Capítulo 23: Te amo, mamá.

1767 Words
Capítulo 23: Te amo, mamá.   10 de febrero del 2011   Cada vez que entro a la página de mi blog veo que se hace más famoso, hasta ahorita tengo más de cien mil entradas y varios patrocinadores ya están pagando por mis publicaciones.   Todo ese dinero lo voy ahorrar para la universidad, quisiera tanto ir a la universidad de Boston en Boston. Es mi sueño, y sé que lo lograre y más ahora que tengo estos ingresos me ayudaran mucho si no consigo una beca.   Mis padres tienen dinero lo sé, pero quisiera conseguir algo por mi cuenta, sé que no le molestara pagar mis estudios, pero no se alegraran cuando les diga que me voy a otra cuidad sola. Ellos quieren que valla a una universidad aquí en Miami o tal vez florida, pero en Boston esta mi corazón.   Sé que cuando les diga que me iré no me querrán dejar ir por varios días, pero luego me soltaran y se sentirán orgullosos.         –     Justo en el mismo lugar – dice valentina.   Veo como el cuerpo de Austin colisiona en el mismo lugar de donde valentina se calló. Me acerco rápidamente donde está el.   –     ¡Ay duele, duele mucho! –se queja agarrándose su pierna.   –     Tranquilo, tranquilo– agarro su pierna, pero no se ve que tenga un hueso salido. Pero si se está inflamando mucho y tiene raspones en sus codos y rodillas.   –     Llamen a papá y mamá– dice Chealse. Martina sale corriendo llamar a mis padres   Veo que Aaron está preocupado, intenta hacerse, pero le frunzo el ceño, él se sorprende, yo nunca lo he mirado así.   –      Caitlin necesito acercarme, para ver si se rompió la pierna.   –     Esperaremos a mama, ya hiciste suficiente– miro la cara de Austin.   Tiene una mueca de dolor, sé que le debe estar doliendo, estoy muy enojada con mi hermano por incitarlo, pero estoy más enojada con Austin por hacerle caso a mi estúpido hermano. Aaron debe dejar sus celos de hermano mayor a un lado y pensar las cosas con sensatez.   –     ¡Qué fue lo que paso! – dice mamá, veo la cara de Austin que tiene miedo de mama.   –     Yo me subí a la soga y resbalé– dice Austin.   –     Eso es cierto o Aaron te dijo que te subieras– mama se acerca a Austin y revisa su pie, que esta con un hematoma morado.   –     Yo no le die nada– dice Martina alzando sus manos.   –     No hace falta que nadie me diga, yo conozco a mi hijo– mama mira a Aaron y el hace una mueca de arrepentimiento.   –     Te duele mucho hijo– dice papa a Austin.   –     No señor– sé que miente, le debe estar doliendo mucho.   –     No hay hueso salido, pero te vendaremos y pondremos hielo si no baja la inflamación te llevaremos al hospital. Levántenlo y llévenlo a la cabaña, para vendarlo iré por mi botiquín al carro.   Me acerco a Austin para levantarlo, pero papá me arrima.   –     Cariño deja que nosotros lo levantemos, si no harás que se caiga– dice papá ayudándole a levantarlo junto con Aaron.   Lo llevan a la casa y lo ponen en el sofá, mama regresa con un botiquín, le coloca un desinflamatorio en crema y lo venda, ella y papa salen para servir la comida. Valentina y Martina ayudan a mama con los platos y Chealse va al lago a recoger la ropa de todos.   Aaron se acerca hacia nosotros, yo ni siquiera quiero mirarlo, Austin toma mi mano y yo juego con sus dedos.   –     Lo siento Austin, no quería que te hicieras daño– mi hermano suena arrepentido.   –     No te preocupes Aaron, sé que no lo hiciste con mala intención– él le extiende su mano.   –     Caitlin…   –     No Aaron, ahora no– mi voz sale algo brusca, no quería que sonara así pero ya lo hizo.   Él sabe que estoy muy molesta así que es mejor que me espere un momento ya luego hablare con él y se me pasara el enojo. Lo bueno es que no insiste y sale afuera. Estoy molesta con él, pero yo lo perdonare, pero si hubiera pasado algo, pero a Austin ahí si le habría hecho la ley del hielo.   –     El enserio esta arrepentido– comienza Austin.   –     Sé que lo está, pero estoy enojado con él porque hacer que te subieras ahí, ya antes había sucedido un incidente con valentina e igual lo hizo, pero estoy más enojada contigo.   –     ¿Conmigo? ¿porque?   –     Como que porque, tú te subiste ahí a pesar de que todas te dijimos que no lo hagas– no se en que momento mis dedos se entrelazan con los de él.   –     Bueno en eso tienes razón, así que lo siento por eso, pero me gusta ahora tener tu atención– me muestra una pequeña sonrisa.   –     No te acostumbres.     […]     Estamos sentados todos, a mi costado esta Austin con su pierna vendada y a mi otro lado está Martina, al frente mío esta Aaron, sé que fue una estrategia de mis padres para que nos reconciliemos.   Cada vez que lo veo, me hace un puchero que evito a toda costa, ya se me paso el enojo, pero cuando Aaron está arrepentido es una buena excusa para pedirle cualquier cosa.   –     Me pasan la ensalada de papas– Chealse se la pasa a Aaron, lo que el con un puchero me la pasa.   –     Anda Caitlin ya perdóname, prometo no portarme como idiota otra vez, mira hasta Austin ya me perdono– Austin comienza a asentir.   –     Con una condición– él se cruza de brazos.   –     ¿Cual?   –     Dejaras de molestar a Austin en todo el viaje y a mí también – él nos mira a ambos, suspira.   –     Está bien, ya no les diré nada.   –     Bueno eso se merece un brindis– dice papá.   Todos brindamos con jugo de durazno, la comida esta deliciosa, mis padres se esmeraron en esta comida.   –     Y Austin ya tienes una universidad en mente– pregunta mi papá.   –     Si, aplique a una beca de futbol americano aquí en florida eso me permitirá estudiar derecho– miro a Austin.   Nunca pensé que él le interesaría el derecho. Bueno supongo que se debe al asunto de su padre. No sé muy bien la historia ya que él estaba muy pequeño y yo igual, pero algo escuche que su papa le pegaba a su mama, mis padres intervinieron y ayudaron a su mama, Austin y su hermana. Sé que Alice no es hija del papa de Austin, pero para él es su hermana completamente de sangre.   –     Ya vez Caitlin el estudiara aquí– dice papá.   La primera vez que se lo mencione a mis padres que quería irme a estudiar a Boston casi se infartan, de eso paso hace tres años, ellos han temido que sea el día de mi graduación por saben que me iré, aun cuando no lo asimilan.   –     ¿Porque? ¿A dónde quieres ir a estudiar? – le sonrió.   –     Universidad de Boston, escritura creativa– sé que lo que me apasiona y eso es la escritura.   –     ¡Wow! – se sorprende.   –     Pero Caitlin sabe que aquí hay muy buenas universidades–dice mama     –     Pero sabes que es mi sueño irme a Boston, también majo ira allí.    Y es cierto desde que tengo razón hemos planeado ir a esa universidad. Todavía no decidimos si, alquilar un departamento cerca del campus o irnos a una residencia estudiantil. –     Bueno mejor cambiamos de tema– habla Chealse, sabe cómo se pone mamá, después de que le digo que me iré.     […]     Ayer dormimos muy bien, me cuesta levantarme un poco pero el calor que hace lo hace por mí, entro a la ducha y me dejo llevar por el agua tibia, puede estar haciendo un calor del infierno, pero nunca me veras bañarme con agua fría.   Me pongo algo cómodo y vestido suelto de color naranja con flores me acompañara hoy día. Peino mi cabello y lo seco con la secadora que es de mi hermana. Ayer se quedó hasta tarde hablando con Sam por el teléfono. Así que todavía no se ha levantado.    Salgo de la habitación y veo que Austin sale de la habitación, su pie todavía sigue inflamado, pero ya ha bajado algo, mamá consiguió unas muletas que dejamos la última vez que estábamos aquí que eran de valentina y la vez donde se rompió su pierna.   El me ve saliendo de la habitación y sonríe. Todavía me sorprende que seamos nuevamente amigos cuando no nos llevamos muy bien hace unas semanas.   –     Como amaneciste Caitlin.   –     Muy bien, gracias por preguntar– le sonrió y le ayudo a bajar las escaleras.   Al bajar veo en la sala a Martina que esta con su block rojo y un lápiz. La saludamos ella sonríe y cierra el cuaderno. Me acerco a la cocina y mama está tomando café. No veo a papa por ningún lado.   –     ¿Y papá?   –     Le llamaron del trabajo, debe bajar en unos minutos– cada vez que venimos aquí es diferente la forma en la que la vemos, se ve más relajada.   Abro el refrigerador y me sirvo jugo de naranja, noto que alguien me ve y es mama, sonríe cuando nota que me di cuenta.   –     Enserio quieres irte a Boston cariño– es la primera vez que habla sin enojarse acerca de Boston.   –     Sí, me encantaría estudiar ahí, aparte es una excelente universidad. Si lo que te molesta es que pienses que no los extrañare pues estas equivocada, los extrañare todos los días, pero realmente es mi sueño ir a estudiar ahí.   –     Está bien, te apoyaremos, sabes que es difícil dejarte ir, eres la menor, eres nuestra bebita. Ni siquiera tus hermanos se han ido de nuestra casa, sé que en algún momento lo harán, pero igual no deja de doler, darse cuenta que tus hijos ya crecieron y se irán.   –     Pero la cosa de siempre irse, es que siempre regresan, y yo regresare siempre.   –     Te amo mucho sami– me abraza y siento sus lágrimas en mi hombro descubierto.   –     Yo también te amo mama, aunque odie ese nombre– Siento que ríe en medio de su lloriqueo.   Saber que mis padres me dejaran ir a Boston es un gran avance, solo faltaría uno cuantos meses para acabar la escuela y posterior hacer una entrevista para ir al Boston. 
Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD