Mia
Mis ojos no dejaban de ver la fotografía vieja en donde aparece mi madre junto a ese cuadro tan idéntico del que vi en la casa de Xavier, estaba más que curiosa, cómo es posible que exista otro cuadro y como podría tenerlo el, veo algunos lienzos que dibujo mi madre, su forma de trazar las líneas eran únicas, cuando vi ese cuadro en la casa de ese chico inmediatamente llamo mi atención, lo que tengo entendido es que según ese cuadro nunca fue vendido y no había una copia existente, ¿ porque razón estaba en esa casa? Tenía que descubrir muchas cosas, tantas casualidades en un solo día, resulta que Xavier también conoce a alguien con el nombre de Aitor, es posible que exista otro Aitor, si es posible sin embargo el cuadro de mi madre y ese nombre son cosas que no podrían combinarse en alguna casualidad... Doy varias vueltas en mi habitación, sin saber a qué conclusión llegar, si se lo comento a Deán es posible que él lo averigüe rápidamente.
-No mala idea- me recrimino a mí misma. Mi perra me mira y mueve la cola, está desesperada al verme dar más de 20 vueltas alrededor de mi cama, pero joder estoy nerviosa, es posible que ya tenga un poco de pista, algo en mi interior me dice que debo conocer a fondo a Xavier, si es posible meterme a su casa como su novia o como su amiga o mejor seducirlo si eso debería de hacer, hasta tener una respuesta a ese cuadro y a ese tal Aitor como lo llamo cuando contesto la llamada el cual el no quiso seguir hablando, quizás porque estuve ahí o tengo la menor idea, no creo porque Xavier no me conoce debe ser que es precavido concierne a su familia, en fin debo ser muy inteligente para llegar al asesino de mis padres y mis hermanos, aun no recuerdo muy bien su rostro pero si lo veo por un instante estoy segura que lo reconocería rápidamente .
¡Demonios!
Aburrida de tanto pensar, bajo a la sala y veo a Deán muy acaramelado con su supuesta prometida, ruedo los ojos y sin querer interrumpirlos me dirijo en dirección a la casa del árbol, subo por las pequeñas escaleras, cuando entro veo todo limpio y muy bien ordenado, respiro el aire fresco y tirándome en la colchoneta cierro los ojos al sentir como entra el viento por las pequeñas ventanas de madera, de repente los ojos verdes de Xavier aparecen en mis pensamientos... mierda, pensar en ese idiota es malo encima la imagen de él sin ropa provoca que mi intimidad palpite, ese tipo me dejo excitada aún no se me quita todo lo que me hizo, fue sensacional y delicioso, si esa estúpida no nos hubiera interrumpido pienso yo que hubiera tenido el primer sexo más delicioso de mi vida, de echo tenía pensado entregarle mi virginidad a Deán pero ahora mi estúpida cabeza cambio de opinión y quiere dárselo a Xavier, no hay duda alguna en que lo hare, primero me tocara seducirlo luego cuando lo tenga en mis manos hare que me cuente un poco sobre sus padres y sobre ese cuadro, aquel día él quiso darme de entender que esa casa no es de él, ni de ningún familiar, logre ver como intentaba inventar sobre esa casa según este idiota es rentada, pero nadie me quita la duda de que este nene guarda un secreto. Aburrida bajo del árbol, llego a la casa observo si hay alguien, gracias al cielo no hay ningún alma deambulando, entro al salón y veo todos los cuadros, varios están firmados y sé que esa inicial es de mi madre si es así, el cuadro que está en la casa de ese tipo es el de mi madre, ya no hay duda, pero según Deán ese cuadro se quemó en la mansión junto a mis padres, mantengo la calma y decido averiguar por mi cuenta. No veo a nadie en la sala me imagino que Deán ha salido y los empleados en su rutina de siempre, entro al despacho con cautela, miro para todos lados y cuando me cercioro que no hay nadie entro derechito a los archivadores en busca de alguna información que tenga que ver con Aitor, sé muy bien que el idiota de Deán no quiere que me involucre sin embargo me vale madres lo que el piense, de una cosa es que estoy segura y es que me vengare de ese animal aunque pierda la vida en el intento. Pienso en la contraseña de la puerta de archivo, quizás esto no está bien, pero es mejor eso que perder la batalla y rendirse, marco los números que recuerdo de la vez pasa y listo la puerta de metal se abre mostrándome un cajón lleno de documentos, busco los papeles que conciernan a mi familia, trato de no sofocarme al sentir el pequeño espacio que tiene este cuarto, respiro un poco y continuo con mi búsqueda. Varios papeles con el nombre de mi papa llaman mi atención abro el folder y hay fotografías viejas, en una de ellas estamos de pequeños y en la otra un niño junto a mi papa.
¿Quién será ese niño?
Niego y sigo en mi búsqueda, creo que llevo más de media hora buscando información, saco todos los papeles de mis padres entre ellos veo a mi madre junto a Deán, observo la imagen y la guardo debajo de mi blusa, sigo escurcando en otros folders hasta que encuentro el del tal Aitor sin embargo no hay mucha informaciónsobre él.
-Necesito llevarme todos estos papeles-susurro bajito. Guardo los demás papeles y cierro el pequeño cuarto de archivos. Sin ser ruidosa salgo del despacho ajeno y camino cautelosa hasta entrar en mi habitación. Saco el folder que está escondido en mi blusa y luego lo guardo dentro mi ropero, respirando hondo me recuesto en la cama y pienso en cómo debo de empezar a leer todo lo que dice dentro de ese portapapeles.
-Mia -Llama Deán tocando mi puerta, me levanto como resorte de la cama, resoplando abro la puerta, el al verme sonríe, sin embargo, no le devuelvo la sonrisa.
-¿Qué quieres? -quise saber dubitativa, negó seductor y sonriente, obvio se acaba de llevar a su prometida al mundo de la pornografía, de seguro ese es el motivo de su estúpida sonrisa.
-Al parecer no estas de humor-Asentí rodando los ojos. -Bien esta noche tenemos que ir a la velada de los padres de Stefani y ya sabes que para todos ellos tu eres mi hermana menor por esa razón debo llevarte, además esta noche será la fecha de anuncio para mi boda, así que ponte bonita como solo tú sabes hacerlo, aunque no provocativa puedes llamar mucho la atención y es lo que menos deseo, ah y no me arruines este momento ya que estoy más que satisfecho al pescar al pez más gordo.
-Estas seguro que deseas llevarme a esa velada de tu supuesta prometida, no vaya hacer que luego te arrepientas- Deán me miro exasperante, su sonrisa de hace un rato se borra.
-Bien no volveré a repetirte lo mismo, te veo en la noche y ya sabes. - Replico irritado, vuelco lo ojos y cierro la puerta de mi habitación con seguro.
Estúpidas veladas de estos ricos, creen que todos tenemos el tiempo que ellos tienen. Negando entro a darme una ducha con flores aromáticas. Por hoy no pienso hacer nada más que observar a mi querido Deán triunfar ya que pronto se casara con la hija de una de los más ricos empresarios de este país, obvio que por interés y por tener más riqueza.
Es un idiota que no está conforme con todo lo que tiene.