Capítulo 3: En búsqueda.

1974 Words
Capítulo 3: En búsqueda. 【James Kambe】 Salimos del edificio con la máxima reservancia mientras que llegamos a mi descapotable, Víctor me pidió que fuéramos a contactar a un amigo de él, una fuente que tiene muchos contactos con personas que caminan en las calles el día a día. Él se vanaglorea diciendo que su contacto jamás ha fallado con ninguna información que le ha dado. Víctor comenta que esté tal Chopy, pudiera conseguir más información, incluso estar alrededor de la panadería. Para potencializar más nuestra investigación alega que necesita que esté en nuestra búsqueda de pistas. Yo sé que puedo conseguir toda la información que yo quiera, no necesito de terceros, solo que voy a dejar que Víctor tome el protagonismo y consiga información de no sé dónde. —¿Qué más Chopy?. — Saluda Víctor con un aire de persona de la calle que me saca de mis pensamientos frunzo el ceño, preguntándome sí él ha vivido o se ha criado por un tiempo en las calles o su barrio. —¡Agente Tremblay! ¿A qué debemos el honor de su visita?. — Se sorprende al entrar a mi auto que después de esto mandaré a limpiar la parte trasera, sin embargo, nos mira extrañado al saber por qué estamos buscando de sus servicios poco ortodoxos. —Chopy, te presentó al detective Kambe, no le gustan las informalidades, así que compórtate bien. — Cuando Víctor dice eso, yo solo lo miro de arriba abajo tratando de encontrar que vino a buscar Víctor para acá. Simplemente, no lo entiendo, me extiende la mano y lo dejo tendido. —¡Bueno, ya sin rodeos!. — Me dirijo a Víctor para qué hablé de una vez y no tengamos que estar aquí mucho tiempo más del que desearía. —Chopy, estamos por aquí porque necesitamos información sobre un panadero que se ve muy sospechoso, además necesitamos de tus estrategias secretas para que hagas la magia que nos hace falta. —Víctor balbucea como niño pequeño que necesita pedir permiso para hablar. «Me estoy cansando». A lo que yo intercedo para detener tanta palabrería barata. —Cuánto por toda la información que me puedas dar sobre Scott Collins. — Observo que sabe por quién estoy interesado en obtener información, ya que sus signos corporales se alteran, apenas nombro al individuo objetivo. Me cruzo de brazos y Víctor me riñe con la mirada, la cual ignoro. —Sí, los puedo ayudar. — Se espabila limitándose a eso decir y continúa hablando. «No me gusta, está perdida de tiempo». —Por ti Víctor, accedería a entrar en aguas profundas. —Mira a Víctor cuando dice eso como si fuera mucho el riesgo a correr. Ruedo los ojos fastidiado de tantos favores que se van a devolver, de mostrar la nobleza que se tiene, la lealtad son puras tonterías que están de más. —Bien, el precio por la información que podría conseguir varía por distintas situaciones, denme unos segundos que tengo algo de ese chico. — Empieza a jugar con su laptop de segunda mano, creo que le compraré una nueva, sí hace bien su trabajo. Pasan algunos segundos, empiezo a conducir hacia la panadería, no pienso que ese chico la cierre en pleno medio día un domingo, donde hay más clientela. Ambos se preguntan adónde nos dirigimos, pero después de que se puede ver claramente por el para brisas el destino no hacen preguntas. —Vamos a espiar desde esta distancia la panadería del chico, a ver si conseguimos algo no lo sé, no estoy seguro. — Les aclaro para que más adelante no hagan preguntas sobre las posibles acciones impulsivas que tal vez tome. —Déjame bajarme a ver sí el chico está allí. — Declara Chopy con un tono despreocupado, baja del auto y se siente como el auto se libera de un gran peso, lo que me incita a fruncir el ceño. Sé que no debo juzgar a las personas, eso me lo enseño Makoto, pero el tipo es muy pesado. —Tú lo estás subestimando muy rápido, yo te conozco, pero cuando veas la velocidad con que hace su trabajo siempre lo vas a querer contigo, ya vas a ver. — Me asegura Víctor y tengo que confiar en su palabra, desgraciadamente hemos compartido mucho tiempo juntos. Me imagino que debe de conocer ciertas reacciones mías que no puedo ocultar Al fin y al cabo creo que esto es solo una investigación más, la veo como otro reto más para mantener mi reputación impecable como la he estado llevando todos estos años. A lo lejos vemos como Chopy sale con el chico Scott con su brazo en los hombros del chico riéndose como si fueran amigos desde siempre. —Tsk… ¿Cómo es eso posible, si apenas lleva menos de veinte minutos dentro de la panadería? — Me despejo del espaldar del piloto con una mano en el mentón. Miro a Víctor el cual me mira con una sonrisa irónica. —Ves, ese hombre es un as en las relaciones interpersonales, por eso cuando tengas una conversación normal o profunda con él, ten cuidado porque solo con una ni siquiera con dos, con una charla con ese tipo te puede sacar toda la historia de tu vida. — Enorgullecido de su amigo, saca pecho mientras que lo vemos conversar con el chico Scott. Hasta que se despiden y él se asegura de que no lo esté mirando para cruzar la calle, perderse entre la gente y de un momento a otro abre la puerta de mi auto agitado. —Agh… Tuve una buena charla con el chico, le saqué bastante información sin que se diera cuenta, el chico trabaja con otra chica que no me quiso dar su nombre, pero básicamente le paga a la chica para que todo lo de la panadería sea legal… (Hace comillas con sus dedos)… puesto de que él es extranjero y no ha podido sacar papeles para estar legal a que lo tenía todo menos estar limpio en los antecedentes penales, ya que él traficaba droga en Argentina y lo cacharon. — Empieza a explicar Chopy dejándome perplejo por tanta eficiencia en su trabajo, me volteo un poco no pudiendo creer que sea tan atrevido en lo que hace. Víctor me golpea el brazo por ende le fulmino con la mirada, nada más se encoge de hombros ladeando un poco la cabeza, Chopy me mira como niño chiquito esperando su regalo. «No antes de que me dé toda la información allí lo lleno de dinero porque no falló con las expectativas que tenía de él». —Quiero toda la información, específicamente sobre el negocio que tiene el chico con la mujer. — Le demando, él se queda atónito porque lo descubrí, también sé leer a las personas y Chopy está guardando algo, lo sé por sus actitudes corporales, se cruza de brazos, no me dirige la mirada al hablarme. «Me tiene miedo». —¿Cómo supiste que no te iba a dar toda la información?. — Miro su rostro de estupefacción, sonrío suficiente. —No soy idiota, te lo digo porque debes de saberlo, personas tan inteligentes como tú siempre reservan algo para sí mismo, yo quiero lo que ocultas porque generalmente lo que ocultabas es lo mejor de lo mejor, así que empieza a hablar. — Los dos se quedan anonadados ante mis palabras, Chopy se aclara la garganta ya sin más a donde ir y me mira a los ojos. —Bien, la relación que tiene el chico Scott con la chica desconocida ya lo sabes, pero el negocio es así, para mantener la fachada ella tiene que pagar un cierto impuesto a sus contactos y el dinero lo saca gracias a la venta de droga que tiene con el chico Scott, ella lo provee y él la vende. — Es lo último que confiesa. Enciendo el auto tomo la palanca, la halo y sin perder tiempo piso el acelerador, como alma que lleva el diablo, nos dirijo a una tienda de computadoras que conozco, son de muy alta tecnología. — ¿¡Qué Diablos!?, ¡Kambe, qué haces!, ¿¡Por qué demonios pegas unos acelerones horribles? — Me reclama Víctor apoyándose del asiento como gato asustado, sonrío sarcásticamente, le miro de reojo y vuelvo mi vista al frente. —Ok, ok, le digo lo que vi en la tienda que me llamó la atención, por favor detective Kambe, ¡Baje la velocidad!. — De nuevo se confiesa, creo que esta es la última cosa que me va a ocultar, el amigo es de Víctor y no se da cuenta de que le oculta cosas en su cara. «No sé cómo mantiene una amistad de ese tipo, por lo menos sé que Víctor jamás me miente, si no es así, es un gran maestro del engaño». No paro de conducir, igual nos sigo llevando a la tienda que conozco, solo reduzco la velocidad porque vi unos policías y me da mucha pereza que se aparezca detrás de mí. —Uff… (Exhala aliviado)… Perfecto, lo último que me dijo fue que no le dijera a nadie porque le caí bien y decidió confiar en mí, lo último fue que tenía que recibir una entrega mañana a las… (Mira su reloj de muñeca)… seis de la mañana y el punto de entrega será cerca por el puente Humer River. — Es lo último que le dijo, porque me está mirando seriamente a los ojos, con un tono firme y claro. Asiento dándole la razón, volteo para ver a Víctor, el cual está de piedra, no se mueve, simplemente está estático como si he descubierto algo que no debía de descubrir. Vuelvo mi mirada, esta vez a mi ventanilla y vuelvo a mirar al frente, ya no falta nada para llegar a la tienda, me voy hacia el estacionamiento y parqueo el auto. Desactivo los seguros y dejo que ellos salgan primero. Busco mi billetera en mi bolsillo derecho de mi blazer y no está. Salgo de auto calmadamente y camino hacia ellos que cuchichean allí como dos niñas miedosas, ruedo los ojos y pongo mi mano en el hombro de Chopy. —Devuélvemela ahora. — Le ordeno, pero Víctor se mete entre nosotros como su defensor. —Es mi amigo y lo has tratado mal desde que lo conociste, le exiges y a cada momento si puedes dudas de él hasta lo más mínimo, déjalo en paz, en verdad tienes problemas de superioridad. — Comienza a balbucear Víctor mientras que mi cara refleja lo nada que me importa este pequeño discurso miro a Chopy que me mira culpable. En la cara de Víctor, me da mi billetera, la reviso y está todo, Víctor mira fijamente a Chopy que no le puede sostener la mirada ni un segundo. La culpa no la tiene Víctor porque el daría todo por sus amigos, si no es Chopy el del problema, supongo que posiblemente trabajando conmigo y Víctor en la investigación de los Jackson pueda valorarlo. —Yo que confiaba en ti. — Parlotea herido, no hay tiempo para estar reprochando cosas, camino hacia el ascensor, ellos me siguen al estar cerca de este, oprimo el botón, se abren las puertas, entramos, se siente algo de tensión, más la ignoro. Veo como ascienden los números a medida que cambiamos de piso hasta llegar al número ocho, nos bajamos y es la primera tienda, pongo mis dos manos en las puertas del cristal, las empujo, dejando que ellos pasen. —Wao, esa es una HP Lenovo laptop, ¡Nueva de último modelo! — Chopy enloquece cuando presidencia todo tipo de laptops, computadoras y sonrío porque también me gusta la tecnología. Vemos unas cuantas laptops, pero desde que se enamoró de una HP no voltea a ver a otra laptop.
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