Capítulo 18. La venganza.

3453 Words
Seguimos organizando las cosas y planeando hechos alternativos para los días que vienen, organizamos un horario y durante todo ese tiempo me doy cuenta que se ha hecho de noche, la madre de la señora Flor la llama en un par de ocasiones, ella sube en la segunda, se demora un rato largo mientras yo termino de ordenar más detalles, al cabo de un rato regresa y me golpea en la puerta, ya que es muy tarde para el timbre y no queremos que los demás vecinos se enteren que tengo visitas a altas horas de la noche y menos de ella, me dice que ya durmió a sus hijos, que como no había estado en todo el día, le reclamaban un espacio con ella. Vuelve a sentarse a la mesa, revisa el horario del día a día que tenemos, me hace caer en cuenta que la hora más peligrosa será en la noche y que el punto de conseguir un arma de fuego sería no solo peligroso sino costoso, y al final no la tendríamos en una semana, además que si la compramos legal se requiere de mucho papeleo, entonces ese punto queda momentáneamente descartado, son más de las doce de la noche, hacemos planos y luego de muchas revisiones y tazas de café estamos cansados, sobre la una de la mañana nos vamos a dormir, ella me pregunta si tengo un cepillo de dientes adicional o si puede usar el mío, no he cambiado el mío hace un tiempo así que cambio el mío y le doy otro nuevo a ella, luego se desnuda frente de mi como si fuera mi esposa y se mete en mi cama, yo hago lo mismo pero cuando me voy a quedar en calzoncillos me pide que por favor me los quite y la abrace así no más. Me meto en la cama y la abrazo, siento su piel desnuda, suave y tibia, nos acogemos en cucharita y mi erección no se hace esperar, ella me dice que le encanta sentirme, pero no podemos esa noche, ya que tiene que levantarse de nuevo cuatro horas después para subir pronto a su apartamento y arreglar a sus hijos para el colegio, la entiendo a la perfección, pero eso no evita que la temperatura y la tensión s****l suba entre los dos, nos quedamos dormidos y un rato después suena la alarma en el teléfono de ella, ella la apaga y a regañadientes sale de mis cobijas lo cual me despierta, ella me pide que me quede en la cama, que ella regresa en un rato, coge su ropa y mis llaves de la mesita de noche, un segundo después escucho que abre y cierra la puerta de mi apartamento, me estoy adormeciendo nuevamente cuando me acuerdo que hoy comienza mi plan de venganza, entonces me levanto de la cama y me meto a la ducha, salgo al cabo de un rato más consciente de mí mismo, me visto y voy a la cocina, tomo un poco de harina de maíz y preparo unas cuantas arepas, un poco de café con leche, estoy desayunando cuando escucho que abren con llaves mi puerta, me sorprendo un poco pero recuerdo que la señora Flor ha cogido las llaves y efectivamente la veo atravesar la puerta rápidamente. -        ¡Uy que rico!, desayuno. -        ¿Si, ya desayunaste? -        No en realidad, lo que preparé se lo di a los niños y a mi mamá, pero tú estás arregladito y listo, yo aún ni me he bañado. -        No te preocupes, ve a dormir. -        No seas bobo, te dije que estamos en esto juntos y te voy a apoyar -        De acuerdo, el asunto es que ahora me vas a demorar un poco más. -        ¡Oyeeee!, no seas así. -        Que no sea ¿Cómo? -        Pues así todo grosero, yo tengo cosas que hacer también. -        No, por favor no lo tomes a mal, es sólo que quiero empezar cuanto antes, no tendría como juzgar tus acciones. -        Más te vale. -        Sí, es solo eso, como sea, ven desayuna, pensé que no habrías comido algo y preparé unas adicionales. Le pongo frente a ella un plato con dos arepas de maíz blanco y un pocillo con café en leche, desayunamos y me dice: -        Mirándolo bien, quizás no tengo que retrasarte tanto. Entonces se levanta y se va desnudando lentamente, luego cuando queda sin una pieza de ropa, me guiña un ojo y se va a la ducha de la habitación, yo lo dudo un momento, pero entonces me desnudo también ahí mismo y me voy detrás de ella, cuando llego al baño, corro la puerta de la ducha y me le meto, ella sonríe y entonces comienzo a acariciarla nuevamente, me aseguro de ir bañándola y enjabonándola mientras cae el agua y de paso nos vamos excitando con cada caricia, ella en un momento dado se gira y me mira de frente, me abraza por el cuello y me besa pegando su cuerpo al mío, es tan rico estar así que tengo el pulso acelerado, también siento el palpitar de su corazón, ella me agarra las nalgas y me las masajea, entonces sube una de sus piernas sobre mi cadera y me pide que la sostenga, entonces la pongo contra la pared y al sentir la baldosa fría ella se impulsa por reflejo hacia adelante chocando conmigo, sube la otra pierna y queda amarrada a mi cintura, yo paso mi mano por debajo de su cadera y acaricio su vulva con mis dedos, luego agarrando mi pene lo ubico en la entrada de su v****a, ella sabe lo que estoy haciendo porque de inmediato comienza a sacudirse hacia adelante y atrás, nos besamos apasionadamente mientras ella lleva el ritmo, luego cuando estoy a punto de llegar ella se impulsa mas duro y me hace explotar dentro de ella, la sensación es tan deliciosa que no quiero parar, ella sin embargo solo sonríe y se sigue sacudiendo hasta que también llega y disfruta de mi en un gemido que controla y sale a modo de suspiro. Se baja de mi cadera y luego me besa suave en los labios y me dice: -        Ahora si podemos irnos. Cierra la llave de la ducha pasando su mano por debajo de mi brazo izquierdo y sale sin secarse, se entorcha el cabello en un moño improvisado y luego de que se mira al espejo y se cepilla sale de la habitación, entonces vuelve a la sala por su ropa, al igual que el otro día se pone solo el pantalón y la blusa y sale rápido de mi apartamento, diez minutos después regresa con otra ropa y lista para acompañarme, mientras todo eso sucede, yo también me he vuelto a vestir y tengo en mis bolsillos los documentos básicos, las llaves y algo de dinero escondido principalmente en los zapatos. Minutos más tarde estamos en la esquina que habíamos planeado, y nos sentamos como si fuera algo muy casual en el borde de ladrillo inclinado hacia abajo de la casa esquinera, miramos la calle y parece desolada, al cabo de una hora la señora Flor me pregunta si no se me ocurre que ya hayan salido, le contesto que no lo sé y seguimos vigilando, pasa más tiempo y noto que solo faltan cinco minutos para las ocho, aún no se ve nada, estamos a punto de desistir cuando vemos que sobre las ocho y diez de la mañana sale de la casa uno de los padres de los muchachos y marcha hacia la avenida principal, al parecer va a trabajar, lo que nos confirma que al menos uno de los muchachos si sigue viviendo en la misma calle, la señora Flor se acerca a la puerta de la que salió el otro señor, verifica la dirección y luego cuando vuelve conmigo saca de su chaqueta un lapicero y un papel, entonces anota la dirección y vuelve a sentarse a mi lado. Minutos más tarde sobre las ocho y treinta sale una señora de otra casa y sé que es la madre de otro de los muchachos, se dirige hacia nosotros, así que me giro como si estuviera besando a Flor, y ella aprovecha el momento para darme un beso de verdad, luego cuando vemos que pasó sin darse cuenta de nosotros, volvemos a recuperar la posición de vigilancia, nuevamente mi vecina se adelanta rápidamente hasta la puerta de la que salió la otra mujer y regresa anotando el número de la casa, justo en ese momento de la misma puerta sale uno de los muchachos y timbra en la casa de la que salió el señor, mientras espera a que alguien abra, mira para ambos lados de la calle y adelantándome a su mirada, me pongo de espaldas y delante de mi compañera de vigilancia. Ella intenta mirar por entre los pliegues de mi chaqueta y mi brazo, y me confirma que nos ha visto, entonces cuando ella me dice que ha bajado el otro muchacho, vemos que son las ocho y cuarenta y cuatro y entendemos que inician su día demasiado temprano considerando que principalmente se dedican a la vida nocturna, quizás como ayer fue domingo, no salieron a hacer sus maldades, entonces cuando vemos que los muchachos se acercan a nosotros ella se asusta y me pide que nos vayamos, lo cual hacemos primero lentamente y luego al llegar a la siguiente esquina corremos desapareciendo de la vista de los ladrones; nos detenemos un poco más delante de una papelería cercana que está abierta en el momento, entramos disimulando estar interesados en una tarjeta en específico y vemos que pasan por el frente los muchachos mirando hacia la papelería, los veo por la rendija que queda cuando se abre la puerta  y como nos ubicamos detrás de la puerta ellos no nos ven, pero nosotros a ellos sí, después que pasan el dueño de la tienda agarrando un bate de madera y poniéndolo sobre el mostrador nos pregunta con cara de pocos amigos: -        ¿Qué necesitan? -        No señor, nada, estábamos pasando por acá y… -        No tiene que inventarse nada, vi que los estaban persiguiendo, por eso no dije nada cuando ellos pasaron por el frente y ustedes se escondieron detrás de la puerta. -        Si perdón, es que. -        Que no me diga mentiras, sé quiénes son ellos, pero ¿Ustedes, solo van pasando a esta hora por esa calle, o son parte de ellos? -        No señor, somos… -La señora Flor va a intervenir y comienza a decir que íbamos pasando cuando yo la interrumpo – -        Perdón señora Flor, creo que es justo que él sepa la verdad. Entonces le comienzo a contar la historia completa al señor de la papelería, quien comprende mi historia y mi situación y me explica que no es una situación que se pueda arreglar con una policía comunal como lo había planeado con la vecina, ya que dos de los padres de esos muchachos son policías y además participan en las reuniones de vecinos del barrio activamente, por lo tanto es como ir a acusar a los policías de ser los mismos ladrones de la zona, además, que en varias ocasiones los han cogido infraganti y los dejan seguir haciendo sus fechorías mientras miran para otro lado. Adiós a los planes que hicimos hasta tarde con la vecina, pero entonces le pregunto qué solución nos puede dar, porque así como murió mi madre, uno de estos días podría ser él o cualquier otro vecino del barrio. Entonces me informa que entre algunos vecinos fuera de las reuniones se han ido comunicando de forma clandestina y que se están armando, que es algo que va muy lento pero tanto habitantes normales como comerciantes están aburridos de estar asolados todo el tiempo, que si bien no es mucho lo que roban cuando entran a los locales, a algunos ya les han quitado varias veces el producido del día. -        Pero entonces ¿Qué harán? -        Por lo pronto lo único que hemos podido hacer es estar preparados y en caso de ver a alguna persona en peligro, nos llamamos con los más cercanos y salimos con bates y machetes a amenazarlos, entonces ya en algunos sectores no se acercan durante el día, el problema sigue siendo durante la noche, porque ya no es posible llegar tranquilo después de las siete, porque en alguna parte los muchachos de esa calle o el resto de la pandilla están atacando a alguien que vaya llegando. Entonces caigo en cuenta que muchas veces he llegado después de siete cuando estoy en el instituto técnico y que al igual que yo mis compañeros, y obvio Camila, están exponiéndose a ese peligro entonces digo: -        Vecino, no podemos permitir que esto siga sucediendo, con o sin vigilancia, tenemos que tomar cartas en el asunto. -        Y que propone muchacho, por lo que a mí respecta, si no es porque hoy viene con la dama acá presente, podría pensar que usted es parte de ellos. –La señora Flor me mira de arriba abajo y sacudiendo las manos dice – -        No, por favor, él es uno de los buenos, normalmente a esta hora está estudiando, pero por la muerte de su madre y el querer solucionar esto, hoy está aquí. -        De acuerdo, le creeré porque la dama lo respalda. – Responde el señor de la papelería – Entonces le pido que por favor me involucre en el grupo que si está de acuerdo en arreglar el barrio, el acepta y me agrega a una lista, me da una copia que tiene nombre de los vecinos con dirección y teléfono, lo que facilitaría la vigilancia, entonces después de despedirnos salimos hacia el edificio. En el camino recuerdo que debo ir al hospital y la vecina me acompaña, llegamos un poco pasadas las nueve pero a tiempo para esperar a la ejecución de la cremación, junto con mi madre quemarán otros cuerpos no reclamados y cuyo uso médico ya no es posible. Esos cuerpos los suben a un camión que llevarán al horno crematorio más cercano y tres días después podré reclamar las cenizas. Luego de volver a ver el cuerpo de mi madre y después de todo lo que ha sucedido, solo una lágrima sale de mi ojo derecho y me la limpio antes que nadie se dé cuenta, recibo la ficha para reclamar las cenizas en la funeraria más cercana y nos devolvemos al edificio. Al llegar, subimos lentamente, nos cruzamos con una que otra vecina que viene o va a hacer la compra del almuerzo del día, me ven y me dan su pésame con un abrazo, luego seguimos subiendo hasta mi apartamento, entramos y nos sentamos a la mesa a pensar una solución. -        Okey Daniel, éste tema está más difícil de lo que parecía. -        Si lo sé, al inicio era solo vigilar y luego correr o llamar a la policía en caso de estar en peligro inminente, pero no hacemos mucho si ya los conocen y los han dejado pasar, más si ellos son hijos de policías también. ¿Qué piensas? -        Pienso que nos estamos metiendo con una mafia. -        ¿De verdad crees eso, porque eso si es peligroso? -        Pues blanco es… -        Si lo sé, pero cuál sería la razón de hacer un barrio inseguro. -        Pues Daniel, sé que no es tu fuerte, pero ponle un poco de malicia. -        No lo sé, normalmente es dinero. -        Sigue -        Pues el barrio no es el mejor, pero eso lo han hecho ellos, pero sin ellos… -        Ya casi Daniel, lo tienes en la punta de la lengua. -        El barrio sería más próspero y… no, no se me ocurre por qué no quisieran que el barrio sea mejor, subirían de precio las casas y eso nos conviene a todos… -        A todos menos a los que quieren comprar vivienda acá. -        Pero, están usando gente del mismo barrio, ¿Cómo es posible? -        Cuando se tiene el poder no les importa a quien usen o cómo, solo seguirlo teniendo, y si pueden comprar varias casas en la zona, volverlas edificios, comprarían barato y venderían caro, sin mencionar que si hay drogas en éste asunto, y la policía está implicada, el tema es más difícil de abarcar que solo simples tierras, se llevan por delante al que sea, es una forma de obligar a la gente más pobre ir a la periferia de las ciudades. -        Sí, pero estos barrios están bien lejos de los comercios grandes y los edificios de negocios y demás. -        Es cierto, pero el problema más grande es que si te fijas, es un problema principalmente alrededor de las calles principales, donde ya no se pueden construir más por la misma distribución territorial, así que toman los terrenos que siguen. -        Oye eso suena muy paranoico, pero tiene mucho sentido. -        Puede que suene paranoico, pero te estoy contando lo que sé que suele suceder, así es como a mí me sacaron de mi vivienda cuando era casada, vine acá sola esperando que mi marido me alcanzara, meses después cuando debíamos vernos de nuevo, me entero que lo mataron y la casita que teníamos en los llanos la perdimos. -        ¿Y los documentos? -        ¿Tú crees que se puede hacer algo con documentos contra un grupo de personas armadas hasta los dientes y el gobierno comprado? -        No tienes razón, no se puede hacer mucho. -        Pero entonces, ¿Estamos amarrados, no hay nada que podamos hacer? -        No lo sé, ¿recuerdas lo que te dije que cuando huyes de un problema, éste te persigue? -        Si lo recuerdo. -        Acabo de darme cuenta que ya venía huyendo de lo mismo y lo vengo a encontrar acá de nuevo. No sé qué vamos a hacer, pero por favor detente, no quiero perderte como perdí a mi marido. Sus ojos se llenan de lágrimas y yo quiero abrazarla, ella llora diciendo cosas que no le entiendo, quiero comprender su dolor pero el olor de su cabello, el tenerla abrazada genera en mi otro deseo, quiero mantenerme tranquilo, pero mi cuerpo me traiciona, y ella lo siente, de manera que en un momento ella está llorando y al siguiente está abriendo la bragueta de mi pantalón, libera mi erección y comienza a chupar y besar, quiero concentrarme pero su lengua no me deja, me atrapa en sensaciones de placer hasta que le aviso que estoy a punto de llegar, nuevamente ella no me deja alejarme, sino que me agarra por las nalgas hundiéndome en su boca y finalmente exploto sin poder pensar. Al rato ella se levanta y me dice que la perdone por ser tan imprudente, pero al sentirme caliente cerca de su cara fue algo que no pudo controlar, yo intento disculparme por no escuchar lo que decía, pero ella le resta importancia con una mano, me besa en los labios y luego me dice, que son cosas del pasado, pero que de verdad tenemos que usar la cabeza, me guarda mi razón de virilidad, cierra mi bragueta y me pide que me siente frente a ella, me mira y sonríe, mientras me pide que piense en algo. Quiero tener soluciones, pero con ella las cosas están comenzando a pasarse de lo meramente s****l a lo sentimental, me tiene confundido y más ahora que caigo en cuenta que no llamé a Camila anoche, me prometo firmemente llamarla esa noche y trato de concentrarme cuando ella se quita una de sus baletas y con su pie me masajea los genitales. Se detiene un momento y entonces pienso en quién está por encima de la policía, y de los entes territoriales, entonces ella me dice que la fiscalía, pero que para poder presentar una queja o petición allá tenemos que tener pruebas. Entonces se me ocurre una idea, y es que podemos hablar con los vecinos de la lista, convocarlos a una reunión y buscar la forma de presentarles una idea donde podamos no solo defender a las personas y comerciantes de éstos malvados, sino que además podamos tomar evidencias de cuando se presentan los hechos como robos y demás y la reacción de la policía local ante los hechos. La señora Flor me felicita por la idea y entonces se quita su pantalón y blusa, se sienta en mis piernas y comienza a besarme mientras me desnuda, entonces me dice que la perdone por no dejarme vivir el dolor por la pérdida de mi madre, pero debemos aprovechar los momentos que estemos juntos  y a solas.
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