Cita a ciegas
Miro mi reloj... ya es bastante tarde, no puedo llegar tarde al trabajo el día de hoy.
— ¡KARISAAA, APÚRATE .... maldita sea, ya es tarde!— grito molesta, aunque siempre que me molesto con Karisa suelo arrepentirme al instante. Odio gritar, odio sentirme tan estresada, pero hoy es uno de esos días donde siento que mi mundo está apunto de derrumbarse.
— ¡ya voy, no tienes por qué gritar! — responde la muy sinvergüenza.
— sabes que hoy no puedo llegar tarde ... ¿qué crees que va a pasar si me quedo sin trabajo?, ni siquiera seguro médico vamos a tener y sabes que lo necesitamos.
— ¡está bien!, lo siento — Karisa toma su mochila y entra a la cocina para levantar a Jack de su sillita y juntas salimos corriendo de la casa .......
Después de dejar a Karisa en la universidad, llevo a Jack hasta la guardería ..... La primera vez que traje a Jack a la guardería, tenía tan solo un mes de vida, me sentí la peor mujer, quería estar con él, quería cuidarlo yo misma, pero eso era imposible y aunque él no tenía la culpa de nada, era mi pequeño bebé quien tenía que pagar las consecuencias de mis irresponsables decisiones...
Son casi las 8:45 cuando voy llegando a mi trabajo de asistente contable, que aunque no suena muy glamuroso, es el trabajo que se ha convertido en el sustento de mi familia
El día de hoy es un día importante en el despacho, ya que ha llegado el nuevo Director ejecutivo y puede que las cosas cambien, no pueden verme ahora como la empleada desordenada e impuntual.
Cuando llego hasta mi cubículo le envío un mensaje a Abigaíl.
— [ ¿qué ha pasado? ]
— [ ¿por qué llegaste tan tarde? ]
— [ Karisa se demoró más de lo esperado]
— [ ¡está tonta!, ¿no le dijiste que hoy no podías llegar tarde? ]
— [ ¿el nuevo jefe llegó?]
— [ sí, te perdiste de la gran entrada ]
Cuando el pasillo es despejado, el señor André me llama.
— ¿hasta qué hora llegaste, Emily?, sé que no lo hiciste a tiempo porque cuando pasé hace un rato no estabas aquí.
— lo siento señor, tuve un pequeño contratiempo
— ... Sabes que quiero apoyarte, en verdad quiero que consigas el puesto de contador senior, pero necesito que tomes esto más en serio.
— si señor, prometo que no volverá a pasar.
— ¿cómo vas con las clases?
— muy bien, el siguiente mes realizaré el examen de evaluación.
— me parece perfecto.
Todos los ejecutivos de este despacho parecen unos perros sedientos de control, la única excepción es el señor André, un viejito muy adorable y que por alguna razón ha sentido una empatía enorme por mí y eso es algo que siempre le voy a agradecer.
Mi día en el despacho es bastante ajetreado, son las fechas que todos los clientes deciden ordenar sus impuestos y el momento en que más presión se siente en el despacho.
Cuando llego a casa, Jack está dormido, me gustaría despertarlo, pero si lo hago, será muy difícil que vuelva a dormir.
— ¡hermana! La cena está lista, ven, vamos a cenar juntas.
— muchas gracias por tu ayuda, lo siento por gritarte está mañana.
— no pasa nada, tienes razón, me tardé demasiado.— Mientras cenamos hablamos de nuestro día, Karisa me pregunta por el nuevo director ejecutivo, pero la verdad no pude conocerlo por llegar tarde, aunque no es de mucha relevancia.
— te tengo una propuesta.— dice de pronto mi hermana menor, lo cual sé que me llevará a algo que no va a ser de todo mi agrado
— ¿de qué se trata?
—¿recuerdas a Penélope, mi amiga de la universidad?
— claro ...
— pues resulta que su hermano mayor regresó del extranjero y queremos organizar una cita para los dos..
— ¡Por supuesto que no! — digo con firmeza.
— Pero por lo menos considerarlo un momento — dice con un enorme puchero en su rostro
—no hay nada que considerar Karisa, sabes que no tengo tiempo para esas cosas.
— ¡por favor!, necesitas salir, divertirte, conocer gente y no me refiero solo a tus compañeros de trabajo
— ... Hermana, tengo un bebé, mis prioridades son muy diferentes ahora
— no te estoy diciendo que te olvides Jack, sabes que lo amo tanto como tú.
— ... ¿no vas a desistir?
— no hasta que aceptes.
— está bien — decido aceptar la propuesta de Karisa aunque me siento algo ansiosa .... desde que el padre de Jack se fue de mi vida, no he vuelto a tener una relación, ni salido con un hombre... aunque no es algo que me quite el sueño, admito que he llegado a extrañar el calor de unos brazos rodeando mi cuerpo.
...
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Es sábado por la noche, me encuentro en mi habitación pensando en que atuendo será el mejor para una cita a ciegas. Karisa me ha dicho que la cita será en un bar del centro, al parecer es algo elegante, así que elijo un vestido n***o arriba de la rodilla, , cabello suelto, un abrigo largo y unos zapatos de tacón que ni siquiera me pertenecen... Cuando me miro al espejo, no puedo evitar pensar que quizá es demasiado, un atuendo bastante sugerente, admito que inclusive llevo un atuendo de lencería nuevo, pero Karisa me insistió que era necesario. Si no fuera mi hermana, podría pensar que intenta venderme.
—¡te ves preciosa! — dice emocionada
— vuelvo en un par de horas, cuida bien de Jack
— por supuesto
Antes de salir de casa, paso por la habitación de Jack para darle su beso de buenas noches.
Llego a la recepción del bar donde pregunto por el nombre de Octavio V.
— El señor Octavio aún no llega, pero la llevaré a su mesa
— muchas gracias — la señorita me lleva hasta una mesa en la terraza, dónde me sirven una copa de vino mientras espero.
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Octavio Vega
Hace una semana volví del extranjero, mi abuelo ha decidido retirarse y quiere que yo tome las riendas de su empresa y aunque en el extranjero tenía un mejor trabajo, no pude negarme .... le prometí a mi madre que cuidaría de mi abuelo y de la empresa.
Además de mi abuelo, hubo una segunda persona que se alegró bastante cuando regrese... mi hermana menor, Penélope. Pen y yo tenemos una relación bastante estrecha y aunque estuvimos alejados por muchísimos años, no hemos dejado de mantener contacto..... y es por eso que hoy en sábado por la noche me encuentro de camino a una de sus últimas locuras.... Resulta que mi hermana menor ha decidido organizar una especie de cita a ciegas y aunque fácilmente pude negarme, me encanta ver su cara de felicidad cuando cree que se ha salido con la suya y pues, no creo que me haga daño conocer a una chica linda.
Cuando llego al bar que me indicó Pen me dicen que mi cita ya está esperando.
— buenas noches, disculpa la demora, es solo que había un poco de tráfico.
— Hola buenas noches, tranquilo, no tiene mucho que llegué aquí — Cuando miro a esa chica me doy cuenta de que Penélope me conoce muy bien, Emily es muy linda
— gusto en conocerte
— el gusto es mío— la saludo con un beso en la mejilla, y debo admitir que huele bastante bien
La cita parece avanzar bien, Emily es muy interesante aunque no para de ver su reloj con insistencia..
— ¿está todo bien?
— ¡ah! Si, todo bien, es solo que no puedo volver a casa tan tarde.
— ¿quieres que te lleve a casa?
— en realidad vine en auto
— creo que has bebido lo suficiente como para poder llegar sola a casa
— ¿tú lo crees?
— estoy seguro
— bien, pero tú también bebiste...
— Pero yo tengo chofer
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Emily
Octavio podría sonar engreído, pero en realidad es muy atento.
Cuando entramos en el auto, ambos quedamos uno muy cerca del otro, puedo sentir el aroma de su perfume, el cual huele delicioso .... no puedo evitar que mi piel se erice cuando escucho su voz tan cerca de mi oído, inclusive su aliento huele bien .... me siento muy avergonzada, soy una mujer urgida de contacto físico ... Me siento terrible.
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Octavio
Vamos en el auto de camino a su casa, me pregunto si es que me invitará a entrar, si es que podré probar el sabor de sus labios.
Sé que está nerviosa, su respiración se vuelve un poco agitada, puedo ver cómo su pecho sube y baja mientras juguetea con sus manos .... es adorable.
Me acerco a su oído y deposito un suave beso, una jugada sutil que funciona a la perfección y cuando nuestras miradas se fijan, siento que no puedo resistir más