~UN MES DESPUÉS~.
Narra Kaguya:
Mis ojos comenzaron abrirse, ya estaba harta de estar a oscuras en un lugar donde no podía estar con
nadie, no sabía que sucedía, la luz golpeo mis ojos y solo podía ver borroso hasta que mi vista se
aclaró, enferma me sonrió y yo no entendía que hacía en la clínica hasta que un flash me impactó
recordando La mansión, Emilio y todo, me desespere al no ver a Lucifer.
- Señorita debe calmarse, puede afectar al bebé- dice la enfermera y yo mire mi vientre.
- ¿ Bebé? - digo sin entender mirando mi vientre.
- estuvo dormida por casi un mes, usted llegó en mal estado a la clínica y surgieron algunas
complicaciones pero con esfuerzo logramos que se recuperara y al cabo de un tiempo se encuentra
esperando un bebé. dice revisándome y yo la alejé.
- Lucifer, ¿Donde esta el? - digo mirando a todos lados y ella me mira para luego salir de la habitacion.
- Kaguya - dice Lucifer entrando a la habitación.
- Lucifer- digo con una sonrisa y este me abraza.
- No sabes cuanto esperaba este momento- dice con la voz rota abrazándome.
- ¿ Porque lloras? - digo apartándolo limpiando sus lagrimas.
- Temía que murieras- dice mirándome triste y yo lo volví abrazar.
- Ya estoy aquí y también nuestro bebé- digo señalando mi vientre y el sonríe.
- Nuestro bebé es fuerte al igual que tu - dice acariciando mi vientre.
- Claro que lo es, lleva tu sangre - digo con una sonrisa y este besa mi vientre.
- Llevas 4 semanas - dice mirando mi vientre y yo me sentí algo triste por no poder a ver presenciado
esto antes.
- Lo siento por dejarte tanto tiempo Lucifer- digo apenada y este me besa.
- Lo que importa que ahora estas conmigo - dice separándose de mi para pegar su frente a la mía.
-Quiero ir me de este lugar - digo llegando mi mano a su bulto.
- Joder nena no me hagas esto ahora -dice mirándome con deseo.
toc toc toc....
- Adelante- digo separándome de Lucifer y este gruñe.
- Señorita venia a ver como se encontraba- dice el médico entrando a la habitación.
- Algo cansada pero bien doctor - digo mirándolo y este chequea algunas cosas en su libreta.
- Bien, por lo que veo respondió bien a todo y mejoró enormemente aunque nos gustaría dejarla en
observación pero mejor será enviarla a casa, claro que debe tener una enferma y un médico- dice
mirándome a mí para mirar a Lucifer.
- En la mansión hay atención médica y también una clínica a tan solo unas cuadras de la propiedad-
dice Lucifer tomando mi mano.
- Entonces deberá firmar todo el papeleo y luego podrá retirarse- dice el médico y yo rio.
- No creo que sea necesario - digo mirándolo y este me mira sin entender.
- Ya puede retirarse - dice Lucifer callándome y yo gruñí al verlo retirarse.
- Porque no me dejas divertirme - digo cruzada de brazos.
- Eso se convertiría en una pelea que nunca acabaría - dice rondando sus ojos.
- Agg esta bien, pero deberás ayudarme a cambiarme - digo señalando mi bata de hospital que no
cubría casi nada.
- Tápate - dice cubriéndome y yo reí.
- Lucifer y esas rosas - digo señalando las rosas negras que estaba en la mesa.
- Yo las puse para ti, todo los días traía rosas negras - dice caminando hacia donde estaban las rosas y
tomo una.
- Son muchas - digo mirando las rosas, pensando cuantas veces habrá traído rosas.
- 1 pequeña cantidad por la cantidad de días que no pude tenerte conmigo- dice entregándome la rosa.
- Prometo compensarte esos días Lucifer- digo tomando la rosa con una pequeña sonrisa.
- Que tal si empezamos por salir de este lugar- dice agarrando una mochila sacando ropa de ella.
- Me parece perfecto- digo sacándome la odiosa bata.
- Ten cuidado con el cuero - dice sacándolo con cuidado.
- Como están las chicas de la mansión - digo recordando aquello.
- Están bien, dirigí la mafia mientras tú no estabas y todo se encuentra en orden - dice tendiéndome un
vestido y unas bragas.
- Me alegra mucho eso- digo relajada y sincera poniéndome la ropa -
- Aún piensas cansarte conmigo - dice Lucifer preocupado y yo fruncí el ceño.
- Claro porque no lo haría, tú hiciste tanto por mi que no se como agradecerte y decirte cuanto te amo -
digo mirándolo y este sonríe.
- Casándote conmigo me es más que suficiente- dice para besar mis labios de forma dulce y lenta
logrando que nuestras lenguas se rosen.
- Entonces deberías adelantar la boda - digo separándome de el y este se queda pensativo.
- Que tal si pasamos tiempo juntos mientras organizamos la boda - dice poniendo sus manos en mi
mejilla.
- Es una buena idea- digo intentado pararme pero casi caigo a no ser por Lucifer.
- Estas bien - dice tomándome en brazos y asiento.
- Si, aún siento mis piernas muy débil - digo tocándola y este me pone en una silla de ruedas.
- Será hasta que logres recuperarte- dice entregándome un osito y yo lo agarre.
- Me siento una bebe- digo mirando el oso.
- Eres mi bebé entonces- dice besando mi mejilla con ternura.
Horas más tarde...
Me encontraba recostada en el baño, tenía muchas náuseas, ya me sentía débil de tanto vomitar.
Habíamos llegado de la clínica y Lucifer dijo que buscaría algo de comer, yo no pude aguantar las
nauseas y ahora estaba en el baño, el al verme en ese estado tomó mi cabello y acarició mi espalda
mientras me decía que estuviera tranquila, cerré mis ojos recuperando la respiración.
- ¿Estás bien? - dice Lucifer mirándome y yo asiento.
- No creí que esto me afectaría tanto - digo cansada levantándome para limpiar mis dientes.
- Aún te encuentras cansada y débil, mejor deberías recostarte - dice preocupado levantándome en sus
brazos.
- Me e vuelto una débil - digo riendo mientras el me cubría con las sabanas.
- No hay mujer más fuerte que tú, hacerle frente a un traficante no es algo que lo hace cualquiera - dice
besando mi frente y yo rodé mis ojos.
- Si no fuera por ti estaría muerta - digo suspirando y este sonríe.
- Aveces necesitamos ayuda para algunas cosas- dice tomando mi mano.
- En algún momento deberé ayudarte yo - digo con una sonrisa.
-Podrías ayudarme con un pequeño problema- dice señalando su bulto notorio y yo rio.
- Me encantaría ayudarte en eso - digo llevando su mano a su bulto y el gruñí-
- De no ser porque necesitas descansar te follaría duro en este momento - dice mirándome con deseo
acercándose mi labios para besarme hambriento.
- Haces que me ponga cachonda - digo mordiendo mi labio.
- Me encanta que estés con deseo de hacer el amor - dice llevando su dedo a mi labio y yo abrí mi boca
para lamerlo.
- Que tal si no lo hacemos de forma lenta - digo mirándolo deseosa.
- Me encantaría pero los médicos fueron claros conmigo, debes descansar y recuperarte- dice
separándose de mi y yo gruño.
- Me llevan los médicos- digo de mala gana.
- Vamos no es tan malo, mira traje algo para que cenes - dice mostrándome el ramen, arroz y otras
cosas más.
- Ramen- digo mirando el ramen con deseo.
- Déjame darte de comer - dice poniendo la pequeña mesita y yo rio.
- Nunca creí que esto pasaría- digo mirándolo y este sonríe.
- Quiero mimarte y más ahora que esperas un bebé- dice acariciando mi vientre y yo sentí una felicidad
enorme al saber que esperaba un bebé.
- Nunca creí que sentiría tal felicidad- digo mirando mi vientre.
- En unas semanas deberías hacerte estudios para saber el sexo del bebé - dice agarrando un poco de
ramen y yo abrí la boca.
- Si, aunque creo que será un niño - digo comiendo el ramen.
- Y si es una niña - dice con cierta felicidad.
- Será muy divertido ver cuando sea grande y venga con sus novios - digo riendo tomando jugo de uva.
- No tendrá novio nunca - dice celoso y yo deje el jugo de uva.
- En algún momento se casará y tendrá hijos al igual que si fuera niño - digo tomando el ramen.
- Entonces me saldrán canas verdes -dice suspirando y yo deje la comida a un lado.
- No te preocupes por eso- digo subiendo a su regazo.
- Mejor disfrutemos, quisiera dormir contigo - dice bajándome el cierre del sostén y yo lleve mi boca a su
cuello para comenzar a besarlo y lamer.
- Quiero hacerlo - digo con deseo y este gime.
- Nena no hagas eso - dice con los ojos cerrados y yo lo obligué a recostarse en la cama.
- Déjame sentir tu calor - digo desprendiendo su camisa.
- Joder nena harás que te quiera follar duro- dice apretando mi trasero, yo me levante el vestido y lo tiré
alguna parte.
- Follame duro, que esperas- digo mirándolo con deseo.
- Eres una chica traviesa- dice dándome la vuelta quedando el arriba.
- Castígame- digo con una sonrisa, el rasgo mis bragas y la tiró alguna parte.
- ¿ Porque quieres que te castigue?- dice pasando sus dedos por mi zona.
- Porqué me porté muy mal - digo mordiendo mi labio por el placer que causaba sus dedos en mi zona.
- Pareces disfrutar el castigo- dice mintiendo dos dedos en mi interior y yo gimo.
- Lucifer digo gimiendo y ese comienza a mover sus dedos de forma rápido.
- ¿Lo disfrutas? - dice moviendo sus dedos de forma lenta torturándome.
- Si- dije arqueando mi espalda por el placer.
- ¿Deseas que este dentro de tu interior? - dice con voz ronca en mi oído.
- Lo único que deseo en este momento es que acabes en mi interior - digo enredando mis caderas en su
cintura.
- Haces que mi polla se ponga dura - dice bajando su pantalón.
- Que esperas para meterla en mi interior - digo mordiendo su labio y este gruñe.
- Deberé castigarte duro por eso - dice bajando mi cuello, metiendo su polla en mi interior por completa.
- Ah - digo gimiendo alto al sentir su amigo en mi interior.
1 Hora más tarde...
Había echo el amor con Lucifer, el se encontraba abrazando mi cintura y yo recostada en su pecho, no
teníamos sueño entonces decidimos hablar hasta que nos ganara el sueño.
El me habló de su pasado y yo de el mío, los dos aprendimos cosas que no sabias de él otro y también
nos conectamos, luego de casarme con Lucifer quería tomar una decisión muy importante que será sin
duda una bomba a un que ya tome la decisión y yo me falta llegar a ese día para decirle a Lucifer y a
todos.
- Gracias - dice Lucifer y yo lo miré sin entender.
- ¿ Porque gracias? - digo mirándolo y este besa mis labios.
- Por llegar a mi vida y cambiarlo todo - dice sincero y yo lo abrace.
- No necesitas darme las gracias- digo abrazándola y este me abraza-
- Claro que sí, eres la única mujer que me aceptó tal y cual soy, la mujer que se mantiene a mi lado y
me mostró que es el amor- dice seguro de sus palabras.
- Me harás llorar - digo haciendo una cara tierna.
- Ven, te daré cariño - dice recostándome en su pecho acariciando mi cabello su mano.
- Si esta mejor- digo cerrando mis ojos dejando que el sueño me gane.