DESCONOCIDO

953 Words
Todavía no puedo creer, todo lo que me paso anoche. Es un placer saludarlos, me llamo Geraldine, tengo treinta años, mi vida es tranquila, no me quejo, la paga de mi empleo es buena, me permite vivir cómodamente. Lamentablemente, no puedo decir lo mismo de mi vida personal, aunque he tenido buenos amantes, ninguno me llena, y es tanta mi frustración que me creé en un blog con el seudónimo de VORAZ, ahí relato mis fantasías y añoranzas, debo confesar que al leer los comentarios de mis lectores, termino masturbándome. En fin… no, nos desviamos, anoche, sucedido lo inesperado, y es lo que quiero gritar a los cuatro vientos; mi casa está a una hora del trabajo, y ayer, para mi fortuna, mi jefe se ofreció a llevarme, lo cual, muy beneficioso para mí, mi jefe me dejo en la entrada de mi casa, se despidió de mí, y se marchó, yo de mi parte, me quede buscando las llaves de mi casa, las cuales no encontraba, estaba tan desesperada, por encontrar aquellas llaves, que no me fije, cuando un hombre se acercó a mí, al sentir que alguien estaba detrás de mí, me asuste un poco, miles de ideas pasaron por mi cabeza, pero aquel hombre, tenía un aroma agradable, que no sé qué paso, que el miedo que me invadió, desapareció, aquel hombre me susurro al oído, hoy serás mía pequeña, pensado que me tomaría por la fuerza, quise darle un golpe, pero él fue tan hábil, que me sujeto, y nuevamente me dijo —Serás mía, y sé que te gustará —me susurro. Y sin más, aquel hombre, soltó mis manos, me volteo de frente, y de la nada, me planto un beso, de esos que te roban el aliento, primero fue tierno, pero después, fue pasional. —¡Ey déjame! —le ordené en ese momento. No obstante, fue en vano mi grito. —Conmigo no tienes que aparentar —replico él—. No creas que te elegí al azar, te he observado desde hace mucho, sé que te gusta llamar la atención, así que no te hagas la santa —¡¿Acaso me conoces?! —cuestioné un poco asustada. —Más, de lo que tú supones. Geraldine, yo puedo darte todo lo que buscas, esos que tan ansiosamente buscas, cada vez que publicas en tu blog, sobre tus ilusiones —¿Quién eres tú? Por más que insistí no tuve respuesta, en mi interior supuse que él, era uno de mis lectores, y es que no encontré otra explicación. No sé qué me paso, ese hombre me atrapo, mientras él me besaba, con una de sus manos recorría mi entre pierna, lo cual hizo, que mi piel se erizara, este al notar mi reacción, me beso con más fuerza, y luego, hábilmente, desabrocho, mi blusa, se deshizo de mi sostén, dejando mis senos, al aire, los cuales disfruto de maravilla, lo reconozco, aquello que estaba pasando, no era lo más común en una situación así, pero yo, permanecí hipnotizada. Después de haber chupo mis senos, a sus anchas, el hombre me convenció, y lo dejé entrar a mi casa, subimos a mi habitación, y estando ahí, termino de desvestirme, me tumbo en la cama, miro hacia mi tocador, vio que utilizo aceites para la piel, tomo un frasco, y luego, poco a poco fue bañando mi cuerpo, me dio un delicioso e excitante masaje, mi cuerpo, quedó listo para él; primero uso su lengua, ¡Dios! al recordar, me estremezco, y es que fue tan magnífico, soberbio, diría yo, me dio el mejor oral, de mi vida. Pero no, ahí no termino todo, pues aquel hombre masajeo mi interior de tal forma, que yo sentía que iba a estallar, y más porque no dejo, que yo terminara, la verdad yo sentía que algo dentro de mí, estaba por salir, pero él no lo dejo, y viendo que yo estaba enloquecida, tomo su m*****o, el cual ya estaba erecto, obviamente utilizo protección, bueno, después de haberse colocado el condón, ese hombre, ese carbón, me penetro, de tal forma, que oh dios, sentí tocar el cielo con mis manos, sus embestidas fueron fenomenales, yo solo gemí, a más no poder, la verdad no sé, cuanto tiempo tuve su m*****o, dentro de mí, no lo sé, solo sé, que cuando él lo saco, hubo una explosión en mí, y termine mojando la cama, hecho, que aquel desconocido disfruto, la verdad en mi vida había experimentado algo de tal magnitud, sentía que moría de placer, mordía mis labios y apretaba mis senos, era un mar de sensaciones, cuando pude reponerme un poco, pensé que todo terminaría ahí, pero no, el hombre, no me dejo descansar, porque me tomo en sus brazos, me cargo hasta el baño, y de nuevo ahí me atrapo, con sus besos y caricias, me hizo su esclava, jugo con mi cuerpo, lo elevo al grado máximo, pero hubo un lugar que toco de maravilla, y ese lugar fue mi ano, el cual devoro con su lengua y dedos, y después de sus dedos, fue su m*****o, dios, de solo recordar, siento un cosquilleo, bueno, como les decía, aquel hombre me enloqueció, a tal punto, que yo sola moví mis caderas, quería sentir todo de él, y así lo hice, disfrute tanto aquel falo, quede saciada, y repleta de su olor, ayer, mi noche fue un poco larga, no solo fue el baño, o la cama, lo hicimos en el piso, sentados, parados, hasta hubo sesenta y nueve, debo decirlo, mi cuerpo, quedo temblando, y yo, satisfecha, no sé, si vuelva a verlo, espero que sí, porque ese desconocido, me dio lo mejor en mi vida
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD