La chica se dio la vuelta para alejarse, Alek no pudo dejarla ir, le importaba demasiado, la jaló hacia él para después besarla intensamente. Ella correspondió al beso, necesitaba tanto de él, ese día no hubo juegos, era la primera vez que Alek Sokolov le hacía el amor a una chica, la tomó tiernamente, se dejó llevar por sus emociones, no había querido reconocer que se había enamorado de ella, pero ahora lo hacía. Fadila se sorprendió por la ternura de sus caricias, desconocía totalmente esa faceta del ruso. —Du machst mich verrückt, dich lieben. (Me enloqueces, te amo) Fadila no entendió ni una sola palabra de lo que dijo el ruso, de ahora en adelante intentaría aprender el idioma, como sea sonrió como si hubiera entendido. Más tarde la chica dormía sobre el pecho de Alek, él aú

