ambos sabemos que sería en vano, usted solo me esta utilizando para obtener el cariño de su hija, y en cuanto eso ocurra probablemente me saque de aquí con la policía, como siempre ha querido, se está sacrificando al tenerme en su casa soportando su obvio desagrado hacia mi persona creyendo que de ese modo puede congraciarse con Bailey......y no lo culpo por intentarlo.....pero no me humille aún más intentando convencerme de lo contrario. - Mi hija esta sufriendo- se limitó a responder. - Resuelvalo usted con ayuda de su carísima niñera- finalice y entré a mi carro. Owen se quedó de pie completamente desencajado por mi respuesta, observando como me alejaba sin mirar atrás, y no es que no quisiera regresar y consolar a mi pequeña, diciéndole que nada de lo que dije era cierto pero ya no podía. Llegué al hospital totalmente descompuesta, no supe cómo soporte llegar hasta aquí con mi estado de ánimo tan destruido pero lo hice, y en ese mismo estado subí hasta la oficina de Noah, a pesar de mis ganas de no ver a nadie, tenía que hablar con él. - Adelante- me invitó a entrar cuando escuchó mi toque. - Noah...... cómo estás?- saludé fingiendo una alegría que no tenía. - Holaaaaaa!!!!- expresó feliz de verme- qué tienes?- pronto su entusiasmo disminuyó. - Nada.....solo vine a reportarme..... aunque esto es temporal- traté de fingir una sonrisa aunque por la expresión de Noah, no fue exitosa. - Qué te ocurre?...... qué ocurrió con mi primo?- cuestionó muy serio. - Nada. - Cybill...... qué ocurrió?- repitió muy serio. No tuve más remedio que contarle todo lo ocurrido, por las expresiones de Noah parecía que nada de lo que le estaba diciendo lo sorprendió, más bien lucía como alguien que ya conocía el final de esta historia. - Me gustaría decirte que me sorprende pero....... desgraciadamente no- dijó muy tranquilo. - Debí sospechar algo......nadie cambia tanto en tan poco tiempo. - Y menos Owen...... él no es una buena persona, ni siquiera con los de su familia, con la única que trata de ser bueno es con Emma..... pero dudo que eso dure. - Por qué? - Cuando ella quiera reclamar su fideicomiso..... veremos cuánto le dura el amor fraternal. - No tendría porque negarselo. - No..... efectivamente pero mi primo es un hombre demasiado avaricioso y egoista, siempre ha pensado solo en él...... honestamente no creo que le agrade mucho la idea de perder la fortuna familiar ante una bastarda. El comentario de Noah me sacó completamente de balance, no solo por lo que acababa de descubrir sino por el hecho de que hablara de ese modo tan despectivo y cargado de coraje, ese no era Noah, pero no sabía cual era la relación que los unía para poder juzgarlo. - Te sorprende?!- cuestionó muy divertido- no debería, Emma en realidad es la hija de mi tío aunque la tuvo fuera del matrimonio y cuando la amante murió no le quedo más remedio que llevarla a su casa, ella era apenas una niña de 8 años, aunque creció como hija de una de las antiguas sirvientas, hasta que mi tía Elizabeth falleció, y fue cuando pudo registrarla como hija suya así le permitió tener los derechos que le correspondían...... aunque eso significó un grave disgusto con Owen que lo consideró una afrenta contra la memoria de su querida madre. La historia que Noah estaba narrando me pareció absurdamente increíble, Owen y Emma parecian llevarse tan bien que no era posible que no fueran hermanos cien por ciento sanguineos. - Eso fue un gran problema en realidad......mi primo se fue a estudiar a Suiza y duró años en poder hablar con Emma, solo cuando falleció su padre regresó para descubrir las clausulas del testamento del viejo, Emma solo puede cobrar su fideicomiso cuando termine la carrera y para eso falta poco, veremos que hace mi querido prima para evitar cumplir con la última voluntad de su padre y ganar como siempre lo hace........ así que no me sorprende lo que ha hecho contigo.....lo conozco demasiado bien para saber que clase de hombre es y me temo que no puedo decir nada alentador. - Fuí algo tonta, no?!- no supe que más decir ante la historia narrada, obviamente no dudaba de lo que decía pero el modo en que lo hacía me hizo sentir incómoda. - No.....solo caiste ante su estudiado carisma y no eres la primera, créeme.....y ahora que quieres hacer? - Irme de Chicago lo antes posible......no puedo seguir en esa casa. - Haces bien.....no es prudente que te quedes a su lado- Noah me sonrió sosteniendo mi mano- y sabes que?...... tú lo que necesitas es una buena comida y un viaje en moto.... así que a la hora de la comida vamos a salir. - No sé si sea prudente. - Es lo más prudente...... tendrás una cita conmigo, qué más necesitas?- una cita?!, cómo es que terminé teniendo una cita con Noah, digo obviamente éramos cercanos y no llevábamos bien, no podía negar que era muy guapo además de que había notado la forma en que me veía y recordé que Owen mencionó fugazmente un posible enamoramiento sin embargo, no estaba segura si era lo que yo quería, para ser honesta no me sentía emocionada o ilusionada por tener una cita con mi jefe, quizas porque para mi solo era un buen amigo. - Tienes razón!- mi boca respondió demasiado rápido. - Perfecto..... entonces tenemos una cita!!- comentó sumamente emocionado, tendría que buscar el modo de dejarle en claro cuál era mi interes hacia él sin lastimarlo demasiado. Afortunadamente ambos regresamos a nuestras actividades, y fue un alivio hacerlo tranquilamente sin la intromisión de Owen, esa fase parecía ya haber caducado y la supuesta mala imagen que tuve casi desaparecía también. Por otro lado la entrevista fue todo un éxito y me darían una respuesta en los siguientes 15 dias, por protocolo debian revisar mis antecedentes profesionales, era algo que ya sabía pero eso no menguaba mi esperanza. La hora de la comida había llegado, sin embargo, la cita con Noah tuvo que posponerse debido a que tuvo que asistir a una cirugía de muy alto nivel, cuyo paciente se hospedó en el piso más exclusivo del hospital lo cual ya nos daba una clara idea del elevado nivel, por lo que necesitaba un plan b ya que no había traído comida. Honestamente tampoco tenía mucho interés en salir de mi oficina y escuchar todos los comentarios y cuestionamientos que ya querian hacerme las personas del hospital, sabía perfecto que a estas alturas el chisme de quien era realmente mi hija había corrido como pólvora por todo el hospital, lo comprobé cuando las miradas me acompañaron en mi trayecto a mi oficina esta mañana y durante las dos cirugías a las que asistí, era evidente que todos querian saber la historia pero ninguno parecia tener intención de ser el primero en preguntar; así que opté por quedarme revisando todos los expedientes que habia dejado pendientes cuando cerca de las 5 de la tarde recibí una inesperada visita o mejor dicho dos. Un pequeño golpe casi diminuto se escuchó en mi puerta aunque al principio creí que era mi imaginación decidí responder con la esperanza de no terminar pidiendo una cita en psiquiatría. - Adelante!- indiqué sin más aún enfocada en mi trabajo. - Mami- la pequeña y timida vocecita de Bailey me sacó de mi trabajo, levanté rápidamente la vista para corroborar que fuese ella y efectivamente, había llegado hasta aquí en compañía de su papá. - Bailey....... tú.....- ni siquiera supe que decir ante la sorpresa. - Estaba desesperada por verte- respondió Owen, aparentemente afligido. - Mami......ya no estas enojadia?!- preguntó Bailey parándose frente a mi escritorio y conservando una prudente distancia mientras su padre se colocó detrás de ella. - Qué?!- no sabía que me tenía más sorprendida si la visita o que mi niña creyera que estaba enojada con ella y por eso actué de esa forma en la mañana. - Ya no estas enojadia conmigo?...... prometo hacer caso y potarme muy bien!- expresó sujetandose sus manitas. No supe que responder ante su afirmación y promesa, no podía abrazarla y decirle que todo estaba en orden pues era una enorme mentira, además tenía claro que el que me dijera mamá era algo que molestaba a Owen y al final tenía razón, ella no era mi hija sin importar que yo la quisiera como tal. - Hey.....- Owen se apresuró hacia ella- no princesa, mami no está enojada contigo- qué acababa de decir este hombre?, no fue él quien me gritó hace menos de 10 horas que Bailey no era mi hija? y ahora actuaba como si yo estuviera loca aceptando el que su hija me dijera mamá- mami esta enojada conmigo. - Po qué?- cuestionó mirándolo con el ceño fruncido. - Bueno..... porque a veces soy un poco brusco y digo las cosas que no quiero decir- si claro, como no, esté hombre creía que yo era estupida y que de nuevo confiaría en esa absurda pinta de buen hombre, no otra vez amigo. - Mami si me quere?- cuestionó Bailey a su padre y él volteó a verme tratando de pedir ayuda pero como se lo dije debía aprender a resolverlo solo además aún necesitaba saber que tenía que decir. - Por supuesto que si.....ella te adora. - Pudo decirle mami?!- cuestionó expectante con mucha ilusión, sus ojitos se abrieron esperando la tan ansiada respuesta. Owen guardó silencio mirándola con una tierna sonrisa mientras consideraba seriamente su respuesta. - Cariño- caminé hasta donde estaban para que comprendiera la situación, era preciso no seguir ilusionandola con algo que no podía ser- yo no soy...... - Por supuesto que puedes decirle mami!!- interrumpió Owen ante mi clara intención. El hombre volteó a verme con una sonrisa de satisfacción cuando los reproches se hicieron presentes en mis ojos. - No es así?- Owen me cuestionó pero yo no sería la mala en esta historia, si es eso lo que buscaba. - Si tu papi no tiene problema......yo tampoco- respondí regresándole la mirada y no fuí la única, Bailey también volteó a verlo con esa mirada que juzga. - Por supuesto que Cybill es tu mami!!- respondió de lo más tranquilo y convencido. - Si...mamiiii!!!!- gritó Bailey abrazándose a mi cuello. Acto que aproveché para recriminarle a Owen con gestos su volátil actitud, pero él se limitó a sonreír al ver la innegable felicidad de Bailey. - Después- me dibujo la palabra con sus labios, yo solo negué con la cabeza, tenía claro que seguía usándome pero se llevaria una enorme sorpresa cuando lo dejara a medio camino completamente solo. - Mami.....si me diculpas?- cuestionó mi niña aún convencida de su culpa. - No tengo nada que disculparte y no debes prometerme nada....... porque tú no has hecho nada malo, soy yo la que no debió hablarte de ese modo, pero....... ahora todo está resuelto mi ratoncita. De nuevo volvió a sonreír y se abrazó a mi cuello, incluso eso pareció hacer feliz a su padre quien puso una enorme y dulce sonrisa en su rostro. - Vamos a ver a las rositas, si?- me pidió Bailey con suma emoción. - Qué rosas?- preguntó Owen queriendo formar parte de todo lo que tuviera que ver con su hija. - Mami y yo teniemos unas rosas......son nuestras, y mami le canta para que sean más bonitas!!!- pudo contarle a su papá, lo cual me decía que Bailey comenzaba a bajar la guardia con él. - Están aquí en el hospital, en uno de los jardines de investigación......donde nos encontraste el otro día, las descubrimos cuando llegamos y Bailey piensa que son nuestras...... aunque técnicamente ahora si son suyas. Owen asintió por mi atinado comentario y acarició el rostro de su hija, y cada vez confirmaba más que él la adoraba. - Entonces vamos!!!- propuso con el mismo entusiasmo de su hija. - Vamos, mami!!- Bailey sostuvo mi mano y para sorpresa mia y de Owen, también tomó la de su papá, en el fondo creo que todos siempre anhelamos tener una familia y ella no era la excepción. Y no tuvimos más remedio que salir de la oficina, por la manera en que caminábamos tomados de la mano con Bailey no tardamos en elevar las miradas hacia nosotros, todos parecian incrédulos y asombrados por lo que veían, pero ya nadie nos veía fijamente como me ocurrió esta mañana, ahora eran miradas más discretas y todo era debido a la presencia de Owen. Así llegamos hasta el jardín, me encantaba que no fuera un lugar muy concurrido pero ahora lo agradecía más que nunca. - Estas son!!!- gritó Bailey soltandose de nuestras manos y corriendo hasta sus rosas. - Ya crecieron mucho, ratoncita!! - Te gutan?- le pregunto a su papá. - Son hermosas, princesa......y qué les cantan para que estén tan bonitas? - Mami, les canta Estriellita.....verdad? - Si, les cantamos Es- tre-lli-ta..... - Estriellita!!- repitió ella con ese semblante de seriedad que solía poner cuando intentaba hacer bien las cosas. - Es- tre-lli-ta!!- la corregí nuevamente. - Estrellitia- sonreí porque se esforzaba y necesitaba tiempo para corregirla además de que fue un buen intento que casi la lleva al éxito. No iba a negar que fue un momento muy tranquilo para todos, Owen me asombró por su actitud tan relajada, incluso se sentó en el pasto y me ofreció su saco para no ensuciar mi bata, de verdad quién era este hombre?, Bailey por su parte comenzó a jugar por todo el jardín correteando a los pajaritos y mostrándonos sus asombrosos descubrimientos, hasta que el teléfono de Owen comenzó a sonar. - Si!- respondió inmediatamente- dónde estas?....... nosotros en el hospital, Bailey quiso ver a Cybill......no, no te preocupes, todo esta en orden......si, lo sé....... aún no- me miró con pena al decir esto último, como si la otra persona lo estuviera regañando- si ya sé......si ya lo sé......en cuanto pueda lo haré.......no lo olvidare, descuida......y tú dónde estas?........ deberías venir directo al hospital, aquí te esperamos y es más directo......y entonces a qué hora vas a llegar?.......se lo prometiste a Bailey.......y qué sugieres que hagamos?.......estas loca!!!!- Owen gritó- no.......pues, lo dejamos para otro dia.......y no pensaste en considerar eso antes?.......ella está muy ilusionada.......es una mala idea.......no sé.......no lo sé.......si no hay opción......lo haré- respondió después de un pesado suspiro- adiós......cuidate mucho.....lo sé.....lo sé......lo sé, tranquila si?, me portaré bien......si,si, lo prometo..... igual, adiós. El hombre colgó la llamada y volteó a verme un tanto nervioso, estaba por decirle a Bailey que era hora de irnos cuando Owen me detuvo tomándome de la mano. - Ten.....ten..... tenemos boletos para.....para un evento sobre hielo, se suponía que iríamos con Emma pero tiene un trabajo de la universidad que debe entregar y no podrá acompañarnos.......Bailey esta muy.....muy emocionada por ir......me preguntaba si.....si.....si tú puedes ir con nosotros?- preguntó en un tono demasiado suave para él pero dada su varonil voz resultaba muy tierno. Lo miré con incredulidad ante tal propuesta, yo no era una persona grata para él y sabía que no quería que conviviera mucho con Bailey, es más podía asegurar que cualquier día me desapareceria de su casa en cuanto la niña lo llamara Papá así que me resultaba absurdo que me pidiera tal cosa. - Pep....pep..... pero estas seguro?!- no pude más que cuestionar con desconfianza. - Si.....es por Bailey- obvio su única motivación para todo siempre era su hija y no tratar de sobrellevar la relación. - No creo que pueda...... aún tengo muchos pendientes- indiqué tranquilamente. - Podríamos esperarte, la función comienza a las 8:30......en cuanto salgas podemos irnos. - No estoy muy segura que deba hacerlo.... es más creo que entre más rápido salga de sus vidas mejor. - No quiero que dejes a Bailey.......te lo prometí. - Si....y también me dejó en claro cual es mi posición en todo esto, sé que no le agrado y que honestamente no me quiere cerca de su hija y que se esta sacrificando solo por ella sin embargo ya no me siento cómoda con esa situacion, pensé que sería más fácil pero tolerarlo a usted y sus "amables" aclaraciones es muy cansado......por eso me iré en cuanto pueda- sentencie antes de levantarme del césped lo que hizo que Bailey corriera hacia mi inmediatamente. - Mami....ya nos vamos?- preguntó estirando sus brazos para que la cargara. - Es hora que yo regrese a trabajar. - Tía Emma me va a llevar a patinar!!! - Ohh...eso es fantástico.....te vas a divertir mucho!!! - Lo siento Bailey- Owen interrumpió tomando su sacó y colocandose frente a nosotros- pero tu tía no podra llegar......no podemos ir al evento. - No.....!!- exclamó sumamente indignada. - Lo siento cariño..... será para la próxima- Bailey respondió con un sentido puchero y cruzandose de brazos ante la aclaración de su padre- a menos......- el rostro de Owen se le iluminó tal cual lo hacía el de Bailey cuando tenía una de sus brillantes pero desastrosas ideas- a menos que logres convencer a mami que vaya con nosotros!! De nuevo mi boca se abría como resultado de mi estupefacto estado. - Si, mami venira con nosotros!!!....si!!!!- Bailey ni siquiera preguntó se limitó a celebrar como si yo hubiera accedido, lo que también produjo una sonrisa socarrona en el semblante de Owen quien aparentemente se sintió muy orgulloso de su logro. Ni siquiera supe cómo o en qué momento terminé en el carro de Owen rumbo al evento de patinaje con este par idéntico de chantajistas muy orgullosos de su triunfo.
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