Al terminar la tarde Camila se me acerca y me dice que se nos ha ido el día en eso de la seguridad del barrio y que ya se ha hecho muy tarde para salir, lo que le daría problemas con sus padres, entonces la acompaño a la casa y cuando llegamos la señora Martha movida como por el instinto o el olor nuestro se aparece en la puerta y con una cara de pocas pulgas nos mira y me dice: - Pensé que era un hombre más consciente Daniel - Buenas tardes señora Martha, si lo soy, perdóneme pero no le comprendo. - Pues mira las horas a las que me trae a Camila, por lo menos habrán almorzado. - ¡Ehh no! – Ella me mira aún peor, si es que eso era posible, entonces añado – Pero si comimos algo, es que estuvimos muy ocupados todo el día y… - Entren – Nos mira a los do

