Sabes querida hija, conocí a tu madre hace treinta años, fue amor a primera vista. Don Albert sonreía fascinado. Mi amada Cristina movió mi mundo de una forma asombrosa.
Como te había contado en el pasado, soy el único heredero de la familia Visso. Mis padres murieron en un accidente junto a mi hermanito Damián y me dejaron solo apenas con veinte años, estaba en la universidad y nunca olvidaré que en mi última clase llegó un agente de policía buscándome, dándome la peor de las noticias.
Sufrí demasiado Netty, me dejaron solo, aún más dolió mi corazón al enterarme de que mi mejor amigo, mi único hermano, murió también, él solo en ese entonces tenía quince años y se fue dejándome un gran vacío.
Tuve que armarme de todas mis fuerzas para dirigir la gran empresa de mis padres, cargando el dolor de haberlos perdido, pero gracias a los socios de mi padre pude terminar la universidad y liderar el negocio familiar. Por eso te pedí que dejaras a la asamblea de viejos cascarrabias, ja ja ja son buenos consejeros y fieles amigos, hija mía.
En esos años me volví un hombre reservado, no hablaba mucho, solo era trabajo mi forma de vida hasta que conocí a tu madre, ella me hizo inmensamente feliz.
Ella fue mi ángel, mi único amor, mi todo, hasta que llegaste tú a nuestras vidas y ahí mi corazón se dividió en dos, tuve dos razones fuertes para sonreír y ser feliz.
>Don Albert seguía en su relato con una sonrisa triste y a Netty le dolía el corazón ver a su padre en este estado.
Cristina y yo estuvimos como enamorados adolescentes, siempre la llamaba cuando ella en casa me esperaba y ella siempre ponía flores en mi oficina, nunca le dije que odiaba las flores porque me hacían recordar cuando enterré a mi familia, pero no podía negarme a su lindo detalle ella me hizo cambiar de parecer de a pocos y volví amar las flores, porque la veía ahora a ella en ellas.
La historia de tu madre la sabes, fue terrible, sus padres la vieron como mercancía y la querían vender al mejor postor, no contaron que ella escapara de su casa y saliera del país para buscar oportunidades, fue así que llego a mí, en una entrevista buscando una joven asistente, ya que la anterior se había casado, pero te diré venían mujeres hermosas a ser entrevistadas no obstante yo buscaba personal calificado y tu madre demostró lo eficiente que era, era hermosa e inteligente.
>El padre de Netty sonreía y sus ojos brillaban al contar como era su esposa, el amor nunca se iría, eso era visto.
Cariño, pero no todo fue felicidad en nuestro matrimonio, hubo un tiempo que vino la oscuridad, pasado unos años de matrimonio los hijos no llegaron, tu madre era estéril.
—Pero padre, yo…— la joven estaba confundida.
—Deja que prosiga por favor.
Tu madre llegó a estresarse, la lleve al doctor y me dijo que ella se estaba marchitando, que debía hacer algo o sería tarde.
Ese día no me importo nada y fui a casa, aliste las maletas sin decirle nada y nos embarcamos sin rumbo, ella debía volver a mí y esa era mi tarea.
Antes de partir dejé la empresa en manos de un gran amigo, él entendió que en ese instante necesitaba enfocarme en mi esposa y fue una gran ayuda en ese instante.
Conocimos muchos países, en cada lugar mi amada esposa volvió a mí de a pocos, habitualmente seriamos nosotros hasta que llegaste a nuestras vidas.
>Don Albert giro dejando de ver el cuadro de su esposa y vio a Netty por largos segundos. Pero Netty no podía respirar, estaba confundida.
En uno de esos países que regresamos por la gastronomía y los paisajes, mi esposa y yo paseábamos cerca de un parque, felices comiendo un helado aprovechando la estación, pero de pronto todo paso rápido y vimos una joven siendo atropellada, por una auto. Fue terrible, pude visualizar que quien manejaba era una mujer joven, pero con una sonrisa en su rostro desapareció del lugar.
Cristina salió corriendo con lágrimas en los ojos y llego donde la joven accidentada, estaba llena de sangre y Cristina solo gritaba por ayuda mientras abrazaba ese cuerpo frágil, eras tu hija, eras tú.
>Netty no salía del asombro, no podía moverse, solo miraba al hombre que para ella era su padre, tenía que ser una pesadilla, se decía, y el dolor de cabeza volvió haciéndola parpadear aún más confusa.
Te llevamos a la clínica más cercana y tu estado era reservado, el médico se acercó a nosotros, pero no sabía qué decir, solo Cristina se adelantó y le dijo que era tu madre que por favor te salvara, en ese instante al ver el semblante de mi esposa no pude decir nada ella lloraba sin consuelo. Luego que el médico la hizo firmar unos papeles de autorización te operaron de emergencia.
Yo llevé a Cristina a un lado mirándola fijamente y me dijo.
—No puede morir, no por favor
—Cálmate amor cálmate
—Viste a esa mujer en el volante porque sonreía así, dios que ser tan cruel.
—Cariño, por favor tranquila la vamos a ayudar.
—No me preguntes por favor, pero solo al verla así tan lastimada y llena de sangre mi corazón dolió mucho.
No sabía que hacer lo único que sabía es que necesitabas ayuda en ese instante.
Pasaron unas horas y el médico no nos dio buenas noticias, tu madre no se alejaba de ti, cada día en UCI la dejaban entrar por breves minutos y ella solo limpiaba tu rostro, oraba a tu lado y cantaba una canción de cuna, hasta que un día Cristina vio de nuevo a esa mujer del volante en la clínica, no sabemos como se pudo enterar de que estabas ahí.
Cristina se desesperó y hablo con el médico, si podíamos moverte a otro país, ella estaba decidida a sacarte de ahí y llevarte a nuestro país, donde sabíamos que los medicina era más avanzada.
Tuvimos que mover nuestras influencias y logramos sacarte de ahí en forma silenciosa, el director de la clínica se encargaría de todo y así fue como te trajimos aquí, tu madre nunca se alejó de tu lado al llegar, fuiste sometida a varias operaciones y al final después de tres meses de luchas el médico nos dijo que por fin saldrías de esta, el detalle es que no sabíamos como despertarías el médico nos dijo que quizás no puedas caminar o ver tu caso fue complejo, hija.
>Netty lloraba, no podía creer todo lo contado por su padre, pero que sucedió ¿quién quería matarla?
A los días despertaste aturdida, en silencio, con una mirada confusa y triste a la vez, Cristina solo estuvo ahí para ti acunándote, hasta que hablaste.
—¿Quién es usted? ¿Quién soy? ¿Dónde estoy? Porque me duele mucho la cabeza.
Nos quedamos aturdidos, hablamos con el doctor y él solo nos confirmó tu falta de memoria.
Cristina y yo estuvimos hablando, yo me negaba a que no supieras como te encontramos, pero Cristina alegaba que no podíamos decirte nada por qué sería peor, ya que el médico en ese momento nos dijo que no podías tener alteraciones por tu estado de salud.
Entonces un día sucedió algo que cambio nuestras vidas.
>Mami...
Llamaste a Cristina como tu mami, una enfermera te había dicho que ella siempre estaba ahí limpiando tu bello rostro, orando y pensaron que eras nuestra hija.
Desde ese día Cristina y yo te tomamos como nuestra hija, decidimos curar tu corazón, decidimos darte un aliento nuevo de vida, siendo nuestra hija.
Desde ese día nació Netty Visso nuestra única hija, nuestra heredera y nuestra razón más grande para ser completamente felices.
—¡No! ¡No! Por favor, dime que no es cierto, no por favor.
>Netty lloraba desconsoladamente.
Perdonamos hija, por favor dijo don Albert con lágrimas en los ojos. En ese instante don Albert dejo el monitor prendido y antes de salir solo le pidió a Netty que vea el video.