POV RIO El mundo huele a café quemado y alfombra de hotel, y yo siento que estoy hecho de pedazos rotos que no logré juntar durante la noche. No dormí. En algún punto cerré los ojos, pero no descansé. No existe descanso después de una noche como la de ayer. No existe silencio en mi cabeza. No existe nada que no sea el eco de su voz gritándome que no es una puta… y la forma en la que bajó los ojos justo antes de irse. Camino hacia el elevador con la espalda rígida, intentando poner mi expresión de siempre, esa que dice no me toques, no me hables, no existo para ti. Los inversionistas nos pidieron reunirnos temprano para desayunar y avanzar en la propuesta, y yo, como un idiota funcional, actúo como si anoche no hubiera destruido lo único que me importaba de verdad sin siquiera saber por q

