Capitulo 6 (Gran Final) (Continuación)

4967 Words
-Saúl, ya veo que estas exagerando, lo que tienes que hacer es tranquilizarte, hijo, aunque llego la hora de decirte una verdad que siempre has ignorado, la única persona que tiene derecho a toda la fortuna de los Flores es esta que está aquí, soy yo, tú no tienes ni una sola gota de mi sangre, yo te adopte, mi tío y yo te recogimos de la calle, alguien te dejo en la puerta de esta mansión, mi tío tomo la decisión de criarte, yo me ofrecí ser tu mamá, yo nunca quise ser mamá porque iba a perder mi figura, la verdad es que tú no eres mi hijo, eres un recogido, no tienes derecho a la herencia de los Flores-, dice Mayerling. Y Saúl se sorprende, y le dice con rabia: -¿Por qué nunca me dijiste la verdad?, ahora resulta que soy un recogido, soy el hijo de nadie, esto nunca te lo voy a perdonar, ahora resulta que soy un huérfano, pero igual soy de la familia Flores, y me voy a quedar con la herencia de mi tío, bueno ya sé que no es mi tío, me quedare con la herencia de Richard, voy a matar a su hijo, ese nunca lo va a disfrutar, después de matar a su hijo le sigue a él, ahora que sé que no es mi sangre, entonces lo puedo eliminar con calma, siempre me humillo, me desprecio, siempre quería que yo hiciera lo que él quisiera, nunca se lo voy a perdonar, se lo pagare con su hijo, su hijo no verá la luz del sol mañana, ¡Odio todo lo que se me atraviese! Y Mayerling lo detiene, y le dice: -No voy a permitir que cometas una locura, tú no te vas a quedar con la fortuna de mi tío, yo si llevo su sangre, tu eres un recogido que no vale nada, así que es mejor que te vayas ubicando en la vida, tú no eres de esta familia, a lo mejor tus padres fueron unos delincuentes, y tu heredaste lo malo de ellos, eres el hijo de nadie. Y se echa a reír, y Saúl con la rabia le apunta la pistola y le da un disparo en la frente, Mayerling cae al suelo muerta, Saúl le da una patada al cuerpo, y le dice: -¡Púdrete en el Infierno, Mayerling!, con esto pagaras por haberme engañado, ahora los próximos en morir son Richard y su hijo, ya eliminados seré el dueño de todo, de esta casa, del supermercado, de todo, nadie me va a detener, hare realidad mis ambiciones, seré rico, tendré el mundo a mis pies, ¡Seré el rey del dinero, único dueño de todo! Más tarde en la clínica, Hilda esta en terapia intensiva, entra Doña Yajaira a verla, empieza a llorar más y más y le da un beso en la frente, diciendo: -¡Hilda, hija, por favor, despierta!, aquí está tu tía esperándote con los brazos abiertos, no te puedes dar por vencida, tu siempre has sido una muchacha luchadora, yo sé que te dije palabras feas pero ahora me arrepiento, ¡Perdóname, hija!, me deje llevar por la rabia, no estoy decepcionada de ti, ¡Despierta, mi amor! ¡Despierta!, eres mi gran regalo en la vida, no te vayas, hija, quiero que vivas, aún recuerdo cuando eras una niña y corrías por toda la casa, lo hacías con libertad, con alegría, ahora que creciste te convertiste en una mujer, tu siempre serás mi niña, mi dulce niña, ¡Te amo, mi amor! ¡Despierta!, te quiero ver de nuevo reír, que nos sigamos contando cosas, te prometo que todo va a cambiar, no te voy a decir más palabras feas, ¡Perdóname, hija! ¡Perdóname!, no solamente me has visto como una tía, también me has visto como una amiga, soy tu amiga, mi cielo, no te quiero perder, ¡Despierta, hija!, yo creo en los milagros, ¡Despierta, hija! Y así la abraza, milagrosamente Hilda despierta, la ve, y le dice: -¡Tía! Y Doña Yajaira se alegra al ver que despertó, y le dice: -¡Hija mía del alma!, es un verdadero milagro que hayas despertado. -Tía, no tengo nada que perdonarte, entiendo que te dejaste llevar por la rabia, yo te quiero mucho, tú has sido la única que ha estado conmigo desde que murió mi mamá, una gran amiga, te entiendo porque muchas veces el ser humano se deja llevar por la rabia, más bien perdóname tu por haberte fallado, no tome en cuenta los valores que me enseñaste, lo que pasa es que me enamore y no medí las consecuencias, ¡Perdóname, tía!-, dice Hilda. -Hija, no tengo nada que perdonarte, más bien fui yo quien fallo porque te di la espalda, el Amor de DIOS me ha hecho comprender lo valioso que es una familia, nunca es tarde para rectificar, hija, te prometo que todo será distinto y que nunca más te daré la espalda, eres una muchacha valiosa que merece lo mejor, allí estaré en tus metas-, dice Doña Yajaira. -Tía, ¿Cómo está mi hijo?-, dice Hilda. -¡Hilda, hija!, siento mucho darte esta mala noticia, pero perdiste a tu hijo, intentaron salvarlo pero no pudieron pero tranquila que tu útero está bien, que puedes tener más hijos, lo siento de verdad, si me hubiera gustado tener un sobrino nieto. Hilda se pone a llorar, y le dice: -¡Ay, tía!, esperaba con tanta ilusión a este bebé, me pone triste haber perdido a mi hijo. Y Doña Yajaira la abraza, y le dice: -¡Hija, mucha fortaleza!, aquí está tu tía para acompañarte en este dolor, veras que juntas vamos a salir adelante, tienes toda una vida por delante, lo que importa es el futuro. -Todo por culpa de Saúl, fue él quien hizo que me cayera por la escalera, Saúl es malo, muy malo, con esto mato todo el amor que sentía por él, lo único que hizo fue engañarme y yo caí como una estúpida, nunca quiso a mi hijo, ese siempre ha querido la fortuna del señor Richard, igual que su mamá, son muy ambiciosos, me alegra darme cuenta de lo mal que estaba al quererlo, una persona así no vale la pena-, dice Hilda. -Saúl es un asesino, lo vamos a denunciar por lo que te hizo, matar a un bebé en desarrollo también es un asesinato, a ti también casi te mata, ese pagara por su maldad, ya veras, sus ojos están llenos de tinieblas, el mal vive en un camino oscuro-, dice Doña Yajaira. -¡Que DIOS tenga piedad de él! En Tinaquillo-Doña Rosa está en la cocina decorando una torta de tres pisos, y sale Leonardo muy feliz, recién levantado, y le dice: -¡Buenos días, mamita hermosa!, dormí bonito, gracias por hacerme compañía, tuve un sueño muy bonito, soñé con mi papá, soñé que era un niño, es la misma imagen que cuando era un niño, soñé con mi papá, jugaba futbol con él en un hermoso jardín y también me ayudaba a volar un papagayo, me dijo que reflejaba la libertad, no sé porque soñé con mi papá, fue tan real que no quería despertar, a lo mejor es un reflejo que siempre me ha hecho falta mi papá, ¡Ay, mamá, nunca me has dicho si mi papá vive! -Hijo, hablar de tu papá me da mucho dolor, hay momentos que no quiero recordar el pasado, siempre pienso en el presente que es este día y en el futuro, siempre he sido tu mamá y papá, nada te falto, eres un muchacho de bien, ya dentro de poco entraras a estudiar, tu papá nunca te ha hecho falta, yo he sido ambas figuras, que eso no te inquiete, hijo, tu papá ya quedo al olvido, lo de nosotros nunca pudo ser-, dice Doña Rosa. Y están tocando la puerta, y Leonardo abre y es Don Richard, y se sorprende al verlo porque se da cuenta que es el mismo hombre del sueño. -¡Buenas tardes! ¿Quién es usted?, pero no puede ser, es el mismo hombre que salió en mi sueño, la figura de mi papá, a lo mejor estoy soñando todavía, es que no puedo creer que me esté pasando, no puedo soñar con alguien que ni conozco-, dice Leonardo. Y sale Doña Rosa, ve a Don Richard, se sorprende, y le dice: -No puede ser, después de tantos años te vuelvo a ver, Richard. Y Don Richard la ve, le salen lágrimas, y le dice: -¡Rosa María, el amor de mi vida!, después de tantos años te vuelvo a encontrar, no has cambiado nada, sigues siendo una bella rosa, nunca pensé volver a verte, pero DIOS me ha dado la oportunidad de volver a verte, si lloro es de alegría, aquel amor que fue prohibido hoy de nuevo se vuelve a unir, me alegra saber que nunca te has casado, y por lo que veo este muchacho es tu hijo, quiero saber si es mi hijo, su edad tiene el tiempo que no nos vemos, es increíble como a la final nuestro amor dio frutos. -Richard, verte me ha sorprendido, después de 25 años, pero siempre me imagine que este momento iba a pasar y que Leonardo iba a conocer a su papá, perdóname si nunca te dije que teníamos un hijo, lo que pasa es que no te quería meter en problemas con tus padres que fueron los que nos separaron porque éramos de mundos muy diferentes, quería que te quedaras libre de responsabilidades para que formaras un nuevo hogar, ¡Perdóname, Richard!, lo hice también por el bien de nuestro hijo, preferí quedarte ir y criarlo sola, nuestro hijo es un gran tesoro en mi vida, un regalo de nuestro amor-, dice Doña Rosa. -Rosa María, debiste haberme buscado, juntos hubiéramos criado a nuestro hijo, siempre he deseado tener un hijo, ahora que sé que lo tengo no lo quiero perder, más bien quiero compartir con mi hijo, ¿Pero si es mi hijo verdad?, estoy tan ilusionado, siempre quise tener un hijo, toda la vida deseando tener un hijo para darle todo mi amor, enseñarle lo bello de la vida, ¿Este muchacho es mi hijo? ¿No te casaste?-, dice Don Richard. -Richard, nunca me case, Leonardo es tu hijo, tú has sido el único hombre en mi vida, el único que he amado y sigo amando aun, me tuve que ir para que no tuvieras problemas con tus padres, no quería que ellos despreciaran a mi hijo, por eso me fui para siempre para que tu consiguieras la felicidad en otro lado, perdón si nunca te lo dije, pero lo hice por el bien de los dos, mejor dicho de los tres, que nuestro hijo fuera más feliz-, dice Doña Rosa. Y Don Richard empieza a llorar de alegría, ve a Leonardo, y lo abraza, diciendo: -¡Hijo mío!, me contenta saber de qué existes. -Esto la verdad me cayó de sorpresa, no sé qué decir, resulta que anoche soñé con mi papá, usted es la figura paterna con la que soñé, que en el sueño estaba jugando futbol y me enseñó a volar un papagayo, me dijo que la libertad es lo que vale, siempre desee tener a mi papá con quien compartir, de quien hablarle de mis sentimientos, que me diera un consejo de como conquistar una mujer, mi mamá ha sido padre y madre a la vez, siento que usted llego demasiado tarde a mi vida, no sé de verdad que decirle ahora que esta frente a mí, desde que era un niño nunca tuve a un papá, no creo que me haga falta ahora, nunca estuvo usted presente cuando di mis primeros pasos, ni cuando mude mi primer diente, ni cuando entre a la escuela por primera vez que llore por mi mamá, usted se perdió cada acto de graduación de primaria, los niños se reían de mí en el colegio cuando era el día del padre, le daba a mi mamá también ese día, lo siento pero no lo quiero en mi vida, siempre mi padre ha sido mi mamá, llego muy tarde en mi vida, soy un adulto joven que ya no lo necesita, fue bonito soñar con usted, pero la realidad es otra, lo siento pero no lo quiero en mi vida, para mí siempre mi padre ha estado muerto-, dice Leonardo. -¡Hijo, por favor!, dame la oportunidad de tratar contigo, quiero que seamos una familia, yo sé que soy un desconocido para ti pero dame la oportunidad de ser tu amigo, de tratarte, para mi es una gran alegría saber que tengo un hijo con quien compartir, ahora que sé que existes no me quiero separar de ti, eres lo mejor que me ha pasado en mi vida, dame la oportunidad de ser tu papá, ¡Por favor, hijo!-, dice Don Richard. -¡Lo siento, señor!, nunca lo veré como mi padre, siempre negare que usted es mi padre, usted no existe en mi vida, lo siento pero quiero caminar un poco, no quiero vivir este momento, siento que esto es lo peor que me ha pasado en mi vida-, dice Leonardo. Y se va, y Don Richard se sienta en el mueble a llorar, diciendo: -Mi hijo nunca me va a dar la oportunidad de ser su padre, yo no sabía de su existencia, si lo hubiera sabido le hubiera dado todo mi amor, ojala me acepte en su vida. Y Doña Rosa lo abraza, y le dice: -¡Dale tiempo, Richard!, veras que si te va a aceptar en su vida, me alegra de verdad que estés aquí, en estos 25 años me has hecho mucha falta, Richard, nunca dejaste de ser el amor de mi vida, aún recuerdo lo romántico que eras, con tus poemas me pintabas de alegría, después de todos los problemas de nuestras familias, siempre llevamos un noviazgo feliz, un noviazgo donde todo era felicidad y estrellas que brillaban nuestro corazón, siempre te agradeceré por haberme dado un hermoso regalo, nuestro hijo Leonardo, ese muchacho ha sido mi motivación para vivir, te perdí a ti pero lo tenía a él. -Rosa, me hubieras dicho de la existencia de nuestro hijo, nos hubiéramos ido lejos si era necesario, yo me hubiera puesto a trabajar, también en esa época tenia mis ahorros, siempre he sido un hombre emprendedor, mis padres murieron y me dejaron la casa y un supermercado, todos estos años he vivido con unos sobrinos ambiciosos, tú conoces a mi sobrina Mayerling, la hija de mi hermano mayor que por cierto también murió. -Aun la recuerdo, tu sobrina Mayerling, la hija de tu hermano Wilfredo. -Esa misma, nunca ellos me han querido, solo han querido mi herencia, pero ahora nuestro hijo es heredero de todo lo mío, el dueño de la mansión y del supermercado. En la noche Leonardo está caminando por la Plaza Bolívar de Tinaquillo, se sienta en un banquito y se pone a llorar, diciendo: -¿Por qué mi padre tuvo que venir ahorita?, ahora es demasiado tarde, no lo puedo querer, hubiera sido mejor que no estuviera aquí, me duele tanto, resulta que si tuve a mi papá toda la vida, me hubiera gustado tanto crecer a su lado, pero no se hizo, toda la vida siempre soporte la burla de los demás niños porque no tenía papá. Y se le aparece el ángel de la paz, y le dice: -¡Hola, Leonardo!; soy el ángel de la paz, ya falta poco para que hagas tu misión en la selva Amazónica, pero antes debes aceptar a tu papá con todo tu corazón, tú no puedes salvar Venezuela con el corazón lleno de rabia, DIOS hizo que llegara tu papá a tu vida, no puedes rechazarle este hermoso regalo, te ha puesto a tu papá en el camino, y tu se lo rechazas, cuando el creador da un regalo no hay que rechazárselo, dale una oportunidad a tu papá, es lo que siempre has querido, no puedes desaprovechar ese hermoso regalo, no dejes ir a tu papá, en lo más profundo de ti estas feliz porque tienes a tu papá. -Ángel de la paz lo que dices es mentira, ya no me emociona tener a mi papá, eso fue cuando era un niño, ya no me emociona tener a mi papá, ahorita ya he madurado, he crecido, ya es muy tarde para que este en mi vida, eso era cuando dormía cada noche y soñaba que mi padre me daba el beso de las buenas noches, cuando quería que me llevara a los partidos de béisbol, o que me diera consejos de como conquistar a una mujer, ya no me interesa que este en mi vida, lo siento pero no lo voy aceptar-, dice Leonardo. -Leonardo tú dices todo eso porque te sientes triste porque nunca tuviste a tu papá, pero en lo más profundo de tu corazón si estas feliz porque tu papá llego a tu vida, recuerda que tu no puedes engañar a DIOS, el mismo creador puede ver que estas muy contento, no te dejes llevar por la tristeza, solo déjate llevar por la alegría, si quieres llorar que sea de alegría, aún existe la esperanza en tu corazón, hijo, busca a tu papá, dile lo mucho que lo amas, no te engañes a ti mismo, no te cierres, más bien saca tus sentimientos, siempre has sido un muchacho que habla bonito sobre la amistad, tu gran corazón es lo que va a salvar a Venezuela, tienes que poner de tu parte, sembrar la obra en tu vida-, dice el ángel. -La verdad si me siento emocionado que mi papá este en mi vida, toda la vida soñando con este momento, la verdad es que no puedo engañar al creador, si me siento muy feliz. -¡Busca a tu papá, Leonardo!, veras que todos serán felices, todos nos merecemos una oportunidad, es igual a DIOS, él nos da oportunidad cada mañana cuando el sol sale a iluminar el nuevo día, igual dale tu una oportunidad, nunca es tarde para hallar la felicidad en la vida, es verdad que tu papá no estuvo en tus 25 años, pero estará de ahora en adelante, serán hasta más años, tu papá está enfermo del corazón, tienes que hacerlo feliz antes de partir, si se va al cielo después te sentirás mal porque no estuviste con tu papá en los últimos momentos, eres un gran muchacho, Leonardo, ¡Éxito! Y el ángel se va, Leonardo se queda a pensar, pero se le acerca Saúl, y le dice: -¡Hola!, ya me puedo dar cuenta que tú eres el hijo de mi tío Richard, no te voy a permitir que te quedes con todo lo que me pertenece, la diferencia es que yo si estuve toda mi vida con mi tío, tu eres un recién llegado a su vida, lo siento pero te tengo que matar, vine a Tinaquillo especialmente para eso, no te quedaras con su fortuna, solo yo seré el dueño de todo lo que tiene mi tío, podría hasta gobernar el mundo, tú te vas a morir. Y saca una pistola y se lo apunta, diciendo: -¡Muere! Y Leonardo se pone nervioso, y le dice: -¡Chamo, por favor!, vamos hablar, la verdad es que a mí no me interesa el dinero de tu tío Richard, vamos hablar, tengo entendido que hablando se arreglan las cosas, no cometas una locura, es mejor que te tranquilices, no cometas una locura en que después te puedas arrepentir, no lo hagas por dinero, el dinero no trae la felicidad, más bien hace que las familias se vuelvan desunidas, la mayor felicidad es una familia unida, una familia donde se den amor, es lo que siempre se han enseñado lo que se debe reflejar en la familia. -¡Deja de decir estupideces!, prepárate porque te vas a morir. Y Saúl se prepara para disparar, pero llega Don Richard y se interpone que recibe el disparo, y luego cae al suelo sangrando, Leonardo lo agarra y grita: -¡Papá! Y Saúl suelta la pistola, y se pone furioso, diciendo: -¡Maldita sea!, le dispare al viejo, mejor me voy de aquí, a lo mejor la policía escucho, no quiero ir preso, después de todo me alegra porque va a sufrir por la muerte de su papá, no serán felices, si yo no tuve una familia, menos lo tendrán los demás. Y saca su sonrisa perversa y se va corriendo, Leonardo empieza a llorar, agarra a su papá entre sus brazos, diciendo: -¡Papá, por favor, no te mueras!, no debiste dar la vida por mi después de lo mal que te trate, te dije cosas feas de que no te quería en mi vida, ¡Perdóname, papá!, no te vayas, no en este momento que te he encontrado, quiero que recuperemos el tiempo perdido, no te vayas, papá, te necesito, quiero que seas mi amigo, mi confidente, ¡No te vayas, papá! -¡Hijo, tranquilo!, lo importante es que tu estés bien, lo bueno es que Saúl no te hizo daño, no quiero que se vuelva acercar a ti, hay que denunciarlo, no permitiré que le haga daño a mi hijo, no me importa dar mi vida con tal de que tu estés bien, me puedo dar cuenta que eres un gran muchacho, veras que todo va a salir bien, eres el único heredero de mi fortuna, tuyo es la casa, el dinero y el supermercado, pero me tienes que prometer que conservaras tu humildad, que siempre conservaras ese don tan maravilloso en tu ser, todo ese dinero es tuyo, te pertenece, eres mi hijo, Saúl no es nada mío, lo crie como un hijo pero se fue por el mal camino, me da tanta tristeza, le pido a DIOS que tenga misericordia de él, tu eres mi único heredero, me tienes que prometer que conservaras siempre tu bondad y humildad, no por tener dinero te creerás mas grande, me lo tienes que prometer, hijo mío, de verdad me alegra haberte encontrado, y que alegría que me llames papá, ¡Te quiero, hijo! -¡Yo también te quiero, papá!, igual que mi mamá eres mi mejor regalo en la vida, quiero que estés en mis proyectos, no te vayas, papá, no te quiero volver a perder. -Hijo, yo siempre voy a estar a tu hijo, tienes que seguir adelante, luchar por tus sueños, eres un muchacho valioso que todo lo puede, ya me siento muy orgulloso de ti, me puedo ir en paz al cielo al lado de DIOS, ¡Sigue adelante, hijo! ¡Un gran futuro te espera! Y Leonardo llora más y más y abraza con fuerzas a su papá, diciendo: -¡No, papá, no te vayas! -¡Siempre voy a estar a tu lado, hijo! ¡Busca tu horizonte! Y Don Richard muere. -¡No, papá!-, grita Leonardo con dolor y tristeza. Mientras, Saúl está corriendo por las calles de Tinaquillo, muy asustado porque no sabe qué hacer, ve las calles solas, todo le da vueltas, y dice: -Tengo que buscar la manera de regresar a Valencia, me tengo que ir mañana de este país, puedo aprovechar para robar el dinero en la caja fuerte de mi tío, llevármelo todo para los Estados Unidos, me iré a la casa de Miami, allí el bastardo de mi tío no va a sospechar que invadí esa casa, me daré la gran vida, nunca me van atrapar, seré rico, muy rico. Y se le acerca Rommel con una pistola, y le dice: -¡Hola, Saúl!, a ti te estaba buscando, ya como no me puedo vengar de tu mamá, entonces tu pagaras las consecuencias de sus actos, te vas a morir, te daré un pasaje gratis para el otro mundo, te vas a morir, lo siento de verdad, todo es culpa de tu mamá. Y Saúl se pone nervioso, y le dice: -¡Ya va, Rommel, un momento!, no tengo porque pagar por mi falsa madre. Y Rommel le dispara a Saúl cinco veces seguidas, y luego da la vuelta y se va riéndose con crueldad, Saúl cae al suelo sangrando, mira al cielo con rabia, diciendo: -No puede ser, este es mi fin, es una lástima que nunca haya hecho realidad mis ambiciones, todo por culpa de mi falsa madre, de esta falsa familia que siempre tuve, a la final el hijo de mi tío Richard se va a quedar con la fortuna de los Flores, me siento triste morir de esta manera, lo que me consuela es que estoy viendo esta bella noche. Y así muere. Un año después, Leonardo está en el Estado Amazonas montado en la montaña más alta, desde arriba se ve lo bello de la selva Amazónica, el ángel de la paz lo acompaña en su gran misión, le dice: -Leonardo, la paz de Venezuela depende de ti, desde aquí vas a orarle a DIOS por una Venezuela diferente, estoy seguro que todo el país te va a escuchar, veras como una luz quedara sembrada en esta montaña, tu fe es lo que va a salvar a Venezuela, puedes rezar, hacer lo que dicte tu corazón, el futuro de Venezuela está en tus manos. -¡Lo hare, ángel de la paz!, me siento preparado para orar por una Venezuela mejor, me conectare con el Espíritu Santo para que me inspire, para que todos respiremos el mismo aroma, el aroma de la amistad, sentimiento que florece-, dice Leonardo. -¡Concéntrate! ¡Que el Espíritu Santo sea tu guía en esta oración!-, dice el ángel. Y Leonardo cierra los ojos, se conecta con el Espíritu Santo, alza los brazos, y ora: -¡Gente de toda Venezuela!, desde aquí en la cima de la montaña desde el Estado Amazonas quiero orar a DIOS por un país mejor, una Patria donde todos seamos felices, pero antes quiero agradecer porque estoy en esta montaña, agradecerle a DIOS por el don de la vida, nosotros mismos podemos sembrar una flor en Venezuela. Y así todo el país lo escucha, y quedan impresionados; en este momento, en Valencia, en la mansión de los Flores, Roger es ahora el mejor amigo de Leonardo y novio de Hilda, los dos están sentados en el jardín, abrazados frente a un sendero de rosas. -Hilda, gracias a ti conocí de nuevo el amor, hace un año perdí a mi hermano, lo bueno es que mi mamá esta mejor de salud, y ya quede en la Universidad para estudiar Administración de Empresas, también porque encontré un mejor amigo, Leonardo y yo hemos vivido una gran amistad, me siento agradecido con DIOS por todo lo que tengo, quiero aprovecharlo al máximo, me siento muy feliz por tanta alegría-, dice Roger. -Contigo también conocí el amor nuevamente, aun me siento triste por lo de mi bebé, pero la vida sigue, le agradezco a DIOS por darme mucha fortaleza, su amor ha hecho que yo crezca como persona, también extraño al señor Richard, me dejo la casa en la playa de Margarita, lo que tengo ganas es de mudarme, pero quiero ver si aceptas mudarte conmigo a Margarita, quiero que juntos hagamos una vida allá, claro será después de que termines tus estudios, ¿Quieres vivir en el futuro conmigo en Margarita?-, dice Hilda. -Claro que quiero, mi amor, contigo iría hasta el fin del mundo, ¡Te amo, Hilda! ¡Te amo con toda mi alma!, eres una muchacha que vale mucho, lo que más me enamoro de ti es tu mirada tan dulce y angelical, siempre vamos a estar juntos-, dice Roger. Y se besan, y llegan a escuchar la voz de Leonardo; adentro, en la sala, igual lo escucha Doña Rosa y Doña Yajaira. -Si no me equivoco, es la voz de su hijo, señora Rosa-, dice Doña Yajaira. -¡Si, Yajaira!, es la voz de mi hijo, su voz es tan angelical, como que esta cumpliendo su misión, estoy seguro que hará una Venezuela diferente, espero que después de esto se viva en un país con más energía, ¡Que el Amor de DIOS lo guie por siempre!-, dice Doña Rosa. -¡AMEN, señora Rosa!-, dice Doña Yajaira. Mientras, en una clínica, Ana está sentada en un consultorio muy nerviosa, diciendo: -DIOS mío ojala que los resultados salgan bien, tengo un año aplicándome la quimioterapia, solo pido una segunda oportunidad en mi vida, quiero vivir, hacer realidad mi sueño de ser maestra, quiero formar niños para el futuro, el Amor de DIOS es lo que me ha dado fuerzas, también gracias a Leonardo que su amistad me ha ayudado a salir adelante, en un año me ha dado su apoyo, ¡DIOS lo bendiga por siempre!, me ha dado tanta motivación para salir adelante, veo un nuevo horizonte en mi vida lleno de luz. Y entra el medico con los resultados, y le dice: -¡Hola, Ana!, aquí tengo los resultados de tus terapias, aquí dice si has derrotado la enfermedad o se verá si se te hace el trasplante de medula ósea. -¿Cómo salieron los resultados, doctor?-, dice Ana. -Ana la verdad tengo buenas noticias, los resultados dicen que ya no tienes leucemia, la enfermedad ha desaparecido de tu cuerpo, lograste vencer la leucemia, estas sana completamente, así que no te debes preocupar, puedes seguir haciendo tu vida haciendo realidad los proyectos, disfruta esta segunda oportunidad que DIOS te da-, dice el médico.
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