Querida madre, cuando estabas en problemas y necesitabas de mí, yo estuve para ti al igual que tú estuviste para mí cuando yo apenas era una niña que no podía hacer nada por mi cuenta y es por eso que hoy vengo escribirte esta carta. Te aprecio tanto que no podría dejar que te lastimaran y por estar razón te creo este recordatorio, pues quiero darte todo mi cariño, aunque no sea muy afectiva o no me haya expresado de la mejor manera contigo cuando esperabas de mí una sonrisa o un cálido abrazo. Lo que sí quiero decirte, es que te amo mamá y el hecho de que no lo diga seguido, no significa que no siento lo que te estoy diciendo. Quiero que sepas que me eh encargado de todas las cosas malas qué te han hecho daño a raíz de toda tu vida, puesto que me eh vuelto aquella pala qué retira no s

