Capítulo 7
A la mañana siguiente, Emily se levantó temprano, ya un poco más tranquila, porque la situación con su esposo ya estaba más tranquila, por lo que quiso tener una atención para con él y se dispuso a prepararle un rico desayuno. En ese momento le llegó una notificación de su correo electrónico.
Emily la revisó y sus ojos se iluminaron al ver qué se trataba de una in formal invitación a un evento de caridad en uno de los salones más exclusivos de la ciudad. Alexander estaba terminado de arreglarse para ir a su oficina. Era un hombre que se preocupaba mucho por su apariencia, ya que para él es muy importante mantener siempre una buena imagen y elegancia.
Bajo la escalera y noto que Emily estaba sonriendo emocionada.
—¿Qué estás viendo, Emily? ¿Por qué estás tan emocionada?— Preguntó con desconfianza.
—Mira, Alexander— Le dice ella al momento que le enseña la invitación.
—Hemos sido invitados a un importante evento de caridad—.
—Me gusta que mi mujer, cómo esposa de un importante hombre de negocios, se interese en los marginados—.
Respondió con una sonrisa y un tono irónico.
—Podríamos ir juntos, dar una contribución, pasar una noche diferente, amor. ¿Qué te parece?— Le propone Emily, pensando que podría ser una buena ocasión para convivir más y que su relación tome un rumbo diferente.
—No me gustan asistir a ese tipo de eventos, ya lo sabes. Tengo cosas más importantes que hacer. Respondió con indiferencia.
—Pero es por una buena causa, mi amor. Es bonito ayudar a los más necesitados y compartir algo de lo que tenemos, además, podremos pasar tiempo juntos—.
—Ya te dije que no me interesa, Emily. La verdad es que esos eventos me resultan sumamente aburridos, además están llenos de gente a la que les gusta aparentar lo que no son. Pero podrías ir tú si quieres, al mismo tiempo me haces ver bien a mí. La esposa del CEO de un importante corporativo multinacional apoyando a los marginados. Sería una excelente nota publicitaria.
Emily lo miró decepcionada
—Eso es lo único que te importa, mantener tu imagen, ¿Verdad?—
Exclamó su esposa con triste decepción.
—Mira, mejor ya me voy, tengo mucho trabajo en la oficina y no quiero que me amargues el día con tus típicos dramas.
Ya te lo dije, ve tú si quieres—.
—Espera, amor. Te preparé el desayuno. No te vayas, desayunemos juntos.
—No tengo hambre, me tengo que ir— Dijo mientras se dirigía a la puerta.
Emily se quedó profundamente decepcionada, siempre ha guardado la esperanza de que su esposo muestre algo de humanidad, pero, por más esfuerzos que hace, no lo puede conseguir. Sin embargo, está decidida a asistir, ya que a ella le gusta mucho participar en eventos donde puede ayudar a sus semejantes.
Mientras tanto, Fred estaba en su oficina preparando todo la para la presentación de su proyecto para entrar al corporativo, Brooks, recibe una llamada de Sarah.
—Hola, Sarah, ¿Cómo estás? Espero que todo vaya muy bien.
—Hola Fred, todo va muy bien, gracias.
Mira, te llamo por lo siguiente,
Esta noche habrá un evento de caridad muy importante, y estoy segura de que Emily asistirá. Y lo mejor es que sé que irá sola, ya que a su esposo no le gustan para nada esos eventos. Creo que sería una buena oportunidad para que puedas hablar con ella. Es un evento exclusivo, pero yo podría arreglarte una invitación. ¿Qué te parece la idea?—.
Alexander sonrió emocionado, era la oportunidad perfecta para poder acercarse a Emily y poder verla, aunque sea por unos momentos.
—Muchísimas gracias por avisarme, amiga.
Por su puesto que me interesa—.
Dijo Fred notablemente emocionado.
—Perfecto, amigo. Voy a hacer los arreglos para que seas invitado, te llamo más tarde para confirmarte la fecha, hora y lugar—. Enfatizó Sarah.
—Perfecto, amiga, de verdad te agradezco infinitamente—.
Ambos se despidieron cordialmente.
Con esa idea en mente, Fred se preparó meticulosamente para la noche. Se puso un elegante traje oscuro y aseguró que cada detalle estuviera impecable. Aunque su principal objetivo era estar cerca de Emily, a él también le gustaba asistir a esos eventos, ya que él también tiene una fundación para ayudar a los más necesitados, pero también reconocía la importancia de causar una buena impresión en el evento social.
Emily se preparó también para ir a ese evento, se puso un elegante vestido rojo,
con un diseño clásico, pero sofisticado que se ceñía perfectamente a su figura y realzaba su belleza. Se arregló el cabello de manera sencilla, dejando caer algunas ondas suaves sobre sus hombros, y se aplicó un ligero maquillaje, resaltando sus rasgos delicados.
Mientras se miraba al espejo, Emily se sentía un poco nerviosa pero emocionada por asistir al evento de caridad. Era una oportunidad para contribuir a una buena causa y también para encontrarse con personas que compartían su misma pasión por ayudar a los demás.
Al llegar al evento, rápidamente Emily acaparó todas las miradas, aparte de ser la esposa de uno de los hombres más importantes del mundo, era una mujer con una belleza extraordinaria. Momentos después se encuentra con Sarah. Ambas se abrazaron con una gran emoción al reencontrarse después de no verse en un largo tiempo.
—Que gusto verte, Emily. Estás bellísima, luces despampanante. Todos te miran boquiabiertos—. Exclamó Sarah.
—Muchas gracias, Sarah, tú también estás muy bella. Ya extrañaba venir a un evento así,
Quiero contribuir de alguna manera y también disfrutar de la compañía de personas que comparten intereses similares. Creo que es una oportunidad perfecta para hacer una diferencia juntos—. Argumentó Emily.
—Tu siempre tan noble y dispuesta ayudar a los demás, definitivamente este mundo ocupa personas con un gran corazón como el tuyo—. Las amigas se quedaron charlando un buen rato, ya que tenían tiempo de no verse.
Mientras tanto, Fred llegaba al lugar del evento, impresionado por la elegancia y el ambiente distinguido que lo rodeaba. Al entrar al salón, se encontró con una multitud de personas bien vestidas y con semblantes serios pero cordiales. Observó a su alrededor, buscando a Emily entre la multitud, deseando poder acercarse y hablar con ella.
—Mira, amiga, ¿Ya viste quién entró?—dijo Sarah fingiendo sorpresa, ya que ella sabía perfectamente que Fred asistiría.
Emily volteó y, finalmente, sus miradas se encontraron en medio del salón, y una chispa de reconocimiento brilló en los ojos de Emily al ver a Fred. Ella no tenía idea de que él asistiría, los nervios la invadieron, pero, al mismo tiempo, no podía evitar sentir una gran emoción al verlo, quedó deslumbrada al verlo tan elegante y apuesto. Fred tomó la determinación de acercarse, sus corazones latían fuertemente al sentir cada uno la presencia del otro.