Aún estaba algo temerosa y confundida,pero por alguna extraña razón:se sentía bien estar en su compañía.Pero estaba algo preocupada.
Al llegar a mi habitación ví aún más confundida cada rincón de la habitación,estaba siendo cubiertas por sabanas blancas.
—¿Que ocurre?—pregunté sorprendida a María.
—Mi señor ordenó llevar sus pertenencias a la habitación principal.
—¿Qué? No puede ser—murmuré apenada y aterrada.
—¿Tan horrible es dormir con tu esposo, Joselyn?—una voz gruesa resonó ,haciéndome girar confundida.
—Si... —dije sin medir mi lengua,el abrió los ojos y añadí:—es decir,solo somos un matrimonio arreglado ¿porque deberíamos dormir juntos?
—¿Me dejan a solas?—preguntó con la vista fija en mi y continuó:—Acaso,¿tiene miedo mi duquesa?
Lo mire con una ceja levantada,y añado:
—No Mi Lord.
—¿Tienes miedo de temblar cuando te acaricie?—preguntó acercando sus labios a mi oído,sentí su respiración chocar contra mi mejilla.Su mano izquierda acaricio mi brazo,erizando los bellos en el.
—No...
Mi respiración estaba por algún motivo agitada,me ví por un instante reflejada en sus ojos:me veía pequeña y temblorosa.Solo pude retrucar:
—No, yo estoy perfectamente.Si es necesario,lo haremos y de esa manera te daré un heredero.
—Tus pupilas dilatadas dicen lo contrario,pero... te dejare ir solo por hoy.Dormiras a mi lado,como mi esposa que eres.
Estaban preparando todo para mí traslado de habitación,pude observar con una mueca como llevaban mi peinador junto con mis objetos.>.Resolple algo frustrada,intentar parecer fuerte ante él:me costaba mucho trabajo.
>.
Cuando llegue a mis nuevos aposentos,después de atravesar once cuartos de distancia.Pude quedarme apoyada en el borde de la entrada,el color gris predominaba al parecer.Al ingresar:un aroma de frutos secos y bosque me invadió;arrugue la nariz algo confundida ante la sensación que me causaba este lugar.Me senté en la gran cama, la cual estaba muy suave,deslice mi mano algo nostálgica.
Nunca había tenido en mi antiguo hogar,una cama tan cómoda y limpia.Vivia en una parte de la casa,donde la humedad y las malas condiciones predominaban.Jamas había tenido una ventana en mi pequeño cuarto,parecia más un chiquero que una habitación.
Suspiré,la vista era celestial:unos grandes pinos cubiertos por un manto blanco eran lo primero que alcanzaban mis claros ojos.Me acerque algo dudosa,parecía un extraño cuadro bizarro pero a la vez hermoso.Me quedé contemplando unos minutos más,hasta que una grave voz me quito de mis pensamientos:
—¿Viendo por dónde huir,mi Duquesa?—.Se acercó a mi a paso lento,sus zapatos oscuros resonaban en la habitación.
—No Mi Lord,al contrario:apreciaba la maravillosa vista desde mi ubicación —comenté sin despegar la vista de la ventana,el respondió:
—Ahora que estás aquí,todo se vuelve más curioso.
—¿A qué se refiere Mi Lord? —comenté confundida aunque cauta.
—Eres como una tinta de color entre mi oscuridad —susurro,yo lo miré con sospresa.
>.
Aún estábamos alejados el uno del otro,sentía su mirada intensa sobre mi persona,aunque no le correspondi con mis ojos.Me gire sobre mis talones,y observe algo dudosa la cama.
—¿Quieres descansar?
—Si...
—Oigo inseguridades en tu voz,descuida mí Duquesa,yo no haría nada que no quieras —.Se acercó a paso acelerado a mi oido y prosigió hablando: —Ademas tengo maneras de quitarme mis deseos—susurró y se alejó hacia la cama,yo lo observé con una ceja levantada.
—¿Usted me engaña mi Lord?—pregunté, luego me acerqué a la cama.
—¿Eso la preocuparía mí Lady?...
—No... puedes hacer lo que quieras —contesté.
—¿Segura? —me pregunta,luego se mete en las cobijas de la cama.
—Si... —respondí.
Había entrado en la cama,tenía un camisón.Unos minutos después que el entrara en la cama,María ya me estaba desvistiendo en la habitación contigua.
Entré apenada,era la primera ves que dormiría con un hombre,>, suspiré ante su atenta mirada.Por el rabillo del ojo, Edward me miraba con una media sonrisa.Solo podían verse mis ojos,estaba cubierta hasta arriba del todo;incluso mis orejas eran cubiertas.
—¿Puedes respirar?
—Si... —murmuré desde lo bajo de mis cobijas.
De un momento a otro,pude escuchar su respiración más pausada.Quité unas sábanas que me impedían verlo,su pecho subía y bajaba con calma.Me quedé un poco contemplándolo,hasta que mi mano izquierda:se cansó.Volvi a sacar después de un rato, mi cabeza.Tomé una gran bocanada de aire.
Di varias vueltas hasta que me quedé dormida.
La habitación estaba un poco más clara,o eso era lo que podía notar con mis párpados.Al abrir los ojos,me ví rodeada por los brazos fuertes del duque,su rostro estaba a tan escasos centímetros de mi:me sonrojé notoriamente.
Con sutileza,ya me había liberado de el.En forma casi segura,podía confirmar mi rostro color rojo;no solo por la vergüenza sino por el calor que el me daba con su tibio cuerpo.Al parecer había sentido mi ausencia,porque buscó con sus manos mi cuerpo.
Ya estaba levantada, María me había cambiado.Queria excursionar un poco el lugar,no había tenido oportunidad.Antes de terminar de marcharme de aquella habitación,no pude evitar por alguna extraña razón desconocida quedarme viéndolo.Sacudí la cabeza en ambas direcciones,me marché.
Pensaba que era una buena forma de despejar mi mente,estar frente al granero.Habia caminado muchos metros,el sol era bastante agradable en este frío día.La nieve a mi alrededor comenzaba a derretirse lentamente,con una armonía que me hipnotizada me mantenía incauta y solemne.
Las vacas,caballos y todo tipo de animales,hacían muchos sonidos a mi llegada.Me acerque sonriente, un hombre con un sombrero se acercó confundido a mi.
—Mi Lady —se inclino hacia mi.
—¡Hola!,soy Joselyn,¿cuál es su nombre? —pregunté curiosa.
—Soy Juan,sé quién es mi señora.
—¿Me puedes mostrar el lugar,Juan?
—Claro mi señora, venga por aquí.
Unos minutos más tarde..
—¿Sabes montar? —su irreconocible voz,me saco de mis pensamientos;me acerqué un poco confundida y respondí:
—Claro,me crié entre establos y graneros —contesté sin parar de acariciar al caballo n***o a mi lado.
—¿Quieres que te ayude...
Pero las palabras se quedaron en su boca,yo ya me había subido en él.Edward,me miraba sorprendido desde lo bajo,yo me encoji de hombros y salí afuera.
Cerré los ojos ante el frío contacto,Juan me había mostrado en forma rapida cada rincon.Me agradaba este lugar,los animales no estaban apretados uno contra el otro:como en mi antiguo hogar.Hice una mueca al recordar,todo el dolor que sentía.
Aceleré mi paso,pero pronto escuché un galope a mi lado.
—Vas muy rápido... mi Lady.
—¿Le está costando seguirme el paso?—murmuré divertida.
—¡No!— frunció el ceño y me adelantó.
Me reí ,pero frené al caballo y me giré con prisa.Al llegar a la estancia,mire con una sonrisa al bello animal.
Me encontraba riendo de mi pequeña travesura,cuándo unos brazos me tomaron.
—¿Escapando de mí, Joselyn?
—No Edward —comenté temblorosa,pero porque sus caricias de alguna manera me aceleraban el corazón.
—¿Edward?,nunca me habías mencionado de esa forma —dijo confundido.
—Yo...
—Mi cercanía... ¿te pone nerviosa?
—No... —suspiré,un poco perdida en sus ojos azules y oscuros.Gire mi cabeza de lado a lado,intentando despejar mi mente.
—¿Por qué tiemblas ante mi tacto?
—¿Qué?,no hago eso —dije ceñuda.
—¿De verdad? —acercó su rostro al mío,tanto que podía sentir su respiración chocar contra mi nariz.
Con su mano derecha,levanto mi barbilla y se inclino un poco más.
Sus tibios labios estaba en mi cuello,no pude evitar cerrar los ojos ante el contacto tibio.Dejo un beso cerca de mi oreja,luego uno debajo de la línea de mi cuello;reaccioné y lo rodeo alejándome.
—No me hacen nada, estoy perfecta —dije algo agitada,por alguna razón,lo mire desafiante.
—Lastima que tus reacciones te delatan,mi Duquesa.
—Eso quisieras.
Refunfuñando,me marché a la enorme casa.Llegué al enorme comedor,sentándome cerca de una ventana.Me quedé un poco perdida,en las bonitas velas colgantes:le daban un aspecto mágico.
El resto de la tarde,iba y venía huyendo de María y sus vestidos.Me parecía absurdo la idea de cambiarme cada vez, en una cena o un almuerzo.
>
Estamos en la misma casa y no hay visitas,se que tengo ideas bastante raras respecto a todo.Pero no me crié,en los estándares de la época, incluso me bañaba a diario.Yo crecí bajo la protección de mis bellos caballos,y mis animales.Mi padre y dos hermanas:nunca me cuidaron verdaderamente.
>
Me abrace a mí misma,algo preocupada por mis animales.Cuando una sombra a mi lado,me distrae.
—Su alteza —dije y me incline.
—¿Te inclinas y no te cambias de ropa?.
—¿Tiene algo de malo? ,me baño con regularidad.
—Lose, tienes un perfume exquisito.