Narra Kaguya:
Habíamos hecho el amor en aquella tienta de dulces, ahora nos encontrábamos comprando en las tiendas, Lucifer quería que comprar todo lo que sea alcohol mientras que yo compraba algunas prendas de ropa.
Pase al cambiador y me puse un vestido dorado algo corto y ceñido al cuerpo con unos tajos de aguja.
- ¿Como me queda? - digo dando una vuelta y este se queda mirándome.
- Genial, tanto que tendré que matar a cualquiera que te mire - dice pasando su lengua por sus labios.
- Dame tu opinión sobre mi último vestido - digo entrando al cambiar para ponerme un vestido estilo princesa corto color blanco.
- En muy poco tiempo seremos esposo y esposa - dice tomando mi cintura, el espejo daba una vista de los dos como si estuvieras vestidos de novios.
- Todavía no puedo creer que estemos juntos - digo con una sonrisa y el besa mi cuello.
- Estaremos juntos para toda la vida - dice tomando la mano donde llevaba aquel hermoso anillo.
- El anillo- digo mirándolo.
- El día de nuestro casamiento te contaré la historia de ese anillo - dice en mi oído y sentí curiosidad pero decidí dejarlo ahí.
-Esta bien - digo cambiando el vestido por mi anterior vestido.
- Te ayudo- dice con una sonrisa mirando mi lencería y yo le entregué el vestido.
- Pídele que lo guarden por favor- digo poniéndome los zapatos.
- Chistosa - dice retirándose y yo reí para salir del cambiador.
- Señorita aquí esta todo lo que pidió - dice señalando todas las bolsas y cajas de zapatos.
- Lleven las cosas - dice Lucifer y estos asienten agarrando las cosas.
- Aquí esta mi tarjeta- digo entregándole mi tarjeta a la cajera pero Lucifer fue más rápido y le dio su tarjeta a la cajera.
- Akkurat nå gir jeg det til deg (Ahora mismo te lo estoy dando )-. dice la cajera agarrando la tarjeta
- ¿ Porque hiciste eso? - digo mirándolo de brazos cruzados.
- Eres mi chica y no puedo permitir que pagues- dice tomando la tarjeta y la cajera se la entrega con un papel.
- ¿Qué lleva el papel? - digo con algo de curiosidad y Lucifer se fija.
- Es un número- dice mostrando el papel donde llevaba al parecer el número de la cajera y decía "Llamame "
-Ditt liv er tilgitt (tu vida esta perdonada). - digo entregándole el papel a la cajera y esta baja la cabeza.
- Si que causa miedo - dice saliendo conmigo de la tienda.
- Detesto que te miren y más que quiera ligar contigo - digo con celos pensando en que podía a ver acabado con esa cajera.
- Descuida, después de ver tu cara de celos nadie me coqueteara - dice con gracia y yo golpea su hombro.
- No es gracioso, podría a ver matado a esa mujer - digo molesta y este abraza mi cintura.
- No me importan las demás mujeres, me importas solo tu - dice besando mi mejilla.
- ¿ De verdad ? - digo mirsndolo a los ojos.
- Eres la única en la cual quiero en mi vida- dice para besar mía labios de forma dulce.
- Te amo demasiado Lucifer - digo para darle un beso donde jugamos con nuestras lenguas
- Que dices si vamos a la piscina de la mansión y cenamos algo - dice pegando su frente a la mía y yo le di un pequeño beso.
- Me parece una genial idea -digo tomando su mano y el tomo mi cintura.
Minutos más tarde...
Lucifer estacionó el coche en la mansión, me ayudó a bajar y el mayordomo abrió la puerta de la mansión dándonos la bienvenida.
Yo pasé y le agradecí, mientras que Lucifer mantuvo su mirada seria sin darle importancia, aveces el me hacia saber que no pertenecía a este mundo, tomó mi mano y me llevo a la piscina de la mansión, esta estaba muy bien decorada con luces y tenia algunas flores, la vista debía admitir que era bellísima. Mire la piscina, me quite los tacos y el vestido para proseguir por la ropa interior y tirarme desnuda luego Lucifer hizo lo mismo.
- Que bonita vista - dice mirando de forma pervertida.
- Que hombre sexy - dice acercándome a él y el apretó contra su cuerpo.
- Me encanta sentir tu cuerpo cerca de mi- dice tocándome el culo y yo lleve mis manos a su pecho.
- Eres perfecto Lucifer - digo mirándolos a los ojos y el me carga depositándome en las escaleras.
- Me vuelve loco cuando me miras de esa forma - dice gruñendo y comenzando a besar mi cuello, yo lleve mis manos a su m*****o para comenzar a tocarlo.
- Kaguya- dice gruñendo en mi oído.
- ¿Si mi rey? - digo de forma inocente.
- Eres una niña muy traviesa, debes ser castigada - dice con malicia para salir del agua y cargarme a las reposeras.
- Esta vez me toca a mí - digo dándome la vuelta para ponerme arriba de el.
- Soy todo tuyo- dice tomando mis caderas y yo sonrió para comenzar a moverme.
- Mm si- digo gimiendo mientras saltaba arriba de el sintiendo su amigo duro m*****o dentro de mi.
- Sigue moviéndote nena - dice moviéndose junto conmigo causando a un más placer para los dos.
- Lucifer - digo gimiendo su nombre mientras me movía.
- Vente para mí - dice con sus ojos cerrados, podría ver su cara de placer y eso me excitaba más.
- Ah Lucifer- digo sintiendo mis paredes tensarse y un fuerte hormigueo en aquella zona.
- Intentemos algo nuevo- dice levantándome en sus brazos para pegarme a la pared y comenzar a moverse de forma rápida y ruda.
- Mmm - digo cerrando mis disfrutando el placer.
- Estas tan apretada - dice con voz ronca en mi oído dando embestidas lentas pero rudas, sintiendo su amigo por completo dentro de mi.
-¡Quiero que me folles duro!- digo exigente y este comienza a moverse de forma más rápida.
- ¿De esta forma? - dice chocando contra mi cuerpo.
- Si- digo mordiendo mi labio, pronto me vendría.
- Gime mi nombre nena - dice clavando sus ojos azules.
- Ah Lucifer - digo sintiendo como me corría y el no tardó por venirse.
- Si- dice acabando en mi interior mientras su pecho subía y bajaba.
- Eso fue genial - digo mientras el me bajaba.
- Tu eres genial princesa - dice besando mis labios para luego tirarse a la piscina.
10 minutos después...
Me encontraba recostada en la reposeras de la piscina, Lucifer salió de la piscina y caminó hacia mi para sentarme a mi lado y sacarme mi revista.
- Hoy celebrarán el triunfo de los Lombardi como reyes, que dices si vamos - dice mirándome y yo me acerque a sus labios para besarlo, quería que nuestras lenguas jugaran.
- ¿ Será fiesta de reyes? - digo separándome de el.
- Estarán las esposas de los demás mafiosos- dice pasando su mano por mi cabello.
- ¿Podre presumir mi hombre? - digo de forma juguetona.
- Si, pero no vale pelearse por mi belleza - dice peinado su cabello hacia atrás con ego.
- Idiota - digo golpeando su hombro y este sonríe.
- ¿ Te cargo al cuarto? - dice tomando mi mano y yo asiento como niña pequeña.
- Me encanta que me cargues - digo con mi cabeza en su pecho.
- Y a mi me encanta mimarte - dice besando mi frente mientras caminaba al ascensor.
- Me dolerá mucho tener que volver mañana a Japón- digo triste y este suspira.
- No veo la hora de todo esto acabe y puedas estar a mi lado - dice con tono de cansancio.
- Tendremos muchos hijos- digo imaginando una vida con Lucifer.
- Seremos toda una familia- dice abriendo las puertas del ascensor apretando segundo piso.
- Aún no puedo entender como logramos tanto en tan poco tiempo - digo mirando el anillo en mi mano, pensando en que llegaríamos a casarnos.
- Siempre estuvimos juntos, desde el momento que mandaste a fotografiarme - dice lo ultimo riendo y yo sentir mis mejillas arder.
- ¿Como supiste eso? - digo tapándome la cara con mis manos.
- No olvides que tengo muy buena seguridad - dice entrando a la habitación.
- Rayos - digo mientras el me recostaba en la cama.
- Pero yo también hice mis hazañas, mandarte chocolate y flores negras desde el primer momento que te conocí- dice en mi oído para besar mi mejilla.
- Eso explica mi adicción por los chocolates y también que me gusten tanto las rosas negras - digo riendo y este rio.
- Nunca creí que te volverías adicta a los chocolates - dice abriendo una caja de sushi.
- Son los mejores chocolates del mundo - digo pensando en que quería esos chocolates ya mismo.
- Comemos el sushi y luego te mostraré tu regalo - dice agarrando un sushi con los palillos.
Minutos más tarde...
Me encontraba duchando con Lucifer, aunque admito que solo nos preocupamos por besarnos, el lavo mi cabello y apago la ducha para entregarme una toalla, yo camine al cambiador y me seque mi cuerpo para ponerme una la lencería, Lucifer sonrió mientras mostraba su cuerpo desnudo, me agache dándole una vista a mi trasero y el gruño , su polla se veía erecta a través del bóxer.
Sequé mi cabello y lo plancha para recogerlo, pinte mis labios de rojo y lleve un leve maquillaje.
- ¿Te gusta? - dice mostrándome un traje color n***o con un mono.
- ¿Para quién es? - digo mirándolo con una sonrisa.
- Para ti mi reina- dice en mi oído y yo sentí felicidad.
- Para mí- digo mirando el traje con alegría.
- Pruébate lo- dice entregándome el traje y yo lo tomé para comenzar a cambiarme.
- Pensé que querías que fuera como tu chica - digo algo sorprendida terminando de ponerme el traje.
- No quiero que vayas como esas mujeres que fingen algo que no son,quiero que seas tú, Kaguya la mujer que viste trajes y no teme a nada - dice acomodando mi moño para entregarle el saco n***o que combinaba con el fino traje que se amoldaba a mi figura.
- Como me veo - digo poniéndome los zapatos altos con 2 escorpios que hacían de tacón.
- Te falta esto - dice poniedome el sombrero a un costado y los pendientes dorados.
- Me siento una mujer empoderada - digo mirándome al espejo.
- Hacemos bonita pareja- dice mostrando su traje color n***o con una corbata y su reloj en la mano.
- Porque te vez tal cool - digo cruzada de brazos.
- Porqué soy cool - dice guiñándome un ojo.
- Si señor cool- digo con burla y este rueda sus ojos.
- ¿Competimos?- dice entregándome un arma color rojo con n***o-.
- Ganaré- digo agarrando el arma y sin duda era a mi medida.
- El lado bueno de tener un futuro esposo experto en fabricación de armas - dice agarrando mi cintura.
- ¿Crees que se presente la perra de James? - digo con una sonrisa y el ríe.
- Sin duda los rumores eran verdad, la odias - dice guardando su arma para entregarme un abrigo.
- Haré mi presencia esta noche - digo guardando mi arma.
- ¿ Querrás humillarte en mis territorios? - dice con el ceño fruncido.
- Tal vez- digo con una sonrisa para caminar afuera de la habitación.
- Tendrás que esforzarte mucho, El diablo de Noruega dejo su marca - dice detrás mío.
- Aplicare un poco de mafia japonesa - digo abriendo el ascensor.
- Oí que le cortan los testículos a los hombres conscientes- dice entrando al ascensor.
- Es una técnica de tortura que sin duda hace hablar a cualquier hombre - digo apretado piso bajo mirando el bulto de Lucifer para mirarlo a el.
- Ni lo sueñes- dice tapando su bulto y yo rio.
- Pero ustedes le hacen el águila de sangre a sus víctimas- digo curiosa y este sonríe.
- Es una práctica vikinga muy vieja, por eso Noruega es tan temida adelante de otros mafiosos - dice orgulloso y yo me quedé pensativa.
- ¿ Para que el escorpio? - digo sin entender.
- Es la marca personal de mi hermana, con el tiempo se volvió el águila y el escorpio - dice mostrando su escorpión tatuado.
- ¿ Ahora te pertenece ? - digo tocando el tatuaje.
- Según el testamento de mafiosos, si, pero mi corazón sabe que esa marca le pertenece a mi hermana - dice tomando mi cintura y las puertas del ascensor se abrieron.
- Mi señor los guardias se encuentran listos- dice el mayordomo y Lucifer asiente.
- Puedes tomarte la noche libre - dice Lucifer y este sonríe.
- Muchas gracias señor - dice el mayordomo con un tono de alegría.
- Buenas noches - digo al mayordomo y este me saluda.
- Buenas noches señorita - dice haciendo una reverencia.
- Eres tan buena que aveces me sorprende que seas mi novia - dice entrando a la furgoneta junto conmigo.
- Se que los mafiosos deben mantenerse frío pero aún no puedo lograrlo, merecen ser tratados como todos nosotros- digo sentándome a su lado y este sonríe.
- Tienes muy bien ganado el apodo " Madre " - dice depositando su mano en mi abdomen.
- Ese apodo me lo gané en Estados Unidos, destruir ese maldito club y sacar a esas niñas de ese horroroso lugar, muchas niñas decían que me veía como una madre furiosa que lastimaron a su pequeña- digo tomando su mano.
- Pronto podremos saber si esperas un bebé- dice con su mano en mi vientre.
- Me asusto cada vez que me recuerdas eso - digo suspirando y este besa mi cuello.
- Seras un excelente madre- dice tan seguro de sus palabras.
- En unas semanas me haré una prueba de embarazo aunque todavía no siento síntomas- digo pasando mi mano por su cara.
- No te preocupes, aún es muy pronto pero mientras tanto podemos aprovechar- dice tocando aquella zona a través del vestido.
- Jodes, me pones cachonda - digo en un gruñido subiéndome arriba de el.
- Siento tantas ganas de sacarte este traje y correrte las bragas- dice con sus manos en mi cintura y yo lo besé hambrienta.
- Señor ya llegamos - dice el chófer y Lucifer gruñe.
- Dile al guardia que habrá la puerta- dice Lucifer molesto y yo me separe.
- Señor y señorita, adelante- dice el guardia abriendo la puerta, salió lucifer y luego salí yo.
- ¿Les alquilaste tu mansión? - digo viendo la enorme mansión que tenia un águila en el portón de la entrada.
- Si, hasta que la policía deje de buscarlos - dice tomando mi cintura caminando adentro.
- Bienvenidos- dice el mayordomo dejando el paso libre y nosotros pasamos.
- Sin duda ganamos la atención- digo mirando al ver que todos clavaron su vista en nosotros.
- No creí que se presentaría tanta gente - dice Lucifer y sus amigos se acercaron.
- Eriksen - dice Lombardi con un vaso en su mano y un fino traje italiano.
- Lombardi - dice Lucifer serio tomando su mano.
- Sigues siendo el mismo amargado - dice la hermana de Lombardi quien vestía un vestido n***o estilo princesa corto con una Corona en su cabeza.
- Aunque ahora está acompañado - dice Lombardi dejando un beso en mi mano.
- Sin duda no cambiaste nada Lombardi - digo con gracia sin dejar mi seriedad.
- Kaguya, la mujer más temida de todas y la más odiosa - dice Lombardi con burla.
- Kaguya - dice Francesca Lombardi dándome la mano y yo la estreche.
,- Felicitaciones por su triunfo - dice Lucifer tomado una copa.
- ¿Te estás burlando ? - dice Massimo Lombardi, con el ceño fruncido.
- No, bueno si - dice Lucifer tomando un trago.
- Descuiden, aún le falta mucho para ser los mejores- digo guiñando un ojo y ellos ríen.
- Hola - dice una mujer pelirroja de ojos azules, la verdad era muy bonita.
- Ella es mi prometida - dice Lombardi y nosotros nos sorprendimos - - Vaya, Lombardi decidió casarse - dice Lucifer sorprendido.
- Sorprende, pero como todo hombre también quiero una familia - dice Massimo tomando de la cintura a la muchacha, esta parecía no pertenecer a este mundo por su nerviosismo.
- Muy buena elección- digo sincera y Lucifer toma mi cintura.
- ¿ Se casaran? - dice Francesca mirando el anillo en mi dedo.
- Si, pero aún no planeamos nada - dice Lucifer con un tono de felicidad.
- Pero estarán invitados a Japón, para celebrar el anuncio - digo para pedirle un vaso de agua al mayordomo y este me lo entrega.
- ¿Estoy invitado? - dice Vladimir con una sonrisa, sus anillos eran algo característico de el y también su acento ruso.
- Si , pero no te enojes si mi mujer te gana tomando vodka - dice Lucifer con burla y yo rio.
- Solo fue de suerte - dice ronda sus ojos.
- Si claro - digo tomando de mi vaso de agua.
- ¿Tomas agua ? - dice Francesca y yo señalé mi vientre.
- Estamos buscando un bebé- dice Lucifer depositando su mano en mi vientre.
- Kaguya y Lucifer padres - dice Lombardi sin poder creer una sola.
- Sin duda eso es sorprendente - dice Vladimir y los demás asintieron.
- Lucifer - dice una mujer rubia,y yo me gire.
- ¿ Que haces aquí? - dice Lucifer, al parecer se conocían.
- Vine porque sabrías que venías- dice la mujer con una sonrisa.
- ¿Tú eres ? - digo imponente, sabia que esta mujer era una de sus tantas amantes.
- La amante de Lucifer- dice estrechando mi mano y yo sonreí cínica.
- Su novia y futura esposa - digo saludando con la mano donde tenia el anillo y ella abrió sus ojos.
- Le entregaste el anillo de tu familia – le dice a Lucifer para mirarme con rabia.
- Ella es mi mujer - dice Lucifer tomando mi mano.
- No se compara conmigo, con el placer que puedo darte - dice furiosa y yo rio.
- ¿Y cómo sabes eso? - digo pegando a un más a Lucifer.
- Solo eres una insignificante mafiosa la cual Lucifer quiere por su poder - dice escupiendo aquellas palabras con rabia.
- Te equivocas, a ti solo te quería para una noche, pero a ella la quiero por mucho más que placer y poder, ella sera la reina de mi imperio- dice Lucifer llevando sus labios a los míos para darme un dulce beso.
- Sin duda eres un idiota al tener tan malos gustos- dice dándose la vuelta para caminar a la salida pero yo saque mi arma y le dispare en la cabeza.
- No creo que vuelva a molestarnos- digo seria guardando mi arma, todos los invitados llevaron su vista a nosotros.
- Que tal si proseguimos a beber y también probar los exquisitos bocadillos que preparan mis sirvientes- dice Francesca con una sonrisa y los demás volvieron a lo suyo.
- Nosotros iremos a fuera un segundo - dice Lucifer para guiarme afuera.
- ¿ Que sucede? - digo detrás de el.
- ¿Que fue eso Kaguya?- dice tomado mi cara con sus manos.
- Quiero que seas solo mío Lucifer- digo mirándolo a los ojos.
- No pareces tu Kaguya, ese lado salvaje y despiadado- dice mirándome y yo rio.
- Así es este mundo lucifer, ya soy una mujer y no una niña - digo llevando mi mano a su pantalón.
- Me gusta la Kaguya niña, esa que ríe y bromea conmigo - dice dejando un beso en mis labios.
- La Kaguya buena solo será así contigo, los demás no son de importancia- digo con total sinceridad y el me carga para depositarme en una hamaca.
- Eres hermosa Kaguya- dice amacandome y yo reí al sentir la brisa.
- Lucifer- digo intentado pisar pero no podía debido a que la hamaca estaba algo alta.
- Te miras muy divertido desde aquí - dice mirándome con gracia.
- No es divertido - digo intentado bajar y el me ayuda.
~ Disparos ~
- ¡¡Maldita sea!! - dice Lucifer caminando adentro de la mansión.
- Cálmate lucifer- digo caminando detrás de el y este saco su arma.
- Ese maldito de Lombardi - dice entrando al salón y había algunos hombres muertos y Lombardi se encontraba adelante de la muchacha.
- No vuelvan a tocarla - dice Massimo serio, parecía un demonio.
- Que crees que haces en mis territorios Lombardi - dice Lucifer molesto.
- El solo me defendió- dice la muchacha y Massimo gruñe.
- Es defendible - digo tomando el brazo de Lucifer.
- No pueden venir a mis territorios y tomarse tal atrevimiento - dice Lucifer furioso y Massimo guardo su arma.
- ¿Que harías si tocan a Kaguya?- dice Massimo haciéndole frente a Lucifer.
- Matarlo en mis territorios no en los ajenos- dice cruzando mirada con Massimo.
- Mataste al dueño del club y no fue en tus territorios - dice Massimo empujando a Lucifer pero el ni se movió.
- Sabes que no es lo mismo, en mis territorios yo mando Massimo y si tengo que hacerlo saber a todos por las malas los haré - dice tomando el traje de Massimo y yo mire sería a Lucifer.
- Lucifer, me marcho - digo retirándome sería a la salida.
- Señorita- dice uno de mis guardias.
- Vámonos- digo agarrando mi vestido pero la voz de Lucifer me frena.
- Kaguya - dice firme caminando hacia mi y yo lo ignoré y entré a la furgoneta.
- Señor no puede pasar - dice el guardia poniéndose al frente.
- Lárgate si no quieres verme cabreado - dice Lucifer mirando al guardia furioso-
- Dejalo pasar - digo seria y fría.
- Kaguya- dice Lucifer entrando a la furgoneta.
- ¿ Que quieres lucifer? - digo mirando a la ventanilla.
- Kaguya no te enojes - dice pasando su mano por mi mejilla.
- No estoy enojada Lucifer, entiendo que tu eres el rey y debemos estar debajo de ti - digo fría y el me obligá a mirarlo.
- No puedo permitir que me falten el respeto Kaguya, debo hacerme respetar para que nadie venga a sacarme algún día lo que es mío pero no te pongas dentro de eso -dice tomando mi cara con sus manos.
- Lucifer hasta donde serías capaz de llegar solo por " Imponerte", ni siquiera pudiste comprender a Massimo.- digo mirándolo a los ojos y el suspira.
-No puedo comprender a todo el mundo Kaguya o cualquiera hará lo que quiera y no respetara mis reglas - dice acariciando mi mejilla.
- Pero si a tus amigos, Massimo es como un hermano para ti y no pudiste comprenderlo solo por poder - digo algo decepcionada por aquello.
- Kaguya, de esto se trata este mundo, no mostrarme débil en esas situaciones o cualquiera puede pisar tu cabeza- dice besando mis labios y yo mire abajo.
- Temo que esa frialdad te lleve a ser de esa forma conmigo - digo sincera y este me acerca a el.
- No temas de mi, sabes que te amo - dice besando mi frente.
- Necesitó descansar- digo cerrando mis ojos.
- Duerme mi bella - dice acariciando mi cabello.