Al levantarme, pude notar que Edward no estaba.Ya estaba bajando peldaño por peldaño,la sala estaba con una ausencia pura.Me dirigí con una tasa de te que tenía en la habitación,aún largaba vapor. Salí hacia afuera,había bastante movimiento;ví confundida cada rincón.Al entrar al granero Juan iba y venía a paso apresurado junto con más personas,yo me acerque confundida. —¿Juan? —estaba solo en un momento,junto con unos p apeles. —Duquesa —pronunció con una sonrisa. —¿Por qué tanto revuelo?—pregunté confundida. —Ven. Me tomo de la mano,yo lo miré algo confundida.Cuando caminamos un par de pasos lo que ví me hizo sonreír. > Corrí a su lado hasta abrazarla con fuerza,le había echado de menos.Luego me gire sobre mis talones y le hablé a Juan: —¿Cómo... —Fué su alteza. —¿Edward,el

