Había un silencio sepulcral en el departamento de Fadila, había pasado una semana sin saber de Alek, Andrew la había llamado varias veces, ella dejaba pasar las llamadas. Momentos después el teléfono volvió a sonar con insistencia, pensó que era Blastow de nuevo, al acercarse, vio que era Pablo. Pensó en no contestar, pero tenía esperanza que él supiera donde estaba Alek. —Aló. —Dile a Sokolov que conteste mis llamadas, mi hija está en depresión por su culpa. —No puedo decirle porque no se donde está Alek. —¿Cómo? ¿Pasó algo? —No lo sé, no se de él desde hace una semana, así que no le puedo dar su recado. —Pablo pudo sentir tristeza reflejada en las palabras de Fadila. La chica después de decirle eso cortó la llamada. No entendía cómo era posible que se atreviera a llamarl

