Capitulo 2.
- Cuando llega el final solo son títulos- digo tirando el saco y el gruño.
- No solo son títulos, Si no el esfuerzo para ganarlos- dice mirando mis ojos para desnudarme con la
mirada.
- Si no fuera reina, ¿Te hubieras fijado en mi? - digo mirándolo seria.
- ¿A que va esa pregunta? - dice riendo y yo lo mire con el ceño fruncido.
- Responde Lucifer - digo mirándolo y este se pone serio.
- Desde el primer día me fijé en ti, eras la princesa que encerraron en un castillo- dice levantándose
para tomar mi cabello.
- Ahora soy una mujer que todo creen reina - digo con sarcasmo.
- No todas llegan a donde estas y eso te hace poderosa - dice acercándome a él y yo pude oler su
aroma varonil.
- ¿Que hay de ti? - digo respirando su aroma para pasar mi lengua por su cuello.
- Solo soy un hombre el cual porta un nombre que lo describe muy bien- dice llevando su mano a mi
trasero.
- Tú nombre me gusta, suena ardiente - digo dependiendo los botones de su camisa.
- Que tal si hacemos algo ardiente - dice llevando sus labial a los míos para besarme.
toc toc toc...
- Señor - dice el guardia detrás de la puerta y yo me separé de Lucifer para ponerme mi saco.
- Adelante- dice Lucifer firme.
- Señor, el entierro ya está listo para mañana a las 6 a.m., hicimos lo que pidió - dice el guardia entrando
para bajar la mirada.
- Bien, retírate - dice lucifer y el hombre lo hizo.
-¿ Estas bien? - digo sentándome en uno de los sillones.
- Solo estoy como debería estar porque sabía que esto pasaría en algún momento, es el destino que
carga cada mafioso o persona que se une a este mundo - dice Lucifer levantándose de su lugar.
- No podría no darte la razón- digo sincera.
- Quiero cumplir la promesa de mi hermana, ser feliz contigo - dice sentándose a mi lado.
- Prometo dar lo mejor de mí para que estés feliz a mí lado - digo acercándome a sus labios y el beso.
- Hagamos el amor - dice separándose de mi para quitarme el saco y yo le quité su camisa.
- Tus tatuajes- digo acariciando su pecho donde estaba sus tatuajes.
- Quiero verte desnuda - dice besando mis labios para quitarme los zapatos y el pantalón.
- Mi cuerpo solo tiene marcas- digo señalando las cicatrices en mi brazo y unas muy pequeña en mi
estómago.
- Eres perfecta para mis ojos - dice mirándome como si fuera un arte y yo sonrió.
- Te mostrare algo - digo dándome la vuelta para levantar mi cabello-
- Tienes mi nombre- dice tocando el tatuaje y yo rio.
- Cuando era más joven era una adolescente enamorada- digo recordando mis tiempos donde daba lo
que fuera por tener a Lucifer a mi lado.
- Cada día me sorprendes más Kaguya- dice besando la zona donde esta mi tatuaje.
- Me lo volvería a tatuar mil veces tu nombre- digo sincera y este meda vuelta.
- Tal vez la próxima sea yo quien lleve tu nombre en mi piel - dice seguro de sus palabras para
besarme.
- Quiero que me folles duro - digo demandante con deseo.
El retiro mi ropa interior y la tiró alguna parte de la oficina, desabrochó su pantalón y bajó su bóxer
dejando su m*****o, se notaba grande y erecto listo para la diversión, me excitaba de solo pensar que
ese enorme m*****o entraría en mi, el metió su m*****o en mi interior, se comenzó a mover de forma
ruda y rápida dentro de mi haciendo que gimiera alto, sus gruñidos y sus palabras hacían que disfrutara
aún más. Comienzo a gemir alto, no importaba que me escucharan, solo quería disfrutar al
máximo,Lucifer llevó uno de mis pechos a mi boca, podía sentir sus dientes rozar mis pechos y como lo
lamia e succiona logro causar cosquilleo en mi estómago,sentí como un fuerte orgasmo me golpeaba,
acaba de venirme y Lucifer no tardó en venirse junto conmigo.
FIN DEL CAPITULO 2.
Capitulo 3.
Me encontraba en la sala con Lucifer, muchas personas se enteraron de la muerte de su hermana y
vinieron, podía admitir que muchos solo venían por un interés, ganar el apoyo de Lucifer para su bien.
Yo me encontraba con un vestido n***o, cinturón en el medio con decoraciones doradas que estaba a
un costado del cinturón y un cuello en v con una capa al costado del brazo que lo cubría. Mis prendas
aveces eran exóticas y otras veces eran simples o sexys, nunca sabía con que conjunto me encontraría
cada día súper loco.
Los hombres en la habitación tomaban vodka, whisky y otras bebidas mientras que yo decidí no tomar
debido a las nauseas que sentía pero Lucifer tomaba como si no hubiera mañana y aún así se mantenía
serio y firme.
- Me sorprende su presencia señorita Kaguya- dice Massimo, un joven de 27 años acompañado de su
hermana melliza Francesca,el era el rey de Italia.
- ¿Porque le sorprende mi presencia? - digo mirándolo y su hermana se sienta en su regazo.
- Usted no se expone demasiado señorita Kaguya- dice la castaña de ojos claros y un sin fin de tatuajes
al igual que su hermano.
- Solo lo hago cuando es necesario - digo manteniendo mi postura seria y Lucifer se sentó a mi lado.
- Creó que ya es suficiente de preguntas - dice Lucifer llevando su mano a mi cintura.
- Vaya, ¿Se casaran? - dice Massimo algo sorprendido.
- Eso se sabrá con el tiempo- digo mirando a Lucifer para llevar mi vista a ellos.
- Hermano necesito descansar- dice Francesca levantándose del regazo de su hermano, me sorprendía
lo unidos que eran.
- Los invito a quedarse en mi casa, después de todo somos familia - dice Lucifer haciendo señal al
mayordomo.
- Agradezco que nos dejen quedar- dice Massimo, para retirándose junto con su hermana.
- ¿Que hay de los demás? - digo mirando a las demás personas los cuales solo eran algunos conocidos
y empresarios.
- Germán, haz que se retiren - dice Lucifer firme, y el guardia no tardo en sacar a la gente.
- ¿Tu no das dulces como yo? - digo haciendo cara triste y el sonríe.
- No, pero podría hacer excepción contigo y darte otra cosa - dice forma pervertida y yo gruño.
- Aceptaría con gusto- digo subiéndome a su regazo.
- ¿Aceptarías una cena conmigo?- digo llevando sus manos a mi cintura.
- Mm tal vez si - digo acercándome a sus labios para besarlo de forma lenta y dulce.
- Que tal, Hoy a las 12 en la terraza - dice en mi oído.
- Me acompañas a mi habitación - digo levantándome de su regazo y el me abrazo.
- Mande a llevar tus cosas a mi habitación- dice levantándose conmigo en brazos.
- las sirvientas dicen que jamás permites que una mujer se quede en tu habitación- digo apoyando mi
cabeza en su pecho.
- Seras la primera que se quede en mi habitación, mejor dicho nuestra - dice besando mi frente para
tomar el ascensor.
- Me siento halagada- digo riendo y este sonríe.
- Quiero tenerte lo más posible a mí lado- dice saliendo del ascensor para posar su mano en un escáner
y la puerta de su cuarto se abrió.
- No será sorpresa si miras como me arreglo- digo cruzada de brazos y el me baja para reír.
- No hace falta que sea una sorpresa- dice bajando el cierre de mi vestido.
- Pero perderá la diversión - digo dándome la vuelta para empujarlo.
- Esta bien, nos vemos en la terraza- dice lamiendo sus labios debido a que me encontraba solo en
lencería.
- Nos vemos cariño - digo tirándome un beso para darme la vuelta y entrar al baño.
Minutos más tarde...
Me encontraba saliendo del baño solo con una toalla que me cubría, camine al cambiador, busque
lencería y un vestido largo ceñido al cuerpo con finas tiras, zapatos altos algo transparentes, seque mi
cuerpo y mi cabello, mire la lencería y me la puse para seguir con lo demás, deje mi largo cabello suelto
y decidí ponerme un labial que hidratara y resaltará mis labios, me mire al espejo y sonreí al ver que me
encontraba perfecta.
Abrí la puerta y un guardia me acompañó a la terraza donde se encontraba Lucifer vestido con un traje
negro y una mesa decorada con cristales que cubrían toda la terraza, las luces que adornaban el techo
dejando una Bonita vista,el guardia se retiró y lucifer corrió la silla donde yo me senté y luego se sentó
el.
- Te vez tan bella como siempre- dice Lucifer, el mayordomo sirvió vino.
- Eso debería decir de ti, te vez radiante con ese traje y todo esto es hermoso - digo mirando todo a mi
alrededor y el sonríe.
- Todo está pesando en ti - dice agarrando su copa de vino.
- Rosas negras- digo mirando las rosas y este asiente.
- Se que té gustan mucho las rosas negras- dice Lucifer tomando un poco de vino.
- Son mis favoritas - digo sincera con una sonrisa -
- Ni en la oscuridad pierden su belleza - dice levantándose donde saco un collar con una rosa negra y
me lo puso.
- Es muy bonito - digo mirando la rosa y el me besa.
- Cenamos y luego te mostraré algo - dice sentados en su silla y el mayordomo trajo la comida.
- Hace mucho no ceno esto- digo mirando la pizza, desprecia un olor exquisito.
- Quería cenarlo, me trae recuerdos hermosos - dice mirando la pizza con una sonrisa.
- Recuerdo las salidas con mi madre, comíamos pizza y reíamos hasta no poder más - digo recordando
a mi madre y Lucifer ríe.
- Yo recuerdo a mi madre hacer esas pizzas, ella era italiana y podía apostar que hacia las mejores
pizzas de todas, los días eran difíciles para nosotros pero ella sabía alegrarnos con tan poco - dice
Lucifer agarrando la pizza y yo agarré la mía.
- Aveces las pequeñas cosas son las que verdaderamente nos dan felicidad - digo para probar la pizza y
era sin duda una delicia.
- Tienes razón- dice probando la pizza.
- Creo que me volveré adicta a la pizza - digo limpiándome y este asiente.
- 8 años que no comía pizza - dice y yo me quede pensativa.
- tal vez 9 años- digo riendo y este rueda los ojos.
- Solo me ganaste por 1 año - dice llevando una porción a su boca.
- Pero te gané- digo guiñándole un ojo.
- ¿No tomas? - dice señalando el vino y yo lo miré y niego.
- Siento náuseas- digo y este se queda mirándome.
- ¿No será?- dice mirando con el ceño fruncido y yo abrí mis ojos.
- Joder, me había olvidado de eso - digo pensando en que no nos habíamos cuidado.
- Sabes me gusta la idea de tener un bebé- dice acercándome a mi y yo niego.
- No se como cuidar a un bebé y mucho menos como criarlo- digo preocupada y este toma mi cara con
sus manos.
- Siempre hay una primera vez para todo - dice acercándose a mis labios y me beso de forma lenta y
dulce jugando con nuestras lenguas.
- Pero si soy una pésima madre, Lucifer - digo separándome para mirarlo.
- No seras una pésima madre, cuidas de miles de mujeres y algunas hasta crecieron a tu lado - dice
tomando mi cara con su mano.
- Pero este no es buen momento Lucifer, las cosas en Japón están que arden - digo suspirando y este
me obliga a pararme.
- Cásate conmigo Kaguya y yo cuidaré de ti,no perdamos más tiempo - dice arrodillado en el piso con
una caja y un anillo color n***o con un gran diamante en el medio.
- Lucifer - digo mirando el anillo, no sabía que decir.
- Se mi esposa, kaguya- dice mirándome con un brillo en sus ojos que jamás vi antes.
- Acepto ser tu esposa - digo con una sonrisa y este coloca en anillo en mi dedo y me abraza.
- No sabes cuanto te amo - dice cargándome en sus brazos y yo rio.
-¿Esta es la parte donde hacemos el amor? - digo mordiendo mi labio.
- Si - dice besando mientras caminaba no se donde.
- Lucifer - digo mientras que baja con beso a mi cuello, se sentía tan bien.
- Quiero follarte duro hasta que te corras - dice depositándome en la cama.
El comenzó a bajar con besos hasta mis pechos y bajo el cierre del vestido comenzando a sacármelo
hasta quedar en lencería,me examino con la mirada y sonrío, se acerco a mi y desprendió mi sostén
para tirarlo alguna parte y meter uno de mis pechos a su boca, sentía como succionaba mis pechos y
gemidos comenzaron a salir de mi boca cuando el bajo con pequeños besos aquella zona, me saco las
bragas y se metió un dedo dentro de mi, yo solo arqueo mi espalda y apreté las sabanas, sentía como
su lengua explorada mi zona y sus dientes rozaban mi clítoris, se volvió el paraíso cuando metió sus
dedos en mi y comenzó a moverlos de forma rápida, Podía jurar que cualquier personal de la casa me
escucharía pero no me importaba ya que solo podía pensar en el placer que sentía.
Necesitaba a Lucifer dentro de mi ya mismo, no soportara más tal castigo,sentía el calor recorre mi
cuerpo y un cosquilleo en mi zona, no pude no gemir su nombre cuando me vine en su boca y el trago
todos mis jugos, mientras que yo recuperaba la respiración y el se acercó a mi para besarme,lo ayudé a
quitarse la camisa, el se quitó los pantalones y el bóxer tirándolo alguna parte para posicionarse entre
mis piernas, sentía como su amigo razonaba mi entrada y yo cerré mis ojos.
- Joder- digo gimiendo y este se acerco a mi oído.
- ¿Quieres que te folle duro? - dice con voz ronca y sexy.
- Si - digo mordiendo mi labio al sentir como se frotaba contra mi.
El metió su amigo dentro de mi, yo solo gemía al sentirlo dentro de mi, podía sentir lo duro que estaba,
comenzó a moverse dentro de mi de forma ruda mientras me besaba el cuello, no pude no apretar las
sabanas mientras gemía su nombre en alto, este hombre me hacía tocar el cielo y a la vez el infierno,el
me dio la vuelta dejando en cuatro y comenzó a moverse más rápido, nuestros cuerpos chocaban y el
placer había aumentando a un más, apretó mis caderas y me mantuve con los ojos cerrados mientras
tenía mi boca abierta.
Sentí su aire caliente pasar por mi columna vertebrales haciendo que me causara escalofríos,tomo mi
cabello con mano y comenzó a moverse más rápido, solo sentí que me vendría dentro y termino por
suceder, acabé por segunda vez y el acabo en mi interior.
- Sabes tan bien- dice recuperando la respiración mientras salia de mi.
- Eres un experto - digo riendo mientras me recostaba en la cama y se acostó a mi lado.
- Me volví un adicto a ti - dice abrazándome y yo me recosté en su pecho.
- Y yo de ti- digo cerrando mis ojos y el comenzó acariciar mi cabello.
~Sueños de Kaguya ~.
- Vaya si no es la querida luz - dice Flavio algo borracho acercándose a mi amenazante.
- ¡¡Suéltame!!- digo gritando desesperada, me encontraba atada a una cama con mucha droga en mi
sistema.
- Me encanta como suplicas, esa cara de miedo en ti- dice mirándome cínicamente.
- Joder, suéltame Flavio- digo sintiendo mis lagrimas salir.
- La pequeña luz está llorando- dice comenzando a quitarse la ropa.
~ Fin del sueño de Kaguya ~
- Kaguya - dice una voz masculina pero yo no podía abrir mis ojos .
- Para - digo sintiendo como me faltaba el aire mientras luchaba por abrir los ojos.
- Kaguya despierta- dice la voz de Lucifer mientras me movía y yo me desperté de golpe.
- Donde estoy - digo mirando todo mientras el corazón me latía a mil.
- Tranquila yo estoy contigo- dice abrazándome y yo me sentí protegida a su lado.
Horas más tarde...
Había vuelvo a tener pesadillas, gracias a Lucifer logré reconciliar el sueño,cuando desperté había un
vestido con unos zapatos, leí la nota y decía que debía cambiarme y seguir el camino de pétalos,
camine a toda prisa al baño me duche, me lave el cabello rápido y me bañe.
Salí de la ducha y sequé mi cuerpo para proseguir por mi cabello, una ves listo me puse lo que el me
había dejado, un vestido rojo largo, parecía de princesa y unos zapatos estilo botas, pinte mis labios de
rojos y camine por el camino de rosas hasta llegar a la parte trasera de la casa donde me encontré con
nieve, este tenia una estatua de una mujer con un vestido y una corona de hielo, era hermoso.
- Te amo Kaguya - dice marcando atrás mío para cubrirme con una capa.
- Lucifer - digo dándome la vuelta con una sonrisa.
- Eres arte Kaguya- dice timando mi cara con su mano y yo lo besé demostrándole cuanto lo amaba.
- No sabes cuanto te amo - digo separándome de el para pegar mi frente a la suya.
- Más que yo no creo- dice riendo para tomar mi mano y caminar por la nieve.
- Eso lo discutiremos luego - digo haciéndome la enojada para reír.
- Que tal si hablamos de lo hermosa que eres - dice mirando la figura esculpida de mi y yo sonrió.
- Es hermoso,me encanta- digo mirando y este asiente.
- Eres arte Kaguya, eres única - dice tomando mi mano para obligarme a caminar por el jardín donde los
arbustos estaban cubiertos de nieve.
- ¿Donde vamos? - digo mirando todo y este sonríe para caminar a un salón enorme apartado de la
mansión.
- Un lugar donde tu estas en todas partes - dice abriendo la puerta y yo entro.
- Soy yo lucifer - digo mirando las pinturas en marcos y algunas colgadas en la paredes, todas eran
hermosas.
- Eres muy bella Kaguya- dice tomando mi cintura.
- ¿Lucifer quien pintó esto? - digo mirando las pinturas donde algunas me encontraba con coronas y
otras durmiendo o haciendo diferentes cosas.
- Yo - dice besando mis labios y yo lo abrace.
- Lucifer - digo limpiando una lágrima de felicidad.
- Porque lloras mi reina - dice extrañando y yo rio.
- Tú haces cosas tan bonitas por mi y me tratas como nadie más me trató, como una princesa- digo
mirando todo mientras limpiaba mis lágrimas.
- Eres mi reina Kaguya, siempre te lo recordaré - dice limpiando mis lagrimas y la canción perfecta
comenzó a sonar.
- ¿Bailas conmigo Lucifer? - digo con una pequeña sonrisa y el toma mi cintura y mi mano.
- Desde el primer día desee esto - dice empezando a bailar conmigo al con paz de la música.
Minutos más tarde...
Bailamos con Lucifer y luego decidimos desayunar en el centro,el se encontraba conduciendo mientras
que yo me encontraba respondiendo mensajes y llamadas, debía volver a Japón y eso me ponía triste
pero no podía dejar la mafia desprotegida.
Lucifer aparcó su coche y se desprendió el cinturón, rodeo el coche y me abrió la puerta, desprendí el
mío y salí,me tapé con mi abrigo y caminé con Lucifer a la entrada del restaurante.
- Velkommen! - dice el hombre en noruego.
-Hei Ruben - dice Lucifer, su acento noruego hacia aún más ronca su voz.
- Jeg tar deg med til bordet ditt- Dice el hombre caminando y lucifer y yo lo seguimos.
- Me gusta tu voz cuando hablas en noruego - digo en su oído.
- Alguna vez déjame escucharte hablar japonés- dice tomando mi cintura.
- Si desean puedo hablarles en el idioma que pidan - dice el mozo y los demás corrieron la silla y yo me
senté.
- Puedes hablarlos en el idioma que tu quieras - digo sin importancia ya que sabia hablar varios idiomas.
- Español si aceptan - dice con una sonrisa.
- Podrías traernos un café y un jugo con un sándwich- dice Lucifer mirando al chico con mala cara.
- Si, ahora mismo se lo traemos- dice el chico retirándose con algo de miedo y yo niego.
- No debiste tratarlo de esa forma- dice mirándome.
- ¿ Como lo sabes? - digo con el ceño fruncido.
- Te mira como adolescente enamorado - dice rodando sus ojos.
- No seas tonto, solo estaba siendo amable conmigo - digo ignorando el comentario de Lucifer.
- Si claro el estaba siendo amable- dice con sarcasmo, yo estaba por hablar pero el chico trajo lo que
pidió Lucifer.
- Que lo disfruten - dice el chico amable mirándome con una sonrisa y se retiró cuando escuchó un
gruñido de Lucifer.
- Si vuelve hacerlo le pondré una bomba en el maldito cerebro- dice tomando su café molesto.
- Deja de tomarle importancia. hablemos de otras cosas - digo tomando mi jugo.
- ¿Volverás a Japón sola? - dice mirándome y yo asiento.
- Si, tu tienes que volver tu trabajo y yo tengo que volver a Japón antes de que sea tarde - digo tomando
un poco de jugo.
- Kaguya, es peligroso que no tengas tu mano derecha, no confío en carla y algo puede pasarte- dice
preocupado y yo deje el vaso.
- No puedo dejar que se las lleven y ni tampoco puedo demostrar que soy una débil adelante de
Carla,hizo mucho por mí y estoy agradecida - digo seria y firme para mostrarle que debía cumplir con
mi deber.
- Su tu llegaras a estar embarazada puedes correr un gran riesgo de morir junto con el bebé en mano de
ellos, Carla te traicionara por la codicia de dinero y apuestas, ella no me importa nada solo finge - dice
molesto y tenia razón.
- Se de los vicios de Carla y en lo que se convirtió pero la necesito hasta poder volver a Japón- digo
suspirando cansada por que sabia algo malo se venía.
- Deberías darle sus millones por cada mujer y llegar aún acuerdo- dice Lucifer pero yo rio.
- Ellos no quieren dinero ni paz , solo quieren verme sufrir- digo riendo por aquello.
-Así es como funciona este mundo, la diferencia es que si no negocias con ellos a tiempo te destruyen-
dice Lucifer, el había nacido para esto al notar como habla.
- Tu naciste para esto, yo de un día a la mañana amanecí en un maldito club y luego me volví esto -
digo sincera.
- Con el tiempo aprenderás todo lo que necesitas saber, después de todo tienes mi apoyo- dice
entregándome mi sándwich.
- ¿ Entonces quieres ser mi socio? - digo dándole una mordida al sándwich
- Y tú esposo, pero antes voy a ser tu niñero porque no comes nada- dice señalando el sándwich.
- ¿ Llamaste a la mansión para saber que me gusta ? - digo terminando el sándwich.
- Si, por lo que veo te gustan mucho los dulces- dice con algo de asco.
- ¿ Alguien no le gustan los dulces? - digo mirándolo y este se señala.
- Yo, detesto los dulces- dice orgulloso y yo lo miro como si fuera un ser de otro planeta.
- Como puedes detestar los dulces, nada mejor que comer una caja de bombones- digo pensando en
que ya mismo quería mi caja de dulces.
- Que tal si pasamos por una tienda de dulces y tu me acompañas a la licorería- dice dejando propina
para los mozos en la mesa.
- ¿Pagaras mis dulces? - digo tentada por la oferta.
- Si, los que tu quieras - dice agarrando mi cintura.
- Me gusta la idea - digo caminando con el a la salida.
- ¿ Cuando volverás a Japón? - dice algo triste saliendo por la puerta del restaurante.
- Mañana volveré a Japón pero quiero que hacer una cena para dar la noticia de nuestro casamiento-
digo mirando el hermoso anillo en mi dedo.
- Nos veremos en unas semanas - dice abriendo la puerta del coche y yo entre para que el luego
entrara.
- Si, pero te prometo que después de esto estaremos juntos - digo tomando su mano y el parecía no
estar convencido.
- Me preocupa que algo te suceda,ahora que declaramos nuestros sentimientos luego de años todo esto
esta pasando- dice suspirando y yo tomé su cara y lo besé.
- Te prometo que recuperamos todo el tiempo perdido- digo segura de mis palabras.
- Deseo tanto que seas mi esposa, que vivamos juntos- dice pegando su frente a la mía, dejándome ver
esos hermosos ojos azules.
- ¿ Que tal si vamos a un lugar más apartado? - digo mordiendo mi labio.
- ¿Que hay de tus dulces? - dice llevando su mano a mi zona.
- Podemos hacer las dos cosas- digo mirándolo de forma pervertida.
Minutos más tarde...
Lucifer pidió la tienda para nosotros dos, y ahora nos encontramos muy calientes, tomo un poco de
chocolate derretido y lo dejo caer por mis pechos, yo gemí al sentir como lamia mis pechos, el comenzó
a bajar con besos hasta llegar a mi vientre bajo y respiro, dándome una cara de malicia, jode este
hombre me hacia activar todo mis sentidos, bajo las bragas y dejo caer un poco de chocolate, mordí mi
labio al sentir como pasaba un dedo por aquella zona para luego lamerlo, se acercó mi zona y comenzó
a trazar círculos en mi clítoris haciendo gemir a un más alto, arquee mi espalda y tomé su cabello
cuando metió 2 de sus dedos en mi moviendo los de forma rápida, sentía como me haría correrme en
segundos, siguió lamiendo toda mi zona hasta que me vine en su boca, paso su lengua por sus labios y
agarró un chocolate de la caja de bombones.
- Pruébalo- dice con una sonrisa y yo abrí mi boca para que me diera el chocolate.
- Sabe mucho mejor si tu me lo das- digo saboreando aquel dulce y el desabrochó su la pantalón.
- Quiero probar el sabor desde tus labios - dice acercándose a los míos mientras se posicionada entre
mis piernas y metía su amigo.
- Lucifer- digo separándome de el al sentir su m*****o duro y erecto en mi interior.
- Los dulces saben mejor en tu boca - dice moviéndose en mi interior, mientras pasaba algo de nutella
por mi labios.
- Mm - digo abriendo mi boca, quería más de el.
- Me encanta tus labios- dice besándome para pasar su lengua por mis labios.
- ¡¡Dame duro!!- digo pasando mis uñas por su espalda y el comenzó a moverse mas rápido.
- Gime mi nombre kaguya- dice con voz ronca, moviéndose rudo.
- Mm si Lucifer - digo gimiendo, podía sentir su m*****o por completo en mi interior.
- Estas tan apretada- dice Lucifer gruñendo mientras se movía en mi interior.
- Acaba en mi interior - digo suplicante, mientras el besaba mi cuello.
- Kaguya- dice en un gruñido mientras se movía más rápido, hasta que acabo en mi interior.
- Que bien se sintió- digo recuperando mi respiración.