Después de que Britanny me convenciera de que podía conducir, aun en estado de ebriedad, me dejó en casa y se fue a la suya. Había preferido tomar un taxi, pero ella insistió en que no estaba tan ebria y la verdad, era que ver a Jay golpeando como un animal a un hombre había sacado todo el alcohol de nuestro sistema. Cuando llegué a casa, fui directamente hacía la cocina y me preparé un café, me senté en la isla de la cocina y esperé, tratando de ser paciente. Nunca había sido mi fuerte, pero estaba decidida a confiar en Jay, me había asegurado de que vendría y no iba a irme a dormir hasta que no lo hiciera. La cocina estaba silenciosa, mi hermano y Rachell tuvieron que haberse ido a dormir ya, así que fui a revisar a mi hija mientras tanto. Me acerqué a su cama y admiré su belleza, sonr

