“LEONARDO SE LEVANTA CON FORTALEZA PARA SEGUIR ADELANTE. EL PLAN MALIGNO DE SAUL”
Es de día en la ciudad de Valencia, Hilda se hizo unos exámenes y salió que está embarazada, esto decepciona a su tía y no la piensa apoyar para nada con lo del embarazo.
-Ya te dije que ya no cuentas conmigo, es mi última palabra, Hilda-, dice Doña Yajaira.
-¡Tía, por favor!, tu siempre me has apoyado en todo, no quiero que me des la espalda, perdóname si te falle, es verdad que metí la pata y que no medí las consecuencias, pero es una vida que llega dentro, es tan así que el padre de mi hijo quiere que aborte pero no quiero abortar, porque primero voy arriesgar mi vida y es un pecado-, dice Hilda.
-Eres una pecadora, tienes un hijo fuera del matrimonio, también tenías en menta abortarlo, ya sospechabas que estabas embarazada, esto que me hiciste nunca te lo voy a perdonar, pensé que éramos amigas pero me fallaste, es mejor que no hablemos más del asunto, ya sabes, cuando llegues a la casa, recoge tus cosas porque te iras de la casa.
-¡Tía, por favor!, no tengo un lugar donde ir.
-Debiste haberlo pensado antes de salirme con tu domingo siete, le falle a mi hermana al criarte, pensé que ibas a ser una muchacha distinta pero me equivoque, me siento muy decepcionada, lo que hare es irme de aquí, tengo ganas de llorar por todo esta situación.
En Tinaquillo-Doña Rosa está sentada en el mueble leyendo un libro, y están tocando la puerta, ella abre y es Albanis.
-¡Hola, señora, buenas tardes!, me imagino que usted es la mamá de Leonardo, soy una amiga de su hijo del Automercado c***o, soy embaladora igual que él, vengo a visitarlo, sentí que a lo mejor necesita una amiga, ya que perdió a su mejor amigo-, dice Albanis.
-¡Pasa adelante, hija!, gracias de verdad por visitar a mi hijo, aun esta triste por lo de su amigo Yoandry, le pido mucho a DIOS para que lo ilumine, para que le dé una esperanza en su vida, es bueno que encuentre otras amistades, lo hará bien, por lo que veo quieres mucho a mi hijo, te voy a dar un vasito de jugo.
Y Albanis pasa y se sienta en el mueble, y le dice:
-¡Gracias, señora!, si es verdad, quiero mucho a su hijo Leonardo, es un gran muchacho, me encanta sus pensamientos de la vida, siempre le esta dando color a la vida, se ve que no tiene maldad en su corazón, lo único que refleja es ternura, es lo que me gusta de él, la verdad es que ha sido un gran amigo, siempre me está motivando para que estudie.
-Mi hijo siempre ayudando a los demás, en vez de pensar en él mismo, ese es capaz de sacrificarse con tal de que otros sean felices, en este momento está durmiendo, te voy a dar un juguito, está haciendo calor, debes estar acalorada.
Y Doña Rosa le sirve un vaso con jugo de naranja y se lo da a Albanis.
-¡Gracias, señora!, la verdad es que usted es muy amable-, dice Albanis.
-Le diré a mi hijo que viniste, está durmiendo porque anoche no durmió nada, le pido a DIOS que cuando despierte este mucho mejor, claro a pesar que está en profundo sueño igual debe cargar la tristeza pensando en su amigo Yoandry.
-Lo vi muy triste en el cementerio, deseo que pronto se le quite ese dolor.
Mientras, Leonardo está profundamente dormido, sueña en un hermoso paraíso donde los arboles mantienen sus frutos y las rosas conservan su belleza, nunca se marchitan, se siente alegre caminando por un bello paraíso donde lo único que refleja es felicidad, y dice:
-¡Qué lugar tan bonito!, lástima que es un sueño, debo estar soñando, aun me siento triste por lo de mi amigo Yoandry, ahora sin amigo me voy a sentir muy solo.
Y a lo lejos ve a Yoandry sentado debajo de un árbol, se alegra al verlo, corre a él, y lo abraza con entusiasmo, y le dice:
-Amigo, estas vivo, sabía que ibas a regresar, pase un susto, pensé que estabas muerto.
Y Yoandry le sonríe, y le dice:
-¡Leonardo, amigo!, claro que estoy muerto, tienes que aceptar la realidad, ahora estoy mejor en un lugar hermoso igual que este, el cielo es un lugar donde la felicidad nunca se acaba, el ángel de la paz te lo dijo, recuerda que tienes que cumplir tu promesa y tienes una misión que DIOS te manda, tienes que construir la paz de Venezuela y del mundo.
-¡Yoandry, amigo!, aun no puedo aceptar que estés muerto, es que te extraño mucho, recuerdo cuando ibas a la casa a jugar en la computadora, pasábamos un buen rato, reíamos, hablábamos hasta de mujeres, no sé si pueda aceptar tu muerte, es que no es lo mismo, me va a costar mucho levantarme, de dar lo mejor de mi-, dice Leonardo.
-Eres un chamo que puede lograr todo en la vida, no te puedes dar por vencido, así que a levantarse, cuando se vaya a levantar lo hará con alegría, recuerda que el Espíritu Santo es tu guía, te consuela cada mañana, no puedes darte por vencido, lucha por tu vida, lucha por tus metas, tu deseas ser un educador para enseñarle a los niños los Valores Humanos, el Amor de DIOS, es lo que siempre me has dicho, tienes un gran proyecto que cumplir en la vida, siempre voy a estar en tu corazón, has sido un gran amigo, estoy seguro que pronto vas a buscar otros amigos, tienes mucha Amistad que dar, recuerda que el Aroma de Amistad siempre ilumina la sociedad, es de gran fragancia para construir la hermandad, por eso te digo no te des por vencido, te apoyare en lo que decidas, falta que tu te lo propongas, eres un ser humano brillante, busca tu horizonte-, dice Yoandry.
-¡Tienes toda la razón, amigo!, si lo voy a lograr, gracias por los consejos, yo sé que siempre vas a estar en mi corazón, tu también eres un gran amigo, estoy seguro que siempre vas a estar a mi lado, eres un nuevo ángel de DIOS-, dice Leonardo.
Y Yoandry lo abraza con fuerza, y le dice:
-¡Lo quiero amigo! ¡Siempre seremos amigos, hasta en la eternidad!
-¡Yo también te quiero, amigo!-, dice Leonardo con lágrimas en los ojos.
Y termina de soñar, aún sigue en su profundo sueño, pero llega a sonreír, es el reflejo de la luz de la vida, se siente bien después de haber soñado con su mejor amigo, y entra Doña Rosa, se sienta a su lado, y le dice:
-¡Hijo mío!, voy a dormir aquí a tu lado para consolarte, tu mamá siempre va a estar aquí a tu lado para darte apoyo siempre, igual que cuando eras un niño y gritabas por una pesadilla, venia para acompañarte para que no sintieras miedo, me voy a dormir aquí a tu lado, te ayudare a salir adelante, perder a un amigo es doloroso, pero la vida de tu amigo no puede ser en vano, Yoandry dio la vida por ti, tienes que florecer hijo mío, hacer realidad las metas que están escritas en tu corazón, aquí está tu mamá para darte luz.
Y se acuesta a su lado. En Valencia-a las 9:00 de la noche en la mansión de los Flores, Hilda está en la cocina llorando picando cebolla y tomate, diciendo:
-¡DIOS mío!, ¿Qué hare?, si me voy para donde iré, no tengo ningún lugar donde ir.
Y sale Doña Yajaira, la ve, y le dice:
-Muchacha, tu todavía aquí, te dije bien claro que no te quiero ver aquí, no te mereces nada, la verdad me decepcionaste, hablo perfecto el español, quiero que te vayas de esta casa, eres una vergüenza para mí, dile al padre de tu hijo que te ayude con la barriga, para ver si es hombrecito para que te ayude a salir de este paquete, no te quiero ver aquí, así que deja eso, ahora yo soy la única que sirve en esta casa.
-¡Tía, por favor!, tenga piedad, es que no sé para donde iré-, dice Hilda.
-A mí no me interesa, ya tu eres una mujer hecha y derecha, usted se dejó montar un muchacho, ahora piense para donde ira, de verdad aquí no te quiero ver, mal agradecida.
Y sale Don Richard, y pregunta:
-¿Qué pasa aquí?
Y Doña Yajaira lo ve, y le dice:
-¡Señor Richard, buenas noches!, aquí regañando a mi sobrina, asunto familiar.
Hilda llorando abraza a Don Richard, y le dice:
-¡Señor Richard, ayúdeme, por favor!, es que no tengo un lugar donde ir, mi tía quiere que me vaya a la casa, yo sé que cometí un error pero no tengo donde vivir, mi tía es mi única pariente, lo que tengo ahorrado no me alcanza, déjeme quedarme un tiempo mientras que consigo trabajo en otro sitio o deme trabajo en el supermercado, le prometo que le pagare con trabajo, es que debo salir adelante, mi tía me quito todo el apoyo.
-Yajaira, ¿Qué fue lo que paso? ¿Por qué quieres que se vaya de la casa?, el único que decide quien se va de esta casa soy yo que soy el dueño, no tú, a Hilda la vi crecer, nunca permitiría que se fuera por allí a pasar hambre, mientras que aquí tiene un techo, lo siento pero Hilda se queda en esta casa, no voy a permitir que pase necesidades por allí viendo como la situación del país está en crisis, Hilda se queda-, dice Don Richard.
-Señor Richard, esta muchacha salió con su domingo siete, está embarazada, es una cualquiera, que se vaya con el padre de su hijo, así como fue hombrecito para montarle una barriga, que sea hombrecito para mantenerla, es sabroso tener relaciones sexuales pero es difícil mantener un muchacho, ahora que viva las consecuencias de sus actos, por eso quiero que se largue, es una mala agradecida, no fue la educación que le di, más bien siento que le falle a mi hermana que en paz descanse, no la quiero conmigo, ni dormir en mi cuarto, no quiero ver a esta mal agradecida, es una cualquiera-, dice Doña Yajaira.
-Yajaira, no te permito que insultes a Hilda, es una muchacha que es inocente, a lo mejor fue engañada por el papá del niño, como su tía debes apoyarla, no darle la espalda, si tú le das la espalda yo si la apoyo 100%, es tan así que le daré trabajo en el supermercado y dormirá en una de las habitaciones de huéspedes, ya no dormirá en donde duermes tú, yo si la apoyo, Hilda se va a dormir a la parte de la casa, es parte de mi familia y no la pienso dejar sola, yo soy el dueño de la casa y soy quien decido quien se queda o no, a partir de este momento Hilda se va a dormir en la parte de la casa y punto-, dice Don Richard.
-¡Gracias, señor Richard!, la verdad usted es muy bueno-, dice Hilda.
-Hilda el único bueno es DIOS, yo solo soy un humano que me gusta ayudar a los demás, siempre hacerlo con el corazón, siempre hay que pensar en el bienestar del prójimo, tranquila que no te pienso dejar sola, si tu tía no te quiere apoyar, yo sí, lo que necesito saber es quien es el padre de tu hijo para que responda como hombre que es, así como te monto una barriga, también se puede casar contigo-, dice Don Richard.
-No vale la pena, señor Richard, sacare a mi hijo adelante yo sola, no necesito a un hombre para hacerlo, con lo que ganare en el supermercado lo puedo mantener, una vida es lo mejor, dentro de mi está el don de la vida, la verdad es que lo quiero tener, yo sé que me va cambiar la vida para siempre, pero seré responsable-, dice Hilda.
-Me alegra ese pensamiento tuyo, hija, te llevare a tu nueva habitación, quiero que te sientas cómoda, tranquilo que yo me encargare de que recibas buena atención médica, yo pagare tus consultas cuando te hagan el ultrasonido, yo me encargare de todo eso, así que no te preocupes, siempre tendrás todo mi apoyo, hija-, dice Don Richard.
Y él la lleva a su nueva habitación, y Doña Yajaira se enfurece, diciendo:
-¿Por qué el señor Richard se comportara así con ella? ¿Sera que es el padre de su hijo?, voy averiguar quién embarazo a mi sobrina, lo va a pagar, sería una lástima que fuera el señor Richard, al hombre que más he amado en mi vida, siempre lo he amado en silencio, sería triste saber que es el padre del hijo que espera mi sobrina, amo al señor Richard, lo he amado siempre, es un ciego que nunca se haya dado cuenta, ¡Lo amo con toda mi alma!
Mientras, en el barrio Francisco de Miranda, Claudia está haciendo arepa, las está rellenando de queso, jamón y mantequilla, y llega Dennys, y le dice:
-¡Hola, mamá!, quiero comer, vengo con mucha hambre, ¿Hay arepa para mí?
-Hijo, se puede saber: ¿Dónde estabas?, todo el tiempo llegas tarde, unos vecinos me dijeron que estabas con los malandros del barrio, te la pasas con la pandilla de Anderson, siempre te he dicho que son una mala influencia para ti, no puedes estar con ellos, recuerda el dicho dime con quién andas y te diré quien eres, hazme caso-, dice Claudia.
-¡Ay, mamá!, tu si le haces caso a los vecinos, deja de estar cayendo en chisme, es verdad me la paso con ellos pero no estoy robando, así que déjame tranquilo, dime si me darás la arepa, que tengo burda de hambre, vengo cansado, me la pase todo el día con la pandilla caminando por las calles del barrio, y también de los barrios vecinos, los acompañaba en unos negocios, la verdad me siento muy bien con ellos-, dice Dennys.
-Ese Anderson me da mala espina, ahorita se está levantando más la delincuencia en este país, no puedes estar por allí con ellos, ya es hora que seas un hombre de bien, es tan así que no te voy a dejar salir de la casa, te encerrare en el cuarto si es necesario con tal de que no agarres las malas mañas de la calle, no quiero que un hijo mío se pierda, tienes que aprender como tu hermano que se fue a buscar trabajo-, dice Claudia.
-Mi hermano, siempre mi hermano, ya basta que todo el tiempo me digas que tengo que ser como Roger, yo sé que siempre ha sido tu favorito, todo el tiempo me dices que Roger es lo mejor, tú no sabes si algún día puede caer en la delincuencia-, dice Dennys.
-No digas eso ni en broma, hijo, tu hermano Roger es distinto, lo que quiero es que tú seas feliz, no quiero que te pierdas, cuando eras un niño, eras distinto-, dice Claudia.
-Ahora soy un adulto y estoy distinto, a mí no me vas a cambiar, ya yo soy todo un adulto para que tú me estés encerrando en la casa, lo siento pero voy a seguir con mis amigos de la pandilla, no me importa si estás de acuerdo o no, es mi vida y tú no tienes ningún derecho de meterte, para ver cuando me voy de esta casa-, dice Dennys.
Y llega Roger todo cansado, lo ve, y le dice:
-Dennys, por lo que veo siempre discutiendo con mi mamá, para ver si la respetas, tu no la valoras, recuerda que está enferma del corazón, lo que menos puede recibir es rabia y tú se lo das, para ver si te comportas como un hombrecito, empiezas con respetar a mi mamá, ya basta que todo el tiempo le hables fuerte y eso que lo que quiere es tu bien.
Y Dennys le da rabia, se va a su cuarto, y Claudia se sienta en el mueble a llorar, y Roger la abraza, y le dice:
-¡Tranquila, mamá!, veras que mi hermano va a recapacitar, se dará cuenta que esa junta que tiene no lo va a llevar a nada bueno, no te preocupes, dejarlo en manos de DIOS que todo lo puede, me siento muy cansado, no encontré trabajo, no me queda de otra que buscar en el supermercado que está aquí cerca, la que está frente a Plaza de Toros, voy a embalar mientras que consigo un trabajo con beneficios.
-¡Hijo!, ojala te pudiera ayudar a salir adelante, es que esta enfermedad me tiene aquí presa, pero debes de tener mucha hambre, te daré tu arepita, mi amor, veras que mañana será un mejor día, no debes preocuparte, hijo, con fe todo va a salir bien, ya lo veras, hijo, siempre luchar, tu eres un muchacho que puede lograr grandes cosas en la vida, solo debes creer que si lo puedes lograr, un horizonte hermoso brilla en tus ojos-, dice Claudia.
-¡Gracias, mamá!, bueno me comeré las arepas tan buenas que haces-, dice Roger.
Y ella le da una ropa, y él se la come. Al día siguiente en Tinaquillo-Leonardo despierta con alegría, ve a su mamá durmiendo a su lado, y se impresiona, diciendo:
-Por lo que veo dormí bastante, tuve un sueño tan bonito, la verdad no quería despertar, soñé como si hubiera estado en otro mundo, dormí de largo entonces, la vida de mi amigo no puede ser en vano, me levantare para ir a trabajar a los chinos.
Y él se levanta, Doña Rosa despierta, lo ve, y le dice:
-¡Buenos días, hijo!, por lo que veo amaneciste de maravilla, me alegra ver una sonrisa en tu rostro, hijo, me siento contenta, el Amor de DIOS gobierna tu ser.
-Mamá, entendí que la vida sigue, no puedo estar triste toda la vida, es verdad que perdí a mi mejor amigo pero ahora vive en mí, Yoandry fue valiente al dar la vida por mí, ahora no le puedo fallar, hable con él en sueño, te digo que está en un lugar mejor que este, es un lugar hermoso donde lo único que se respira es paz y amor, lo vi en sueños, no me puedo dar por vencido, para la próxima semana voy a Valencia para averiguar lo de la Universidad de Carabobo, voy a estudiar una carrera, lo hare con felicidad, mamá, ya lo veras, voy a estudiar la carrera de Educación, educare muchos niños para el futuro, le enseñare que se nació para ser feliz, y soñar para cumplir las metas-, dice Leonardo.
-¡Asi se habla, hijo mío!-, dice Doña Rosa.
-Me iré a dar un baño para irme a trabajar, me voy con mucha energía.
Y así entra al baño, y Doña Rosa sonríe, diciendo:
-Me alegra que mi hijo haya levantado los ánimos, bueno le hare un desayuno a mi niño.
Y se levanta, se dirige a la cocina. En Valencia-Roger llega al supermercado La Amistad, ve que está lleno de gente comprando, ve a embaladores trabajando metiendo productos en las bolsas, se acerca a un supervisor, y le pregunta:
-Buenos días, ¿Usted es supervisor?
-¡Si, soy supervisor de caja!, por lo que veo vienes a buscar trabajo al supermercado, lo que tienes que hacer es traer el currículo y dejarlo aquí abajo en atención al cliente, luego se sube a recursos humanos, dudo mucho que te den trabajo porque el personal está completo, pero lo puedes intentar-, dice el supervisor.
-No vengo a pedir trabajo aquí en el supermercado, quiero que me permitan embalar aquí, es que la situación está difícil para buscar trabajo, quise ver si me dan la oportunidad como embalador, soy muy responsable en todo, deme la oportunidad, vivo aquí mismo cerca, en el barrio Francisco de Miranda, es que necesito el trabajo para ayudar con los gastos de la casa, cuesta mucho buscar trabajo, se lo pido, permíteme embalar aquí, soy responsable, lo ayudare en lo que sea aquí en el supermercado-, dice Roger.
-Tu como embalador, la verdad no sé muchacho, están todos completos, le puedo preguntar al gerente, a lo mejor él me puede decir si te puede permitir trabajar aquí como embalador, ya no debe tardar en llegar, es el señor Richard, es un hombre muy amable que le gusta ayudar a los demás, si me dice que si te puedes quedar a embalar aquí-, dice el supervisor.
-Ojala que el señor Richard me dé la oportunidad de embalar aquí-, dice Roger.
Más tarde en Tinaquillo-Leonardo llega al supermercado c***o muy feliz, Albanis lo ve, se acerca a él, y le dice:
-Leonardo, me alegra que estés mejor, por lo que veo vas a trabajar hoy.
-Claro que vengo a trabajar, la vida de mi amigo es valiosa, ahora vive en mí, no puedo desperdiciar su vida, DIOS me ha levantado con mucha fortaleza, vengo con ganas de trabajar, gracias de verdad por todo el apoyo que me has dado, Albanis, espero siempre conservar tu amistad, has sido una excelente amiga-, dice Leonardo.
-Siempre estaré aquí para acompañarte, Leonardo, para eso están los amigos, es verdad que tu mejor amigo se fue, pero aquí tienes más amigos que te admiran y te apoyan, de ti aprendí que la vida es una bendición, aquí estoy en la lucha-, dice Albanis.
-Asi me gusta amiga, bueno a trabajar que hoy es un gran día para producir, cada día es una bendición, lo que hay que hacer es disfrutar ese don tan maravilloso.
Y así cada uno se colocan en una caja y empiezan a embalar los mercados. Una semana después, Leonardo está muy feliz porque ira averiguar cómo inscribirse en la universidad, Doña Rosa lo ve, y le dice:
-Hijo, me siento de verdad muy feliz porque iras a buscar tu futuro.
-¡Si, mamá!, me siento muy motivado para estudiar, te dije que en esta casa voy a colgar un título, ya lo veras, te vas a sentir orgullosa de mí, me siento tan preparado para formarme, no solo el título, también vivir la carrera con obras, enseñar siempre ha sido mi pasión, y lo voy a cumplir, mamita, ya lo veras-, dice Leonardo.
-Leonardo, eres un muchacho que vale mucho, jamás dejes de soñar, nunca apagues esa luz, al fin vas a escribir las metas que están escritas en tu corazón, me siento de verdad muy contenta, bueno te deseo lo mejor, ¡Que DIOS y la Virgen te acompañen en tus proyectos de vida!, te apoyo en lo que decidas, hijo-, dice Doña Rosa.
-¡Gracias, mamá!, gracias por ser siempre mi motor.
Y la abraza con alegría, diciendo:
-¡Te amo, mamá!
-¡Yo también te amo, hijo! ¡Éxito en la búsqueda de tu horizonte!
En Valencia, en la mansión de los Flores, Don Richard está sentado en su oficina revisando el libro de contabilidad, va pasando los balances en la computadora, diciendo:
-Debo terminar de pasar estos balances para enviárselos al contador, ¡Qué bueno que existe lo de la tecnología!, ahora el SENIAT todo lo pide con computadora, ya no se hace nada a mano, aunque yo digo que es mejor la computadora, aprovechar los nuevos avances.
Y entra Hilda, y le dice:
-Señor Richard, afuera esta un detective que quiere hablar con usted.
Y él se sorprende, y le dice:
-¡Hazlo pasar!, a lo mejor tiene buenas noticias, dile que pase.
Hilda lo va a llamar, el detective entra, le da la mano a Don Richard, y le dice:
-¡Buenas tardes, señor Richard!, espero que no lo esté molestando, se ve que está trabajando con números, hubiera venido más tarde.
-¡Tranquilo, detective!, solo estaba pasando unos balances en la computadora, pero no se preocupe, quiero saber si averiguo si Rosa Correa vive en Tinaquillo, si encontró el amor de mi vida, quiero que ella sea la heredera de mi fortuna-, dice Don Richard.
-¡Si, señor Richard!, ya investigue donde vive la señora Rosa, vive en Tinaquillo en una casa buena, son de esas casas antiguas del pueblo, trabaja haciendo almuerzos para los obreros que construyen allá en Tinaquillo, pero trabajo por muchos años con la Alcaldía de Tinaquillo, pero dejo de trabajar porque ya la jubilaron, pero si se tiene que cuidar, tiene un hijo que se llama Leonardo, trabaja como embalador en un supermercado c***o, nunca la señora Rosa ha estado sola, ha sido su motivo para vivir.
Y Don Richard se sorprende, y le dice:
-Rosa tuvo un hijo, me imagino que se casó.
-Le digo que la señora Rosa no está casada, es madre soltera, toda la vida se dedicó a su hijo en cuerpo y alma, también ha hecho buenas tortas, es lo que me dijeron en una pastelería de allá de Tinaquillo, yo pobre una y le queda bien la torta tres leches, es madre soltera, nunca se casó, solo se ha dedicado a su hijo-, dice el detective.
-¿Qué edad tiene el hijo de Rosa?
-Tiene 25 años, a lo mejor podría ser su hijo, también me entere que hace 25 años llego embarazada a Tinaquillo, nadie supo quién era el padre, a lo mejor usted sea el padre de ese muchacho, es muy trabajador, hace poco perdió a su mejor amigo.
Y a Don Richard le salen lágrimas, y dice:
-¡Qué maravilla!, el amor entre Rosa y yo dio buenos frutos, eso quiere decir que si tengo un hijo entonces será el heredero de mi fortuna, tanto Rosa como mi hijo, pero antes tengo que averiguar si es mi hijo, nunca pensé que era papá, resulta que si tengo un hijo, la verdad me siento feliz, sería mi mayor alegría, si es así quiero compartir con él.
En Tinaquillo-Leonardo está en la avenida principal del pueblo esperando un autobús, hace la señal de la cruz mirando al cielo, diciendo:
-DIOS me encomiendo mucho a ti, que me vaya bien en Valencia, espero encontrar la oportunidad de estudiar en la Universidad de Carabobo, ¡Jesús, en ti confío!
Y pasa un autobús con destino a Valencia, y Leonardo se sube. En Valencia-en la mansión de los Flores, Mayerling está sentada en el jardín recuperándose de su herida, y se le acerca Saúl, le da un beso a su mamá en la frente, y le pregunta:
-Mamá, ¿Cómo te sientes?
-¡Bien, hijo!, ya quiero que esto se me quite, extraño ir al club, ya quiero hacerme una cirugía para desaparecer la herida, estoy aburrida, ya me quiero recuperar para planificar la muerte de mi tío, hay que ser los únicos herederos de su fortuna-, dice Mayerling.
-¡Tranquila, mamá!, a mi tío lo podemos ir matando poco a poco.
Y Saúl saca un frasco con veneno, saca su sonrisa perversa, y le dice:
-Mi tío puede ir muriendo poco a poco con este veneno, seremos sus únicos herederos.