3 de setiembre. RHYS. — ¿Hice lo correcto? —cuestiono, frunce su ceño. — No. —espeta, hago una mueca de desagrado al notar que sigue molesto. ¡¿Y quién no lo estaría?! La poca tolerancia que tenía se fue cuando mentí delante de las cámaras y, a pesar de haber pasado tres días, el móvil de León no ha dejado de sonar, constantemente me anda lanzando dagas con la mirada que muchas veces me da ganas reír. Aunque me dice que todo estará bien, sé muy bien que espera lo peor de esta situación. — León. — Esa no era la manera de actuar. —admite. Tiene toda la razón, pero no me arrepiento de nada. — Me has causado muchos problemas con tus padres, sin contar el alboroto que ocasionaste con los medio de comunicación, pero aun así, una parte de mí se siente orgulloso de tu avance. León Rivera

