Capitulo 2. "Kaguya".

5000 Words
Habían pasado semanas de la muerte de Flavio, y a Lucas no pareció importarle cuando le dijeron que Lucifer era el culpable, agradecí por cubrirme,me estaba ganando de a poco a Lucas, el comenzaba tratarme mucho mejor y hasta me regalaba vestidos caros, pero mi plan seguía en juego. No podía olvidar a ese hombre, era tan lindo y sexy, tal vez me había flechado,Lucas paso su mano por mi espalda y yo me exalte. - En qué piensas luz - dice besando mi espalda y yo me había acostumbrado a fingir, tanto que parecía que lo amaba. - En nosotros- digo mintiendo, este beso mi espalda y llevo su mano a mi trasero. - Entonces si pensaste en mi propuesta- dice en mi oído y asiento. - Acepto la cita - digo dándome la vuelta y este llevo su labios a mi pecho para besarlos. - Vayamos a un restaurante y pasemos el día juntos - dice separándome de mi. - ¿Que hay de tu trabajo?-digo curiosa, siempre buscaba sacar información sobre su trabajo. - Eso no importa, quiero que pasemos el día juntos- dice levantándose de su lugar caminando al baño y yo lo seguí. - Lo siento - digo abrazo su espalda, sabia que le molestaba hablar de su trabajo. - Solo no vuelvas preguntar de mi trabajo- dice pasando su mano por mi mejilla , el agua caía en nuestros cuerpos. - Si mi señor - digo con la mirada baja y este me obliga a subirla. - Llámame Lucas, Quiero que me trates como si fuera tu hombre - dice para luego besar mis labios, no podía negar que no sentía nada cuando me besaba. - Lucas- digo separándome de el. - Quiero hacerlo, Ponte contra la pared- dice tocando su m*****o y yo solo asiento para hacer lo que dice. - Lucas el preservativo- digo mientras el agua de la ducha me mojaba. - Joder como detesto eso - dice saliendo de la ducha para volver y sacar el preservativo del envoltorio para entrar en mi. - Mm si Lucas - digo fingiendo, siempre debía hacer eso o Lucas era capaz de golpearme y no podía hacer que se enoje cuando había logrado que su trato mejorara. - Ah si - dice moviéndose en mi interior, mientras que yo fingía gemir sin sentir nada. - Me encanta que me folles- digo mintiendo, mientras pedía que acabe rápido. toc toc toc... - Señor su novio se encuentra aquí- dice un guardia detrás de la puerta y Lucas se separó de mi. - No es lo que parece- dice mirándome y yo apague la ducha. - Lucas - digo mirándolo y este sale del baño para sacar al guardia. - No soy lo que crees - dice con una toalla en su regazo sentado en la cama, podía ver como las lágrimas salían. - Lucas, no está mal que no te gusten las mujeres - digo cubriéndome con una toalla y este comienza a llorar. - Tú no entiendes que en este mundo nadie quiere una marica, por más que intente hacerlo y querer que me gustes jamás lo logro- dice agarrando su cabello y yo me senté a mi lado- -¿El es tu novio?- digo mirándolo y el asiente. - Si, pero nadie debía saberlo porque el jamas vendría aquí- dice limpiando sus lagrimas. - ¿Sabe de mi existencia o de alguna otra mujer?-digo levantándome de mi lugar. - Si, por eso esta aquí,el le habrá dicho a todos lo que soy y no puedo soportarlo - dice levantándose de su lugar para tomar un arma y dispararse. **** Abrí mi ojos de golpe y sentía el corazón acelerado, estaba transpirada, mire hacia todos lados , me sentía perdida y no sabia que fue eso hasta que mire hacía el costado del colchón y era Carlota durmiendo,la moví para que se despertara y esta me miró algo dormida y me abrazo el vientre. Sentí las lágrimas caer, sentía mi pecho doler y no sabia porque, Carlota prendió una de las luces del cuarto y limpió mis lágrimas. - Solo fue un tonto sueño - dice acariciando mi mejilla. - Aquello que soñé - digo tomando mi cabello y ella suspiro. - Siempre pasa lo mismo, sueñas con tu pasado por más 5 años,todas las noches te despiertas así - dice cubriéndome con una manta. - Aquello que soñé es real - digo levantándome de mi lugar para mirar la noche oscura. - Lamentablemente todo es Real, pero también lo que es real que tu ahora eres la reina- dice levantándose de su Lugar para abrazarme. - Como me volví reina - digo mirando la noche y ella se quedo pensativa. - Un hombre muy apuesto voto porqué tu fueras la reina, todos estaban sorprendidos al enterarse que Flavio fue asesinado por ti y Lucas se quitó la vida al no soportar su realidad, todos se enteraron como fingiste todo esos meses logrando reunir algunos guardias para que estuvieran contigo y con tu valentía todos estuvieron a tu favor,te volviste la Reina de Japón - dice contando aquello con orgullo y yo cerré mis ojos. - Dime que ya no soy la misma de antes- digo apretando mis puños y ella me obligó abrir mis ojos. - Mírate, eres tan diferente a la luz de antes que ahora te volviste Kaguya , la mujer más temida de toda Japón - dice mientras yo me miraba al espejo. - Carla - digo mirándola y esta sonríe. - Si Kaguya - dice mirándome con dulzura y yo la abreza. - Gracia por estar conmigo- digo sincera y esta se sorprendió. - De nada mi querida Kaguya - dice correspondiendo el abrazo. - Carla - digo separándome de ella para recostarme en la cama. - ¿Preguntaras por Lucifer?- dice recostándose a mi lado. - ¿Como lo sabes? - digo cerrando mis ojos. - Siempre tenemos esta misma charla por 5 años, Nunca hubo una noche que no platicáramos - dice acariciando mi cabello. - ¿Cuando lo veré? - digo dejando que el cansancio me gane. - Hoy vendrá a la mansión, El te ama demasiado- dice aquellas palabras para que yo caiga en un profundo sueño. Horas más tarde... Desperté al notar que habrían la cortina, mire el cuarto y me quede un momento analizando todo, los sueños y las preguntas de siempre pero Carla siempre sabia que eso quedaba en el olvido, al otro día volvía a ser la nueva mujer en la cual me convertí, camine al baño y decidí ducharme, cuando sentí el agua mojar mi cuerpo todo el estrés se fue yendo, 5 años que llevo enamorada de Lucifer y jamás me animé a decirle que lo amaba como nadie más, siempre me gustaba que mis guardias buscaran información y me informaran donde estaba, que hacía o quien estaba, admito que muchas veces sentía celos al saber que un mujer podría estar con el pero otra veces el solo imaginar de ser suya me hacía latir el corazón a mil, no había vuelto a tener sexo con ningún hombre luego de tener que ser la perra de todos, pero esta vez quería ser yo la que decida a quien entregarme. Dicen que el sexo se disfruta más si es por parte de las dos personas, yo quería saber que se sentía eso, había invitado a Lucifer luego de no verlo por muchos años, quería verlo y pasar aunque sea una hora con el,mis sentimientos siempre se encontraban escondidos, todos decían que era una mujer fría y imponente pero quien no lo sería después de pasar lo que pase, Debía ser fría para cuidar de mis chicas. Las mujeres que rescate de venta de esclavas, club, apuestas y un si fin de lugares más eran mis guardias, y sobre todo mis niñas, yo cuidaba de ellas y ellas cuidaban de mi, todas tenían historias diferente que contar pero nos parecíamos demasiado, fuimos lastimadas y tratadas como basura,todos los mafiosos que venían aquí siempre se quedaban mirándolas, era la primer mafia que tenia mujeres como guardias y una jefa al mando sin embargo tengo guardias hombres pero ellos me cubren la espalda desde lejos. Me puse la lencería mientras una muchacha secaba mi cabello, me levanté y decidí ponerme un pantalón corto, top junto con una chaqueta estilo mexicana sin olvidar mis zapatos altos, mi cabello pedí que me lo recogieran y mi maquillaje natural. - Se ve muy Bonita Kaguya- dice la sirvienta con una sonrisa. - Hiciste un excelente trabajo- digo felicitándola, le entregué un dulce. - Gracias mi ama - dice agarrando el dulce con alegría. - Cuídate - digo dándole una sonrisa, me gustaba tratar bien a mis niñas, ellas ya sufrieron mucho para que las tratara mal y yo sabia que solo me debía mantener seria y fría cuando debía imponer mi poder como mafiosa. - Lucifer está aquí- dice Carla con un jarrón en su mano. - Dile a mis chicas que nos dejen solos - digo caminando al ascensor, al parecer no es nada fácil bajar con tacos las escaleras. - Bienvenida - dicen las chicas con una sonrisa cuando las puertas del ascensor se abrieron. - Bienvenidas pequeñas- digo dejando un dulce a cada una. - Ama- dice una muchacha cabizbaja. - ¿ Que sucede? - digo mirando a la muchacha y está levanta su cara y pude notar un moretón. - Usted no me devolverá- dice con lágrimas en los ojos y yo niego. - Eres mi niña como todas las demás- digo limpiando sus lágrimas. - Gracias ama - dice con una sonrisa. - Curen su herida y denle mucho cariño, su hermana las necesita- digo a la demás y asienten llevándose a la muchacha. - Señor ella está aquí- dice un guardia dejándome ver a Lucifer. - Kaguya - dice mirándome imponente, el estaba tan diferente, se notaba mucho más grande y sus rasgos eran más varonil, me gustaba todo de el. - Lucifer- digo entregándole mi mano y este la besó . - Estas tan cambiada- dice mirándome y yo sentí mariposas en mi estómago, joder porque el causaba tanto en mi. - Eso debería decir de ti- digo mirándolo, tenia muchos más tatuajes que antes y era más alto, tal vez media 1,93. - Esto es para ti- dice entregándome una rosa y yo no pude evitar no sonreír, vamos estoy con Lucifer. - Señorita, la cena en el jardín ya está lista- dice mi mayordomo con amabilidad. - Gracias Alez, ¿Lucifer te gustaría acompañarme? - digo agarrando la mano de Lucifer guiándolo a la parte trasera. - Sin duda hiciste muchos cambios - dice mirando la mansión, era mucho más alegre y limpia que antes, siempre había gente de un lado para otro. - Si, ahora es mucho más alegre y claro que eso se debe a mis niñas - digo sentándome en una silla. - Lo veo, al parecer hiciste buenos cambios- dice sentados en la silla. - Lucifer, cuéntame de ti - digo mirándolo y este sirve en vino. - Soy rey de la mafia Noruega y pasé todos estos años de mi vida enfocando en eso - dice entregándome una copa de vino y yo la acepte. - Algún día me gustaría ir a Noruega- digo sincera y este toma de su copa. - En una semana haré una reunión en Noruega, podrías venir - dice guiñándome un ojo y yo sentí un calor en aquella zona. - Lucifer me permites decirte algo atrevido - digo dejando la copa. - Adelante - dice dejando la copa y yo sonrió. - Tu mirada logra causar algo en mi- digo mordiendo mi labio y este sonríe. - ¿Que es lo que causó en ti? - dice mirándome con una pequeña sonrisa. - Muchas cosas, pero una de ellas es calor - digo bajando la mirada a sus labios para subirla. - Señores aquí traigo sushi- dice Carlota dejando el sushi en la mesa y yo mire hacia otro lado. - Gracias, ya puedes retirarte - digo sintiendo un fuerte calor, no sabia si era el vino o mis ganas de hacerlo con Lucifer. - Aquí les dejo el vodka - dice Carlota dejando los vasos con vodka para tocar mi hombro y yo entendí su referencia,era embriagarlo. - Escuche que tomas demasiado vodka- dice Lucifer agarrando un vaso para tomarlo. - Me gusta embriagarme cada vez que voy a Rusia- digo agarrando un vaso. Minutos más tarde.. No sabia cuánto llevábamos tomando, pero si sabia que estaba ebria y Lucifer aún parecía no estar tanto como yo, todavía no podía entender como podía seguir tomando. Me quité la chaqueta y me levanté de mi lugar, el se percato de lo ebria que estaba y me ayudó a caminar por los pasillos, le indique que piso tomar en el ascensor y cual era mi habitación, podía sentir sus manos tomar mi cintura y las enormes ganas de follar con el, debía decirle la verdad o jamas me volvería animar. El me recostó en la cama y me quitó los zapatos, estaba apunto se retirarse pero yo tomé su mano. - Lucifer, quédate- digo tirándolo hacia y el quedo arriba mío. - Kaguya, porque pides que me quede - dice largando su respiración caliente. - Porqué me gustas Lucifer - digo largando aquello, el me miró a los ojos y sonrió. - Tú también me gustas Kaguya- dice para besarme, sus labios sabían tan bien que no quería separarme de ellos pero el aire nos obligó a separarnos. - Lucifer quiero hacerlo - digo mirándolo con deseo y este desprende el botón de mi pantalón corto, me lo quita para proseguir con mi top. - Eres tan bonita- dice mirándome y yo siento las mejillas arder. - Quiero ver tus tatuajes - digo despreciando su camisa, este la tiró alguna parte y prosiguió quitarse los zapatos y el pantalón quedando en bóxer. - Yo solo quiero hacerte el amor hasta desnudar tu alma - dice sacándose el bóxer, el tenia un sin fin de tatuajes y todos encajaban en su cuerpo era como un arte. - Ya lo haces con solo mirarme- digo sincera y este me beso y bajo con pequeños besos hasta mi sostén para quitármelo. - Lucifer- digo al sentir como se metía uno de mis pechos a mi boca y comenzaba a lamerlo. - Mi nombre se escucha tan bien saliendo de tus labios - dice separándose de mi, me quite las bragas y yo abrí mis piernas. - Soy toda tuya - digo tomando su mano y el me sonrió. El paso su lengua por mi zona, gimo al sentir placer, jamás había sentido tal placer como el de ahora, se sentía bien y no negaba que estaba feliz al que el fuera el primero en hacerlo conmigo y que yo quisiera tanto como el, metió 2 dedos dentro de mi y comenzó a moverlos mientras trataba círculos en mi clítoris, arqueó mi espalda y gimo alto su nombre, apreté las sábanas, el seguía lamiendo y moviendo sus dedos tanto que sentía que me vendría por tal placer. Le pedí que me metiera su m*****o en mi, quería sentirlo y el aceptó separándose para colocarse entre mis piernas, me miró pidiendo permiso y yo acepté, jamás nadie se había atrevido a preguntarme pero el lo hizo,metió su m*****o en mi interior y yo siento un enorme placer, se sentía tan bien cuando se movía dentro de mi. Beso mis labios y comenzó a moverse de forma más rápido, el sabia muy lo que hacía y yo solo disfrutaba el placer que estaba sintiendo,sonreí y una lágrima salió de mi, me sentía tan feliz al saber que esos sentimientos de tristeza habían desaparecido, tengo 25 años y por primera vez en la vida un hombre me había tocado con mi consentimiento, ya no era el juegue de nadie. Lucifer comenzó a masajear mi pecho mientras se movía rápido y duro, el calor de nuestros cuerpos y el sudor, nuestros gemidos de placer. - Sabes tan bien kaguya - dice en mi oído. - Acaba en mi Lucifer - digo pasando mis uñas por su espalda. - Eso haré mi reina - dice besando mi cuello para seguir moviéndose. - Que bien se siente- digo mordiendo mi labio, no faltaba mucho para venirme. - Vente conmigo- dice gruñendo, sentía cada vez mas su m*****o. - Lucifer- digo al sentir que me vendría este comienzo a moverse mucho más rápido y acabamos los dos. - Eres exquisita- dice recuperando la respiración y yo besé sus labios. - Dormirás conmigo- digo mirándolo y este se recostó a mi lado. - ¿Me amas Kaguya? - dice recostándome en su pecho. - Si, desde el primer momento te vi- digo acariciando su pecho. - Nunca pude dejar de pensar en ti, que tonto fui al perder estos años en noruega y no buscarte- dice llevando su mano a mi espalda. - No importa, ahora solo quiero pasar tiempo contigo- digo besando su mejilla. **** Pasamos la noche desvelados con lucifer, nos besábamos y apreciamos la desnudes de nuestros cuerpos. Las horas pasaron rápido, yo no había tenido pesadillas, me sentía segura a su lado, se levantó y me cargó al baño, prendió la ducha y dejó que nuestros cuerpos se mojaran, enrede mis piernas en su cadera y el metió su m*****o en mi interior, comencé a gemir mientras el gruñía, al cabo de un tiempo el acabo en mi interior y yo me vine, nos luchamos y decidimos desayunar. Las horas pasaron rápido, yo no había tenido pesadillas, me sentía segura a su lado, se levantó y me cargó al baño, prendió la ducha y dejó que nuestros cuerpos se mojaran, enrede mis piernas en su cadera y el metió su m*****o en mi interior, comienzo a gemir mientras el me gruñía, al cabo de un tiempo el acabo en mi interior y yo me vine, nos luchamos y decidimos desayunar. Mi mayordomo dejó un traje para Lucifer y yo me puse un pantalón largo, sostén y un saco que cubría este, sequé mi cabello y lo dejé suelto, tenia el pelo tan largo que me llegaba por debajo de la cintura. Lucifer besó mi cuello. - Debo volver a Noruega- dice en mi oído y yo sentí una tristeza en mi interior. - Lo sé, pero esta bien - digo con tristeza y este me hace darme vuelta. - Vente conmigo- dice tocando mi cara con su mano y yo suspire. - No puedo dejar la mafia sola, ellos volverán por mis niñas - digo mirándolo sincera. - Firmemos un contrato y unamos nuestras mafias - dice seguro de sus palabras. - Para eso tendrías que casarte conmigo- digo pasando mi mano por su cabello. - Haré lo que este al alcance de mis manos para no separarnos, ya perdí demasiado tiempo estos años - dice bajando a mis labios y yo lo besé. -Dame una semana para tomar mi decisión, debo arreglar asuntos pendientes - digo separándome de el para depositar mi cabeza en su pecho. - Cuídate mi reina- dice depositando un beso en mi frente para separarse de mi retirarse. - Kaguya - dice Carlota y yo me quedé mirando la ventana. - ¿Que sucede? - digo caminando al balcón. - Un hombre dice que es familiar tuyo- dice Carlota caminando hacia donde yo estaba. - Dile que se retire, mi familia murió con la vieja luz - digo dándome la vuelta. - Como usted ordene- dice retirándose y yo me quede pensativa y decidí salir por aire. - Señorita hoy la escoltaré - dice una muchacha de cabello blanco cubierta hasta la mitad de la cara por un traje n***o. - Eres nueva - digo bajando las escaleras y esta asiente. - Si, pero le prometo que haré todo lo posible para obtener su aprobación - dice bajando conmigo las escaleras. - Ya te estas equivocando- digo sin más para proseguir caminando, debía der algo dura para que ella entendiera su error . - ¡¡Suéltenme!!- dice la voz de un y yo saque mi arma. - Déjenlo - digo a los guardias y estos asienten. - Por fin vienes - dice aquel hombre acomodando su traje- - ¿Qué quieres? - digo mirando al hombre, este tenia cabello n***o y ojos negros, no parecía venir por mi. - Soy tu tío ,hermano de tu padre y necesito dinero - dice mirándome con una mirada de solo interés. - No soy un banco, te equivocaste- digo dispuesta a caminar a la salida pero el intento tomarme del pelo y mis guardias lo tomaron. - Maldita perra,debí violarte cuando tuve la oportunidad - dice con odio y yo me di la vuelta. - Ya lo hizo gente peor que tu- digo para luego dispararle en la cabeza y retirarme. - Señorita - dice el guardia entregándome la llame de mi coche. - Puedes decirle a los demás guardias que me cubran - digo subiendo al coche para ponerme el cinturón. - Desde luego señorita- dice con una sonrisa cerrando la puerta de mi carro y yo agradecí. - Ten un dulce- digo entregándole una paleta, me gusta a premiar los como si fueran niños . Arranque mi coche y salí a toda prisa en mi Lamborghini relámpago ya que era mi favorito,puse música y me sorprendí con el tema de callejeros "Prohibido", me gusta mucho el rock nacional cuando lo conocí en Argentina. Acelere a un más mi coche para toma la carretera escuchando la música, la brisa y la tranquilidad era lo único que quería sentir tranquilidad - Porque a veces hasta el mas payaso Merece un poco de amor Y si es el tuyo mejor Porque el tuyo es el mejor- digo cantando aquella canción y no pude no recordar a Lucifer . rin rin... - Que sucede - digo atendiendo mi celular. - Kaguya..- dice Lucifer con la voz rota. - ¿Lucifer, qué pasa?- digo preocupada. - Mataron a mi hermana- dice para luego ver como se corta la llamada. - Carla - digo llamando a su número. - Que sucede mi señora - dice Carla a través del teléfono. - Necesito que me prepares un vuelo a Noruega ahora mismo- digo sin más para luego colgar y tomar otro caminando hacia la mansión. Minutos más tarde... Estacione el coche y camine a toda prisa a la mansión para darle indicaciones a los guardias de que debían hacer mientras yo no estaba, las nuevas terminan que fueran devueltas pero las calme al decirle que solo necesitaba resolver unos asuntos en Noruega y que volvería cuando pudiera. Carlota y mi mano derecha Chicago quedaron al mando mientras que yo me encontraría de viaje. Me subí a la furgoneta y le pido al guardia que me llevara al aeropuerto, tenia un jet privado que me esperaba y también un hombre con el cual debía estar, estaba preocupada por Lucifer, pero no sabría hasta llegar a Noruega. Le pedí al chófer que acelerara el paso y este asintió, le indique los atajos que tomar para evitar cualquier inconveniente y este siguió mis instrucciones para aparcar la furgoneta. Abrieron la puerta de la furgoneta y yo camine al jet. - Bienvenida señorita- dice la azafata y yo la saludé para caminar a los sillones. - Disculpa, podrías traerme la bolsa con ramen- digo mirándola y esta asiente. - Desde luego - dice retirándose con amabilidad. - Lucifer contesta- digo llamando a Lucifer pero este no atendía. - Señorita aquí está su ramen - dice poniendo un plato con el ramen y los palillos. - Podrías traerme Jugo de Uva - digo agarrando los palillo y esta asiente. -¿ Desea algo más?- dice poniendo el jugo de uva en una copa. - No, gracias - digo amable y está deja una caja de chocolates, era mi postre favorito. - Un honor servirle - dice para luego retirarse. - Este ramen en bolsa sabe muy bien - digo saboreando el ramen en mi boca para proseguir por comer más. - Puedo sentarme- dice una pequeña con un oso de peluche. - ¿Tu eres?- digo mirándola y esta toma un poco de mi jugo de uva. - Vine con papá, el está volando este jet y me pidió que me quedara aquí por que mamá quiere apartarlo de mi- dice dejando el vaso en la mesa. - No sabía que permitían niños pero supongo que tu papá no tuvo muchas elecciones - digo dejando los palillos en la mesa. - Puedo comer un chocolate - dice mirando la caja de chocolate. - Te regalo los chocolates - digo con una pequeña sonrisa y me retire al pequeño cuarto del jet para recostarme y caer en un profundo sueño. ~Sueño~ - Mamá donde vamos- dice la niña preocupada y la mujer sonrió. - Cierra los ojos luz - dice la mujer mientras las lagrimas se le caían y un fuerte impacto las golpeo. Horas tarde... - Mamá- dice la niña despertando en un hospital. - Tu madre está muerta - dice una mujer de unos 70 años con un vestido n***o. - ¡¡Mamá no murió!!- dice la niña llorando mientras se quitaba todo lo que le habían puesto los médicos. - Retírese señora - dice la enferma para abrazar a la pequeña. - Mamá no murió- dice la niña rompiendo en llanto en brazos de la enferma. - Debes tranquilizarte luz - dice la enferma preocupada. ~Fin del sueño.~ Desperté sudada y con el corazón latiendo a mil, ahora no estaba Carla para ayudarme con mis crisis, por eso decidí tomarme un relajante y respirar profundo, me limpié las lágrimas y solo maldecir por esos sueños, quería dejar el pasado atrás,pero siempre todo se volvía a recordar, supongo que es mi mente torturando mi realidad. Mire un reloj y al parecer eran las 3: 30 de la madrugada,camine al sillón del jet y me senté en el. - Señorita desea algo - dice la azafata. - Un Café - digo agarrando mi celular y no había recibido noticias de Lucifer. - Ahora se lo traigo - dice amable para retirarse. - Necesito una maldita ducha- digo soltando mi cabello. - Señorita aquí tiene su café - dice dejando el café en la mesa. -¿ Cuanto falta para llegar?- digo tomando del café. - Tal vez unas 4 horas más- dice dejando una caja de galletas. - Puede avisarles a mis guardias que deben llevarme a la mansión de Lucifer - digo dejando el café en la mesa. - Si, en un momento vuelvo señorita- dice retirándose y yo me quedé pensando. -Llamada entrante- - ¿Hola?- digo atendiendo la llamada. - Kaguya, nos enviaron una carta desde Estados Unidos- dice Carla a través del teléfono se notaba agitada. - ¿ Que dice la carta? - digo seria y algo preocupada. - Piden que les devuelvas las chicas que sacaste de su club - dice Carla y yo golpeo la mesa. - No hagas nada que ellos te digan y espera que vuelva - digo para colgar el teléfono. -Fin de la llamada- - Joder - digo tomando mi vientre, sentía náuseas y tal vez podía ser el estrés. - Señorita nos encontramos apunto de aterrizar - dice la azafata. - Puedes darme mi abrigo- digo guardando mi celular. - Aquí lo tiene - dice entregándome el abrigo y yo me lo coloco. - Gracias ya puede retirarse- digo ajustando el abrigo, era color n***o con una cobertura de pelaje por dentro. - Señorita la ayudo a bajar- dice cuando se abren las puertas del jet y yo asiento. - Hace un poco de frío - digo bajando y este asiente. - Lo mejor sería llevarla a la mansión de Lucifer o oeude enfermar- dice abriendo la puerta de la furgoneta y yo entre. Minutos Más tarde... Baje del coche y mire la mansión de Lucifer, todo estaba algo oscuro, entre por la puerta y el mayordomo me acompaño a la oficina de Lucifer, lo primero que me encontré fue con una mujer sentada en el escritorio de Lucifer y el solo tomaba, podía ver su cara de tristeza, hice ruido y la mujer sonrió pero yo no hice lo mismo, Lucifer se percató de mi presencia y dejó en vaso en la mesa. Podía notar como esa mujer lo miraba con deseo y sentía celos, había perdido mucho tiempo al no a verme declarado mucho antes a Lucifer y no dejaría que nadie me lo quite aunque tenga que matar a cualquiera. - Debes ser la señorita Kaguya- dice la mujer con una sonrisa y yo camine un poco más cerca del escritorio. - Lucifer, hablemos- digo mirándolo y este mira a la mujer. - Ya puedes retirarte- dice a la mujer Lucifer y esta se bajó de su escritorio meneando sus caderas. - Vaya, esa es tu forma de decirme que me quieres - digo sacándome el abrigo. - No tengo nada con esa mujer y no siento nada por ella - dice recostado en su sillón tranquilo. - Pude notar como te mira- digo acercando a el y el me tomo de las caderas. - ¿Te causo celos ver como esa mujer me miraba?- dice con el ceño fruncido, le divertía aquello. - No solos Celos, sentí unas enormes ganas de acabar con ella- digo mirándolo serio y este pasa sus manos por mi sostén. - No deberías sentir celos de una mujer que solo es la dueña de un club - dice apretando mis pechos. - Con más razón debería matarla, detesto esos club de mala caña- digo pasando mi mano por su cuello. - ¿Tanto celos sientes para rebajarte por un mujer que siquiera es reina? - dice bajando mi abrigo.
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