Capitulo 26

2411 Words
Narrado Cristina Aunque tuvieran mil habitaciones, había pedido que me dejarán dormir con Isabella, eran momentos duros para ella, no se como era perder a una de las personas más importantes de tu vida, habíamos visto muchas fotos y videos de la familia, el abuelo de Isabella y ella siempre están juntos, eran demasiado monos juntos, la habitación de Isabella era demasiado sencilla, paredes blancas con fotos relajantes y una cama enorme con telas que la rodean, un vestidor gigante y un baño propio, todo era de colores claros con detalles en oro, demasiado poco del estilo de Isabella que me la imaginaba llena de colores pasteles. Estaba sentada en el suelo mientras la peinaba, era mucho más tarde de media noche pero no podíamos dormir hasta saber si su abuelo salía de peligro, todo era caos silencioso, veía a las personas del servicio iban y venían de un lado a otro pero nadie hacía demasiado ruido, era demasiado impresionante. —Creo que debo dejar los estudios y dedicarme a ser peluquera—comente, Isabella no dijo nada, estaba abrazada a sus piernas mientras miraba a un punto de la habitación sin sentido—Isabella—la llame y ella suspiro. —Si quieres ser peluquera hazlo pero te quiero dejar claro que eres poco delicada—me respondió para volver a mirar a un punto de su habitación, mientras que yo llevaba un pijama de lo más normal de estrellas, un pantalón largo y una camiseta de tirantes, ella llevaba uno de esos camisones de series de época. —Yo creo que sería una gran peluquera—comente y la mire mientras le hacía las trenzas en el pelo, le estaba haciendo unas trenzas super pegadas para que se le rizara el pelo, era demasiado complicado hacerlo pero esperaba que le quedaran bien, ella se las sabía hacer sola, era una habilidad que envidiaba pero es que esta vez no estaba para hacerse trenzas o nada por el estilo. Alguien toco la puerta. —Adelante—dijo Isabella y la puerta se abrió dejando que entraran Matt y Aiden con una bandeja de te que había pedido Isabella. —Hemos visto a una mujer que venía para aquí y hemos creído que éramos mejor visita—comento Matt dejando la bandeja de te en el suelo alado de Isabella. —Sigo yo—me dijo Isabella y con gran habilidad termino de hacerse las trenzas, era increíble la habilidad y la rapidez que tenía, se desinfecto las manos y rápidamente preparo cuatro tazas de te, Matt se sentó a su lado y Aiden en la cama conmigo, cuando todos tuvimos cada taza, Isabella se sentó entre las piernas de Matt y apoyo su cuerpo en el pecho de Matt, este dejo la taza a un lado mientras abrazaba a Isabella. —Pensaba que éramos los únicos que no podíamos dormir, llevamos tres horas dando vueltas por la casa—comento Aiden y le mire sorprendida—Espero que esto pase pronto—le agarre de la mano en señal de apoyo y suspiré. —Yo lo que no entiendo es que no me hayan dejado compartir habitación con Isabella—se quejo Matt e Isabella le miro. —Nuestra abuela no cree que un hombre y una mujer puedan compartir espacio antes del matrimonio—explico Isabella y la mire sorprendida. —En teoría ella se quedo embarazada antes del matrimonio—le recordé y ella me miro. —No, ellos se casaron al terminar la escuela y fingieron el embarazo un mes después por lo que mi padre y mi tía tienen un año menos en los registros que lo que realmente tienen—explico Isabella y la mire. —Bueno eso no es que importe mucho, parece que tienen treinta y pico—comente y todos me miraron—¿No os habeís fijado? Vuestra familia es eternamente —me queje porque realmente me daba envidia esa eterna juventud que tenían algunas personas, sobre todo la familia de Isabella y Aiden, daba envidia que nunca fueran a tener arrugas o canas, pareceríamos la abuela y el padre de los nietos cuando éramos los abuelos los dos. —Bueno, supongo que estaremos acostumbrados—dijo Aiden y pego una patada a Matt que acariciaba el muslo de Isabela—Las manos controladas principito—le aviso. Matt levanto las manos y las dejo una a cada lado de su cuerpo. —No te pases—le dije y me miro—Pueden hacer cosas peores solos—le deje claro porque en el tiempo que pasaban solos las cosas se podían a ver puesto intensas entre ellos. —Lo más pecaminoso que hemos hecho es besarnos en la biblioteca—dejo claro Isabella y la mire riéndome. —No le digas así que no hicimos nada—dejo claro Matt y la miro—Pero si quieres que sea pecaminoso, dame las llaves y vamos ahora mismo—dijo Matt haciendo que Isabella se pudiera más roja que un tomate, pobre de ella. —¿Tienes las llaves de la biblioteca?—le pregunte cambiando de tema para evitar seguir incomodándola. —Si—dijo y me miro agradecida—De la enfermería, de la sala de profesores, de la sala de perfectos, de todos los clubes, de la cocina y creo que alguna más—dijo y la mire. —¿Desde cuando?—le pregunte sorprendida—¿Podemos tener acceso a medio internado y tú no sabes avisar?—le pregunte sorprendida. —Un gran poder conlleva una gran responsabilidad—dijo Isabella y la mire—Confían en mi, no puedo usar las llaves como me den la gana, me las quitarían, y no me dejarían ser perfecta el año que viene—comento y la mire, aunque tenía razón mi vena de persona con necesidades de causar el caos le interesaba demasiado poner picapica en la cama de más de una persona o soltar los tornillos de todas las mesas de los profesores. —Espero que el año que viene cuando seas la jefa del internado, no te olvides de tus amigos—comente y ella me miro. —Solo tienes reuniones con los profesores y voto en la mesa del comité escolar, para ser sincera solo ayudas a los alumnos pero me da más créditos por lo que me viene bien para la universidad—comento Isabella y sonreí. —Serás la mejor en eso, te pega demasiado el papel—deje claro y ella me miro sonriendo con los ojos pero no sonriendo con la cara, estaba triste. —¿A que universidad quieres ir?—le pregunto Matt a Isabella, esta dejo la taza de te y se giro para mirarle. —Había pensando en la universidad de Manchester o irme para estados unidos aplicando a Stanford o Yale pero no tengo nada decidido, en España hay buenas universidades y en Alemania son buenas, aunque mi alemán esta flojeando últimamente—dijo Isabella mientras Matt la miraba con atención, estaba claro lo que esperaba Matt pero esperaba que Isabella le hiciera sufrir—Además tiene que ser posible hacerlo en dos idiomas, tengo que aprovechar mi C1 en más de un idioma—añadió. Tuve que aguantar mucho las ganas de reír. —No me jodais, encima que tengo que hacer formación militar, no voy a poder veros—se quejo Matt haciendo que todos le miráramos. —Yo ya sabes que me voy a la de Copenhague, hace tiempo que mi madre ya esta moviendo hilos para que me metan—comente y Matt suspiro aliviado. —Yo iré a la que me acepten pero aplicaré a Copenhague—dejo claro Aiden pero yo sabía que iba ir a esa si o si porque ya estaba aplicando completamente a esa universidad y aprendiendo danés con su móvil, pero claro a escondidas de Matt, que miro a Isabella con desesperación—Su madre la ha inscrito ya ahí, bueno prácticamente, pero va ir ahí, teniendo un novio príncipe mi madre no se arriesga a que te busques a otra—explico Aiden. Matt agarro a Isabella y la comenzó a besar en la mejilla y en el cuello haciendo que ella riera. —¿Podéis parar?—se quejo Aiden y me tire encima de Aiden para que dejara de quejarse, le comencé a hacer cosquillas pero obviamente este chico era peor que un tempano de hielo. Era imposible que le hiciera cosquillas, mientras que yo tenía cosquillas hasta en la mínima parte de mi cuerpo, debajo del dedo pequeño del pie, tenía cosquillas, eso era una de mis mayores debilidades, pero en mi contra, mi querido novio no tenía una sola parte de su cuerpo por lo que esta batalla la tenía perdida perdida por lo que estaba sentada encima de él, intentando hacerle cosquillas mientras el se dedicaba a mirarme como si no hubiera un solo conflicto en el mundo. Alguien llamo a la puerta y rápidamente, Aiden me tiro de encima de él haciendo que rodara por la cama. —Pase—dijo Isabella, me senté en la cama y vi a Matt sentado en el suelo como si nada mientras que los dos primos estaban de pie colocándose la ropa. A la habitación entro el padre de Aiden, Isabella se sentó en la cama, me levante corriendo y me acerque a Aiden para poder evitar que le pasara cualquier cosa, la cara del padre era indescifrable, no sabíamos que era lo que iba a decir, pero me esperaba la peor de las noticias, eran las tres de la mañana y estaba claro que nadie venía a las tres de la mañana para cosas buenas. —¿Puedo preguntar por que no estáis durmiendo?—pregunto el señor y le mire. —Perdón papa, estábamos esperando noticias del abuelo—explico Aiden. El padre suspiró pero no dijo nada, nadie estaba durmiendo como mucho Charlotte y Charlie pero los demás no, y era normal, cuando estábamos cenando un estofado demasiado rico, la enfermera comunico a la abuela de Isabella que la infección había ido del estomago, al hígado y que estaba afectando más órganos, por lo que le llevaban al hospital más cercano en helicóptero, era todo un caos, no lo podía negar pero la casa se volvió un caos, la madre de Aiden y el padre de Isabella como hijos se fueron con él mientras que la abuela de estos se quedaba dando ordenes y gritando a todos. —¿Nos has venido a echar la bronca por no estar dormidos?—pregunto Isabella y la miro. —Mantener la calma—dejo claro el hombre y le mire impresionada—Aiden siéntate por favor—pidió el hombre pero Aiden se quedo quieto y miro a su padre. —No—dejo claro Aiden y su padre le miro suspirando. —Necesito que tras esta noticia os vayáis a dormir porque mañana va ser un día largo—dejo claro el padre de Aiden. Isabella ya estaba blanca, todos se estaban imaginando la noticia pero nadie decía nada, no entiendo la necesidad de los padres de contar estas cosas de forma tan dramática, que quiten la tirita sin pensarlo, así es como menos duele, es la mejor forma de hacer las cosas, soltarlas del tirón y que las cosas se asumen poco a poco. —Necesito que cuides mucho de Charlotte y Charlie, ahora mismo yo tendré que salir por lo que necesito que uno se ofrezca a ir a dormir con ellos, seréis los únicos adultos en este casa y los deberán decidir todo, por lo que, necesito que toméis buenas decisiones, las mejores que podáis—dejo claro el hombre haciendo que me volviera loca. —Yo dormiré con ellos—dejo claro Aiden y miro a Isabella. —Si tranquilos, yo me encargo de reunir a todos y decir las cosas que sean necesarias, haré todo como le gusta a la abuela—dejo claro Isabella. —¿Puede hablar ya?—grite desesperada. —Alessandro acaba de fallecer, sus pulmones dejaron de funcionar y mañana haremos el velatorio por lo que muchos familiares vendrán y suponemos que muchos condes, lores y duques vendrán al funeral del domingo—comento el padre de Aiden y mire a Isabella que estaba blanca, Matt se acerco a ella y la abrazo por los hombros mientras ella creo que asumía la noticia. Me acerque a Aiden, más de lo que ya estaba y tome su mano dándole fuerzas, no estaba llorando, los dos estaban demasiado bloqueados, como si no se lo creyeran. —Me voy a llevar a vuestra abuela al hospital, me voy con Anna por lo que espero que podías pasar bien lo que queda de la noche—les dijo, se acerco a Isabella para besar su cabeza y se fue de ahí sin decir nada más. Aiden se separo de mi y golpeo con fuerza un sofá que Isabella tenía en la habitación. —Mierda—grito desesperado y le mire. —Cálmate, iré yo a dormir con tus hermanos, tú ahora grita lo que necesites—le deje claro y me miro. —Son mi familia y mi responsabilidad—dejo claro Aiden y le mire, se acerco a mi y beso mi frente—Necesito que evites que Isabella entre en colapso, yo solo necesito estar solo—me dijo y le mire. —No luches solo contra tus demonios—le suplique y me miro. —No son demonios, sino miedos—dejo claro y le mire. —Pues déjame ayudarte—suplique y me miro. —Hoy no, necesito que duermas y que mañana evites que mate a alguien—me dejo claro haciendo que riera un poco, beso mi frente con fuerza y salió de la habitación. No estaba seguro de que iba a pasar, Isabella estaba en shock y no sabía cuando iba a reaccionar, y encima sin hablar de Aiden que estaba modo rey del helo, eso era demasiado increíble, estaban pasándolo mal y no iba a ser nada fácil ayudarles, no iba ser fácil ayudarles a dejar ir ese dolor, estaba claro que su abuelo era demasiado importante para ellos pero es que ahora solo podíamos esperar a que no entraran en colapso o dejaran los estudios, teníamos que mantenernos con ellos, cosa complicada.
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