16. Un mejor padre.

4634 Words
Acudir a ese evento no resultó tan mala idea, para ser honesta me divertí tanto o más que Bailey, para mi fue algo espectacular y único, jamás había tenido la oportunidad de acudir a un espectáculo igual y quedé tan maravillada como una niña pequeña, aplaudí y acompañé a mi niña en todas sus expresiones de asombro. - Nunca habías asistido a algo así?- me preguntó Owen cuando emprendimos el camino de regreso a casa, yo iba sentada a su lado y Bailey atrás en su elegante silla para el carro ya dormida. - No, en realidad no......es la primera vez. - Tus papás no tenían dinero para eso supongo? - Soy huérfana- respondí asombrando al hombre aunque claramente ya lo había mencionado con anterioridad. - Lo siento.....yo.....no....no lo sabía- dijó nervioso y apenado. - Por qué?....... no fue su culpa. - Podrías no hablarme de usted por favor...... sé que no he sido el mejor contigo y que te he tratado mal sin razón, pero cuando lo haces siento que hablas con mi padre y él distaba mucho de ser un buen padre u hombre......yo no soy malo te lo juro. - Desgraciadamente para USTED, mi experiencia me dice lo contrario- Owen apretó los labios ante mi respuesta. - Cybill.....uhum..... lamento todo lo que te hice pero desde que encontré a mi hija lo único en lo que he pensado es en ella y hacer que los culpables de su desaparición paguen por lo que hicieron. - Yo no la robé.....no sé cuantas veces tendré que decirlo. - Lo sé.....y de verdad te agradezco que hayas cuidado todo este tiempo....es solo que......- Owen parecia algo apenado- tengo celos- admitió en un susurro. - Qué?- cuestioné y no porque no lo hubiera escuchado sino básicamente porque me sorprendió que se confesará así conmigo. - Que tengo celos. - Si escuché...... pero de qué o quién? - De ti, por todo lo que tú si pudiste vivir con ella, de la forma en que te trata y de como se llevan.... de lo mucho que te quiere......y de Emma también...... yo.....yo ni siquiera le importó, es más creo que me odia y eso me duele- respondió con pesar y sus ojos se llenaron de lágrimas que contuvo demasiado bien- lo único que quiero es que seamos felices juntos y que pueda decirme papá- Owen observó a su hija a traves del espejo retrovisor y esa dulce mirada que tenía cuando veía a su hija era única. - Necesitas tiempo, demuestrale que puede confiar en ti, tienes que cuidarla y trabajar a su ritmo, además no seas tan estricto.....a veces pareces general y esa niñera tu cabo. - Gracias.....- me dijó con una amable sonrisa. - Solo trato de ayudar a Bailey, tarde o temprano se quedaran solos y deberás saber que hacer. - No por eso..... gracias por hablarme de tú- guardé silencio pues no me había dado cuenta del momento en que lo hice- y Monique es una gran niñera.....tiene excelentes recomendaciones y fue una de las mejores de su año, yo personalmente lo revisé. - Ella no quiere a Bailey- le dije directamente para que fuera consciente de la situación antes de que pasara algo grave- dudo que lo de la quinoa haya sido un accidente, es más creo que fue ella quien lo planeó. - Pep.... pero eso es algo exagerado, no lo crees? - Quizás, no lo sé, pero deberías tener cuidado. - Hablé con las personas del servicio y dicen que no saben como llegó eso ahí- repusó ya más pensativo. - Ves......me preocupa lo que termine haciéndole para poder llegar a tu cama- dije directamente sin percatarme que era demasiada intromisión de mi parte, pero cuando reaccioné ya era algo tarde. - Qué?!- se veía algo confundido, aparentemente no se había dado cuenta de lo mucho que le gustaba a la niñera- de qué estas hablando? - De que le gustas a esa mujer!- respondí con burla. - No....solo....ella es.....- Owen se quedó pensando en la situación, probablemente tratando de recordar los momentos en que pudo pasar por alto ese interés, lo cual me parecía risible pues un hombre como él ya debía ser consciente de las miradas que levantaba de las mujeres, incluso en el hospital varias dejaban ver lo irresistible que era, para algunas.....no para mí, "si claro, como no", repuso alguna parte de mi cerebro- pero si ese es el caso no crees que tratar bien a Bailey sería mejor? - Si....cualquiera persona normal haría algo así pero ella trata de ser la salvadora de Bailey y quedar como una mártir contigo...... bueno eso es lo que pensamos Emma y yo. - Emma suele ser un poco fantasiosa. - Solo espero que no sea tarde cuando te arrepientas por no confiar en nosotras......y aunque me duela no podré hacer nada porque ya no estaré aquí. - No dije que no les creyera.....y qué es eso de irte?..... pensé que querías estar con Bailey. - Porque así va a ser tarde o temprano, ella no es mi hija, me lo dejaste muy claro, y eventualmente ambos tendremos que rehacer nuestra vida.....o no piensas casarte algun día? - No lo sé, francamente sería algo dificil porque tendría que ser una mujer que quiera a mi hija como propia- Owen me miró de una forma muy coqueta- con la cual Bailey se sienta feliz, que solo quiera estar con ella, que le cante por las noches y le lea cuentos...... que sepa consolarla y protegerla hasta de su papá si es necesario.....conoces a alguien así?- preguntó con cierto tono que me confundió porque no sabía si estaba hablando de mi o solo estaba jugando conmigo pero no negaré que me sentí algo tímida y con un extraño calor entre mis piernas por la forma en la que me veía y el tono de voz que uso, aunque quisiera negarlo sabía muy bien que era. Aún así trate de mantener la calma y evitar sonrojarme, no sabía si daría resultado pero no dejaria que me viera en ese comprometedor estado. - Será difícil pero.....no dudo que puedas encontrarla, seguramente en tu círculo de amistades alguien habrá que cumpla los requisitos. Owen solo se rió de mi respuesta, creo que le resultaba muy divertido burlarse así de mí por eso era mejor no demostrar nada. - Quizás.....uno nunca sabe- fue todo lo que dijó pues afortunadamente ya estábamos llegando a su casa. Él tomó a la niña que seguía profundamente dormida y la cargó con sumo cuidado, era un hombre fuerte e incluso parecía un poco tosco pero con Bailey era tan dulce que quizás consideraba la idea de que su hija era una delicada muñequita de porcelana, él la miró con tanta ternura antes de darle un beso y juntar su mejilla con la de su hija. - Seré un mejor padre para ti cariño.......lo prometo- le dijó a su dulce niña- vamos- se dirigió a mi hablando suavemente, yo solo asenti y le ayude a cerrar el auto. Al interior de la casa ya nos esperaba la desabrida niñera sentada en la sala o mejor dicho lo esperaba a él, tenía esa tímida sonrisa que nadie le creía pero que ella insistía en mantener. - Señor, le ayud....- Monique se detuvo en seco al ver que venía detrás de Owen y de nuevo su molestia aparecía en su mirada- mgh..... señor le ayudo a acostar a la señorita- pero ya no era una pregunta, era una afirmación muy clara y directa. - No será necesario, Cybill se encargara de acostarla..... váyase a descansar y mañana quiero hablar con usted a primera hora, entendido? - Si, señor.....como ordene- a Owen nunca le peleaba ninguna orden, lo cual era molesto, esa actitud sumisa solo era una fachada que mantendría hasta lograr su cometido y después?, esa respuesta me preocupaba. Monique se acercó a Bailey y le dió un beso en su frente y puso una sonrisa de ternura mientras contemplaba su rostro tratando de aparentar un cariño que no sentía. - Buenas noches señor...... Cybill- le sonrió a Owen y a mi apenas me hizo una mueca pero no podía quedar mal con él y tuvo que despedirse. - Monique- Owen la llamó apenas la mujer había dado un par de pasos. - Si señor?- el rostro de la niñera se iluminó de nuevo al esperar que él hubiese cambiado de opinión. - Cybill no es cualquier invitada en esta casa así que te pido que la trates con el mismo respeto que a mi o a Emma, entendiste?- esa aclaración no le agrado mucho a Monique, pude notar el desagrado en su semblante. - Por supuesto señor, lo lamento- respondió después de tragar saliva- se.... señorita Cybill.....una....una....una disculpa. - No te preocupes- dije fingiendo igual que ella, porque de verdad a esta no me la tragaba ni con agua además de que no me daba buena espina. Monique se fue tan rápido como pudo, su orgullo herido no le permitió permanecer en este lugar por más tiempo y no era la única asombrada, yo estaba igual o peor por el comportamiento de Owen. - Vamos- Owen me llamó al ver que me quedé estupefacta, y sonreí mientras trataba de procesar lo que acababa de ocurrir. Subimos hasta la habitación de Bailey, quien parecía muy cómoda en los brazos de su papá, el problema iba ser cambiarla y lavarle los dientes para lo cual obviamente tendríamos que despertarla y sabía que no lo haría de buen humor. Owen la colocó en su cama y fue por una pijama mientras yo la besaba en su carita para despertarla, ella comenzó a moverse pero con un puchero de fastidio, sin embargo, logré que abriera sus ojitos e inmediatamente sonrió al verme. - Teno poquito sueño!- exclamó con una adormilada voz. - Lo sé ratoncita pero tenemos que asearnos- Bailey asintió estirándose un poquito. Su papá no tardó en regresar y me ayudó a cambiarla, Bailey de repente lo veía de reojo y me miraba burlándose del pobre hombre y de sus movimientos un poco torpes aunque bien intencionados. - Podrías lavarle los dientes?- Owen me miró con miedo ante mi petición. - Yo nunca lo he hecho- me susurro al oído algo apenado por tener que admitirlo. - Mami.... él no sabe.... jijijiji- Bailey también me susurró y no pude evitar comprobar que eran idénticos hasta en sus expresiones, así que solo me reí de ambos. - Podrás hacerlo- le respondí a Owen que se limitó a rascarse la nuca- y tú ratoncita, ayudalo!- le pedí y ambos se miraron con precaución. Me fuí a mi recámara a ponerme algo más cómodo y regresar a arropar a Bailey además aproveché para darles espacio para convivir, para lo cual me tomé mi tiempo, y creo que funciono pues cuando volví me asombró escuchar la risa de Bailey hasta la entrada y eso era un buen augurio. Me acerqué lentamente y los ví jugando, Owen estaba haciéndole cosquillas y a Bailey parecía no molestarle, le estaba respondiendo a su papá y eso me hizo sentir satisfecha, íbamos por buen camino. - Jijiji......mami.... jijiji.....mami!!!- Bailey estaba muy divertida. El semblante de Owen se veía tan diferente a su habitual ceño fruncido de preocupación y tristeza, una enorme sonrisa iluminaba su cara y su mirada desbordaba tanto amor, era un hombre dulce en este momento y me pregunté quien era realmente, quién era ese hombre que se escondía detrás?, era el hombre cruel que conocí en estos dias o el que Noah había descrito, o era el hombre dulce y hasta tierno que trataba con delicadeza?, probablemente nunca lo sabría pues esa faceta solo era para Bailey. - Listo, ratoncita?!- pregunté al ver que la camisa de Owen ya estaba lo suficiente mojada como consecuencia del intento de huida de Bailey. - Jajaja.....si mami..... ayúdame!!!- mi niña corrió hasta mí tan feliz que hasta sus mejillas estaban sonrojadas. - Entonces vamos!!!- la cargué y huí del baño, Owen comenzó a correr detrás de nosotras por toda la habitación hasta que finalmente nos alcanzó, me tomó de la cintura y me cargó con todo y Bailey en brazos. Jamás pensé que tuviera tanta fuerza, digo yo no era precisamente una modelo, me mantenía en buena forma pero no para considerarme a ese nivel, sin embargo, para él parecía pesar menos que una pluma y sentir su fuerte brazo alrededor de mi cintura solo aumento mi ya sensible estado. - Ahhhh- Bailey y yo gritamos al unísono cuando él nos llevó directo a la cama. - Creyeron que podrían escapar de mí?!- Owen cuestionó mientras ahora era yo la víctima de las cosquillas. - Fue mami!!- Bailey mi pequeña traidora ayudaba a su papá. Yo estaba acostada siendo atacada por padre e hija, pero se veían tan felices que dejé que continuarán, además yo también me estaba divirtiendo. - Te rindes?!- cuestionó Owen. - Ya rindis?!- repitió Bailey, a ella la tomé rápidamente entre mis brazos y la giré para llenarla de besos. - No me rindo!!!- le respondí en medio de nuestra guerra. - Aiuda.....aiuda!!!- gritó extendiendo su bracito hacia su papá. - No puedo liberarte.....es muy fuerte!!!- repusó Owen- qué hago?! - Biesala.......rapidio......- yo continué jugando con Bailey porque obvio Owen no le haría caso y menos que ahora si estaba sobrio. Desgraciadamente para mi, eso no ocurrió, Owen si le hizo caso y comenzó a besarme en la frente y mi mejilla izquierda, que estaban al descubierto, eran besos rapidos, juguetones y al azar por todo el área, como los que yo le daba a Bailey, aunque yo ya no la estaba besando, me había quedado petrificada cuando él llegó a mi cuello, pues comenzó a besarme más suavemente y tomándose su tiempo recorriendo desde mi barbilla hasta mi clavícula, sus labios rozaban y succionaban cada centímetro y diablos!, se sentía tan bien. Tuve que morderme el labio para no dejar salir los sugerentes sonidos que deseaban abandonar mis labios, solo me limité a codear a Owen intentando hacer que se detuviera pero el hombre parecía muy cómodo con la situación, tanto que incluso su mano comenzó a acariciar mi cintura. - Guácala!!!- gritó Bailey cubriendose la boca- él te babeo mami!!!- efectivamente Owen había dejado un poco de saliva en su último beso pero esa expresión basto para que él se detuviera, haciéndolo caer en cuenta de lo que estaba haciendo. - Mgh.....Bai....Bailey....es....es hora de dormir- el hombre estaba bastante avergonzado y evitaba verme en todo momento, aunque ese no era su único estado pues también se encontraba agitado. - Babeaste a mami!- le dijó a su padre en medio de sus risitas. - No le digas..... quizás no se dió cuenta!- indicó Owen, acalorado, ya quería irme a mi recámara a satisfacerme sola, creo que pase mucho tiempo soltera y probablemente necesitaba una visita de Alex. - Buenas noches ratoncita!- la acomodé en su cama, le dí un beso de buenas noches y salí tan rápido como pude. Detrás de mi venía Owen pero él no dijo absolutamente nada, me miró antes de dirigirse a su habitación que se encontraba solo a unos pasos de la de Bailey, se veía avergonzado pero no pudo decir absolutamente nada y era mejor así pues honestamente que podría decir sobre lo que ocurrió? Así que solo sonreí antes de salir disparada hacia mi recámara, no dije o hice más y ni siquiera volteé hacia atrás, cerré la puerta detrás de mí y sentí plenamente el calor que Owen había producido, esta definitivamente sería una larga noche. A la mañana siguiente bajé a desayunar justo a tiempo, fue una noche algo extraña porque francamente no dejé de pensar en los besos de Owen y lo que ellos lograron provocarme, a la primera que me encontré fue a Emma con Bailey en brazos y parecian como dos niñas pequeñas a punto de hacer una travesura. - Buenos di.... - Shhhhh....- me callaron ambas al mismo tiempo. Emma me señaló la puerta del estudio y parecía que ocurría algo importante. - Owen está poniendo en su lugar a la bruja- me dijó en tono muy bajo. - A Monique?!- pregunté igual de bajo pero muy asombrada. - Si ....llevan como media hora ahi..... ojalá la corra, pero y tú...... porque tan guapa?- cuestionó Emma mirándome de arriba hacia abajo. - Qué?!- volteé a verme pues ni siquiera me había dado cuenta que me arregle de un modo tan particular, creí que había sido igual que siempre pero efectivamente parecía un poco más arreglada de lo normal. - Por qué tan guapa?!- pero el tono que Emma utilizó me hizo sentir como si ocultara otra intención. - No....no.... igual que siempre- repuse un tanto incomoda por ser descubierta en algo que ni siquiera me había percatado. - Ohhh....en serio?!.... - Tu tío babeo a mami!!!- Bailey dijó muy risueña y justo eso no era lo que necesitaba para salir de este embrollo. - Qué?..... cuál tío?- Emma no estaba comprendiendo que ocurria así que Bailey señaló hacia la puerta del despacho para indicarle a quien se refería. Emma abrió los ojos con incredulidad ante el descubrimiento. - Él babeo a Cybill?- le pregunto a la niña con una exagerada expresión de asombro. - Si..... aquí- Bailey le señaló su cuello dejando a Emma aún más asombrada. Estaba lista para explicar cuando, para mi fortuna, Noah llegó de imprevisto, él también venía bastante arreglado y olía muy rico, de verdad que no podía negar que los hombres de esta familia eran muy guapos. - Cybill..... esperaba tener la suerte de encontrarte aún aquí- Noah me saludó con un beso y un abrazo y aparentemente estaba muy feliz de verme. La puerta del despacho se abrió antes de poder responder, la primera en salir fue Monique y tenía un semblante de enojo demasiado evidente además de que camino tan rápido como pudo atravesando en medio de nosotros sin siquiera mirarnos, bueno excepto a mí a quien le regaló una mirada muy amenazante, no sé que había ocurrido en ese cuarto pero no me auguraba nada bueno. - Noah!!- exclamó Owen en cuanto se paró en el marco de la puerta- qué haces aquí? - Vine a buscar a Cybill...... espero que no les importe! - A Cybill?!- Owen frunció el ceño y me miró inmediatamente. - Si...... vine a invitarla a desayunar- respondió Noah con una sonrisa y mirándome directamente- entonces nos vamos? - Por qué no se quedan a desayunar?- se apresuró Owen a responder. - No creo que un desayuno en aquel comedor sea tan liberador como un paseo en moto.....o me equivocó Cyb? - Por supuesto que no- repuse con una sonrisa y me acerque a Noah, extrañamente había descubierto mi gusto por la velocidad. - Entonces nos vamos- Noah se despidió de su familia con un gesto de cabeza y me extendió el brazo para retirarnos. Caminé con él después de despedirme de Bailey y salimos de la casa sin esperar ninguna otra intervención, Owen parecia querer decir mucho y no le agrado para nada que no aceptaramos su invitación. Noah me tenía incluso otra sorpresa, me extendió un casco personalizado, obviamente me sentí muy feliz de que hubiera pensado en mi que olvidé a las personas de la casa pero justo antes de que arrancará ví a Owen en una de las ventanas con un semblante muy serio, parecía una de esas apariciones que ves en las películas de fantasmas, aunque fingi no verlo para disfrutar el maravilloso camino. Desafortunadamente mi liberación no duró mucho, ni siquiera había llegado a mi oficina cuando las miradas agresivas de algunas enfermeras acompañaron mi camino, desgraciadamente tampoco quedó ahí hubo algunos cuchicheos, y alcancé a escuchar el modo en que se expresaban de mí. - Está buscando quien la saque de pobre!.....es una buscona y con los primos!!!- repusó una de las enfermeras. Pero no le presté atención, no me iba a detener a aclarar los absurdos rumores, pronto me iría y quedaria en claro quien era yo realmente. - Cybill!!!- gritó Katie a mis espaldas, alcanzándome antes de cerrar las puertas del elevador- ahhh.....- gritó cuando las puertas la golpearon- hola......te estába buscando!!!!.......sabias que eres el rumor del día?!...... obvio que si lo sabes, digo ya habrás escuchado todos los comentarios- Katie no dejaba de hablar, estaba tan emocionada como si ella fuera la protagonista. - No..... honestamente no he escuchado nada- ya me imaginaba lo que circulaba pero quería saber que tanto más se decía. - De verdad?!.....pero si todo mundo habla de ti y del presidente y ahora también del doctor Carter.......es sorprendente lo mucho que la gente sabe. - Y qué saben?...... supuestamente. - Se dice que tú y el presidente tuvieron ayer una cita......que utilizaste a Bailey para acercarte a él y que ahora estás tratando de engatusarlo....... además de que también vas por el primo- no dijó nada que no sospechara ya. - Wow.....que rápido me convirtieron en una sinvergüenza cazafortunas- repuse sin mayor interés, no era la primera vez que me tachaban de algo parecido, cuando estaba en las casas de acogida, nunca faltaba alguna mujer que nos culpara por las asquerosas actitudes e intentos de abuso de sus esposos. - No te importa que hablen de ti? - Si me importara dejarían de hablar de mi?.....lo dudo, eso no es cierto y no pienso aclararlo, si piensan o no eso.......me tiene sin cuidado......o acaso tú lo crees? - Por supuesto que no......ya me pelee con dos enfermeras. - Ves ....con que mis amigos lo sepan, lo que piensen o no me da igual..... además ya se encargarán Noah y el señor Danworth de aclararlo todo. - Y por cierto dónde te metiste? ayer fuí a buscarte al departamento en cuanto todo estalló y me encontré con la noticia que ya no vivías ahi. - Me....me.....me.....- cómo podía decirle dónde vivía ahora?, Katie era una gran amiga pero solía tener una imaginación muy volátil, no quería que empezara a creer que entre Owen y yo habría algo- me mudé un poco más cerca de Bailey.......su papá lo permitió en cuanto vió que ella no era feliz.....pero ya tendremos tiempo de platicar, estamos en el trabajo! Aclaré en cuanto llegamos a nuestro piso, Katie me abrazo antes de ir a su oficina que estaba del otro lado de los elevadores, y aunque le hice sentir que no había problema no me sentía cien por ciento tranquila, Owen tenía un gran club de admiradoras en el hospital y ni que decir de Noah, a él si que lo perseguían las mujeres, por lo que tendría que soportar esas miradas y comentarios por un buen tiempo o hasta que un nuevo rumor se presentara. Sin embargo, por el momento no había tiempo de pensar en eso, mi primera asignación era una cirugía con el doctor Martins de ortopedia, el tenía un equipo de puros hombres y agradecí por eso, además él no se caracterizaba por hablar durante la operación así que nadie averiguaría nada y efectivamente así fue, las cuatro horas que pasamos en quirófano no hubo inconvenientes, nada de averiguaciones, preguntas o acusaciones, desgraciadamente eso no ocurrió afuera, en cuanto salí de quirófano las miradas acusatorias seguían ahi, quizás era mejor comer en mi oficina por algún tiempo. Estaba por terminar mi solitaria comida cuando una pequeña Bailey entró corriendo directo hacia mi, definitivamente no esperaba su visita pero me alegró que pudieran traerla. - Mami, mami!!!! - Mi ratoncita, viniste a visitarme pequeña! - Ti estraño! - Y con quién viniste?, te trajo tu tía Emma?- de verdad esperaba que si, pues con Owen la situación era aún muy extraña. - Buenas tardes- Owen saludó muy serio. - Ahhhh hola!- sonreí tímidamente y su sola presencia me hizo sudar- y a qué vinieron ratoncita?- cuestioné tratando de ignorar la imponente presencia que me miraba fijamente y con molestia. - A la escula!!!- Bailey estaba sumamente feliz porque aparentemente regresaría a la guardería aunque faltaba ver que decía su papá. - Mi princesa quiere regresar a la guardería y aunque Monique y yo consideramos que no es prudente...... aparentemente a ella le gusta- Owen sacó sus manos de sus bolsillos para acercarse a nosotras y acariciarle la cabecita. - La guardería de este hospital es excelente, ya deberías saberlo...... además es bueno que conviva con otros niños por lo poco que resta del ciclo. - Y solo por eso accedí...... quiero lo mejor para mi hija y tiene la enorme ventaja que les permitirá pasar más tiempo juntas, podré traerlas y recogerlas. - En la escula mami y yo comiemos juntas!- le aclaró a su papá. - Ahhh eso es aún mejor...... podremos comer los tres juntos- sentenció Owen con una sonrisa de triunfo en la cara como si acabará de ganar un juego- eso te gustaría mi princesa? - Si.....los tres!!!- Bailey aplaudió feliz, tendría que ser yo la adulta responsable de este trío. - No creo que eso sea correcto........es mejor que mantengamos una prudente distancia- repuse muy seria pues no quería más problemas en el hospital. - Por qué?!- cuestionó Owen un tanto agresivo. - Mami, po qué?- también Bailey se mostró contrariada. - Porque yo soy una empleada y no es correcto que el presidente del hospital se pasee con una doctora como si se tratara de viejos amigos. - Es eso o te importa que alguien en específico pueda hacerse una idea equivocada?!- Owen parecia muy agresivo en su modo de cuestionar, incluso Bailey me hizo gestos de fingida preocupación. - Te esta regañiando, mami! - Si.....mejor no le respondemos o me va a castigar!- desde luego no pensaba darle explicaciones de mi vida a este hombre, así que opté por no responder nada más. Me enfoque en Bailey, aunque claro que no podía negar la constante mirada que sabía y sentia sobre mi, pero no tenía mucha intención de ceder ante sus deseos, después de todo era yo la que tendría que enfrentar las consecuencias. - Como sea.......es hora de irnos- Owen no negó su frustración ante mi falta de interés. - Mi ratoncita ya se va?...... te portas bien mi princesa.....te veo más tarde- le respondí dandole un beso. - Ya es hora de irnos- repitió el hombre levantando las cejas y con un leve movimiento de cabeza, pero al ver mi expresión de confusión, levantó su brazo mostrándome su elegante Audemars Piguet, enfoque mis ojos en el reloj de Owen y aún así seguía sin comprender- es hora de irnos a casa......ya es tu hora de salida- repuso frustrado ante mi pasividad. - Qué?! - Vámonos!!- dios, este hombre si que era mandón. - Pero.....no.....- volteé a ver mi reloj y efectivamente ya había pasado mi hora de salida por escasos 15 minutos. - Bailey quiere ir por helado.......y se lo ganó porque comió muy bien sus verduras- esa respuesta hizo que Bailey sonriera con total orgullo- yo mismo la acompañé y me encargué de que comiera esta mañana y por la tarde- y él también lo dijo con total orgullo, definitivamente eran idénticos en muchos sentidos- vamos!- comentó Owen un poco más tranquilo cuando notó que mi semblante se suavizó. Me quedé dudosa por unos segundos, en realidad no tenía mucho interés en que me vieran nuevamente con Owen pero también me agradaba la idea de ser parte de algo y quería, deseaba creer que esto no resultaria tan mal para mi, después de todo; así que sonreí y tomé mis cosas, él se estaba esforzando por llevarse mejor con Bailey y al menos podía apoyarlo el tiempo que estuviera aquí, solo esperaba que esto de salir juntos como una hermosa familia no se volviera una costumbre.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD