Entro en mi casa y veo el desorden que dejé hoy por salir apurada. Empiezo a recoger las cosas, pero antes coloco en mi reproductor de música canciones de Adele, esas canciones que son como un caramelo dulce, pero que adentro albergan un pedazo de vidrio que cortara cada uno de tus órganos internos hasta que te desangres y mueras.
Rolling in the Deep empieza a sonar y me vuelvo una loca salvaje bailando esto, es mi favorita, siempre dije que la voz de Adele debería de ser una de las 7 maravillas del mundo, es increíble la voz de esa mujer.
Luego de hacer un concierto con las canciones de mi artista favorita y de ordenar mi casa que estaba hecha un desastre, llamé a Lili para que venga a casa y me ayude a vestirme correctamente bien para la cena con Kevin a veces puedo llegar a ser un desastre para arreglarme. Tomo mi celular y marco el número de Lili, el pitido suena una vez, suena dos veces y atiende.
- Hola, cariño mío, ¿Dónde estás?, te necesito con urgencia.
- Hola, bebé, estoy en camino, ¿sucedió algo?
- No, es que necesito que me ayudes a arreglarme, tengo una cena en... - Miro el reloj y son las 7 de la tarde - ... En dos horas.
- ¿KATHE ES EN SERIO?, PORQUE NO ME LLAMASTE ANTES DOS HORAS NO ME ALCANZAN.
- Lili deja de gritar o me dejarás sorda, te espero con té, no demores - Le digo y cuelgo, dejándola con la palabra en la boca. Caliento agua para darle un té a la señora gritona y me voy a mi cuarto. Seguramente esta mujer debe de andar de compras desde que me fui hoy en la mañana y por eso mismo es que no está aquí, si no ya hubiera limpiado todo y me hubiera regañado por dejar todo tirado.
Decido irme a bañar para que cuando venga Kate me encuentre limpia y me ayude a estar bien linda y deje su magia en mí. Desnudo mi cuerpo, suelto mi cabello que estaba amarrado a una coleta. Abro la regadera y meto mis manos tocando el agua y regulándola. Encuentro la temperatura perfecta y me adentro, el chorro de la regadera cae sobre mi espalda relajando los músculos tensionados de mis hombros, tomo el gel de ducha y coloco un poco sobre la esponja, comienzo a frotarla contra mi cuerpo y el exquisito aroma a jazmines se expande por todo el lugar. Lavo mi cabello con champú y solo ahí me permito llorar, solo en ese momento me debilito y dejo que mis sentimientos afloren, las lágrimas caen mezclándose con el agua de la regadera y yo solo me libero de mi misma, de mi pasado, de mis pensamientos y sinceramente no quiero aceptarlo, pero aún no lo he superado y me costará mi trabajo si no comienzo a hacerlo.
Mi abuelo, un sujeto de 60 años que cuando lo mirabas de cerca no parecía de esa edad, aparentaba menos. Era alto y corpulento, tenía una afición por usar camisas y pantalones de vestir, amaba cocinar y uno de sus hobbies favoritos era consentir a su única nieta mujer, hasta que aquella noche llegó y me arrebató a quien más amaba y a quien más amor le tenía...
- Kathe ya llegué y te traje un atuendo estupendo para esta noche - Me dice mi amiga y sonrío, dejo mis sentimientos y mis lágrimas para otro momento. Cierro la regadera y tomo la toalla que se encuentra en la silla, comienzo a secarme el cuerpo y envuelvo mi cuerpo con la toalla, tomo otra y seco mi cabello. Escucho la puerta abrirse y es Lili quien abre la puerta, la miro y me mira de arriba abajo y me chifla.
- ¡Pero qué preciosa mujer!, por Dios - Me dice gritando a los cuatro vientos.
- Sh, cállate, mantén tu boca en silencio - Le digo saliendo del cuarto de baño y pasando por su lado con una sonrisa.
- Pero si estás hermosa, ¿Por qué no vas así a la cena? - Me doy la vuelta y enarco la ceja.
- ¿Estás loca?, sé muy bien que Kevin me ha visto en sujetador y bragas, pero no es para tanto mujer - Y cuando digo eso Lili abre la boca y su mandíbula cae por completo.
- Espera un momento, ¿vas a salir a cenar con Kevin? - Asiento con la cabeza mientras me pongo mi sujetador blanco y mis bragas a juego con el sujetador.
- Entonces no vas a usar esa ropa interior - La miro confundida y veo que de una bolsa saca ropa interior y me la tiende, un sujetador y bragas de encaje en un color rojo, miro esa ropa, la miro a ella y vuelvo a mirar la ropa.
- Ni en tu recochina vida pienso usar eso, no voy a ir a seducir a nuestro psicólogo, es solo una cena común y corriente - Respondo y Liliana rueda los ojos y me observa con el ceño fruncido.
- Te pones eso y punto, Kevin siempre te gustó, toda la vida y ¿resulta que ahora no te gusta?, por favor Kathe deja de hacerte la difícil y dale una señal y una oportunidad a Kevin, sé que lo deseas - Mierda Liliana, siempre recalcándome a mi amor prohibido.
- ¿Tenías que sacar eso a relucir?, el hombre tiene miles de mujeres a sus pies y yo no soy candidata para él y no quiero estar entre sus brazos una noche y ser desechada al otro día. Yo quiero algo real, algo que realmente dure y no sea solo un pasatiempo - Le digo a Liliana poniéndome la ropa interior que básicamente me obligó a usar.
- Katherine no seas tonta, por algo cada mujer que te presenta te detesta. Piensa en que él es dueño de 5 estudios de psicología en 3 países diferentes y por algo se conocen, se llevan bien, y solamente les falta hacer cochinadas, porque se han visto en ropa interior Katherine, dale la oportunidad - Me dice mi mejor amiga y le lanzo un almohadón por asquerosa. Es cierto, Kevin es un psicólogo reconocido en varios países y por tener que viajar le pagan muchísimo dinero.
- Ya, no digas eso, veré que hago. Tengo miedo ¿si?, no quiero que vuelvan a romper mi corazón como lo hicieron cuando era niña - Le digo a Lili y ella se sienta a mi lado, me abraza y me acaricia el cabello.
- Escucha Kathe sé que es difícil esto, pero no volverá a suceder algo así, prometo que no sucederá, dale la oportunidad a Kevin esta noche y si encuentras a alguien mejor que él esta misma noche entonces no le des la oportunidad y espera, ¿si? Y luego me dices quien es y lo rastreamos como buenas detectives que somos - Me dice y asiento con la cabeza sonriendo y limpiándome una lágrima que salió sin permiso de mi ojo.
- Bueno, es hora de vestirme, faltan 10 minutos y Kevin odia que llegue tarde - Le digo a Lili y ella me levanta para abrazarme y comenzar a elegir mi atuendo de esta noche. El restaurante al cual vamos es elegante, por ende debería de ir vestida elegantemente, mi amiga me entregó una bolsa con un vestido y una caja de zapatos y me hizo entrar al baño para vestirme. Saque de la bolsa aquel vestido y me lo coloqué, un vestido color crema hasta la rodilla y abierto en un costado hasta un poco más arriba del muslo, en la abertura tenía un tipo de encaje en color n***o y desde abajo de los senos hasta los hombros tenía el mismo encaje. Los brazos totalmente descubiertos, las tiras del vestido eran súper finitas y no había forma de que usara sujetador con tiras y por esa misma razón le quite las tiras. En la caja de zapatos había un par de sandalias negras abiertas que dejaban ver mis pies de una manera muy sexy y que hacía resaltar mis curvas. Salí del baño y Liliana me estaba esperando afuera, seguramente me querrá maquillar o peinarme.
- Wow, que belleza de mujer, seguramente Kevin quedará encantado contigo y seguramente tenga que acomodar a su amigo - Me dice y levanta las cejas repetitivamente haciendo que le dé un golpe en el brazo.
- Lo que tengo de linda también lo tengo de violenta, ahora arregla mi pelo - Le digo entre dientes y me siento en la silla que está en mi escritorio.
- Si, lo noté querida, voy por el peine y te hago algo en esa melena - Dijo y salió disparada hacia el baño, en eso suena mi celular y veo un mensaje, cuando lo abro veo que es Kevin. Comencé a leer el mensaje que me envió y me llama.
- Ni siquiera me dejaste leer el mensaje - Le digo y él se ríe.
- Lo siento, es que necesitaba que contestaras rápido. Escucha tengo que ir a pedir reserva al restaurante, ¿quieres ir conmigo o voy y luego te paso a buscar? - Me dice sereno.
- Ve tú, yo aún no estoy lista - Le digo y suspira.
- Cuando no tú, llegando tarde a las cenas - Me dice riendo y le cuelgo. Maldito.
En eso llega Liliana y me comienza a peinar, dejo que ella haga su magia en mí y observo como va quedando todo y me gusta lo que veo. Aplico gel en mi cabello recién lavado, para poder hacerme una coleta alta y de esa coleta sacó algunos mechones de pelo para que caigan sobre mi cara, me maquilló sutilmente, usando tonos marrones y uso rímel para mis pestañas, me puso brillo labial y quedé lista.
- Ay, que linda me veo, muchas gracias Lili, tu siempre tan amable - Me mira y me sonríe.
- Esto te costará caro, nena, solo eso te advierto, diviértete en tu cena - Me guiña un ojo y sale de mi habitación.
Salí del baño y Liliana me estaba esperando afuera, seguramente me querrá maquillar o peinarme.
- Wow, que belleza de mujer, seguramente Kevin quedará encantado contigo y seguramente tenga que acomodar a su amigo - Me dice y levanta las cejas repetitivamente haciendo que le dé un golpe en el brazo.
- Lo que tengo de linda también lo tengo de violenta, ahora arregla mi pelo - Le digo entre dientes y me siento en la silla que está en mi escritorio.
- Si, lo noté querida, voy por el peine y te hago algo en esa melena - Dijo y salió disparada hacia el baño, en eso suena mi celular y veo un mensaje, cuando lo abro veo que es Kevin. Comencé a leer el mensaje que me envió y me llama.
- Ni siquiera me dejaste leer el mensaje - Le digo y el se ríe.
- Lo siento, es que necesitaba que contestaras rápido. Escucha tengo que ir a pedir reserva al restaurante, ¿quieres ir conmigo o voy y luego te paso a buscar? - Me dice sereno.
- Ve tú, yo aún no estoy lista - Le digo y suspira.
- Cuando no tú, llegando tarde a las cenas - Me dice riendo y le cuelgo. Maldito.
En eso llega Liliana y me comienza a peinar, dejo que ella haga su magia en mí y observo como va quedando todo y me gusta lo que veo. Aplico gel en mi cabello recién lavado, para poder hacerme una coleta alta y de esa coleta sacó algunos mechones de pelo para que caigan sobre mi cara, me maquillo sutilmente, usando tonos marrones y uso rímel para mis pestañas, me puso brillo labial y quedé lista.
- Ay, que linda me veo, muchas gracias Lili, tu siempre tan amable - Me mira y me sonríe.
- Esto te costará caro, nena, solo eso te advierto, diviértete en tu cena - Me guiña un ojo y sale de mi habitación.