Baje del auto molesto.
Tomaron decisiones mientras yo estaba fuera, realmente sabía que este día llegaría pero no ahora.
Mi padre iba a dejar el trono. Yo lo tomaría como legítimo sucesor.
-¡¿Por que no me lo dijeron antes?!- grite entrando al Palacio.
Mi madre se quedó muda, Papa intento acercarse y mis hermanos no sabían que decir.
-Lo siento hijo, pero tu padre no puede seguir...- comenzó mamá le detuve.
-¿Que pasa si aún no quiero tomar el trono?- tenía que ver mis posibilidades, tal vez unos años más tarde pudiera tomarlo. No ahora.
-Ninguno de tus hermanos puede tomarlo aun, son menores- declaró mi madre.
-¿Entonces a quien pasaria?-
-¡Ni lo menciones Victoria!- grito mi padre, pocas eran las veces que lo veía alterado.
-Sabes es complicado- comenzó mamá. -Podría pasar a alguno de los Bluewood, pero no los hay, mis hermanos podrían tomarlo pero... es complicado que quieran aceptarlo y luego esta....-
-¿Quien?- pregunté .
-¡No, nadie de los Hutton tomará el trono, sólo tu OLIVER!- y así había comenzado mi bienvenida.
Con todos gritando y todo porque me ponía la posibilidad de aún no tomar el trono.
¿Tan difícil es esperar un par de años? ¿O tan malo era la otra persona para tomar el trono? ¿Que me esconden mis padres?
Con esas y mil dudas más subí a mi habitación la cual seguía como antes.
Un mensaje me llegó.
Saldré, no les dije a mis padres, así que guarda el secreto, estaré con Eli.
Daniela.
Lo que me faltaba mi hermana y sus locuras y yo teniendo que encubrirla.
Bonito día, bonito día...