Siento el sol golpear mis ojos, lo primero que hice fue abrirlos y no estaba Lucifer a mi lado, me
levante con cuidado y camine al baño para darme un baño, cepillar mía dientes y cabello. Una
vez que termino me dirigí al cuarto y decidí vestirme, un saco blanco junto con el pantalón que
combinaba y un brasier, peino mi cabello y no me puse maquillaje, cuando abrí la puerta
Lucifer se encontraba por entrar y me miró con una sonrisa.
- Estas bellísima - dice tomándome de la cintura.
- Gracia mi amor, tu también lo estás- digo mirando su impecable traje.
- Ven vamos a desayunar algo al jardín- dice caminando a las escaleras y yo lo sigo.
- Porque no me despertaste-digo triste y este pasa su brazo por mi hombro.
- No quise despertarte al ver como dormías, lucías agotada, decido pedir el desayuno y dejar
que duermas un poco más- dice acariciando mi hombro y yo hice un puchero.
- Quería despertar a tu lado - digo suspirando y este besa mi frente.
- La próxima prometo que cuando despiertes estaré a tu lado - dice seguro de sus palabras.
- Esta bien- digo abrazándolo mientras caminábamos.
- Te gustará el desayuno - dice caminando en la parte trasera.
- Es un hermoso día- digo mirando afuera, caen pétalo de flores.
- Tu lo haces hermoso - dice besando mis labios.
- Vaya que grande desayuno - digo mirando el desayuno.
- Lo sé, quiero que comas muy bien para que estén bien tú y el bebé - dice corriendo la silla
para que me siente.
- Sin duda voy a salir rodando- digo sentándome en la silla.
- Estas bellísima y con unos kilos demás también lo estarás- dice sirviéndome un jugo de
naranja con frutas en un plato.
- Este bebé me hará comer mucho - digo tomando los cubiertos.
- Deben estar fuertes- dice sirviéndose en su plato.
- Lo sé, aún pienso que el parto será lo más doloroso que experimentare - digo haciendo una
mueca.
- Tranquila yo estaré a tu lado, eres una mujer fuerte - dice tomando un poco de fruta para
dármela de comer.
- Señora - dice una de mis guardias interrumpiéndonos.
- Que sucede? - digo dándome la vuelta.
- Llego una nueva carta- dice entregándome una carta y yo la abrí.
- Ya puedes retirarte - digo mirando la carta y esta asiente.
- ¿ Que dice la carta? - dice mirándome y yo la deje en la mesa.
- Solo son negocios, vendedores y algunas deudas que cobrar - digo tomando el vaso con jugo
de naranja.
- En unas semanas debo volver a noruega, me gustaría que vengas conmigo para que nada te
suceda, si fuera por mí no iría, pero debo solucionar algunos problemas- dice comiendo de su
fruta.
- Sabes que estuve mucho tiempo ausente y si me voy dejaré mi mafia expuesta - digo
suspirando.
- Si te quedas aquí algo puede pasarle a ti y al bebé, ahora las cosas se complicaron porque
somos 3 - dice preocupado y yo asiento.
- Hablaré con mi mano derecha y terminar se cerrar mis negocios, tal vez en 1 semana me vaya
contigo- digo dejando el vaso pensado en aquello.
- Odio estar lejos de ti, ahora que tengo conmigo debo volver a Noruega - dice molesto y yo
tomé su mano.
- Pronto estaremos juntos y nada nos separará - digo segura de mis palabras.
- ¿Qué hay del casamiento?- dice mirando mi anillo.
- Sobre eso, quiero adelantar el casamiento y casarme en Noruega- digo mirándolo
preocupada por si no estaba de acuerdo.
- ¿Casarte en Noruega?- dice con una sonrisa.
- ¿Te parece buena la idea?- digo mirándolo y este se levanta para besar mis labios.
- Me parece una excelente idea, todo lo que siempre quise, ver que mi mujer en mi país natal
con un vestido - dice tomando mi mano.
- Creí que querías que nos casemos en Japón - digo extrañada y este niega.
- Siempre quise que nos casemos en Noruega aunque creí que preferías casarte en Japón
entonces saque esa idea de mi cabeza - dice mirándome con sus hermosos ojos azules.
- Adelanta la boda - digo mordiendo mi labio.
- ¿Porque quieres hacer eso? - dice sin entender.
- Porqué quiero hacer algo que debí hacer mucho tiempo - digo tomando su mano y este me
mira con el ceño fruncido.
- ¿Qué tramas? - dice tratando de descifrar.
- Pronto lo sabrás- digo con una sonrisa.
- Vamos dime - dice insistiendo y yo niego.
- Espera hasta nuestro casamiento - digo cruzada de brazos y este rueda los ojos.
- Es mucho tiempo - dice haciendo cara triste.
- Dentro de unas semanas nos casaremos - digo riendo y este suspira.
- Bien esperaré - dice haciendo cara triste y yo bese su mejilla.
- Si terminamos el desayuno y nos tomamos el día- digo acariciando su cabello y este se relaja.
- Lo que tú quieras nena, con que estés a mi lado ya me 3s suficiente- dice agarrando mi mano
para besarla.
- Terminemos el desayuno - digo agarrando un panqueque con algunas frutas que tenía y lo
corté a la mitad y lo doble.
- Un sándwich de panqueque y frutas- dice riendo y yo rio para pegarle una mordida.
- Esto sabe bien - digo saboreando el panqueque.
- Deja probar - dice tomando mi panqueque y se lo termina de una mordida.
- Si tuviera esa boca podría comer demasiado - digo mirándolo y este toma un poco de jugo.
- Apuesto que comerías comida chatarra y no cosas sanas - dice entregándome el vaso de jugo.
- Si en eso te doy la razón- digo dándole un trago al vaso.
- Cambiando de tema, pensaba hacer una pintura de ti con tu vientre para mí mansión - dice
acariciando mi vientre.
- Una pintura de nosotros juntos y luego cuando nazca el bebé- digo pensando en que era una
buena idea.
- Cuando vayamos a Noruega quiero ver muchos cuadros de ti, nosotros y el bebé. podrás
decorarla como quieras - dice para besar mi vientre con ternura.
- Espero con ansias nuestro casamiento tener al bebé con nosotros- digo mirando mi vientre
algo notorio y este se acerca para robarle un beso.
- Falta poco mi reina, ahora solo nos queda terminar nuestros deberes - dice levantándose de
su silla y yo hice lo mismo.
1 hora más tarde…
El día hoy se había vuelvo agotador, firmar papeles, reuniones con algunos socios y
compradores, también pagar las deudas que dejó mi anterior mano derecha y darle la
bienvenida a las nuevas chicas que llegaban, cada vez esto se volvía más grande y me alegraba
mucho poder ayudar a todas las que pudiera.
Tenía que tener todo listo y en orden para poder organizar la boda, las citas al médico por mi
bebé y también para poder viajar a Noruega, Lucifer dijo que iría hacer algunos negocios con
algunos hombres, pero de seguro estaría con sus amigos haciendo sus maldades, un nuevo
mafioso se había unido y nadie sabía su identidad, pero decían que es mucho más despiadado
que cualquier mafioso, me preocupaba aquello un poco por si se vuelve el mayor traficante de
mujeres que pueda existir.
Esos hombres tienen mucho poder, no temía por mi si no por mis niñas que pueden correr
peligro en ni ausencia. la puerta se abrió y Lucifer entró con sus amigos más bien hermanos,
tenía el traje manchado con algunas gotas de sangre y lucía de mal humor mientras que
Massimo se reía.
- Cierra la puta boca Massimo- dice Lucifer molesto y yo lo regañe.
- Cuida ese vocabulario, hay niños jugando en los pasillos - digo a regañadientes y este rueda
sus ojos.
- Kaguya tiene razón Lucifer- dice Massimo haciéndole burla y este gruñe.
- Ya te dije Lucifer, olvídate de esos diamantes - dice Vladimir y yo fruncí el ceño.
- Aún quieres seguir comprando diamantes - digo mirándolo y este asiente.
- Los necesito para mi nueva colección de armas, pero el maldito traficante de joyas no los
tiene- dice molesto y Vladimir toma la botella de vodka.
- Podría venderte diamantes, pero a cambio quiero una de tus chicas - dice tomando vodka y
yo rio.
- Yo no tráfico mujeres ni tampoco voy a decidir por ellas, si quieres una de mis chicas ella
tiene que estar de acuerdo de ir contigo - digo seria y firme, Lucifer sonrió.
- Bien, podrías mandar a llamar a la chica- dice Vladimir dejando el vaso y yo hice señas a mi
guardia.
- Busquen a la chica- digo recostándome en el sillón para sacar unos papeles.
- La chica pertenece a Noruega - dice Lucifer y yo rio.
- Olvidas que firmaste un contrato conmigo - digo con una sonrisa victoriosa.
- No te olvidas ni de lo más mínimo - dice agarrando un trago que le ofreció el sirviente.
- Señora - dice la chica castaña con unos ojos azules preciosos y ropa de seguridad.
- ¿Como te llamas? - digo mirándola y esta mira a Vladimir y luego a mí.
- Cecilia - dice bajando la mirada.
- Cecilia, te cite aquí para que tomes la decisión, irte con Vladimir o quedarte aquí trabajando
en la mansión - digo dejando el contrato con el bolígrafo.
- Mi señora si usted desea que me vaya lo haré, sabe que obedezco cualquier orden - dice
mirándome y yo niego.
- Es tu decisión y sabes que yo solo deseo la felicidad de todos pero como consejo también
sería algo muy bueno irte con Vladimir, últimamente las chicas se marchan a formar sus vidas-
digo sincera y esta asiente.
- Entonces tomare su consejo, me iré con el señor Vladimir - dice mirando a Vladimir algo
nerviosa.
- Bien, entonces creo que solo queda firmar y tú perteneces a mi mafia, yo seré tu jefe - dice
Vladimir acomodando su traje.
- Gracias mi señora - dice firmando los papeles.
- De nada, no olvides lo que les enseñé- digo con una pequeña sonrisa.
- Ven debemos partir a Rusia- dice tomando la mano de la muchacha para retirarse.
- Mis diamantes- dice Lucifer feliz y yo le tiro un almohadón.
- Ya deja de pensar en diamantes - digo molesta y este se levanta y me abraza.
- No te enojes - dice besando mi frente.
- Lucifer necesito retirarme por unas horas - dice Massimo para luego salir de la oficina.
- Mm no te apetece almorzar algo, y luego descansar - dice en mi oído dejando besos en mi
cuello.
-¿ Me acompañaras?- digo relajándome y este sonríe.
- Solo si tú lo deseas- dice acariciando mi pechos a través del brasier.
- Lucifer- digo cerrando mis ojos, mis pechos estaban mucho más sensibles que antes.
- No veo la hora de que salgan leche de estos hermosos pechos - dice corriéndome el brasier
para pasar su lengua por mi pezón.
- Lucifer- digo gimiendo, se sintió tan bien aquello.
- Están algo sensibles, me gusta - dice con malicia para comenzar a chupar y lamer uno de mis
pechos.
- Mmm - digo mordiendo mi labio tomando su cabello.
toc toc toc…
- Joder - dice Lucifer separándose.
- ¿ Quién es? - digo cubriéndome y la puerta se abre.
- Señorita disculpe la molestia pero la comida que el señor Lucifer pidió ya se encuentra en la
cabaña- dice la sirvienta amable.
- Gracias ya puedes retirarte- digo levantándome de mi silla , esta asiente y se retira.
- Pasar la noche en la cabaña nosotros solos - dice tomando mis manos y yo sonrió.
- No es mala idea- digo pegándome a él.
- No sabes cuánto ansío que todo esto pase y podamos pasar tiempo juntos sin tanto trabajo -
dice algo cansando y lo entendía pero pronto todo esto acabaría.
- Pronto todo esto acabará y podremos pasar todo el tiempo necesario juntos- digo segura de
mis palabras.
- Vayamos a la cabaña, un lugar más apartado para hablar de algunas cosas- dice tomando mi
cintura y yo camine con él a la salida.
- Es algo malo lo que quieres hablar conmigo- digo mirando los pasillos.
- No, solo quiero saber qué tienes pensado luego de la boda - dice bajando las escaleras.
- Eso lo sabrás luego de la boda- digo dispuesta a no decirle.
- Joder porque escondes tanto- dice bufando y yo rio.
- Debes ser paciente - digo tomando un dulce para dárselo.
- No me gustan los dulces - dice con una mueca.
- Cierto, a veces me olvido cono no puede gustarte algo tan delicioso - digo sincera y este deja
el dulce.
- Tu solo amas esos chocolates, no debí regalarte esa caja de chocolates - dice recordándome a
aquel momento y yo sonrió.
- Me pone feliz recordar aquellos momentos - digo abrazándolo.
- Parecíamos niños enamorados - dice tomando mi hombro y yo asiento.
- Aunque ahora no podemos despegarnos de uno del otro - digo mirando el jardín con esos
aderezos, un bonito paisaje con estatuas y algunos niños jugando.
- Pronto seremos ellos - dice señalando a la mujer y el hombre jugar con dos pequeños niños.
- Es sin duda la imagen más bonita de todas - digo con una sonrisa mientras caminaba.
- No veo la hora de tener este hermoso bebé con nosotros- dice posando su mano en el
vientre.
- También quiero eso, aunque en unas semanas tendré el vientre enorme - digo mirando mi
vientre.
- Apuesto que te veras más sexy- dice besando mi mejilla para abrir la puerta de la cabaña.
- Si claro - digo riendo pasando adentro.
- Después de todo tu eres hermosa- dice tomándome de la cintura.
- Tú solo crees eso - digo dándome la vuelta para besar sus labios con deseo.
- Deseo ver tu cuerpo desnudo - dice separándose de mí.
- Eso se puede arreglar – digo quitándome el saco y el sonrió para alzarme en sus caminando a
la habitación.
-Disfrutare hacerle el amor- dice recostándome en la cama y yo abro mis piernas.
- Soy toda tuya – digo con una sonrisa este me mira con malicia y se acerque a mi pantalón
para quitarlo.
- Me encantas – dice mirando mi cuerpo con solo lencería.
- ¿Que te gusta? – digo mordiendo mi labio y se acerca a mi oído.
- Sus labios – dice para besarlo de forma hambrienta.
- ¿Qué más? - digo cuando se separó de mi con deseo.
- Tus pechos y curvas- dice desprendiendo mi brasier para meter uno de mis pechos a su boca
y el otro masajearlo.
-Lucifer- digo gimiendo y baja a mis curvas para acariciarlas con su mano.
- Estas bragas estorban – dice quitándomelas y yo mordí mi labio.
- ¿Que harás? – digo abriendo mis piernas sintiendo un intenso calor.
- Darte mucho placer nena – dice con una sonrisa pervertida.
Se acerco a mi zona para trazar círculos en mi clítoris, mientras metía sus dedos moviendo los
de forma rápido logrando que comenzara a gemir alto, sin duda era un placer divino.
Traza círculos en mi clítoris con su pulgar mientras desprendía su cinturón, saca su miembro
notorio y se posicionó entre mis piernas para entrar en mí de una moviéndose de forma lenta,
podía sentir su m*****o en mi interior, mordí mi labio y le pedí que se moviera más rápido,
quería que fuera rudo conmigo y el aceptó moviéndose rápido, rudo como quería sin dejar de
besar y lamer mis pechos, obligándome a gemir su nombre, eso pareció ponerlo más caliente
ya que aumento las embestidas sintiendo como me correría en menos de segundos.
No sabía cuánto tiempo llevábamos haciendo el amor, pero nos encontrábamos sudados, El
comenzó a trazar círculos en mi clítoris y yo me vine en un gemido, luego de unas embestidas
el gruño acabando en mi interior por completo, me sonrió para besar mis labios y se recostó a
mi lado.
- Eso fue rápido – dice peinando su cabello hacia atrás.
- Llevábamos 1 hora haciéndolo- digo mirándolo y este se levanta para besar mi vientre.
- Creí que llevábamos menos tiempo, debo darle de comer a tu mami y a ti – dice hablando a
mi vientre logrando que aquello me cause ternura.
- De seguro te escucho porque siento mucha hambre – digo haciendo una mueca para reír.
- Nos damos una ducha y luego almorzamos- dice levantándose para darme su mano.
- Esta bien – digo tomándola para levantarme.
- Que hermoso trasero – dice nalgueando mi trasero haciendo que me sobresalte.
- Me asustaste – digo riendo y este ríe.
- Sorry, si quieres te puedo compensar el susto haciéndolo en la ducha- dice guiñándome un
ojo.
- Si lo hacemos en la ducha haremos todo menos ducharnos- digo entrando al baño y este
sonríe.
- Me gusta la idea – dice quitándose la camisa mostrando su hermoso pecho con tatuajes y mi
hablar de sus abdominales.
- Estas bien bueno – digo lamiendo mis labios de forma pervertida.
- ¿Quieres tocarlo? – dice señalando su bulto y yo asiento acercándome a él.
- Claro que quiero – digo mirándolo a los ojos con deseo y este gruño para llevar mi mano
adentro de su pantalón.
- Así de caliente me tienes – dice posando sus ojos oscuros en mí, podía sentir su miembro
notorio caliente