Una semana había pasado desde la última vez que vi a Alex. Mamá había cogido un resfriado tan fuerte que había tenido de hospitalizar. Tenía la sensación de que ocultaban algo. No me acababa de creer que se hubiera puesto tan mal solo por un resfriado, pero mamá me lo había jurado así que muy a mi pesar, tuve que creer en su palabra. Lena había estado haciéndome compañía durante toda la semana, lo que agradecí profundamente. Ali y Braiden también habían pasado mucho tiempo conmigo. Los demás solo habían estado un día pero yo había sido muy feliz. Hasta los padres de Alex habían venido a ver a mi madre. Aun que no lo quisiera admitir, me había decepcionado mucho de Alex no viniera. Sabía que apenas nos conocíamos, pero pensé que éramos amigos. De igual manera no pregunté por él. Una sem

