Capítulo 11. El regreso a Liliput…

4377 Words
Siendo las siete de la mañana, repica el teléfono en la habitación como una alarma, es un servicio, para el cliente que lo solicite. Gustavo se despierta, al ver la hora se asombra, pues el Capitán le había pedido estar listos a esta hora precisamente. Se levanta, corre al baño, se asea y sale de inmediato a la habitación ocupada por Jesús,  lo despierta y le pide llame a Antho y a Rosalin, porque es tarde. El Capitán ya debe estar en el yate esperando. Jesús se levanta va al baño se asea, sale de la habitación para llamar a su hermana y a Rosalin, quienes al parecer están plácidamente dormidas, insiste con el toque a la puerta y por fin abren, él les avisa  que tienen un minuto para recoger todo y salir porque el Capitán está en el muelle esperando. Las jovencitas se sacudieron el sueño, se asearon y salieron en cinco minutos de la habitación. - Gustavo con los ojos fijos en el rostro de Antho, le dice con una enorme sonrisa… disculpa no te haya dejado dormir, pero el Capitán ya está listo para zarpar. - Ella olvidando que se acostó enojada con él, le responde tranquilo… entiendo perfectamente la situación. - Jesús, se acerca a Rosalin y le  pregunta… ¿Cómo te sientes? - La chica responde… feliz, tenía tiempo no disfrutaba una situación así o parecida, ¿recuerdas Antho, cuando hicimos el recorrido por las islas con el grupo del Liceo? Nada parecido a esto, pero emocionante al fin, el profesor, decía que estábamos generando adrenalina. ¿Qué diría ahora si nos ve? Las dos rieron y se echaron unas miradas cómplices, que dejaron con dudas a los dos jóvenes amigos. -  Una vez dada por terminada la conversación, salieron los cuatro del hotel en un taxi, que los trasladó nuevamente al muelle, allí los estaba esperando el Capitán y la tripulación, informando que debían zarpar lo más pronto posible ya que estaban anunciando muchos movimientos y fuerte oleajes por la zona. Gustavo, toma de sorpresa a Anthonela y la sube al yate en sus brazos, quien sorprendida, lo mira, angustiada de saberse ser el centro de todas las miradas por este gesto de él. - Una vez que el yate zarpa, Gustavo les explica, que él había planeado con el Capitán un recorrido por las islas más cercanas, pero en vista de los problemas climatológicos, lo postergaron para el próximo fin de semana… - Antho agrega… Dios mediante Esas dos palabras, ya eran un compromiso para Gustavo. De inmediato, pidió al primer Oficial, por favor, que ordenara servir el desayuno en cubierta y de una vez agradeció su atención. Gustavo se encargó de llevar a cada uno a su camarote, ellos acomodaron sus cosas, antes de subir a cubierta a desayunar. La última, obviamente, fue Anthonela, a quien le asignó un amplio y bello camarote,  en donde se apreciaban dos preciosos ramos de flores, de rosas rojas. El entro, saco una de las rosas se la dio en sus manos y le dijo son todas tuyas y sin más la beso nuevamente, al igual que la noche anterior, suave y delicadamente, para no atemorizar a su joven doncella. Ella nuevamente correspondió al beso, se soltó y le suplicó la dejara sola mientras se cambiaba. El todo feliz, subió a cubierta y se encargó de que la atención sea de primera. Y así fue. El desayuno estuvo acompañado de exquisitas frutas, jugos, yogurt,  panes, jamones, distintos quesos, galletas, mermeladas, entre otros, había una gran variedad de alimentos como para ocho o diez personas. - Gustavo antes de comenzar a desayunar, manifestó…les estoy muy agradecido por su compañía en este paseo y las extraordinarias horas que compartieron conmigo. Asimismo, les ratificó la invitación para el próximo sábado, esta vez, si un recorrido desde temprano por las islas cercanas para que podamos conocer todo lo que nos rodea, en Liliput;  pero voy a invitar a dos o tres personas más, mi mejor y único amigo, hasta que conocí a Jesús, quien además, es mi socio Irwin Nava, su novia y su hermano. Levantando el vaso de jugo, hizo el brindis… todos disfrutando la brisa de la mañana chocaron sus vasos con él. - Jesús, enormemente agradecido, le replicó, nosotros también brindamos por ti, y damos las gracias a Nuestro Padre Celestial y Creador, por haberte puesto en nuestro camino, por este extraordinario paseo que hemos disfrutado plenamente y por todo lo que nos has brindado. Nosotros también desde este momento, te hacemos una invitación para un compartir en nuestra casa, solo que no te puedo dar fecha ni hora, porque eso lo finiquitan nuestros padres, y es en nombre de ellos que te hacemos la invitación. - Gustavo, emocionado y preocupado, afirmó… aceptó la invitación, solo avísame con tiempo día y hora, para estar ahí puntualmente. Gracias de veras gracias. Al irse Irwin de viaje, a pesar de tantos amigos entre comillas, no tenía con quien compartir mi tiempo libre. Así que nuevamente infinitas gracias. - Anthonela, tomó la palabra y le dijo… te estoy infinitamente agradecida por la invitación y el trato que hemos recibido, el paseo ha sido fenomenal, con todo y lo de la noticia del huracán. - El, con los ojos cerrados, recibió esas palabras en el corazón, la miro y nuevamente siente esas ganas desenfrenadas de besarla ahí delante de todos, pero se contuvo. Al terminar el desayuno, ya casi a punto de llegar al puerto de Liliput, Gustavo susurra muy disimuladamente en el oído a Anthonela si la puede ver entre semana, pero ella, controlando su cuerpo y emociones, respondió que no, mejor se vieran el fin de semana. - El para no llevarle la contraria, entonces, le pregunto: ¿te puedo llamar? - Ella le dijo: si, preferiblemente en la noche de siete a ocho, que no hay nadie cerca del teléfono y sonrió. Con esa sonrisa tan linda lo desarmo, lo tenía a sus pies. Gustavo no entendía lo que le pasaba, es mas no quería entenderlo, quería vivirlo. Al llegar al puerto de Liliput, el Capitán atraca el barco y despide a los invitados, simplemente deseándoles un excelente día. Jesús nuevamente asumiendo la representación del grupo, le da las gracias al igual que a toda la tripulación. Despidiéndose hasta el próximo fin de semana. Bajaron y se dirigieron a la camioneta de Gustavo, estacionada en el puerto. En el trayecto,  Gustavo,  se concentró en hablar con Jesús sobre algunas actividades a realizar al día siguiente para distraerse un poco de la perturbación que le ocasiona  Anthonela. Al llegar a la casa de Jesús, se despidieron muy amablemente, Gustavo se baja, abre la puerta del lado donde viene Anthonela, la ayuda y se despide de ella con un beso en la mejilla, muy próximo a la boca, de forma disimulada, y le dice… - en la noche te llamo… - ella responde, okey… esperare tu llamada Así Gustavo partió hacia su mansión, feliz de lo que sentía por aquella adolescente, porque era lo que parecía, tan frágil, menuda, hermosa, sincera, espontánea, bella, pero toda una mujer. Realmente había tenido un día totalmente bendecido. Al analizar estas palabras, recordó a su madre, quien siempre decía, bendice tu día al amanecer y antes de dormir, en la noche, darás las gracias por haber tenido un día totalmente bendecido. Él pensó, ¡será una señal!... - En voz alta, solo en su camioneta… preguntó al viento…  ¿estás de acuerdo que Anthonela es mi amor eterno, como el tuyo con papa…? En espera de una pronta respuesta, condujo despacio hacia su hogar. Al llegar a la mansión, vuelve a recordar su pesadilla: Lorena. Debe hablar de ella a Anthonela y sus padres, para que le permitan oficializar un compromiso, mientras se divorcia, ya que no está dispuesto a correr el riesgo de perder a Anthonela, su amor eterno, porque así lo siente, ella es la mujer para toda su vida, mientras tenga vida. Si por él fuera, mañana mismo le pediría matrimonio, de repente se frena, Dios que me está pasando, tengo años que no hablo contigo, como antes, dame una señal, yo lo siento, lo percibo, pero no quiero engañarme ni dejar que la euforia me gane… Llegó a la mansión, al entrar vio estacionado frente a la misma, el vehículo de su amigo Irwin,  se bajó aprisa y al entrar a la casa consiguió a Irwin, Mildred, su novia y Lorena, conversando, ella los atendía  como si realmente fuera la señora de la casa. - Gustavo al entrar, dijo… buenos días… Hola amigo ¿Cómo te fue? ¿Qué tal el viaje? No te esperaba de regreso aun… - Irwin, expresó… Cerré el negocio en menos del tiempo previsto. No había mucho que discutir, ellos ya estaban casi convencidos antes de irme de viaje. - Gustavo se dirigió a Mildred… es un placer verte, me imagino que ya estas feliz de tener a tu galán aquí. - Mildred, respondió… definitivamente, sí, me preocupa mucho, cuando tengo días que no lo veo. Gustavo, sonriéndole por sus palabras, les dio la bienvenida a su casa y les invito a pasarse el día con él...  espero se queden a almorzar conmigo, vamos a la piscina, estamos un rato ahí y después comemos… ¿les parece? - Mildred e Irwin se miraron, intercambiaron unas palabras, y le expresaron a dúo, si, aceptamos. Gustavo, mira alrededor, en busca de Flor y al  verla le pide por favor preparar todo, para hacer una parrillada a orillas de la piscina. El traía en sus manos las cosas que había comprado en Aruba, Irwin al ver las bolsas de la tienda donde compran los equipos de oficina y le pregunta… - ¿vas llegando de Aruba? no me digas que buscaste los materiales para la oficina y no me esperaste… - Gustavo sonriendo…y feliz… le contestó… si amigo salí ayer temprano para Aruba, el plan inicial era hacer un recorrido por las islas aledañas, pero al llegar a la isla,  como hubo noticias de huracán, decidí quedarme… me vine temprano, porque según Leonardo hay fuertes rumores que llegue con fuerza hoy el huracán o un coletazo… Llevó esto al despacho y ya vuelvo, Irwin se ofreció a ayudarlo, él aceptó para así comentarle algo. - Ya camino al despacho, Irwin le pregunta ¿Qué ha pasado con Lorena? La veo cómoda, tranquila y relajada pero con actitud de una real esposa… - Gustavo, le confiesa… es mi gran preocupación, porque hermano, amigo, estoy enamorado, he pasado el fin de semana más espectacular y extraordinario con la mujer que me mueve el tapete, como dicen los mexicanos… me trae de un ala… - Irwin… asombrado… pregunta ¿tú, pronunciando dichos? Noooo… esto no lo puedo creer... - Gustavo… insiste, si es cierto, si se lo propone hace conmigo lo que quiere, es bella, dulce, angelical, virginal, estoy casi seguro, porque emana por sus poros, esa pureza virginal… con decirte, que me frene, porque la quiero respetar, es que lo siento, lo percibo, hay algo que me dice que ella es mi amor para siempre, mi amor eterno… - Irwin… lo interrumpe…asombrado, y le dice…no me digas que se trata de Anthonela… - Gustavo, asintiendo con la cabeza y confirmando con sus palabras, le confiesa…si, de ella se trata, es bella tanto por dentro como por fuera, es auténtica, sencilla, espontanea, tan natural… - Irwin… iba a preguntar, cuando se oye el toque suave de la puerta… - Gustavo, expresa… adelante… - Mildred, avisa que ya está todo preparado en la piscina. -Gustavo, le informa que antes de llegar al área de la piscina a mano derecha hay un vestier, debe haber traje de baño nuevo, sin usar, disponible, para que te puedas cambiar. - A su amigo, le dice sube a mi habitación, en el vestier, en uno de los cajones del centro del lado izquierdo, están unos traje de baños nuevos. Agarra uno por favor, mientras yo voy a la piscina para finiquitar lo de las bebidas y parrilla. De esta manera, salen todos del Despacho, en las direcciones proporcionadas por Gustavo. A decir verdad, la mansión era muy grande e incluso había mucho espacio en ella que nunca ha sido utilizado. Al llegar al área de la parrilla, Gustavo consigue a Martha trabajando con los carbones, esta le informa… - Joven, ya los carbones están listo… Flor necesita saber que carnes vamos a asar; Gustavo se dirige a la cocina, le da las indicaciones a Flor de lo que se asara y que le acompañara a cada plato. Al terminar de ordenar todo con Flor, vuelve nuevamente al área del bar, justo a un lado de la piscina, y encuentra ahí a Lorena… quien le ofrece su bebida preferida… whisky a la roca… - El, muy amable, le rechaza la bebida y le explica que es simplemente porque había tomado la noche anterior y necesita depurar su organismo del alcohol que consumió. - Ella sonriendo, dice, bueno para que no se pierda, me lo bebo yo… - El, le comento… adelante… En eso llegan Irwin y Mildred que ya se habían cambiado. Lorena, coloca el vaso en la barra del bar y camina hacia al área de los baños, ubicados cerca de la piscina, para cambiarse. Gustavo, les pide permiso para dejarlos unos instantes solo, mientras sube a su habitación para hacer lo mismo. A los cinco minutos, bajo Gustavo y consiguió al grupo sentado alrededor de la mesa que está a orilla de la piscina, degustando unas bebidas, entonces, va al bar y se prepara un vaso de jugo  (definitivamente hoy no consume licor) para brindar con ellos, por este nuevo negocio, realizado por Irwin (lo que menos desea es que Lorena se entere de sus asuntos). Así, se dirige hacia la mesa donde está el grupo… muy sonreído, se pudiera asegurar que feliz… - Gustavo, adelantándose a Irwin, le propone un brindis por el éxito de su negocio en España… - Irwin, corresponde diciendo… gracias amigo y yo brindo por todos tus éxitos, que te hacen sentir y ver muy feliz, así te siento hoy… - Gustavo, emocionado, pero discreto le contesta, si amigo, así es… Y comienzan a hablar los dos del viaje de Irwin a España y de los negocios del papa de Gustavo aquí en Liliput. Como era un tema muy aburrido sobre todo para Lorena, se levanta y le solicita a Mildred la acompañe a la piscina. Gustavo, se quedó mudo, de ver el cuerpo casi desnudo de Lorena, con un minúsculo traje de baño, mostrando todas sus curvas. No se podía negar que era una mujer muy bella, de repente en otras circunstancias le hubiese gustado conocerla. Olvidándose del cuerpo de Lorena, se concentra y comienza a preguntar a Irwin como estaban las cosas en España y si había podido solucionar el conflicto que había con las autoridades para los permisos necesarios para el funcionamiento de su negocio ahí, en Alicante como en Benidorm, dos grandes zonas turísticas de España y las cuales él quiere explotar. Irwin haciendo un resumen, le explico que ya casi todo está listo; que en un mes aproximadamente, deberían viajar los dos para cerrar e iniciar de una vez el negocio. Estas fueron muy buenas noticias para Gustavo. - Aprovechando que estaban solos, Irwin retomo la conversación que mantenían en el Despacho, antes que llegara su novia Mildred, bueno ahora dime ¿cómo lograste  llevar a Anthonela a Aruba? ¿Pasó la noche contigo y no cayó en tus redes y encanto? no lo creo amigo, que no me quieras contar otra cosa, pero que te fuiste en blanco, se me hace muy difícil creerlo…  risa… - Gustavo, mirando hacia la piscina, le dice… Conocí al hermano de Anthonela por casualidad, presencie una injusticia que hicieron con él y me propuse defenderlo, pero al tratarlo, descubrí en el chico un potencial increíble para trabajar en nuestros negocios… - Irwin lo interrumpe… además del potencial de ser hermano de Anthonela… - Gustavo, agrega… en ese instante, no sabía su vínculo con Anthonela… El caso es que lo invite a comer, le di mi tarjeta para que fuera al otro día a la oficina y así fue como lo contrate. Según Ruth, tiene mucho potencial para el Restaurante, cosa que también he observado, todas las veces que he salido a comer con él, que fue casi todos los días de la semana, acertó en la exquisitez del plato que me recomendó, y no solo con los nuestros, también con los internacionales y lo pude comprobar en Aruba… - El caso es que después de decirle que lo esperaba al otro día en mi oficina,  cuando le doy mi tarjeta, al observar mi nombre, me pregunto ¿si yo fui la persona con la que chocó su hermana? Así que bingo, amigo… esa era mi oportunidad… le respondí que sí. Lo demás vino solo, como programado, por una magia Celestial, se me presentó la oportunidad, de buscar esto a Aruba, tenía justa la excusa para invitarlos a todos y conocerlos. Fueron Jesús, que es el hermano menor de Anthonela y quien me está dando la entrada, Anthonela y Rosalin, la amiga de Antho, que trae loco a mi amigo Jesús. - O sea… ya de amigos y todos… me voy a poner celoso, cuando menos piense me sustituyes por tu cuñado, en ese sentido, me lleva ventaja… los dos rieron de las bromas de Irwin… quien le dijo… amigo si el andar de novio de esta chica te va a cargar así, tan alegre, feliz,  brindo porque sinceramente sea tu amor eterno. Ahora dime… ¿Cuándo me la presentas? Gustavo, rápidamente porque se acercaban Lorena y Mildred… le contestó el sábado… no te comprometas para nada después te digo. Una vez que se integraron las dos mujeres, Gustavo, preguntó si querían comer de una vez, ya era la una de la tarde y el día se iba volando, además, él estaba pensando que a la siete necesitaba estar desocupado, para llamar amor eterno… - Todos respondieron que sí… - Gustavo caminando hacia la parrillera, le dijo a Martha que ya podía servir, que por favor coloque, cada comida en distinta bandeja, para que cada quien se sirva lo que le apetezca, que él le ayudaría a servir. La joven domestica toda emocionada por su contacto y la amabilidad de su patrón, fue a la cocina a buscar las bandejas y platos juntos con los cubiertos que se pondrían en la mesa. Flor para asegurarse todo este bien, vino y le dijo al joven Gustavo, que se sentara con sus amigos que entre ella y Martha los atenderán. Este haciendo caso de su ama de llave (a caramba, no le ha dicho esto a Flor, que desde ahora será el ama de llaves de la mansión) camino hacia la mesa donde lo esperaban. No obstante, al darse cuenta que los vasos estaban vacíos, fue al bar a buscar bebidas para cada uno. Como a Lorena no la ha tratado mucho, ignora sus gustos, así que le preguntó… -¿que deseaba beber? - ella respondió… lo mismo que tú. - él, le volvió a preguntar ¿estás segura? Estoy bebiendo piña colada sin alcohol… - ella asintió con su cabeza. Así disfrutaron, la parrilla, después comieron un postre, para finalmente, meterse todos al agua y jugar como adolescente en la misma. Siendo aproximadamente, las seis de la tarde, Irwin, se disculpan con el grupo, pero se recuerda que su papá y su mama lo están esperando. Gustavo mira el reloj y se recuerda el compromiso que tiene a las siete. Despide a sus amigos y les agradece el haber compartido el día con él. - Irwin, le recuerda que entre semana se ponen de acuerdo para verse de nuevo y finiquitar algunos asuntos. - Gustavo, le contesta… okey bro… estamos en contacto. Ellos arrancan y Gustavo con la misma sube a bañarse y arreglarse para llamar a Anthonela, está todo emocionado, como cuando adolescente y tenía alguna cita con alguna noviecita. Se sonrió… y de forma apresurada se ducho. - Siendo exactamente las siete de la noche, marca el número de la casa de Anthonela y le responde una voz masculina, buenas noches ¿con quién desea hablar? Estuvo tentado a no responder, pero él nunca tenía miedo de enfrentar una situación y menos esta donde lo que está en juego es su amor por Anthonela. Así que responde…por favor con Anthonela… - Del otro lado del teléfono, le respondieron… ya va déjame ver si esta… Él se queda pensando, será que se le olvidó que la iba a llamar… - Antho responde, sabiendo perfectamente de quién se trataba. Pero su hermano mayor estaba ahí, pendiente para saber quién era…Si habla Anthonela, ¿Quién me solicita? - El, un poquito decepcionado, contesta, soy yo Gustavo… - En vista que su hermano, se había ido, ella le confirmó… sabía que eras tú, pero mi hermano mayor que fue quien te contestó, se había quedado para ver quién era.  Por eso disimule no saber quién podría ser. Discúlpame, pero si he estado esperando tu llamada... - Esto realmente fue música y canción para este corazón enamorado… pensó Gustavo al escuchar sus palabras… él le pregunta… - ¿Cómo terminaste de pasar el día? - Ella, le dice… muy bien, estuvimos contando a todos, sobre las bellezas que hay en Aruba, teníamos muchos años sin ir. Mi hermano mayor, se lamentó no haber ido. El pensando que de repente con la presencia de este hermano, no hubiesen salido las cosas como salieron, se cuidó de invitarlo por ahora…por lo que cuidando sus palabras para que Anthonela no sintiera rechazo hacia alguien de su familia, le interrogó… - Tu papi y tu mami ¿Qué dijeron? - Muy contentos de la vivencia nuestra, ellos siempre dicen que nuestra felicidad es su felicidad… - El, le demandó… ¿para ti, en lo personal, como te resulto el viaje? - Ella… fue extraordinario, demasiado bello, espectacular, creo que nunca, ni cuando los paseos del colegio y liceo me había sentido así. Te estoy muy agradecida, fue una experiencia única. - El… la deseas ¿repetir? -Ella…si… - El… ¿te gusta la música de Leo Fabio? -Ella… si me fascina, agrega… me parece extraordinario cantante… - El… riéndose le comenta, son mis cantantes predilectos de este lado del mundo y del otro Rasael, Camilo … - Ella…  igual que a mí, me encantan…la próxima vez que nos veamos, prométeme que pondrás este tipo de música - El… como pez en el agua… le dice…ten por seguro que lo tendrás. Antho, ¿no te enojas si te llamo asi? aunque me fascina el Anthonela completo… - Ella...  para nada, en mi casa, casi toda mi familia me dice Antho… - El, insiste…  Antho no me has dicho ¿si estudias, que estudias? … - Ella…  soy graduada, ¿de qué? Ese es tu trabajo, averígualo, pero por favor, sin trampas, sin preguntar a mi hermano…no lo uses como trampolín… al terminar de hablar se arrepintió de estas palabras… quedó muda unos segundos… - El… prometido… lo que quiera saber de ti, lo sabré por ti o porque lo averigüe, no utilizare a tu hermano. Sabes es un excelente trabajador, es más, para mí es un excelente Catador, debería trabajar en uno de los Restaurantes como Maître, se encargaría de planificar y organizar todas las actividades dentro del restaurante, tanto en la presentación de los alimentos como en su preparación, Coordinar y supervisar toda actividad, incluyendo la de la preparación de las bebidas. Es un extraordinario cargo con un excelente sueldo, la única desventaja es que afectaría su horario de clases. Es mas de repente, ganando tanto dinero, pueda perder el amor por su carrera y no es lo que quiero. Cuando lo saque del Restaurante donde estaba, fue porque me vi reflejado en él, aunque no con las mismas condiciones, obviamente, mi padre me podía mantener, pero no quise, amo la independencia, y me gusta obtener las cosas por mí mismo, y eso me encanto de tu hermano... - Ella… eso dice cosas muy lindas de ti… - El…  ¿qué te gustan o disgustan? - Ella… ya te dije, son muy lindas, obvio, no me van a disgustar… - El… por favor, no le comentes a tu hermano lo que te dije, él está muy emocionado de trabajar conmigo y ahí lo voy a dejar, mientras, avanza en su carrera… ¿estamos de acuerdo? - Ella… si, como tú digas… - El… espero, siempre me digas así… - Ella… eso suena a eterno… - El… ¿te gustaría ser mi amor eterno? No te exijo una respuesta ya, pero sí que la vayas pensando… - Ella…ya va… espera... (Un minuto después)…gracias por llamarme… pero mi papa y mi hermano necesitan hacer unas llamadas y debo colgar… - El… mañana te llamo otra vez, a la misma hora… - Ella, okey…como quieras… chao - El…te envió un beso… Colgando los dos simultáneamente. Cada uno pensó en el otro recordando el beso en el camarote de esta mañana.  
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