¿Me estás llamando chismosa?

3256 Words
Capítulo 4 Lunes 5 de setiembre 2022 – Última entrada antes de dormir Recapitulemos todo lo que me ha sucedido en este día. Primero, mi mayor problema, el motivo por el cual estoy escribiendo con tanta ira en este momento: Derek Ravenswood ¡Es que no puedo creer mi mala suerte! ¡En serio que no lo puedo creer! No sé por qué el universo parece querer que me tope con ese chico con arete a cada instante ¡Es como si el universo entero estuviese confabulando en mi contra! ¡Porque me topo a Derek Ravenswood hasta en la sopa! Lo cual es horrible ¡Y para colmo tengo que ser su compañera de trabajo! ¡¿Qué clase de mal giro argumental es ese?! ¡¿Al destino no se le podría ocurrir otra cosa?! Al parecer no y ahora estoy condenada a ser la compañera de Derek durante el semestre ¡Todo el semestre! ¡Esto es horrible! Se supone que los extracurriculares son para relajarse ¡¿Cómo pretenden que me relaje con Derek Ravenswood al lado?! ¡No se puede! ¡No podré! Y lo sé porque el sujeto me odia ¡No entiendo por qué me odia! ¡¿Qué le hice para me odie tanto?! Porque dudo mucho que sea por haber hecho que cien kilos de ladrillos terminaran hechos polvo ¡Así que no lo entiendo! Él me trata muy mal y eso me desespera ¡Ni siquiera parece importarle el título que ostento o algo por el estilo! ¡No le importa para nada! Porque me trata con tan poco respeto ¡Es un bruto! Y me desespera, sobre todo porque no puedo evitar que me importe, realmente me importa ¡Es que nunca en mi vida he sido tratada con tan poco respeto! Y en serio quisiera saber por qué es así conmigo. Tal vez si supiera por qué me odia tanto, podría hacer algo para remediarlo ¡Bah! Quizá no haya nada qué hacer y solo lo estoy sobre pensando, porque no se me está haciendo nada fácil el aceptar que haya alguien en todo este reino que no quiera tratarme con respeto. Supongo que ese es un punto que debo de darle a favor al chico del arete, realmente espero que todos me sirvan y respeten solo porque soy princesa. Jamás fui consciente de ello hasta que Derek lo dijo. En fin… igual quisiera que me diga cuál es su problema, aunque, después de lo que me dijo Lorcan, puedo hacerme una idea: Derek es partidario del Círculo Rojo, lo cual me lleva al segundo problema a recapitular: ¡Existe una secta secreta en Cordelia! ¡Una Secta! ¡Una verdadera secta! Una secta que está en contra de las personas privilegiadas y con poder ¡Como yo! ¿Cómo es que mis padres no me dijeron nada al respecto? A menos que no existiese cuando ellos estudiaban aquí, lo cuál hace que me pregunte ¿Desde hace cuánto que existe dicha secta? ¿Cómo es posible que la escuela lo permita? Es decir… en Cordelia estudian los hijos de muchas familias influyentes, no solo de Isteris, sino de toda la península escandinava ¡De toda Europa! ¡De todo el mundo! Así que no entiendo cómo es que pueden permitir que exista una organización conformada por personas en contra del común denominador del noventa por ciento de los estudiantes ¡Es una locura! No puedo creer que algo así exista y no sé si deba de preocuparme, es decir… ¡No soy cualquier hijo de persona influyente! ¡Soy la heredera al trono! ¡Soy todo lo que ellos deben de odiar! ¡Soy la personificación de todo lo que odian! ¡¿Debería de preocuparme?! Me refiero… no creo que esa secta haga algo más que esparcir su ideología, no creo que torturen a nadie ni sacrifiquen personas a algún demonio nórdico, si ese fuese el caso, Derek haría algo más que llamarme “Niñata idiota” ¡Como odio que me llame de esa forma! ¡Mi nombre es Evangelina! Pero al desesperante chico del arete parece darle igual ¡Qué desesperante! En fin… supongo que eso explicaría el por qué Derek me odia tanto, porque soy todo lo que él odia, soy la personificación de lo que él odia. Quisiera poder hacer algo para cambiar eso, pero no creo que se pueda, no puedo renunciar a lo que soy. Soy Evangelina Vaelgaeron, heredera al trono de Isteris y no pienso dejar de serlo, mucho menos por un bárbaro y bruto chico con un arete en la oreja. Finalmente, lo tercero que ha convertido este día en el más extraño: Lorcan Darlington, mi novio, el chico con el que estoy comprometida. Ha sido extraño, mucho, a decir verdad, el verle tan sonriente con Christiana. La escena entera me ha dejado una muy extraña sensación, una muy inexplicable sensación. No sé cómo sentirme, no sé qué sentir, no sé qué es lo que estoy sintiendo, pero no soy tonta y quisiera decir que conozco a Lorcan y que confío en él, pero me da miedo equivocarme. Creo que eso es lo que siento en estos momentos: Miedo. Lorcan ha sido mi compañero durante años, nuestro noviazgo fue algo que todo el mundo esperó y por lo cual fuimos felicitados hasta el cansancio. Toda Isteris espera con ansias el día que anunciemos nuestro compromiso y mi dedo luzca una de esas joyas que están reservadas para ese momento. No sé, ni quiero pensar, en la posibilidad en la que eso no suceda. No puedo darme el lujo de ser reemplazada, la prensa me comería viva ¡Sería una hazme reír! La princesa heredera al trono que no fue suficiente para su novio y, dichose de paso, no quiero imaginarme un mundo donde Lorcan no esté a mi lado. Por años hemos sido solo él y yo, o eso creó… en serio espero no equivocarme… ¡Bueno! Eso es todo lo que me ha sucedido en el día ¡Sí que ha sido un día movido! Y en serio espero que mañana sea mejor ¡Será mi primer día de arquería! En serio estoy emocionada… ¡Por favor universo, que mañana sea un buen día! Y que Derek Ravenswood no se cruce en mi camino… *** — ¡Que emoción! Grita Lyn, lanzándose contra mi cama y haciendo que mis cosas reboten. — Siempre estás emocionada Señalo, ella solo sonríe. — Es que hoy inician los deportes extracurriculares — me recuerda — Debiste de inscribirte a Campo traviesa conmigo — hace un puchero — Anja y Mitsuki lo hicieron, íbamos a ser las chicas de primero de Virginia Woolf contra el mundo — No me gusta sudar en público… — explico, mirándome al espejo y acomodando hasta el más mínimo cabello suelto — Y mucho menos uno en donde puedo ensuciar mi ropa — Ay… — niega con la cabeza sin perder la sonrisa — Lina, deberías dejar de ser así de acartonada — Evangelina… Le corrijo como cada mañana. — En fin… — se levanta de mi cama — ¿Al menos hay chicos guapos en arquería? — Lo sabré cuando vaya a la primera práctica Dejo el espejo a un lado. — ¿Y por qué esperar? — toma su laptop — Revisa en la intranet quiénes serán tus compañeros — ¿Se puede hacer eso? Abro al máximo los ojos, Lyn suelta una sonora carcajada. — ¿Es que, acaso, en el Castillo de Pravalon no te enseñaron a usar internet? Me entrega su computadora. — Sí lo hicieron, pero desconozco cómo sirve el sistema de esta escuela y creo haber dejado muy en claro mi opinión acerca de lo innecesariamente complicado que es de descifrar — Lyn vuelve a reír — ¿Dónde debo de entrar? — Ahí — me señala una esquina de la pantalla — Y date prisa, el desayuno será servido en breve — asiento con la cabeza — Ahora ve ahí y luego click en “Lista de Participantes” — Ummm… pues no he tenido el placer de conocer a ninguna de estas personas — comienzo a bajar por la lista de alumnos, leyendo sus nombres y viendo con detenimiento su fotografía al lado — Oh no… — ¿Qué sucede? Lyn mira su pantalla con el entrecejo fruncido y la confusión por todo el rostro. — Nada… — contesto, intentando guardar la compostura, pero mi interior a comenzado a sacudirse sin control como si fuese una batidora — Es ese muchacho… — ¿Quién…? — Lyn mira de nuevo la pantalla — Oh… — suelta una risita — El dios griego con cabello largo — Yo no le llamaría “Dios Griego” — cierro la página de internet y le devuelvo su laptop a Lyn — En realidad, no le llamaría de ninguna forma agradable… — ¿Por qué? Lyn, sonriente como siempre, me entrega mi bolso y se cuelga la mochila al hombro. — Derek Ravenswood no es de mi agrado… — contesto — Y yo no soy del suyo… — Desarrolla un poco más el tema — pide, saliendo de nuestra habitación — Porque he oído muchas cosas sobre Derek Ravenswood en estos días, que en serio me carcome la curiosidad… — ¿Has oído cosas sobre él? — la miro, ella solo engarfia su brazo al mío — ¿Cómo cuáles? — Supongo que lo que todo el mundo ya sabe — contesta — Que es el hijo del conserje, que trabaja en la Tetera de Emily, que duerme en el bosque… — ¿Qué? — la miro con una ceja alzada — ¿Por qué? — Por lo que escuché… — el rostro de Lyn se transforma en una expresión pensativa — Se supone que tiene una habitación en la residencia Lovecraft, pero nunca la usó, creo que sus compañeros se rehusaron a compartir habitación con el hijo de un conserje — ¿En serio? — la miro con sorpresa, no puedo dar crédito a mis oídos, ella asiente con la cabeza — Eso es… — ¿Discriminación? — asiento con la cabeza — Pues sí… — suelta un suspiro — Así que duerme en el bosque o eso cree todo el mundo — ¿Por qué? — Porque siempre lo ven entrando en el bosque en la noche — contesta, mi estómago se encoge — Es, sin temor a equivocarme, la única persona en toda Cordelia que tiene permitido ingresar al bosque en la noche — Wow… Frunzo el entrecejo. — Y si el rumor es cierto, no puedo ni imaginar la clase de hostigamiento que debe de haber sufrido como para haber sido empujado a vivir en el bosque — vuelve a soltar un suspiro, entramos en el comedor — Quizá por eso es que ocurrieron esos altercados — ¿Altercados? — Sí, dicen que él se ha metido en muchas peleas — Lyn se encoge de hombros — Pero con un poco de sentido común puedes deducir que quizá él solo se estaba defendiendo — Lorcan me contó algo diferente… Confieso, pues lo poco que Lorcan me ha contado acerca de Derek, lo muestran a este último como si fuese el malo de la historia. — Quizá no quiere que tu percepción de él se distorsione Lyn me entrega una bandeja y juntas vamos a servirnos nuestro desayuno. — Quizá sea eso… — A mí me parece de lo más lógico que tu novio no quiera que pienses que él es un cretino — Lyn toma un par de salchichas y depositas un par en mi plato — Pero bueno… — vuelve a su sonriente expresión — Al final no me has relatado nada acerca de por qué Derek Ravenswood, alias, el Dios Griego, y tú, parecen tener una riña… — No tenemos una riña — ruedo los ojos — Es solo que… — miro mi plato casi vacío — No lo sé, parece odiarme por el simple hecho de ser yo — ¿A qué te refieres con eso? — Creo que me odia porque soy la heredera al trono… Ambas nos miramos. — Eso suena un poco preocupante Lyn aparta la mirada, centrándose en servirse un poco de huevos revueltos. — No sé si lo sea… — miro a mi compañera — Lyn… — me mira — Al parecer, usted es una persona que le encanta enterarse de todo… — ¿Me estás llamando chismosa? Suelta una risita. — Mis disculpas, no pretendo insultarla — No te preocupes — vuelve a reír, caminamos hacia una mesa vacía — Me gusta enterarme de todo y soltarlo cuando alguien pregunte, así que supongo que sí soy una chismosa… — Oh… Es lo único que se me ocurre decir, ella solo ríe. — Entonces… — bebe un poco de su jugo de naranja — ¿Quieres que averigüe algo en particular sobre tu dios griego? — ¿Qué? — parpadeo, ella vuelve a reír — No, nunca dije eso… — Y viniendo de ti, no sonaría nada adecuado — le da una probada a sus huevos revueltos — No con tu novio sentado a unas cuantas mesas de aquí — No deseo averiguar algo acerca de Derek Ravenswood — mi estómago se encoge, me estoy empezando a sentir incómoda — ¿Por qué querría saber algo sobre su persona? — Eso solo lo puedes saber tú — vuelve a sonreír — Pero bueno, lo haré, aunque no me lo hayas pedido — no digo nada — Y solo te diré lo que sepa cuando me lo preguntes — pincho una de mis salchichas — Que viva en el bosque se volvió muy conveniente ya que correré por una hora en el bosque junto con Anja y Mitsuki… — No me interesa nada que tenga que ver con Derek Ravenswood — bebo un sorbo de mi jugo — Y le agradecería que dejase el tema, porque no tengo ningún interés en ese individuo — bebo otro sorbo de jugo — Y si tanto le carcome la curiosidad, pues déjeme decirle que la verdad está lejos de ser interesante — miro fijamente a la pelirroja — Accidentalmente provoqué que un trabajo que estaba realizando Derek Ravenswood con su padre, se arruinara — respiro hondo — Y desde entonces me trata como si le hubiese hecho la peor de las ofensas — Oh… Es lo único que dice mi compañera. — Entonces, dado su interés por la vida de los demás y su deseo de ser de mi gracia — tomo otro sorbo de jugo — Quisiera saber cualquier cosa sobre Derek Ravenswood que me sirva para compensar el daño que causé y así lograr que deje de tratarme como si yo fuese el ser más odiado en su mundo… — suelto un bufido — Porque en serio no me gusta ser tratada de esa forma… — Te molesta que pueda haber alguien que te trate como si fueras un ser desagradable… — la miro — ¿O te molesta que él te trate así? No contesto, no sé qué contestar al respecto. En muy pocos días, el chico del arete ha hecho que me cuestione muchos aspectos de mi vida y no ha sido para nada agradable. No solo me ha hecho caer en la cuenta de que existen personas a las que puedo no agradar y que no tendrán ni un solo incentivo para querer tratarme con respeto pese a ostentar un título nobiliario de muy alto rango, sino que me ha abierto los ojos a algo que ni siquiera me había dado cuenta de que lo miraba con los ojos cerrados. Siempre di por sentado que cada persona dentro de este reino, sin importar su edad, sin importar su género, su oficio o cualquier distintivo, todos debían de tratarme con respeto, todos debían de ser agradables conmigo, todos debían de tener como objetivo el mantenerme a gusto; pero eso no es verdad, no del todo al menos, pues mi título sí hace algo: Obligar a las personas a ser respetuosos conmigo por ser su princesa, pero es una obligación que mi título impone, lo cual significa que no tengo que hacer nada para conseguir ese respeto, solo existir y eso no está para nada bien. Debería de hacer algo para ganarme el respeto y afecto de las personas, no darlo por sentado. Si quiero ser una gran reina, no puedo dar por sentado que las personas deban de reverenciarme, respetarme y servirme solo por existir, debo de ganármelo y jamás habría sido consciente de ello si Derek Ravenswood no me lo hubiese dicho. Por otra parte, esto trae una gran crisis existencial para mí, pues no puedo evitar cuestionarme todos y cada uno de los momentos en los que me he tenido que relacionar con personas fuera de mi círculo familiar y amical, no puedo evitar pensar en todas las personas que creí que realmente sentían respeto hacia mí y que me tenían en su gracia, no puedo evitar pensar en cuántas de esas personas en realidad me odian y desearían que no existiese. Que exista una secta antimonárquica es el claro ejemplo de ello, existe personas que no nos quieren porque no hemos hecho nada para ganarnos lo que tenemos, salvo existir. — No quiero que ningún isteriano me odie… — confieso — Se supone que algún día seré reina, por lo tanto, debo de ganarme la simpatía de mi pueblo… — miro mi plato, no he comido casi nada — ¿Qué clase de monarca sería si no lo logro? — empujo mi plato con delicadeza — ¿Qué clase de persona sería si no logro que un extraño chico con arete que, al parecer, se siente marginado, deje de odiarme? — Lina… — Evangelina… Le corrijo, ella solo sonríe con suavidad. — En la vida te vas a topar con cientos de personas que querrán ver rodando tu cabeza — suelta una risita, es una gran referencia histórica sobre mujeres de la realeza cuyas cabezas fueron separadas de sus cuerpos — No puedes lograr que todos te amen, pero puedes lograr que los números se mantengan a tu favor… — ¿Cómo? — Puedes empezar dejando de ser tan rígida — se encoge de hombros — Sé que debes de seguir protocolos y comportarte como una princesa, pero Lina… — Evangelina… Vuelvo a corregirle. — Solo tienes quince años y actúas como la estatua de una mujer en sus cuarenta sufriendo una crisis existencial porque su guapo vecino no la quiere… —Derek Ravenswood no me parece guapo — ¡Oh! ¡Vamos! — Lyn me da un codazo, soltando más risitas — ¡Es guapísimo! ¡Admítelo! — No pienso admitir algo que no es cierto, él no me parece guapo… Me cruzo de brazos, mirando hacia la mesa de Lorcan. Él me parece guapo, en realidad, Lorcan Darlington es considerado como uno de los solteros más guapos de Isteris, aunque claro, lo de “Soltero” está puesto en cuestionamiento porque él es mi novio y además estamos comprometidos. Supongo que debería de sentirme afortunada por tener como novio a uno de los hombres más guapos del reino, pero jamás me he sentido especial o superior al respecto. Lo que sí me hace sentir afortunada es el hecho de tener como compañero a alguien que me quiere mucho y al que quiero mucho. En serio soy afortunada por tenerle en mi vida.
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD