Gustavo, es un hombre que nunca ha estado solo, siempre se le vio acompañado de bellas mujeres, algunas reinas, otras modelos, otras actrices, en fin, jóvenes herederas de trono. Su contacto con las monarquías se debe precisamente al título nobiliario de Conde, que el Gobierno del país, de Trujillo, ubicado al norte de Europa y del cual es dependencia federal Liliput, le otorgo a su padre y que según sus leyes y convenios establecidos, no sería hereditario.
A raíz de este título nobiliario su padre, se dedicó a ciertas actividades propias de la nobleza y por las cuales recibía una subvención de dicho gobierno, el resto lo cubría el de sus ganancias, a causa de sus negocios. Gustavo, iba pensando en el supuesto de que dicho gobierno decida no continuar con esta obligación. En todo caso, le pidió a Ruth tomar nota sobre esto, para consultar con el abogado y con el representante del Gobierno Trujillano, ahí en la Isla.
A los quince minutos, llegaron a la sede de la Fundación. Gustavo no entraba a ella desde hace como cinco o seis años, cuando partió a España para cursar sus estudios. Habla con el vigilante, se identifica y le dan paso, asignándole como estacionamiento el del Presidente. Gustavo se baja, simultáneamente lo hacen Ruth y Martha, quienes eran muy conocidas en la Institución. Los recibe directamente el Director y Administrador de la misma, quien, les da la bienvenida y los conduce a un área central, amplia y destechada, donde había un buen número de personas y niños, quienes lo estaban esperando, por los aplausos que recibió al hacer su entrada.
Al ubicarlos en sus puestos, se da inicio al acto, y comienzan las actividades que fueron planeadas por las encargadas de la enseñanza, cuidado, guarda y vigilancia de algunos niños de la Isla, hijos de personas con pocos recursos o cuyos padres trabajan y no tienen quien les cuide sus niños. La Isla es un paraíso turístico, cuya economía dependía directamente del turismo, como en cualquier otro país, hay unos muy ricos, millonarios como Gustavo, otros, clase media que viven y dependen de sus sueldos e ingresos, pero que viven muy bien y los pobres, que en la Isla no llegan a pobreza extrema, todos viven en viviendas dignas, construidas por otra fundación de la cual su padre también formo parte, con ello se erradico de la isla las viviendas que habían sido construidas en condiciones de poca salubridad.
Todo esto salió a relucir en el acto, pues, precisamente las personas que reciben los beneficios de esta fundación, son las mismas que habitan dichas casas. Se llevó a cabo un acto cultural, en el cual participaron los niños que son beneficiados por esta. Una vez concluido, Gustavo fue llamado para unas palabras como nuevo Presidente Vitalicio. El haciendo gala de sus buenas habilidades y técnicas oratorias dedico un discurso corto y muy puntual, cuidándose de mencionar algo relacionado a posibles cambios, en parte, porque necesita consultar esto primero, antes de comprometerse con algo.
Fue muy aplaudido, las jovencitas que ahí se encontraban, quedaron todas prendadas del joven presidente de la Fundación. Al momento del cierre del acto cultural, fue rodeado por los niños, quienes querían agradecer su presencia y sus representantes. Luego fue invitado a un compartir, en el cual participo junto con Ruth y Martha en la distribución de los alimentos, actividad está que muchas veces siendo joven compartió con su padre.
Gustavo se sentía totalmente tranquilo y relajado en este contacto con la comunidad menos favorecida de la Isla. Compartió también con el personal, hasta que finalmente, fue conducido a la oficina del Director y Administrador, quien desde hacía rato estaba esperando la oportunidad para hablar con él, sobre todo, lo relacionado a su estadía en el cargo, la situación de la fundación por la muerte de su Presidente Fundador, que era quien recibía la subvención del pequeño país europeo, para su cumplir con sus roles nobiliarios.
Gustavo de inmediato le aclaro, que a todo eso por ahora no le tenía respuesta, porque se ha ido incorporando en todas las actividades de su padre poco a poco, pero le garantizaba que apenas el recibiera instrucciones al respecto, se las daría a conocer.
El Director, demostrando intranquilidad por la situación, le insistió a Gustavo y le hizo ver que hay obligaciones en la Fundación que requieren pronta respuesta, sobre todo algunos casos que fueron enviados a la oficina de su padre, para los días de su muerte.
- Gustavo, mostrándose tolerante y calmado le pidió que no se angustiara, que todo tiene solución, salvo la muerte, que para muestra tenían la situación de su padre, quien no pudo hacer nada, ante esa enfermedad. El, fue conversando y calmando al Director, quien era una persona de edad avanzada, no le prometió absolutamente nada, porque ese no era su estilo, solo que haría las gestiones pertinentes.
Al salir del Despacho del Director, le pidió a una de las empleadas que por favor ubicara a Ruth y Martha porque ya se retiraba de la Fundación. Ellas vinieron de inmediato, se despidieron de todos y salieron hacia el área del estacionamiento donde había unos niños esperando a Gustavo, para darle unos obsequios preparados por sus madres y otros, por el mismo personal de la Institución, debido a que en ella, también se recibían a los niños en calidad de abandono, quienes en realidad eran muy pocos.
Así, con unos rostros felices y alegres, salieron de la Fundación hacia la empresa. En ese momento, Gustavo, se recuerda de Jesús, el hermano de Anthonela y le comenta a Ruth:
- Mañana a eso de las nueve de la mañana, invite a un jovencito, a que me visite en la oficina, lo quiero ayudar, trabaja y estudia, vive en la Isla, en los alrededores de Playa Bonita, por favor ve pensando que trabajo le podemos asignar que no choque con sus horas de clases. Entre las cualidades que ya le observe esta:
- Excelente trato a los clientes, frente a todo evento, mantiene una cálida sonrisa, se ve que ha recibido buena educación, es muy educado, honrado, agradecido. Tiene excelente paladar, yo diría, que especie de catador, para la comida. Esto que te estoy refiriendo lo observe en solo dos entrevistas con él, por eso no te puedo asegurar con un cien por ciento, que sea siempre así, pero ante una situación delicada que presencie, se mostró ecuánime, la manejo, muy bien, si te soy sincero, me gusta ese tipo de personas, su forma de actuar, por eso lo quiero trabajando con nosotros.
- Gustavo, respiro profundo, se le vino a la mente su hermana, Anthonela y agrego: lo quiero de ser posible trabajando conmigo, pero necesito, que tú lo evalúes, nadie más, considero que tú me conoces más que cualquiera en la empresa, sabes exactamente que busco en mi personal y finalmente, confío en tu criterio. Por favor piensa, en que lo podemos poner a trabajar.
- Ruth, le pregunto: ¿Qué estudia?
- Gustavo, respondió: no sé, así como tampoco sé si es mayor de edad, esto se me paso por alto, ah, creo su única experiencia hasta ahora ha sido como mesonero. Por favor, Ruth, tu pregúntale todo lo que se requiere para contratarlo, dale la oportunidad, no se la cierres, salvo, una causa mayor, no sé, algo que no sea posible obviar.
- Ruth le sonrió y con la idea fija de ayudar al jovencito, le comento: mañana Dios mediante, ya te tengo una respuesta. A lo cual, Gustavo, manifestó:
- Sabia, es más estaba seguro, seria así.
Al llegar a las oficinas, ya el personal se había retirado, subieron los tres, Ruth y Martha iban en búsqueda de su bolsa, la habían dejado en sus oficinas y Gustavo reviso el mensaje de última hora, que estaban sobre su escritorio, para luego partir hacia la mansión.
El joven heredero entra a su Despacho, consigue una nota sobre el escritorio con un número telefónico para contactar a Irwin en España, mira la hora y prefiere llamarle desde la casa. Sale de su oficina, se despide y sale rumbo hacia su vehículo. Se monta y arranca con dirección a la mansión.
Al llegar a la casa, Flor sale como siempre a recibirlo, lo saluda y lo acompaña, hasta el pie de la escalera. Le pregunta si va a comer y él le pide que sea algo ligero, porque necesita retomar su alimentación adecuada y perfectamente balanceada, porque el haber roto con todos sus buenos hábitos alimenticio en las tres últimas semanas no le gusta mucho.
Sube a cambiarse, se mete a la ducha, se viste casualmente y baja al comedor, donde ya Flor lo está esperando para que se alimente, como bienvenida a la mesa, le brinda una preciosa sonrisa. Ella sabe que a su joven patrón le fascina rodearse de personas felices.
- Una vez sentado, Gustavo le pregunta por Lorena, Ella le contesta, salió con su hermano, quien la vino a buscar como a las cinco de la tarde.
Gustavo, no comento nada más, comió y se levantó de la mesa agradeciendo la cena y dirigiéndose hacia el despacho. Al entrar, levanta el auricular y comienza a marcar para hablar con su amigo, este le contesta, le saluda y le pide prender el fax, para que reciba una información que necesita pasarle con urgencia. No obstante, le dio ciertas explicaciones del negocio y lo que por encima serían los beneficios a obtener.
Gustavo tranca la llamada para esperar el fax y ahí observa una debilidad, es necesario buscar una línea telefónica exclusivamente para el fax, así, él no tendría que cortar la llamada. El, siguiendo las instrucciones de Irwin, lo prende y espera los documentos. En vista que no llegaba nada, vuelve a llamar al amigo y le informa que aún no ha recibido nada. Al colgar nuevamente, justo en ese momento, escucha el sonar del fax y observa la llegada de la primera hoja.
Se sentó, quedándose ahí en el despacho para revisar los documentos, hacer las anotaciones respectivas en el mismo documento, para reenviárselas nuevamente a su amigo. Como había que analizar cada clausula detalladamente, se quedó buen rato ahí y luego subió a su recamara, como aun no tenía sueño, hizo algo que desde hace muchos días no hacía, prendió la televisión y busco en los distintos canales programación que le mantuviera relajado para dormir. Vio primero unas noticias locales, luego internacionales y finalmente, se topó con una película cómica con la cual se terminó de relajar y se quedó dormido. Su televisor estaba siempre programado para apagarse a una hora determinada.
Al día siguiente, se levanta, sigue con su rutina de ejercicios y agradece mirando por la ventana del salón donde tiene el gimnasio, hacia el cielo, que hoy es viernes y que ha podido resolver y poner al día todo lo que su papa tenía pendiente. Ha sido una semana dura, pero confía, la semana siguiente ya no será tan fuerte como esta. Al concluir su sesión de ejercicios, sube nuevamente a su habitación para bañarse y vestirse. Al estar listo baja y como siempre Flor ya está atenta para servir el desayuno.
Esta vez, le pidió que le sirviera en el jardín. Flor, hizo lo que Gustavo le solicito y le sirvió, ahí a orillas de la piscina. Este era el sitio favorito de su padre para iniciar el día, siempre le decía, que ese cantar de pájaros que se escucha a lo lejos, el olor que emana del agua de la piscina, la brisa que le da en el rostro, le producía una extraordinaria calma y un estado de relajación increíble. Por eso era su lugar preferido.
Al terminar de comer, Gustavo se levanta y ve venir a Lorena, ella le pregunta que si ya se va y el responde que sí.
- Lorena le consulta: ¿puedo invitar dos amigas a pasarse el día conmigo aquí en la piscina?
- Gustavo, le respondió: Si, no hay problemas. Avisa a seguridad y a Martha para que las atienda. Flor ya tiene muchas responsabilidades con el cuidado de la casa.
Lorena todo emocionada, le agradeció el gesto.
Gustavo salió, hacia el garaje y observa que ya trajeron la camioneta de su papa. Busca a José y le pide por favor que la revise y la encienda todos los días para que no se deteriore, él va a tratar de hacer uso de ella, alternándola con sus propios coches.
Sale de la mansión y se dirige hacia la oficina, cuando de repente se encuentra en plena vía una manifestación, como salió temprano, no le preocupo detenerse y esperar unos minutos. Pensó era algo pasajero y así fue, continuo su camino hacia la empresa. Al llegar, entra al estacionamiento, ubica su coche en el puesto de Presidente y sube.
- Cuando sale del ascensor encuentra a Ruth, ya dando órdenes a sus auxiliares y asistentes. Gustavo se sonríe con ella, le pasa el brazo por los hombros y le pregunta: ¿Cómo amaneces?
Ruth responde: Muy bien, gracias a Dios, esa actividad en la Fundación, me relajo mucho, es como ponerme en contacto con la esencia del ser humano, son todos tan sencillos, espontáneos, sinceros, es realmente, otro mundo. Gustavo al escucharlo, estuvo totalmente de acuerdo.
- Y expreso: sabes, sentí lo mismo, me dormí tranquilamente sin ningún aperitivo estimulante para ello (jejeje) y me desperté como nuevo, cargado de nuevas energías. Fue muy reconfortante estar ahí. ¿Cuántas veces al mes debemos asistir?
- Ruth contesto: una vez al mes, normalmente es el último viernes del mes, a la misma hora 3 pm.
- Gustavo agrego: entonces apunta por favor esto en mi agenda y que nada perturbe el cumplimiento de esta obligación, salvo que este de viaje y lo postergaríamos para el siguiente viernes. Por favor, avisa al personal, para que estén al tanto de la nueva normativa.
- Gustavo entra a su oficina y se dedica a realizar todos los pendientes del día de hoy. A los quince minutos recibe un mensaje de Ruth por su extensión: hoy a las 10 am es la reunión con todo el personal de Lilimor 1, en su propia sede.
- Él le agradece el recordatorio (sabía que era hoy, pero no recordaba la hora) además le solicita: por favor, 15 minutos antes de la hora avísame para ir hasta allá.
- Ruth, contesta: okey
Gustavo vuelve nuevamente a concentrarse en el trabajo, cuando Martha toca la puerta y él le autoriza a entrar.
- Martha le comunica: Señor hay un jovencito que pregunta por usted.
- Gustavo responde, por favor dile que pase y llama a Ruth, para que venga a mi oficina.
- Martha, gira y sale nuevamente; le avisa al joven que entre y va en búsqueda de Ruth
Jesús, entra y saluda muy efusivamente a Gustavo, quien le recibe muy cordialmente y le pide sentarse.
-Jesús, demostrando curiosidad, le interroga: ¿Para qué estoy aquí? ¿Por qué ayer no me dijiste realmente a que venía? Y no traje nada.
- Gustavo, sonreído con él, le pregunta: ¿quieres algo para tomar? ¿Qué te pido café, jugo o alguna otra bebida?
- Jesús le manifiesta: ¿qué me recomiendas? Esta vez, riéndose los dos, Gustavo, le sugiere un jugo natural de guanábana, son espectaculares. Puestos los dos de acuerdo, Gustavo marca la extensión de Ruth, quien iba llegando de Recursos Humanos y le pide le traiga dos jugos de guanábana a su oficina, a lo que ella, responde: enseguida voy.
Así fue, en menos de dos minutos, Ruth entro a la oficina con una bandeja y en ella dos vasos de jugos (los cuales tienen la etiqueta de Restaurante y comida rápida Lilimor). Ella misma los sirvió. Gustavo, dirigiéndose a Ruth, le consulta:
- ¿ya pensaste donde ubicar a Jesús?
- Ruth, contesta: por ahora y mientras descubro los talentos de Jesús, va a trabajar conmigo y contigo, será nuestro asistente integral. Ella le pregunto:
- ¿manejas, tienes licencia para conducir, cuántos años tienes y que estudias?
-Jesús respondió: si manejo, si tengo licencia, tengo 19 años y estoy en el tercer semestre de mi carrera de Ingeniero Industrial en la Universidad de Liliput.
- Gustavo le comenta, para mí la mejor profesión, colega. Así que bienvenido. Cuando yo fui a comenzar mis estudios de Ingeniería Industrial, estaba apenas en proyecto, dicha carrera en la Universidad, por eso, me matricule y la curse en España, como mi padre me necesitaba en Europa, mataba dos pájaros de un tiro, al cursar mis estudios e irme a trabajar para allá.
- Agrega Gustavo y ahora la pregunta de rigor: Jesús ¿aceptas trabajar en el Consorcio de Restaurantes y comidas rápidas Liliput? Empezando, trabajaras aquí en área de oficina, porque así tendrás más tiempo para asistir a tus clases y obviamente para trabajar sin descuidar tus estudios, tu horario de trabajo se ajustara al de tus estudios, no trabajaras tiempo completo, pero recibirás sueldo de horario completo, precisamente para recompensar que te estoy sacando de tu lugar de trabajo. ¿Qué me dices?
- Jesús, todo emocionado, no podía creer lo que acaba de escuchar, por lo que su respuesta rápida fue un sonoro y categórico: si… acepto.
- Gustavo con una cara de felicidad, precisamente emocionado por el rostro tan alegre de Jesús, le extendió la mano y le dio la más cordial bienvenida a su empresa.
Ruth, le dijo sígueme, vamos a recursos humanos para que llenes tu hoja de vida y suministres toda la información que se requiere para la seguridad social y para el seguro que brinda la empresa a su personal. Así como todos los exámenes que necesitamos te hagas ya, para darte la entrada hoy mismo; el joven todo emocionado salió de la oficina de Gustavo detrás de Ruth. Y nuevamente antes de salir, le dio las gracias a Gustavo. Precisamente, esta fue la primera observación que le hizo Martha, delante de todo el personal, le dirás “señor Gustavo”, cuando ustedes estén a solas le podrás decir como él te pida.
- Jesús, conocía esta regla, pues es la misma que como mesero le exigían en los restaurantes y tasca donde había trabajado, pero, con los clientes.
- Jesús iba todo emocionado, y lo primero que quería era llamar a sus padres y a Antho, para contarle.
Mientras, Gustavo en la oficina se preparaba para ir a la reunión en el Restaurante. Razón por la cual busco todo lo que requería como material de apoyo para la misma. Esperaba terminarla antes de las 12 para invitar a Jesús a comer donde antes trabajaba y así poder ver a Anthonela. Estaba convencido que todo lo que estaba viviendo en las últimas horas, guardaban estrecha relación con lo que había sembrado, en relación a sus padres, siempre los honro, los respeto y fueron para él, lo primero. Antes de salir, reflexiono todo esto y se dijo a sí mismo: cosechas lo que siembras.