“ROGER SE ENAMORA DE HILDA. LEONARDO SE SIENTE FELIZ POR SU MISION”
Es de día en el pueblo de Tinaquillo, Leonardo salió a caminar a la plaza Bolívar del pueblo, y se le apareció milagrosamente el ángel de la Paz para decirle que tiene una misión del cielo, y Leonardo se sorprende porque fue elegido para construir la Paz.
-¡Una misión del cielo!, es imposible que yo tenga una misión del cielo-, dice Leonardo.
-Pues créelo hijo, si tienes una misión del cielo, te costara mucho cumplirlo pero como te dije la gracia de DIOS será tu consuelo, tendrás que pasar hasta por muchos sufrimientos, recuerda que hasta el mismo Jesucristo para llegar a la victoria paso por mucho dolor, sufrió mucho para que el hombre se le sembrara la esperanza, no tengas miedo, veras como todo va a salir bien, tu también tendrás que poner de tu parte, necesitas orar mucho, rezar la Coronilla de la Divina Misericordia, el poder de la oración lo puede todo, recuerda que la fe mueve montañas, tú mismo puedes cambiar tu país Venezuela, tu amor es lo que te ayudara a llegar a la victoria, el amor es fuerte porque viene de DIOS-, dice el ángel.
-Ángel, la verdad es que me sorprende esto, es increíble que este viendo a un ser del cielo, resulta que ahora tengo una misión, si se lo cuento a mi mamá no me lo va a creer, estaba triste por la muerte de mi amigo, ahora de nuevo me siento feliz, mi amigo está en buenas manos, dime, ¿Mi amigo Yoandry está en el cielo?-, dice Leonardo.
-Su alma murió en la gracia de Cristo, claro que si está en el cielo, es feliz en el cielo ahora al lado de Nuestro Señor Jesucristo, Salvador y Redentor, su alma es feliz, tranquilo que no está ni en el Infierno, ni en el Purgatorio, ahora vive con alegría en el cielo al lado de los ángeles y santos que fueron proclamados por la Iglesia Católica, la Iglesia de Cristo aquí en la tierra, Yoandry eta en buenas manos, está en la Gloria de DIOS-, dice el ángel.
Y Leonardo se alegra, y le dice:
-Me siento feliz de que ahora este en el cielo, pero igual lo voy a extrañar mucho, era mi único y verdadero amigo, dio su vida por mí, pero no será en vano, seguiré adelante.
-Asi me gusta, Leonardo, en ti brilla el Amor de Cristo, por eso fuiste elegido para esta misión, nunca tengas miedo de cumplir una misión de DIOS, los caminos pueden ser difíciles pero su amor lo hace victorioso, aquí en mis manos tengo el cuerpo y la sangre de Cristo, después de que vivas la comunión harás la oración de la Coronilla, donde le vas a ofrecer al Padre Eterno el cuerpo, la sangre, el alma y la divinidad de Jesucristo, así que arrodíllate para que puedas comulgar, con esto te voy a preparar para la misión que te ha sido dada, nunca pierdas la confianza en ti mismo-, dice el ángel.
Y Leonardo se arrodilla, y el ángel le da la hostia que simboliza el cuerpo de Cristo, y luego le da de beber el vino que simboliza la sangre de Cristo, Leonardo vive la comunión con alegría cerrando los ojos y sintiendo el gran amor de DIOS en su corazón, diciendo:
-¡Que maravilloso que Cristo viva en mí! ¡Prometo que cumpliré con mi misión!
Y después de vivir la comunión ora con devoción:
-Padre Eterno, te ofrezco el cuerpo, la sangre, el alma y la divinidad de tu amadísimo hijo Nuestro Señor Jesucristo para el perdón de nuestros pecados y los del mundo entero. Por tu dolorosa pasión, ten misericordia de nosotros y del mundo entero. Santo DIOS, Santo Fuerte, Santo Inmortal, ten piedad de nosotros y del mundo entero, te pido con fe por la Paz de Venezuela y del Mundo. ¡Jesús, en ti confío!
-Jesucristo le dijo estas palabras a Sor Faustina: “La humanidad no encontrara paz, hasta que se vuelva con confianza a mi Divina Misericordia”, tu misión será que Venezuela y el mundo vivan en esa paz, yo sé que lo vas a lograr, para la próxima vez que hablemos te diré como empezar tu misión, ve orando porque te dará Fortaleza, en ti brilla el Valor de Amistad, siempre enseñas ese Aroma de Amistad que construye hermandad-, dice el ángel.
Y así se va al cielo, y Leonardo queda feliz, diciendo:
-Es increíble lo que me acaba de pasar y no es un sueño, vivi la comunión, un ángel me dio el cuerpo y la sangre de Cristo, y eso que tenía tiempo que no comulgaba desde que hice la Confirmación, me puedo dar cuenta que DIOS nos ama mucho, cumpliré con la misión que me fue dada, lo bueno es que sé que mi amigo Yoandry está feliz en el cielo con DIOS.
En Valencia-en la mansión de los Flores, Mayerling esta acostada en su cama, Saúl está a su lado ayudándola acomodar la almohada y con una sábana la arropa, le dice:
-Mamá, ayer trabaje mucho en el muelle del supermercado, la verdad es que no lo soporto, mi tio se esta pasando porque me puso de obrero en la empresa, tienes que hablar con él, convencerlo de que me ponga como Gerente, soy su sangre y no me puede humillar de esta manera, hazme ese favor mamá, no quiero ser un obrero ganando sueldo mínimo.
-¡Tranquilo, hijo!, hablare con tu tío, a mi también me ha humillado bastante, vamos a planificar como eliminarlo, lo que hay que hacer es hablar con el abogado para que ponga en el testamento que seremos sus únicos herederos, es que tiene que ser así, somos sus únicos familiares, no tuvo hijos, ni se casó, lo bueno es que no hay peligro por eso, bueno y planificar la muerte del tío, tiene que ser una muerte que no sea sospechoso, tu eres bueno para eso, hijo, te lo dejo a ti para que sea tu gran obra maligna-, dice Mayerling.
-Claro que sí, mi tío Richard no se imagina que le queda poco tiempo de vida-, dice Saúl.
Más tarde en el mercado de Plaza de Toros, hay pequeños puestos de frutas y verduras, siempre se llena de gente para comprar, como todo es barato, lo venden por kilo, a veces se hacen colas para comprar aceite y arroz, Hilda esta con su tía Doña Yajaira comprando verduras, y ven la cola para comprar productos regulados.
-Hay que hacer la cola, hija, en la casa no hay aceite-, dice Yajaira.
-¡Que fastidio, tía!, aquí vamos a salir mañana si se hace esta cola, este sitio es candela, tengo miedo quedarme aquí por mucho tiempo, veo tantos malandros, ojala nos vayamos rápido de aquí, tía, ahora si se está viviendo en una crisis aquí en Venezuela-, dice Hilda.
-Hija, no podemos estar pensando todo el tiempo en la crisis, hay que pensar en positivo, recuerda que después de aquí vamos al médico, espero que no sea nada malo, hija, con tal de que no me vayas a salir con tu domingo siete todo está bien, hija, yo sé que no porque no te conozco novio, si tuvieras novio ya me lo hubieras presentado, lo bueno es que tú y yo siempre nos hemos tenido confianza, no quiero que sufras, hija-, dice Doña Yajaira.
-¡Tranquila, tía Yajaira!, nadie me hará sufrir, gracias de verdad por siempre pensar en mí, desde que mi mamá murió tú has sido como mi madre, gracias por tu amor, si te llego a perder me voy a morir de la tristeza, es lo que no quiero, perderte tía, no solo has sido una madre, una tía, también has sido mi mejor amiga, la amiga que no he tenido.
-¡Hija, siempre voy a estar a tu lado!, no me hagas llorar, tu sabes que yo me pongo sentimental, vamos a comprar que es a lo que venimos, hija, gracias de verdad por tus palabras maravillosas, quiero que siempre sigas mi consejo, cualquier proyecto que te propongas lo harás realidad, ya lo veras, hija, nunca pierdas la fe en ti.
-Siempre voy a seguir tu consejo, tía.
Y hacen la cola para el aceite. Mientras, en la mansión de los Flores, Mayerling esta acostada en la cama leyendo un libro, Saúl está a su lado, le da agua, y le dice:
-¡Toma, mamá!, ponte bien pronto para que planifiquemos la muerte del tío.
Y entra Don Richard, ve a Saúl, y le dice:
-Saúl, ¿Qué haces aquí? ¿Por qué no estás en el supermercado?, si llegas tarde se te descuentan las horas, es mejor que te vayas de una vez, no cuentes con los carros de la casa, tienes que llegar en autobús, hasta en eso aprenderás a vivir la vida.
-Tío, no puedo creer que hagas que me vaya en camioneta, hasta cuando me vas a humillar, no ves que mi mamá está enferma, herida porque anoche la apuñalearon, no tienes ninguna consideración, no la pienso dejar sola, quiero quedarme hoy a cuidarla, tampoco seas cruel, somos tu familia, mañana si voy a trabajar, pero hoy no-, dice Saúl.
-¡Tío, por favor!, necesito a mi hijo, no te lo lleves a trabajar hoy, me siento aun con dolor porque fue fuerte ya que ayer me apuñalearon, me iban a robar, fue saliendo del club, lo bueno es que un muchacho me llevo a tiempo a la clínica y me trataron, en una semana me quito los puntos, pero voy a necesitar tu ayuda para pagarme una cirugía, me quiero quitar la cicatriz que me deje está herida, yo sé que tú me lo puedes pagar-, dice Mayerling.
-Siento mucho lo que te paso, sobrina, después hablamos de tu operación, quiero que Saúl vaya mañana mismo a trabajar, está bien que hoy no vaya a trabajar, pero mañana si lo quiero ver en el supermercado, he tomado la decisión de retirarme de la gerencia, voy a nombrar a un nuevo gerente general, necesito que estén presente, lo hare en un mes, tengo un mes para elegir al nuevo gerente del Supermercado La Amistad-, dice Don Richard.
-Tío, me vas a elegir a mí para ser el nuevo gerente del Supermercado-, dice Saúl.
-En un mes lo veras, solo quiero que estén listos para ese día, bueno ya me voy para el supermercado, hoy va a estar full porque llego el pollo, tengo que ir a poner el orden, tengo un mes para elegir el nuevo gerente general de mi supermercado-, dice Don Richard.
Y él se va, Saúl sonríe, ve a su mamá, y le dice:
-Mamá, a lo mejor yo sea el nuevo gerente del supermercado, mi tío no tendrá otra opción.
-Ya lo veremos, no cantemos victoria aun, ¿Con que nos saldrá el tío ahora, espero que no se salga con una de las suyas, por ahora no planifiquemos nada, vamos a esperar un mes para ver quién será el gerente general de su supermercado-, dice Mayerling.
En Tinaquillo-en el cementerio municipal, están enterrando a Yoandry, la familia está presente, todos le tiran flores a la tumba, Leonardo está al lado muy triste, diciendo:
-¡Ay, amigo mío!, te voy a extrañar mucho, lo bueno es que sé que estas en el cielo, pero igual rezare por el descanso de tu alma, extrañare las veces que echábamos bromas, nunca te olvidare, seguiré tu consejo de seguir mis metas, solo te pido que desde el cielo me ilumines, debes ser otro ángel igual como el ángel de la paz, tu amabas mucho la paz, es lo que se pide hoy en día para Venezuela, luchare por un mundo mejor.
Y se le acerca Albanis, y le dice:
-Leonardo, siento mucho lo de la muerte de tu amigo, te veo muy triste, siempre los veía juntos, perder un amigo debe ser doloroso, siempre los veía, tenían una bonita amistad, debe ser igual que perder a un familiar querido, de verdad lo siento mucho, Leonardo.
-¡Gracias, Albanis!, así es, perder un amigo es cómo perder a un familiar querido, no solo era mi amigo, también era mi hermano, lo voy a extrañar mucho, ahora no sé cómo voy a vivir de ahora en adelante, recuerdo que me daba los buenos días por mensajes, siempre pendiente de mí, hasta planificábamos para ir a jugar futbol en la cancha, ha sido mi amigo en grandes aventuras de la vida, me siento muy contento por haberlo tenido como amigo, no creo que vuelva a tener un amigo como Yoandry-, dice Leonardo.
-A lo mejor si existe, Leonardo, veras que pronto te vas a conseguir un nuevo mejor amigo, claro no será igual que Yoandry, pero si lo vas a conseguir, vivirás de nuevo esa amistad, bueno yo sé que no es igual porque yo soy una chica pero puedes contar siempre conmigo como tu amiga, siempre voy a estar aquí para acompañarte en las tristezas, siempre te he considerado como un gran amigo, espero conservar tu amistad-, dice Albanis.
-¡Claro que si, Albanis!, siempre te he visto como amiga, gracias por estar en este momento conmigo, necesito mucho la compañía de una buena amiga, gracias por estar aquí, siempre Yoandry vivirá en mi corazón, conservare en mi corazón los buenos momentos que pasamos juntos, cumpliré mis metas, yo sé que lo voy a lograr.
-¡Asi se habla, Leonardo!
Y ella lo abraza con amor, y piensa:
-¡Ay, Leonardo!, si supieras lo que siento por ti, te veo mucho más allá que un amigo.
En Valencia-en el mercado de plaza de toros, Doña Yajaira logra comprar aceite, Hilda está comprando las frutas, llegan Roger y Claudia para comprar.
-¡Qué bueno, hijo!, que te animaste acompañarme al mercado, te vas a distraer, espero que más tarde ese avaro de Pepino te pague lo que te corresponde, no te preocupes si es poquito, veras que si vas a salir adelante, más tarde vemos los empleos que salen en el periódico para ver cuál es lo mejor para ti, tu eres un muchacho que vale mucho, no te puedes caer, aquí está tu madre para apoyarte, brindarte toda mi ayuda, para eso son las madres, nunca se deja solo a los hijos, se sigue el ejemplo de la Virgen María que nunca dejo solo a su hijo Jesucristo en el camino al calvario, siéntete orgulloso-, dice Claudia.
-¡Gracias, mamá!, gracias por animarme a salir, esto me va a distraer, a lo mejor saliendo hoy tendré algo bueno, ayer pase un mal día, espero que hoy sea un buen día, como siempre he dicho, cada día es una esperanza para seguir adelante-, dice Roger.
-¡Asi se habla, Roger!, bueno tú vas agarrando frutas mientras que yo voy por verduras.
Y Claudia va por verduras, y Roger va por frutas, va agarrando de todo tipo, lo va metiendo en bolsas, Hilda está pagando las frutas que escogió, agarra dos bolsas llenas de manzanas y peras, pero se le caen al suelo por lo pesado, y Roger amablemente se los recoge, y se lo da, diciendo:
-¡Tome, señorita!, debería meterlo en otras bolsas para que no se les caiga.
Y se queda viéndola, se cautiva con la mirada de Hilda, y piensa:
-¡Que muchacha tan bonita!, es la muchacha más bonita que he visto en mi vida.
Y ella también se queda viéndolo, y piensa:
-¡Que muchacho tan simpático!
Y Roger le coloca otras encima de otras para que no se les vuelva a caer las frutas, se los da, Hilda carga la compra más cómoda, y le dice:
-¡Gracias de verdad!, ¿Cómo no lo pensé antes de ponerlos en doble bolsa?
-Es un placer para mi ayudar a una muchacha tan bonita como tú, no todos los días veo una tan bonita, me puedo dar cuenta que los ángeles bajan a la tierra, y se personifican en muchachas bonitas, tu mirada es angelical, la verdad me llama la atención, hay tanta dulzura, es la primera vez que veo a una muchacha así tan angelical-, dice Roger.
-La verdad tus palabras son muy bonitas, ningún muchacho me ha hablado así tan bonito, ya que empezamos hablar te voy decir mi nombre, me llamo Hilda, estoy con mi tía, venimos a comprar ya que ambas trabajamos en casa de familia-, dice Hilda.
-También en tu mirada puedo ver que eres muy trabajadora, tienes un nombre muy bonito, el mío es Roger, estoy con mi mamá, a mi también me gusta trabajar, bueno ahorita no tengo trabajo pero estoy buscando un trabajo para seguir ayudando a mi mamá, lo que mas me gusta es trabajar para comprar mis propias cosas y ayudar a mis seres queridos, en el futuro ayudare a la dueña de mi corazón, también quiero una casa para vivir con la mujer con quien vaya a compartir mi bella vida-, dice Roger.
-Se ve que eres un muchacho que vale mucho, bueno lo que tienes que hacer es seguir adelante, no tiene por qué ser el fin del mundo porque no tengas trabajo, una puerta se cierra pero se te abren miles, es lo que siempre me enseña mi tía, querer es poder, inténtalo y veras, trabajando se logra las metas, con esfuerzo y dedicación-, dice Hilda.
-También me lo dice mi mamá, gracias por decirme esas palabras hermosas-, dice Roger.
Y se acerca Doña Yajaira con las compras de las verduras y el aceite, y le dice:
-¡Hija, ya vámonos!, recuerda que hay que dejar esto a la casa y luego vamos al médico.
-¡Si, tía! ¡Vámonos!-, dice Hilda.
Y ella lo ve, y le dice:
-Fue un placer conocerte, Roger, bueno a lo mejor nos volvamos a encontrar en el futuro, uno nunca sabe si nuestros caminos se vuelvan a juntar, piensa lo que te dije, en tu mirada veo un gran futuro, y te lo digo porque yo sí creo en un mundo mejor en uno mismo.
Y se va con su tía, Roger sonríe, y dice:
-¡Que bella muchacha y con palabras dulces!, es la muchacha más bonita que he visto en mi vida, lo que más me cautivo fue su sonrisa, su mirada, ojala la vuelva a ver, bueno debe pasársela aquí, como que vendré más seguido a este mercado para ver si la vuelvo a ver.
Y se le acerca Claudia, y le dice:
-¡Ay, hijo!, si hay un gentío, me choque con cinco personas, hay una cola enorme para comprar aceite, pero hay que hacerlo porque en la casa solo queda un frasco de aceite.
-¡Vamos hacer la cola!, es lo que estamos acostumbrados en este país, para todo hay que hacer cola, me siento muy feliz, te hubieras acercado un poco antes para que vieras a la muchacha más bonita que he visto en mi vida, me quede encantado con su mirada tan dulce y angelical, siento como si hubiera vuelto a nacer, de una vez se me quito la tristeza que tenía en mi corazón, esa muchacha hizo que se me quitara la tristeza-, dice Roger.
-Hijo, a lo mejor eso es lo que te hace falta a ti, una buena muchacha que te guie en la vida, una muchacha que sea una gran compañera, que te valore por lo que eres, un muchacho educado y trabajador, me alegra verte contento porque conociste a una muchacha, es la luz que le hacía falta a tu ser, de verdad te deseo que seas muy feliz, hijo-, dice Claudia.
-¡Gracias, mamá!, bueno vamos hacer la cola para comprar do aceites-, dice Roger.
Mientras, Dennys está en el barrio con la pandilla de malandros, tomándose una cerveza y fumando en una esquina, el líder de la pandilla es Anderson de 20 años.
-Dennys, tu hermano debería unirse a nosotros, necesitamos un m*****o más para robar, por cierto mañana es quincena, lo que hay que hacer es salir a robar sin piedad, vamos a empezar con las camionetas, lo que vamos a quitar son las joyas-, dice Anderson.
-Anderson, ya quiero empezar a robar como ustedes, quiero hacer su jornada, quiero robar para ganarme algo de dinero, es lo que queda en este país, quiero estrenarme en este oficio, los admiro mucho, quiero empezar a comportarme como ustedes-, dice Dennys.
-¡Claro que si, Dennys!, mañana te vas con nosotros a robar, pero debes hacer algo, tienes que traer a tu hermano a robar con nosotros, ese es tu tarea, si lo haces te quedaras fijo con nosotros en el grupo para siempre, tú tienes que convencerlo, aprovechando que ahora no trabaja con el viejo Pepino, tu hermano es burda de carteluo, quiero que forme parte de mi pandilla, se ve que tiene más coraje que tú, Dennys-, dice Anderson.
Y Dennys se pone bravo, y le dice:
-Mi hermano no tiene más coraje que yo, más bien es débil y muy romántico por la vida, es lo que me choca que sea tan sentimental, pero si lo voy a convencer para que sea parte de tu pandilla, Anderson, no te preocupes, cuentas conmigo, mi mamá vive una decepción conmigo, pero también vivirá decepcionada de su hijo favorito, siempre fue el preferido, todo el tiempo me dice que sea con mi hermano, ya me canse, quiero que este por el camino de robar, mi hermano tarde o temprano no le va a quedar de otra que robar.
-Se ve que sientes mucho odio por tu hermano, cuidado si te atreves hacerle algo, nunca te lo perdonaría, primero te mataría a ti antes de que le hagas algo.
Y Anderson saca una navaja, y amenaza a Dennys, diciendo:
-Ya estas claro, tú sabes que yo cumplo con lo que digo, y tú me conoces muy bien.
Y Dennys se pone nervioso, y le dice:
-¡Esta bien, Anderson!, será lo que tú digas, traeré a mi hermano a esta pandilla.
En Tinaquillo-Leonardo llega a su casa muy triste, se sienta en el mueble, diciendo:
-Bueno me siento muy cansado, me daré un baño, y me acostare a dormir, quiero soñar bonito hoy, aún tengo en mi mente lo que me paso en la plaza, lo del ángel que me hablo y que comulgue, de seguro mi mamá no me va a creer cuando le cuente.
Y sale Doña Rosa, y le dice:
-Hijo, te veo muy agotado, lo que tienes que hacer es comer algo, darte un baño y después dormir, por allí vino el c***o William, dijo que sentía mucho lo de la muerte de tu amigo, es muy doloroso, la vida sigue, mi amor, Yoandry no dio su vida en vano, ahora él vive en ti, así que ánimos que mañana es otro día, hijo, te iras a trabajar o para la próxima semana vamos a Valencia para que averigües en la Universidad de Carabobo para que empieces estudiar la carrera que deseas, ya es hora de que hagas realidad tus sueños.
-¡Gracias, mamá!, tienes toda la razón, me siento animado, pero te voy a decir algo que me paso hoy en la plaza, es que no me lo vas a creer, pero fue real, parece mentira pero es verdad, hoy comenzando la tarde tuve una experiencia celestial-, dice Leonardo.
Y ella se sorprende, y le dice:
-¿Una experiencia celestial?
-Sí, tuve una experiencia celestial, te lo tengo que contar con detalle, ponte a ver no comulgo desde que hice la Confirmación, hoy si comulgue, viví en comunión con DIOS, fue tan hermoso, hoy es donde más sentí el Amor de DIOS, y también sé que mi amigo Yoandry está en el cielo, ahora vive en la Gloria del Señor, bueno después te cuento más, me voy a dar un baño, quiero probar tu comida tan rica-, dice Leonardo.
Y se va a bañar, y Doña Rosa queda pensativa, se acerca al altar de la Virgen de Coromoto, le salen lágrimas en los ojos, y le ora:
-¡Virgen de Coromoto!, te quiero pedir por mi hijo, dijo cosas tan extrañas con una experiencia celestial, te pido que pronto supere el dolor de haber perdido a su amigo, es un gran muchacho y merece lo mejor, que no sea en vano el sacrificio de su amigo, que siga adelante que es lo importante, lo bueno es que hablo con alegría, te lo pido, ilumínalo Madre del Cielo para que este bien, dale todo el Amor de tu hijo Jesucristo. AMEN
En Valencia-en la clínica, Hilda está muy nerviosa sentada frente a un laboratorio en compañía de Doña Yajaira, su tía se da cuenta que está nerviosa, y le dice:
-Hija, te veo muy nerviosa, estas como temblando, ¡Tranquilízate!
Y sale una enfermera con los resultados en un sobre, y se los da, diciendo:
-Aquí están los resultados que se hizo la muchacha, no es una mala noticia, todo esta bien.
-Entonces, ¿Qué es lo que tiene mi sobrina?-, dice Doña Yajaira.
-Usted mismo lo puede ver en estos resultados, es una gran noticia, en nueve meses viene al mundo, tiene un mes de embarazo, en ocho meses viene una nueva vida al mundo, cada mes debe venir hacerse un ultrasonido, es muy joven, no tiene ningún peligro, si se cuida y sigue bien el proceso de embarazo el niño viene sano al mundo-, dice la enfermera.
Y Doña Yajaira ve los resultados que refleja que ESTA EMBARAZADA, y dice:
-No puede ser, Hilda está embarazada, no puedo creer que mi sobrina me haya hecho esto, yo que pensaba que era una muchacha decente, y que siempre nos teníamos confianza, veo que no es así, me siento muy decepcionada por esto, siento que no hice bien en criarla, siento como que le falle a mi hermana que en paz descanse, ¡Que decepción!
Y ve a Hilda, y le da una cachetada, diciendo:
-¿Cómo pudiste dejarte embarazar?, yo te di confianza pero me fallaste, abusaste de eso, no sé si pueda volver a confiar en ti, ahora tu vida ha cambiado, igual cambiaste la mía porque la que va a salir para adelante soy yo, un hijo es una gran responsabilidad, ¡Que triste de verdad que me hayas hecho esto!, pensé que eres una buena muchacha pero no, resultaste ser una cualquiera, te metiste con el primero que vino a tu vida.
-¡Tía, por favor! ¡Déjame explicarte!-, dice Hilda.
-No tienes nada que explicarme, me siento decepcionada, a partir de este momento dejo de ser tu mamá, tu tía, y tu amiga, no te pienso apoyar en esto que hiciste, tu misma te metiste en esto, tu sola saldrás de este paquete, no tienes mi apoyo, a partir de este momento no tengo sobrina, lo mejor sería que te fueras de la casa donde se trabaja-, dice Doña Yajaira.
-Tía, de verdad me duele que me hables así, no quiero que me dejes hablar, si tan solo me dejaras explicarte todo fuera distinto, no quiero que me retires tu apoyo, no me des la espalda, te lo suplico, voy a necesitar mucho de tu apoyo, tía-, dice Hilda.
-Ya no me digas tía, para ti soy la señora Yajaira, ya tú no eres mi sobrina, me siento decepcionada, quiero que hoy mismo te vayas de la casa, no te quiero ver allá, no te atrevas a pedirle ayuda al señor Richard, ten dignidad si aún te queda-, dice Doña Yajaira.
-Tía, me duele todo lo que me dices, vamos hablar, déjame explicarte, no te quise decepcionar, siempre he tenido tu apoyo, no quiero perderlo, ¡Por favor, tía!, tú has sido la única que has estado siempre a mi lado, ¡Perdóname por esta metida de pata que hice! ¡Perdóname, tía!, no quiero que me des la espalda, por favor-, dice Hilda llorando.
-Ya te dije que ya no cuentas conmigo, es mi última palabra, Hilda-, dice Doña Yajaira.