Alek veía perplejo a la chica desnuda junto a él. —No entiendo, ¿porqué me rechazas? Anoche estuviste muy cariñoso conmigo. —Dijo Camila mientras las lágrimas escurrian por su rostro. Alek tomó una manta y se cubrió mientras se levantaba, tomó la otra manta y la aventó sobre ella, se sentía furioso. —Cubrete ¡Carajo! Paso una mano sobre su cabeza frotandola de un lado a otro. —Sencillamente no puedo creer que yo te haya tocado. —Alek no me digas eso, ¿tan detestable te parezco? —¿Qué fue lo que me diste? —No entiendo. —Anoche,, no soy tonto Camila, después de beber esa copa de vino, me comencé a sentir muy extraño, mi error fue confiar en ti, lo tenias todo fríamente calculado, iré ahora mismo a hacerme unos exámenes, así veré que es lo que me has dado. —No Alek, perdoname,

