Las mejillas de Katherine se tornaron de un color rojizo muy adorable mientras los miraba con incredulidad a ambos mientras, estaba en los brazos de su padre y colocó una mano en su boca.
—¿Arabia? ¿Son de la realeza de allí?— Pestañeo varias veces al ver que realmente su apariencia reflejaba que pertenecían a uno de esos países.
—Ajam— Su padre asintió levemente con un movimiento de cabeza, al mismo tiempo que hizo una mueca.
—Santo cielo, yo...— Quería hacer un agujero y meterse allí dentro de la vergüenza que paso en ese momento.
—Yassir, me disculpo en nombre de mi hija— Dijo colocando una mano en su pecho en forma de disculpas.
—Ella no abraza a nadie aparte de su padre o sus amigas, realmente debió estar muy emocionada, para hacer una imprudencia cómo tal— No quería que vieran a su hija como si fuese una mujer cualquiera y más después del comentario del príncipe acerca de las mujeres occidentales.
Ella sentía la mirada penetrante de Yassir y se estremeció, jamás se había sentido de tal forma. Sus ojos eran obscuros y profundos, además era un hombre demasiado apuesto y muy bien vestido.
—Puedo dar crédito de eso, ella no se acerca a ningún hombre. Solo rechaza de forma despiadada a todos los que quieren entablar una relación con ella— Tania al ver la forma en Yassir la miraba intento defender su integridad.
Yassir escucho esas palabras y sus ojos se iluminaron a gran extremo. Cuando lo abrazo pudo sentir su fragancia y su calidez, en ese momento quiso más, pero se tuvo que limitar por la situación incómoda.
El ambiente dentro de la sala de estar estaba tenso. El príncipe observó a su hijo y frunció el ceño inmediatamente al ver sus ojos observando a la muchacha con un brillo especial en los ellos.
—Katy, Amir es mi socio hace muchos años, Yassir su hijo esta incursionando en el y ustedes harán negocios en el futuro ¿Recuerdas qué dije que debías aprender a hablar su lengua? Bueno, ahora ves el por que, deberás viajar con frecuencia para cerrar tratos con ellos, y será de suma importancia que aprendas su idioma— Cambio de tema para relajar la tensión que quedó en el ambiente. En ese momento percibió la mirada del joven hacia su hija y quiso marcar una línea entre ambos.
—¿Por qué querría aprender un idioma de una cultura que es altamente machista?— Pregunto de forma firme y con el ceño fruncido.
—!Katherine Mckenzie! Discúlpate de inmediato. Sin objeciones—
—No fomento la violencia en contra la mujer y si hago negocios con ellos me sentiría de manera participativa en tal tema controversial. No me interesan en lo más minimo culturas que no respetan a la libertad del género femenino— Espeto con un tono indiferente mientras levantaba una ceja.
Kevin levantó la mano y le dió una bofetada en el rostro, dejando su mano marcada sobre su piel pálida.
—No recuerdo cuando eduque una hija tan maleducada y malagradecida ¡Te ordenó que te disculpes con ellos! No me haré responsable de tus palabras— Era la primera vez que Kevin corregía a su hija de tal forma.
—Hoy has sobrepasado los límites, nuevamente te castigan en el la escuela, incluso llegas de manera prepotente, y insultas a mis amigos y socios— Respiro hondo y apretó los puños con fuerza.
Los otros tres presentes quedaron impactados por lo que escucharon y vieron. Tania se tapo la boca ocultando su cara de asombro y no dijo nada.
—¿Me pegaste? ¿Por qué hiciste eso? Nunca me habías pegado antes— Su padre ignoro su expresión de víctima.
—Primero discutiremos el asunto del colegio— Se cruzó de brazos y está vez no la iba a dejar salirse con la suya, mucho menos con la escena que hizo poniéndolo en ridículo.
— No es mi culpa, fue todo obra de Débora y los profesores que me odian, ya sabes que es así—
—Oh si... La victima en todos los escenarios, está bien, todos te odian y conspiran en tu contra para perjudicar y acabar con tu existencia— Dijo en un tono irónico.
—No estoy mintiendo, ni finjo serlo, soy la víctima. El profesor de filosofía me odia, si quiera hice nada hoy y me amenazó con expulsarme. Puedes preguntarle a Tania. Además que Débora se empeña en mortificar mi vida, me provoca todo el tiempo, incluso coquetea con el chico que me gusta y me tendió una trampa para que me saquen del equipo ¿Quieres más evidencia? Te la daré— Empezó a llorar para conseguir su lastima.
—¿Expulsar? Eso sí que es algo nuevo de ti. Me preguntó si alguna vez sentiré jubiló por tus acciones— Ignoro completamente sus lágrima, sabía que estaba actuando.
—¿Por qué discutimos aquí? Me haces pasar vergüenza a propósito—
—Ahora también soy el villano— Comenzó a aplaudir y reír a carcajadas.
—¡Bravo! Te mereces el oscar. Te pregunto ¿Más vergüenza de la que pasaste al llegar?—
—¿Por qué me mortifican todos?— entre sollozos.
—No seguiré cumpliendo tus caprichos, es hora de que madures, no puedo aceptar que una mujer caprichosa e infantil maneja la refinería en el futuro, todos los logros se irán a la basura— Se pincho en entrecejo.
—Estas castigada, sin teléfono, televisión, amigos o salidas ¿Comprendes?—
—No puedo estar castigada. Hoy hay una fiesta en lo de Carl y voy a ir— Se seco las lágrimas y dijo en tono firme.
—Cielos, una fiesta, el mundo se paraliza porque tú tienes que ir a una fiesta. Llama a la reyna y dile que pones las leyes y estatutos en el país. La niña no puede estar castigada por tener que asistir a una fiesta donde habrá adolescentes bebiendo y hablando sarta de estupideces— Le sonrió de forma amenazante.
—No irás. Ahora dame tu bolso, quiero ver tus calificaciones— Tomo su bolso de su hombro y lo abrió frente a todos los presentes, Katerine estaba roja escarlata del disgusto.
Yassir miro a su padre asombrado, estaban viendo el espectáculo que se estaba desarrollando. Kevin lo hizo para demostrar que no seria dominado por su hija de diecisiete años.
—¡Mal! Mira este cuaderno, es un desastre. Vamos por matemáticas... Pésimo... Ahora por contabilidad— Reviso todas las materias una por una, todas sus anotaciones y trabajos criticando su mala puntuacion.
—¿Eres burra? No puedo dejar que un burro maneje mi compañía— La miro fijo esperando a que responda su pregunta.
—No soy un burro— Apretó los dientes después de responder.
—¿Qué haces en el colegio? Quiero escuchar. Hay jóvenes que tienen que trabajar hacer los labores domésticos y aún así tiene buenas calificaciones, tu por ejemplo no tienes que hacer nada, hasta tienes sirvienta para tomar un baño— Ella se quedó callada y no dijo más nada.
—Se acabo tu tiempo, no tendrás ningún privilegio, estarás castigada hasta que tus modales y calificaciones mejoren— Luego la miro a Tania.
—Disculpe señorita Tania, pero mi hija no puede tener distracciones— Tania entendió lo que queria decir.
—Lo entiendo a la perfección señor Mckenzie. Me iré a casa, Katherine debe estudiar— Inclinó su cabeza y se giró sobre sus talones para marcharse.
—Mark, lleva a la señorita a su casa por favor—
Mark salió de la mansión y llevo a Tania a su casa.
Tania de cualquier forma tenía deseos de irse por el clima tenso.
—Ah y esa era una de las cosas. No solo tienes malas calificaciones y eres caprichosa, tratas mal a mis empleados y los desprecias. Dame el teléfono— Ella lo miro con ojos llenos de lágrimas y se negaba a darle el teléfono.
—Creo que tengo baja el azúcar...— Tambaleó su cuerpo de forma intencional.
Kevin la miro sabiendo que tramaba algo y la ignoro.
—¿Se encuentra bien?— Pregunto Yassir preocupado por Katherine.
—Te puedo asegurar que está mejor que nosotros— Dijo Kevin.
—De verdad, me siento mal... Creo que me voy a desm...— Se lanzó al suelo de manera intencional y fingió un desmayo.
Yassir se apresuró a levantarla, pero su padre lo frenó mirando la forma despreocupada de Kevin al ver a su única hija desmayada.
—Espera— Amir freno a Yassir creando una barrera con su brazo.