Pietro ayuda a su hija a salir del auto y caminan juntos a la casa. Cara está sentada en la sala y en cuanto los ve llegar esboza una sonrisa, la que desaparece cuando se da cuenta de sus rostros y corre hacia su hija. —No me asusten de esa manera. ¿Qué es lo que te dijo la doctora? —Los ojos de Petra vuelven a llenarse de lágrimas y se aferra a su madre. —¡Perdóname…! ¡Sé que con esto te decepciono…! ¡¡Mónica me dijo que estoy embarazada!! —Cara ve a su esposo y es testigo de cómo en sus ojos hay una mezcla de felicidad y preocupación. —Hija, no me decepcionas. Solo quiero saber, ¿tú quieres tener a ese bebé? —Por supuesto que sí, madre… Pero no puedo dejar de tener miedo —le dice con un sollozo. En este momento aparece Lara y se funde al abrazo de madre e hija con una sonrisa, pero c

