Octavio
Las puertas del ascensor se cierran mientras miro el rostro de confusión de Emily. Admito que me he comportado algo arrogante, pero es divertido ver su rostro confundido, sus mejillas sonrojadas y escuchar su voz con un ligero tartamudeo, es adorable, pero también quería vengarme por la forma en que me abandonó esa mañana, su indiferencia lastima mi ego, lo admito, pero también admito que esa mujer me gusta más de lo que habría esperado.
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Emily
Este tonto está loco, y yo soy una estúpida.... admito que esta situación puede resultar algo excitante, pero tengo prioridades en mi vida, Karisa y Jack son lo más importante que tengo, ellos dependen de mí, de mi trabajo y no puedo darme el lujo de echar toda la basura por una sola noche que ahora más que nada parece el peor error que pude haber cometido.
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A la mañana siguiente llego al despacho, tomo asiento en mi cubículo y comienzo a trabajar sin prestar atención a lo que ocurre a mi alrededor.
— Emily— escucho mi nombre, lo que me hace levantar la cabeza en mi escritorio — Emily, te llaman en la oficina del director
— ¡¿qué?!, ¿por qué? — pregunto nerviosa.
— ¡Emy! Tranquila, nos ha estado llamando a todos, es mejor que lleves los archivos de tus clientes.
— ¡eh! sí, está bien — tomo mi tablet y me levanto de mi silla, intento caminar con firmeza Pero siento que mis tobillos se doblarán de un momento a otro. Cuando llego hasta la oficina, toco la puerta — ¡adelante ! — dice con su voz rasposa
— buenos días — digo mientras camino hasta llegar frente a su escritorio
— buenos días, Emily, toma asiento — dice sin mirarme a la cara, supuestamente concentrado en su computadora — ¿tienes tus archivos?
— si — tomo la tableta y busco los archivos para mostrárselos, aunque intento mantenerme con calma, es evidente que estoy nerviosa — aquí están — extiendo mi brazo para pasarle la tableta .... de pronto siento como su mano toca la mía y al levantar la mirada, sus ojos me miran fijamente.
— muchas gracias —dice con una sonrisa fingida. Octavio se levanta de la silla y comienza a dar vueltas por la oficina mientras revisa los archivos.
—¿me puedes explicar esto? — Octavio se acerca por detrás, rodeando mi cuerpo con sus brazos, mostrándome los archivos y haciendo preguntas absurdas, las cuales intento responder lo más tranquila posible....
— bien, puedes volver a tu lugar —dice el maldito cuando al fin ha terminado con mis pobres nervios. Me levanto de la silla, empujándolo un poco para poder pasar, pues se ha colocado justo frente a mí.
— con permiso
—¡Emily! — me llama antes de cruzar la puerta — no salgas huyendo el día de hoy .... necesito que hablemos un momento
—Pero... si ya hemos estado hablando ... — Octavio me fulmina con la mirada — está bien.. — digo con resignación antes de cerrar la puerta.
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— ¿todo bien? — pregunta Abigaíl en cuanto llego a mi lugar
— ... sí.
— pareciera que te molieron a palos dentro de esa oficina ... ¿El jefe fue duro contigo?
— es un poco aterrador
— ¿de verdad? Yo lo sentí un poco serio, pero aterrador, es una descripción interesante de tu parte ..... ¿te regañó por qué llegas tarde? ¿No le hablaste de Jack?
— ¿qué? ... No, Jack no tiene nada que ver aquí .... fue solo que me puse nerviosa, sabes que quiero ascender de puesto y eso me tiene un poco tensa en los últimos días
— tienes razón..... ¿Qué te parece si te invito un café cuando salgamos de aquí, llamamos a Karisa y le pedimos que pase por Jack a la guardería.
— Me encanta la idea, pero hoy necesito quedarme un poco más en el despacho
— ¿algo de tus clases?
— ¡si!, tengo que terminar un trabajo y prefiero quedarme una hora extra a llevar deberes a casa
— bien, pues lo posponemos para mañana, ¿te parece?
— me parece perfecto.
Después de conversar por un momento con Abigaíl vuelvo a mi lugar e intento concentrarme en mi trabajo.
Cuando es la hora de salida, veo como cada uno de mis compañeros van saliendo poco a poco.
— nos vemos mañana. No te vayas muy tarde — dice Abigaíl para despedirme de mí
— si, no te preocupes, no me llevará mucho tiempo — Abi besa mi mejilla antes de marcharse.
Ya con la oficina casi vacía, veo como la puerta del director general se abre
— ¡ Emily! Puedes venir un momento, por favor.
— ... si ... — me levanto de mi lugar y camino con cautela, ¿cuál sería mi excusa para ir a la oficina del director si es que alguien me lo pregunta?
Cuando llego a la puerta, esta se abre antes de que pueda tocarla.
— dígame señor para qué... — Pero soy silenciada abruptamente por sus labios que chocan con los míos, intento alejarme, pero soy aprisionada entre sus brazos
— espera, por favor — intento suplicar, pero sin tener el valor de apartarlo de mí.
— perdóname, pero no me puedo resistir — dice él, apenas despegando sus labios de los míos. . . . . .
Cuando menos me doy cuenta, me encuentro retozando sobre regazo de mi jefe ... Mi cabeza me dice que soy una estúpida, estoy profanando mi lugar de trabajo, faltando a mi ética profesional, a mis propios principios ... Sin embargo, mi cuerpo no me permite apartarme de él .... el toque de sus manos, sus besos, sus ojos mirándome con deseo y el olor de su perfume, me han vuelto loca y estúpidamente irracional.
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Cuando llego a casa, son casi las diez de la noche. No sé qué excusa darle a Karisa y me siento fatal por qué no voy a encontrar a Jack despierto.... soy una mamá terrible, he cambiado a mi bebé por un encuentro casual, y sí, soy estúpida, por qué sé que este enredo no va a traer nada bueno a mi vida.
Cuando entro a casa parece que Karisa ya está dormida. Me asomo a su habitación y está acostada junto a Jack, quien duerme profundamente. Salgo de la habitación con cuidado y entro a darme una ducha caliente.... al mirarme en el espejo, puedo ver algunas marcas que Octavio ha dejado por mi cuerpo y eso me hace sentir mal conmigo misma. Cuando tengo mi pijama y mi cabello está seco, entro de nuevo a la habitación de Karisa, tomo a Jack entre mis brazos y lo llevo conmigo a mi habitación.... Comienzo a admirar la belleza de mi bebé, siento que está creciendo muy rápido .... Su manita cabe aún en mi puño cerrado, sus delgados cabellos que se enroscan en las puntas y sus largas pestañas... Jack es mi vida entera