Capítulo 3

3011 Words
Extrañaba verle, extrañaba esos tiempos en los que robabamos comida y salíamos corriendo, extrañaba cuando manipulaba a un hombre y luego me quedaba con sus cosas, Cole siempre estuvo ahí, el siempre estuvo sumido en la oscuridad y yo era parte de ella. —Suéltame —susurre empujándolo. El hombre no dejaba de tocarme, sus manos estaban impregnadas en mí, empecé a asustarme y lo empujaba con fuerza hacía atrás. —Quedate quieta —Váyase a la mierda ¡No sé qué le pasa! —Le doy una patada a su estúpido flamante coche con la bota de plataforma y advierto el brillo de una alianza en uno de sus dedos. Sus ojos siguieron mi línea de visión y escondió su mano detrás del volante. Era un hombre casado, lo miré a lo lejos con rabia, cerré mis ojos fuertemente y suspiré. —Mejor váyase con su mujer. Comencé a alejarme y dice algo más, la distancia atrapa el sonido y mis ganas de llorar aumentan más. ¿Cuando dejaré de hacer esto? ¿Cuando podré hacer que mi madre me acepte? Despeje mis pensamientos y me fui directamente a casa, vivíamos en una casa con pocas cosas, no éramos personas de dinero y el lugar estaba deteriorado. Mamá jamás se preocupó por trabajar, por hace algo real con su futuro y jamás se preocupó por darme una vida decente, ella sólo quería que yo trabajará para ella. Solo quería usarme. —¿Trajiste algo para beber? —No —murmure —Tuve una mala experiencia con un hombre y tuve que irme. —¿Crees que a mí me importa Danna? Eres mi hija, debes ayudarme y buscar dinero para mí. —¿Acaso no estás escuchando? —grité — Me fue mal, me fue más que mal. —Vete a tu habitación. Solo lárgate Danna. —La mujer parada frente a mí, me miraba con odio, solo hacía caso omiso a la situación y eso empezaba molestarme. Enojada tomé mis cosas y las metí en la mochila, estaba decidida a irme, tomaría los pequeños ahorros que tenía e iría a ver a Cole, el siempre estaba ahí, el nunca me abandonaría, estoy segura de eso. No quería seguir viviendo aquí, no quería seguir hablando con ella, mirándola y mucho menos trabajar. —¿A donde vas Danna? —Mi madre gritaba detrás de mí, parecía que iba a pegarme pero realmente sólo se apartó. Ella estaba dejándome ir, y eso estaba bien, no podía seguir en la misma cass que ella, dolía irme pero era mas que necesario. Las horas de vuelo se me hicieron eternas y cuando llegue solo pude buscar el apartamento de Cole, suponía que seguía viviendo con Neragan y eso lo haría mucho más ameno para mí. —¿Danna? —El tono de sorpresa en su voz no paso desapercibido— No esperaba verte aquí. Yo... Pasa —¿Quién era imbécil? —Cole estaba comiendo palomitas mientras veía la televisión, sus ojos se posaron en mi y sonrió abiertamente. Le había echado de menos. —Danna —me abrazó — ¿Por qué no me avisaste que venías? —Era una sorpresa, estoy segura de que me extrañaste bebé —Lo hice —afirmo— Neragan busca un poco de vino. El asintió, y lo vi irse a buscar un poco de vino, Cole se veía diferente parecía más vivo que antes, menos triste, con menos carga, el parecía que empezaba a estar bien. ¿Algo habrá cambiado? ¿Que habrá sucedido para que sus ojos tengan ese brillo tan peculiar? —Aquí está. —Tres copas de vino para tres personas totalmente rotas, tres copas de vino para tres ex compañeros de aventuras. Reímos un rato, nos contamos cosas que sentimos que debíamos expulsar y relativamente las emociones negativas desaparecieron. He de admitir que me sorprendió mucho cuando Cole mencionó que recurrentemente iba a un psicólogo, el jamás había hecho eso, jamás quiso permanecer sentado en un silla y contarle sus problemas a un desconocido. Sabía que algo había cambiado pero no llegaba a saber el que exactamente. —Iré a dormir. Pásenla bien chicos —Puedes dormir en mi habitación —Dijo al cabo de un rato —Yo dormiré acá. —Podemos dormir juntos. Ya sabes revivir experiencias —Pase mis dedos por sus labios y Cole los apartó. Pero ¿Que le sucedía? siempre habíamos experimentado juntos, el fue mi primera vez y jamas podría arrepentirme de eso. —Dormiré en el sofá —¿Acaso ya no me vez atractiva? —No es eso —suspiro — Solo ve a dormir. —Soy lo mejor que te puede pasar en la vida Cole Newman —sus ojos me miraban de una forma distinta, sus ojos me decían que realmente no era así, sin embargo, sus labios estaban cerrados, no dijo nada solo se giró y me dio la espalda. Le mire por última vez recordando el momento en el que nos conocimos, creo que jamás podré olvidar sus palabras, creo que jamás podré olvidar mis sentimientos hacía el. «Soy el infierno y no estoy dispuesto a dejar que te quemes» La energía que Cole emanaba en ese momento era distinta, era una energía que te advertía que no te acercaras a él, que te decía a gritos que sería tu perdición, era una energía que simplemente te daba a entender la verdad. Pero todo a cambiado, sus ojos ya no son lo mismo, sus actitudes no se parecen a las de Cole Newman, y eso empezaba a asustarme. ¿Alguien habrá podido entrar en su corazón? No, eso era imposible Nadie podía enamorar a Cole Al amanecer, los chicos estaban desayunando, comían algunos burritos y Cole miraba su móvil con aburrimiento. —Buenos días guapos —Les di un beso en la mejilla a ambos y sonrieron. —¿Cómo dormiste? —Bien —Neragan asintió y fijo su mirada en el plato —Danna compré un apartamento para ti. Está amueblado puedes irte hoy. Mis ojos se agradaron, ¿Estaba echándome? —Perfecto —Lo miré molesta —Si tanto te molesto puedes decírmelo —No —nego— No me molestas Danna, pero no puedes quedarte aquí. Las cosas han cambiado. Te quiero y siempre lo haré. Pero debes entenderlo. —Cole tiene razón. No puedes quedarte —No podía creer que Neragan estuviera de acuerdo con Cole, no podía creer que las cosas hubieran cambiado tanto en tan solo unos años. —Aparte si te quedas no podré traer a mis chicas —Continuo —Todas necesitan un poco de mí —Todas las chicas que traes parecen salidas de un prostíbulo —Bufo —No se cómo Jane no se da cuenta —¿Aun sigues con ella? —La sorpresa en mi voz fue evidente, Neragan asintió y dio por finalizada la conversación. Pasamos un rato recogiendo algunas cosas y nos marchamos al instituto, llevaba puesto un vestido blanco que hacía resaltar mi cuerpo, los chicos habían tomado mi mano en señal de protección y sé que para muchos parecería una cualquiera, se que frente a muchos parecía que estaba con dos hombres al mismo tiempo. Pero no era así. Desde pequeños hacíamos esto, cuando alguno tenía miedo, nos tomábamos de la mano y afrontábamos la situación. Podría decir que la mañana transcurrió perfectamente normal, las chicas me miraban con envidia, otras no prestaban atención a la situación y los chicos como siempre solo podían mirar mi cuerpo. A la hora de almorzar fuimos a la cafetería, Neragan se quedó hablando con unas chicas y no llego acompañarnos. —De seguro llegará ebrio al instituto. Siempre lo hace Reí —Neragan es y siempre será el más infantil —Cole empezó a reír, sus ojos brillaron y no podía estar más feliz, hasta que me di cuenta de que su mirada no está dirigida a mi. El estaba viendo las puerta de la cafetería, giré levemente mi mirada hacia allá y la vi, una chica completamente distinta lo veía con amor, con dolor, lo veía como si la situación le hubiera afectado. Entonces lo entendí, Cole había cambiado por ella, Cole se había enamorado de ella y el brillo de sus ojos jamás sería dirigido para mí. Me he quemado admití, me queme en el fuego de su infierno. Nevin Cuando apareció la chica de color brillante mis ojos automáticamente se pusieron en ella, siempre estaba sonriendo, siempre estaba ayudando a los demás y mi mirada solo estaba en sus labios, en sus ojos, en su cabello. Describir el sentimiento que me causaba verla era erradicamente imposible. Pero mis demonios aparecieron en una noche de ebriedad, mis demonios aparecieron en una situación determinada y aún así jamás pudieron irse. Había creado una especie de amistad con uno de los chicos más solitarios del lugar, el emanaba oscuridad, el era un infierno andante y yo solo estaba de visita. No había venido para quedarme en su vida pero estaba dispuesto a llevar una relación con el, las personas solían llamarlo "El rey" decían que parecía un rey con tanto dinero y sin un ápice de piedad, puede que sea cierto. Pero yo... Yo no sabía que encontrame con Cole Newman sería la peor decisión que podía tomar. Yo no sabía que todo iba a ser eclipsado por el y que mi amor se desvanecería en cuestiones de segundo. No sabía que la chica que amaba acabaría cayendo en sus mentiras. —Voy a salir. Necesito salir —exclamé fastidiado. —No se cómo puedes ir a tantas fiestas. —Tessa me miró con asco, enarque una ceja y sonreí en su dirección. —Eres muy pequeña como para entenderlo —¡Tenemos casi la misma edad! —Da igual —reí —Hoy estoy dispuesto a olvidarme de todo. Quiero emborracharme hasta que no recuerde mi nombre. —Ten cuidado —murmuro —Lo tendré —deposite un beso en su mejilla y me fui para poder arreglarme. Tessa Abades era la chica que cautivó mi corazón, desde que la vi algo en mi interior me dijo que ella debía estar conmigo, que ella sería la chica ideal para mí, pero el destino no pensaba lo mismo. Y mi corazón se marchitaría en cuestión de segundos. La música inundaba mis oídos, mis amigos estaban bebiendo y otros bailaban con algunas chicas que encontraron, no sentía mi cuerpo, empezaba a perder la conciencia y no estaba seguro de que ocurría pero una chica estaba ahí, me miraba con lujuria y mis ojos se dirigieron a su escote. Era preciosa. Y está más que buena. —¿Deseas algo? —Le dije arrastrando las palabras, solo era un borracho sin sentido del razocinio —No, estoy bien. He bebido más de la cuenta —rió — ¿Vamos arriba? Así podemos descansar —Vamos —afirme Las escaleras parecían infinitas, tomamos una de las habitaciones y entonces cerré la puerta con llave, creí que podía ser mi oportunidad de olvidarme de Tessa un momento. La chica me miro curiosa, no hacía nada, no se movía y yo solo me acercaba a ella. —Haré que jamás olvides este días —le susurré al oído Empecé a tocarla, subía mi mano por su escoté y los tiros del sostén los bajaba lentamente. —Eres preciosa La ropa ya no existía, sus labios estaban entreabiertos y su mirada parecía perdida, no sabía muy bien que hacía, solo sabía que necesitaba estar con alguien, quería olvidarme de todo. —Suéltame —Dijo de pronto —No quiero hacer esto —Vamos. No puedes dejarme así. —No quiero —dijo una vez más. —Suéltame. Negué con la cabeza e introduje mi m*****o en ella, sus ojos se volvieron totalmente negros, intentaba soltarse y yo no podía despegarme. Ella gritaba. Yo la estaba violando. Y el arrepentimiento se apoderaría de mí. Me tumbé a un lado de la cama y la chica no se movía, no decía nada, solo tomo sus cosas mirándome por última vez. Y entonces desapareció. Algunas lágrimas cayeron por mi rostro, había violado a alguien, le había dejado un trauma a una chica que probablemente no se lo merecía. Salí a rastras del lugar, pude divisar a la chica de antes con Cole Newman. Y entonces me asusté. El me miró fijamente y ella lloraba sin parar, supe que todo se había ido al traste, ahí supe que mi suerte estaba por cambiar. —¿Que puta mierda hiciste? —Me gritó— Intentaste violar a Danna Danna. Repetí el nombre en mi mente, así se llamaba a la chica que había violado minutos atrás, Newman me miró furioso, atinó un golpe a mi rostro y yo solo me quedé quiero, lo merecía estaba más que conciente que lo merecía. Y aunque el pensará que solo lo intenté yo debía pagar, no sabía porque ella había mentido, supongo que le daba pena reconocer que el acto había sucedido. Y que sin más eso se quedaría pendiente. —Alejate de ella Nevin. No quiero verte nunca más —escupió —Y si te acercas a ella morirás. ¿Me oíste? Vas a morir imbécil. —Lo escuché —escupí la sangre y le di una media sonrisa —Lo escuché Me fui del lugar con el corazón en la boca, aún así no pude dormir en toda la noche, desde ese día empecé a odiar a Newman, odie como arreglaba las cosas, odie la manera en la que me habló, yo lo odiaba, lo odiaba cuando ni siquiera tenía el derecho a hacerlo. Suspiré pesadamente viendo el techo, la mirada perdida de Danna vino a mi mente y mis ganas de llorar aumentaron, ¿Que había hecho j***r? ¿Cómo podría mirar a Tess? Con qué cara me acercaría a ella sabiendo que había violado a una chica, no podía permitir que ella se relacionará con Cole, no podía permitir que ella conociera a Neragan o a Danna, yo debía alejarla lo más posible de ellos. Yo debía protegerla. Acabé cayendo en los brazos de Morfeo poco después, y aún así a la mañana siguiente todos los recuerdos vinieron como dolor de cabeza. —Nevin —Tess salió corriendo a abrazarme, tocó mis pómulos y una mueca se formó en su cara —¿Que te sucedió? —Cuando llegué a casa estaba tan ebrio que me caí —reí nervioso —Ya sabes, tonterías. —Te dije que tuvieras cuidado —farfullo. —Estoy bien, salir no estuvo tan mal. —Siempre sales Nevin, no creo que "Tan mal" sea la palabra que buscas Sonreí y bese su mejilla, ella era una chica que pocas veces se metía en movidas, jamás había tenido un novio y nunca le ha gustado alguien que no sea de sus libros. Caminamos un rato por el parque de la avenida, vimos algunos libros, compramos ciertas cosas para llevar y acabamos en el cine viendo "El club de los incomprendidos" —¡La amé! —exclamo feliz —Me sentí de cierta forma identificada con ellos. —Yo igual —murmure — ¿Tess? —¿Si? —¿Me perdonarias todo? Digo —me rasque la nuca con nerviosismo y la miré —Si hago algo mal ¿Me perdonarias? —Todos hacen cosas malas Nevin, el punto es que tan grave es ¿Lo entiendes? Asentí —Debo irme, mi mamá debe estar histérica con sus plantas. —¿Plantas? —pregunto divertida. —Sembro algunas cosas. Y piensa que morirán si no le hecha agua cada cinco segundos. Es irritante —Debe serlo —Dijo riendo. Besé su frente y empecé a caminar en dirección contraria, volteé por última vez para verla, algo me decía que no siempre estaríamos juntos, no quería alejarme de ella, no quería dejar ir. Me subí en el metro con la mente perdida, mis ojos recorriendo a las personas que se encontraban en el y entonces la vi. Danna estaba ahí. Estaba sola mirando su móvil y parecía totalmente aburrida, no sabía si acercarme o no, quería hacerlo, tal vez si me disculpaba podría vivir en paz, tal vez... —Hola —su mirada subió a mis ojos, sonrió de la lado e hizo un gesto con la cabeza. —Vete. No quiero verte. —Lo siento... Lo siento Danna. —Vale, pero aléjate. Debes irte Nevin, no quiero relacionarme contigo. ¡Eres una mierda! —grito frustrada, las personas a nuestro alrededor empezaron a vernos y yo decidí alejarme, nunca debí acercarme a ella, solo fue una perdida de tiempo. No sabía que hacer, viole a alguien, y ¿Ahora? Cómo vivo con eso, como consigo vivir con eso. Estoy seguro que al morir iré al infierno, no hay mejor lugar para mí que ese. Y es mi culpa, todo fue mi jodida culpa. Y si el destino quiere ahogarme, entonces cambiaré de ruta. [...] —Nevin, deja de beber j***r. —Callate —farfulle —¿Tanto importa? Tessa jamás se fijara en ti. Acéptalo, ya cayó por Newman. —Mierda —grite, el vaso se estrelló contra la pared y los vidrios cayeron por todo el lugar. Tess había conocido a Newman cuando me fui, el podía destruirme en cuestión de segundos, ella no va a querer estar con un violador. Y estoy seguro de que Newman probablemente solo va a jugar con ella. —Si tanto te molesta. Habla con Tessa, ¿O acaso no cree en todo lo dices? —Ella le quiere, vi sus ojos, vi como lo miraba. Tal vez ella aún no lo sepa. Pero sus ojos decían a gritos que amaba a Cole Newman. —Que puta mierda —Dijo Jackson a mi lado —Debes olvidarte de ella o haz algo. Asentí, bebí un poco más de la cuenta y caí totalmente muerto en el piso, estaba mareado y no tenia fuerzas para levantarme. Pero estaba bien. Olvidaría todo por un rato.
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