¿Qué disfrute para él? Ella se había imaginado Miles de cosas viniendo de él, ¿Pero ser parte de una “orgia” prácticamente? Nunca jamás. Es decir, ella sabía que una de las cláusulas del contrato se exponía este tipo de acto s****l, pero no así, no ante todos, no ante un hombre que está con sus ojos vendados y mientras le obliga mirarlo gozar en brazos de otra mujer. Santino no tardó en darle la orden clara a Gabriel “Disfútala” que él comenzó a poseer su cuerpo de una manera que activaba sus cinco sentidos. Sus manos estaban por todo su cuerpo y ella no sabía si gozar el momento o celar la situación de tener frente a sus ojos a esa chica arrodillada con la polla de su hombre, porque ella sentía que era así, en su boca. Abril podía ver cómo la mujer movía su cuerpo al mismo compas en el

