HolaPrincesa

4290 Words
Él… 26 De Febrero 9:30 am -Escuche la alarma de mi teléfono, tomo una bocanada de aire, todavía tengo sueño y no me quiero levantar, me había quedado dormido en eso de las… bueno no tengo idea, todos fuimos a “Blue Bar” después del accidente, teníamos que divertirnos, era mi cumpleaños, abro mis ojos miro el techo pintado de azul, lo sé aunque está muy oscuro, y estrellas que brillan, una clase de calcomanías, el mismo techo que es para otros el suelo, no me acordaba, me había quedado dormido en el apartamento de Damián, ¡Dios! Tengo un fuerte dolor de cabeza, a decir verdad tengo un poco de resaca, me siento sobre el borde de la cama, froto mi rostro con mis perezosas manos, no hay ni una pizca de lucecita en este cuarto oscuro, excepto las estrellas pegadas al techo, mis pies sienten el frio suelo, sierro mis ojos, qué más da igual no veo nada, me da el olor a un perfume, me es familiar algo así como “Secret” no lo sé, creo que es de Antonio banderas, supongo que aquí esta Damián, bostezo y estiro mis brazos, tomo mi celular, me levanto, me mareo un poco, prendo el teléfono veo la hora 10:27, vaya tres minutos más y ya es una hora en levantarme, me volteo para alumbrar la cama -¡Mierda!- se me escapa esa palabra, hay una chica en la cama, ni siquiera se su maldito nombre, no sé quién es, trato de alumbrar su rostro, unos delgados labios –No- solloza, tapa sus ojos con su mano se acomoda un poco, miro sus senos esta desnuda completamente no lo pensé, me quedo mirando un rato sus senos, he visto mejores, pero esta no está mal que digamos, hay un lunar en la piel de su clavícula, lo he visto en alguna parte pero no sé dónde Lo conozco, no recuerdo, pienso y me duele la cabeza - ¡Dios!- susurro, frunzo el ceño, ya sé quién es, se llama Estefany ¿Pero qué coño hace aquí? de inmediato reviso mi celular, empiezo por los mensajes de texto nada, ya sea en el watssapp ¡Ay Dios! Leo la conversación. ESTEFANY: “Hola Gygy, hoy saque un 20 en el examen de química, eso quiere decir que mami me dará permiso, para dormir en la casa den Gloria, ya sabes lo que significa” YO: “Ok, decime la hora para pasar por vos” ESTEFANY: “Bueno, puedo a partir de las 12 pm, Gloria quiere ir, está babeada por Damián” YO: “Ok, primero iré a comer con los muchachos, luego no sé qué iremos hacer, en fin, yo te llamo” ESTEFANY: “Me gustaría ver esos ojos pequeños, tocar tu pecho, tu abdomen, y morderte hasta los sue… -No puedo seguir leyendo, imagino es así por la ausencia de un padre, que se yo, me da vergüenza y pena ajena, no sé porque carajo existen chicas así, no saben lo que pensamos nosotros no lo puedo creer, ay Dios ¿Qué he hecho?, me froto los ojos con los nudillos de mis dedos, abro la puerta y salgo a la sala, ¿Qué paso anoche?, todos los muchachos están en la sala durmiendo, voy a la cocina bebo agua, luego de un rato me estoy bañando, cepillo mis dientes, reviso el closet me visto con una ropa de Damián, sus convers originales de corte alto, de camisa una Nova Business azul oscuro, encima un suéter de lana me combina bien, es lo que creo, elijo entre un Jeans Toro de color n***o y un Diesel, cojo el Diesel es bien formal, me perfumo con Dolcce y Gabana sport, me miro al espejo -¡Coño!- tendría que reunir cinco o más salarios mínimos para comprar todo esto, me lo tomo bien, Damián no se disgustara él sabe que tengo que salir y me es importante, salgo del cuarto, y he aquí me está mirando. -Te ves bien- Damián asienta con la cabeza -Me la banco bien -Y, con mi ropa ¿Eh? -Eh… bueno, me prestáis las llaves del carro -Te daré las llaves pero las del aveo, lo importante es ir en un auto ¿no? -¡Vamos! Por favor dami- lo miro sonriendo -Las del aveo, toma aquí esta- Damián voltea y se va hacia la sala -¿Vais conmigo? -No, tengo que ir a la empresa, un contacto me llamo, y me dijo “Indepabis, va hoy”- Dice Damián con una voz ridícula- así que… tengo que poner orden -Ok, hermano nos vemos en la noche -Bajo las escaleras, voy tarde a mí destino me suena el móvil, un mensaje abro watssapp: ESTEFANY: “¿Te veo en la noche?” -¡Dios! ¿Qué pensara su madre? ¿Por qué lo hace? a mi pensar actúa así por la presión del grupo, la llevan hacer cosas estúpidas, quizás para sentirse importante pero si yo fuese un flacucho de mierda, con granos en la cara no me pararía bolas o prestar atención, Maldita loca pienso antes de contestarle. YO: “Te llamo, tal vez esté un poco ocupado” -Me contesta de inmediato, pero no reviso, llego al estacionamiento allí está el aveo azul de Damián, ¡Cielos! Sus padres sí que tienen dinero, El señor Miguel trabajaba en Pdvsa, hasta el día de su confesión de ser opositor, ahora es empresario aquí en Venezuela, Colombia, Panamá estúpido país, y por ultimo Miami, bueno no hay nada que decir de Miami, la madre es una clase de diseñadora de moda, está de viaje a Paris con su nuevo esposo y no creo que regrese, el señor Miguel sale hoy a México con su novia, familia rica y disfuncional al fin. -Entro al auto miro el asiento del pasajero, hay una revista de Cosmopolitan, la cojo para leer algunos artículos que se yo, “La adolescencia, edad de hormonas, prime amor, sexo y fiestas” maldita revista, razones suficientes para pensar en Estefany, la tiro hacia el asiento trasero del auto. -Mi dedo índice prende el reproductor de música, espero escuchar algo bueno, y de repente ¡Bumm!, los bajos empiezan a retumbar sobre el auto le bajo el volumen me disgusta el “Regueton”, para mí es basura, no es lo mismo escucharlos con Play back que sin Play back, son pésimos cantando en vivo, saco mi móvil para colocar mi música, busco uno de mis artistas favoritos veo una foto de él, sonriendo abrazando un “Cuatro” vestido de blanco y su sombrero, sí, me da nostalgia saber que ya no está, extraño verlo en el escenario con su “Liqui, liqui” una vestimenta tradicional venezolana, sorprendiendo a un público extasiado por buena música, dando clases de vocalización en pleno concierto, el no hacia canciones, creaba arte en sonido-Gracias tío Simón-digo como si me escuchara, conecto el móvil al reproductor, cierro mis ojos me aferro fuerte del volante, escucho esa voz dulce, recuerdo la primera vez que escuche esta canción, estaba llorando en mi cuarto, unos niños se habían burlado de mí, por la simple razón de ligarle a la Vinotinto selección de mi país, perdimos contra Brasil 2 x 5, éramos locales, eliminatorias para el mundial de Alemania 2006, grite con todo mis cojones esos dos goles, tanto que la señora que cuidaba de mi me regaño, eso no me importo, ¡Le habíamos hecho dos! Al equipo de Ronaldo, Ronaldinho, Roberto Carlos, Kaká entre otros, > dice la canción vaya artista fenomenal, prendo el auto mientras tarareo la canción, luego de un rato salgo a la vía miro el reloj 2:47 pm, el tiempo pasa muy rápido miro alrededor, muchos apartamentos en una esquina una multitud, bueno unas pocas persona, protestando contra el gobierno, subo las ventanillas no por el frio, estoy en Maracaibo unos 52 cg, prendo el aire y voy rumbo a mi destino. -Tendré que pasar donde están las personas protestando, leo una pancarta, “¡MABURRO FUERA!” sonrío, ese es el humor de mi gente, toco la corneta en forma de coro, algunos se dan cuenta y escucho sus gritos en forma de apoyo, soy apolítico este quien este, igual nos va a robar, leo otra pancarta, “EL BOLIVAR NO VALE NADA, ESTAIS HUNDIENDO EL PAIS”, me fijo bien en ellos, alcanzo mirar un Audi n***o 2013, un niño concentrado en su Tablet, lo noto porque paso muy cerca, una señora con unos lentes Prada, ni sé si son originales, una chica bien hermosa pero de inmediato la desprecio, tiene la bandera al revés, rojo , azul y amarillo, bien estúpida no hace falta hacer eso, miro por el retrovisor un buen culo tiene, tal vez la perdone, ¡Dios! Amo esta canción >. -Estoy por humanidades, el lugar de los estudiantes, el semáforo está en rojo así que tendré que esperar, no sé porque me vine por acá, digamos que ando un poco perdido, mis pulgares siguen el ritmo de una canción > tenían que ser c***o y nacho, Regueton fusionado qué más da, miro al frente un gran bus, “Circunvalación 2” se bajan muchos chicos, con morrales unos que otros tienen aires de suficiencia, caminan como si estuvieran grabando un video musical, de repente a un lado se para un auto, bajan la ventanilla es una chica, creo que está discutiendo, lo sé, se les daño el aire acondicionado, es blanca de cabello n***o, carga un suéter purpura, inmediatamente me mira, sus ojos marrones combinan con sus lindos pómulos, una flor como muñera le sostiene su cabello, no me dice nada, esto parece una escena de una peli que vi, en este caso no cargo una moto, mi apodo es Gygy no H, ni me parezco a Mario Casas, bajo mi ventanilla recurro en decirle -¡fea!- sonrío después le digo -¡sí, tú!- ¡Ay Dios mío¡ nuestro acento y dialecto es inconfundible - ¡Mi alma loco! fea tu madre- me dice con una cara de pocos amigos, subo lentamente la ventanilla, esas cosa nada más suceden en las películas españolas basadas en libros italianos, Moccia gran escritor, el semáforo cambia de rojo a verde me distraigo con otra canción, para no pensar en lo que me acaba de suceder, más adelante compro un periódico que tiene unos cien años o algo parecido, porque al lugar donde iré tengo que esperar, para no estresarme leo, me hubiera gustado llevar la rayuela de Julio Cortázar, quizás el diario de Noah, Buscando a Alaska de John Green, tal vez la saga de hermosas criaturas, podría ser también Cien años de Soledad, el ultimo Reich también es bueno, la novela de Doña Bárbara de Gallegos, es un pedazo de obra literaria, todos menos la maldita revista de Cosmopolitan.   27 de Febrero 3:50 pm En algún restaurante de San Francisco Ella… -Llegamos al restaurante favorito de mi padre, lejos, muy lejos de casa, siempre que estamos en este restaurante nos cuenta sus repetidas historias, cuando trabajaba de mesonero en el turno de la noche, una vez no conto, llego una familia grande como de 23 personas, entre niños y adultos él era nuevo tenía tres días trabajando, todos hicieron su pedido y el las anoto, pero al pasarlo por sistema hizo todo diferente, la parrilla de carne la cambio por una de puerco, no se fijó en eso, una pizza de jamón y maíz por una napolitana, el patacón de carne mechada por uno de carne asada, además que puso el plátano amarillo en vez de verde, el jugo de papelón con limón por el Nestea, la hamburguesa mixta de carne y pollo por la de pollo solamente, el caso fue que esa noche casi lo botan del trabajo, nos reímos mucho de la mala noche de mi padre en sus días de juventud, entramos al restaurante mi padre saluda a su antigua jefa, le da un beso en la mejilla con un abrazo, saludamos al esto y nos sentamos en la mesa 7 del establecimiento, es un lugar agradable tiene un ambiente campestre, hay dos televisores plasma al parecer tienen DIRECTV, están dando el diario de Noah, como quisiera una relación así y más si se trata de Ryan Gosling, un mesonero se acerca tiene puesto unos vaqueros oscuros, camisa de manga corta celeste con azul, mezclándose en pequeños cuadros un sombrero n***o, un bolígrafo y una libreta para anotar. -Buenas tardes señor- nos da el menú- y señoritas -Buenas tardes caballero -¿Van a pedir ya?- dice en tono amable -Sí, anoche mis tres mujeres estaban en una vigilia- el mesonero no entiende- no han comido nada, les debe de arder el estomago -Yo quiero una hamburguesa con pollo- dice Vero- y me traes una Pepsi, por favor. -Una hamburguesa de pollo- repasa el mesonero -No es de pollo, es con pollo- Vero responde y todos reímos. -Yo quiero una parrilla especial-es mi padre- y para tomar, eh… una Pepsi también. -¿Usted señora?- pregunta el mesonero -Parrilla mista de pollo, y agua mineral -¿Señorita?- me mira, tiene los ojos claros es muy lindo. -Pizza Napoli, una ensalada de aguacate, e igual un agua mineral -Ok, listo- se va el mesonero sin más que decir -Han pasado diez minutos faltan las bebidas para empezar a comer, deseo enamorarme de alguien así como Noah el de la peli el mismo personaje del libro, al fin llegan las bebidas en manos del mesonero, nos tomamos de las manos y damos gracias, cojo un trozo de pizza la pruebo está muy buena, debería felicitar al pizzero. -Quince minutos han pasado, hablando sobre el viaje a Boston, el nuevo trabajo de mi padre, los muebles que elegirá mi madre, Verónica no quiere irse al igual que yo, hablamos sobre la gran devaluación de nuestra moneda, no vale nada a decir verdad, el precio del dólar paralelo está subiendo tan rápido como las metidas de patas del presidente, Discutimos sobre algo llamado M.I.C. medicina integral comunitaria, es una misión que creó el gobierno fue la única cosa que le aplaudí, pero al pasar del tiempo se ha deteriorado, no se consigue medicinas de primera necesidad, ni comida, nada, bueno para los que son de bajos recursos, los colombianos nos roban, no digo que son todos, así como unos que otros idiotas se venden hablo de los venezolanos, la frontera Colombo-Venezolana es la más corrupta de la bolita del mundo como decimos aquí, funcionarios del gobierno y opositores sin tomar en cuenta a las personas que por necesidad están allí, colas en los supermercados para conseguir alimentos, hay fanatismo político por parte de la izquierda, pero eso no es lo que les da más poder al gobierno, la oposición venezolana se traiciona entre ellos mismos, hablando de los líderes políticos, si todos fuesen como Luis Chateing tal vez las cosas serían diferentes, ¡pero no! Reúnen dinero y se van al norte, indiferentes al dolor de las personas de los mismos pensamientos, son los que andan a pie clase baja o clase media, sin hablar del C.N.E. más corruptos que Danilo Vílchez, es un viejo que estaba encargado de la policía de San Francisco, su hijo prometió proteger al más débil, y termino siendo un secuestrador, hablamos sobre la nueva guitarra que me van a regalar, si, no lo dije antes, soy de clase alta, a pesar que mi padre es pastor evangélico, nunca en su vida ha tomado dinero de los diezmos y ofrendas, -“ primero loco, que ser un vividor de mis ovejas”- es el dicho de mi padre, al igual se ha hecho común aquí, por ejemplo, las organizaciones eclesiásticas como la A/D, no es acción democrática, no, es asambleas de Dios, te lavan el cerebro o lo poco que usamos, diciendo las primicias son del pastor, tienen derecho a tomar del diezmos otras cosas, por eso la iglesia en la que se encarga mi padre es independiente, pagamos nuestros impuestos y hacemos obras sociales, mientras que otras iglesias se quejan, hablamos sobre tener cuartos separados, cuando estemos en Boston, la verdad no me quiero ir, quiero graduarme de psicología en U.R.U. quiero estar con mis amigos, quiero estar aquí. -La puerta de entrada se abre es un chico, lleva al parecer un suéter de lana, un Diesel y convers, se dé atuendo y mucho, no le veo el rostro pero tiene algo que hace notoria su presencia, tiene aspecto de un chico duro, bonitas nalgas tiene, se las miro una y otra vez, huele bien ojala voltee para verlo, se entretiene hablando con otro mesonero, asienta con la cabeza como afirmando algo, voltea… ¡No puede ser! es el mismo chico de accidente, como lo odio desde el primer instante que lo vi, toma una carta de menú y se sienta junto una ventana en la mesa 4, está casi frente a nosotros, al parecer no se ha dado cuenta que estoy aquí estudia con cautela el menú, me pregunto cuál será su pedido, frunce el ceño ya decidió o que va a comer se acerca el mesonero, toma su pedido y se aleja de la mesa, no sé por qué pero me impacto el brillo de sus ojos, fue como si estuviese por tanto tiempo esperando escucharme, o por lo menos el sonido de mi voz, aún recuerdo que volteo lentamente hasta fijarse en mí, miro a la mesa donde está sentado, acomodo mi cabello en mis hombros contengo la respiración, un escalofrió sierro mis ojos y me emociono, no puedo evitar salir unas de esas risitas tontas, ¡Dios que nadie se haya dado cuenta!. -Dime el chiste para reírme- es mi padre -No es nada- miro hacia la otra mesa el chico esta distraído con su móvil -Mmm, estas mal del casco entonces -Terminamos de comer la cuenta es de diecisiete mil quinientos sesenta y seis con tres Bolívares Fuertes, de fuerte no tiene nada, de inmediato me fijo en el mesonero, traía consigo un envase encaminado hacia la mesa donde se encuentra el chico, su comida la había pedido para llevar, le da las gracias parece tranquilo, acomoda a silla en su lugar, ¡Dios, se está acercando! A nosotros, el perfume que lleva es suave me gusta, puedo sentir sus pasos mi corazón se acelera trato de actuar normal, arreglo un poco mi cabello sin que nadie lo note, relajo mis hombros acomodo mi suéter, mojo mis labios mi espalda erguida, ¿Qué pasa? Hace rato tendría que estar a mi lado por lo menos, volteo para ver dónde está. -Hola princesa- me da un susto, un vuelco el corazón, me ruborizo, lo sé, soy una tonta no sé qué responder -Ah, eres tú- frunzo el seño -Si soy yo- su sonrisa es ridículamente sexy y picara -Pregúntame si me importa- Le doy la espalda - Sabemos que te importa, tranquila, no se va a enterar nadie- se coloca a un costado de mí. -¿Qué te hace pensar que me importa?- lo miro, su mirada es hermosa -Para empezar estáis ruborizada, te mojáis los labios a cada rato, tu respiración es casi intensa, y por ultimo acomodas tu cabello en cada momento- lo miro sus ojos pequeños son lindos, y esa media sonrisa me encanta -Eres un idiota- Estoy metiendo la pata -Tenéis razón, el idiota de tus encantos- vuelve y me mira con sus ojos color café -Lo miro tiene esa mirada inocente, me quedo perpleja con la sustantividad de su simpatía, lo detallo, alto de piel canela, sonrisa pícara ojos pequeños, unas cejas la cual envidio, de cuerpo fornido muy atlético, al parecer practica algún deporte, sus labios pronunciados no me molestaría en besarlos, actuó de mal manera para que no se dé cuenta que el chico malo, me empieza a gustar. -Jum, pobre niño- de inmediato me arrepiento de haberlo dicho -¿Se conocen?- es mi padre -No- le respondo -Pero si te hemos visto- mi madre -Claro mami, es el chico de la noche anterior -Sí, ya me acuerdo el delincuente que casi mata al señor del taxi- se tensa -Disculpe señora en primer lugar no soy delincuente, en segundo lugar, hay que ver que tuvimos una mala presentación, ese señor quiso dispararme, lo cual él empezó todo y por ultimo- me mira, su mirada se vuelve más hermosa- su hija no ha parado de mirarme desde que llegue… a este sitio -Vaya amor, tu nunca me cuentas lo interesante de tu día- mi padre parece sorprendido -Es un placer, soy el pastor Gilberto- mi padre se presenta así desde que tengo uso de razón, lo que me faltaba lo termino de espantar. -El placer es mío, soy Dylan- le sonríe divertido -Bueno Dylan nosotros nos vamos -Igual yo, nos veremos en otra ocasión- me mira- cierto, princesa -Ni en cien años -le respondo -Florentino Ariza espero por Fermina casi cincuenta años, valió la espera, ni el cólera, ni la patrulla armada en su último viaje de navegación, pudieron con ello, Buendía supo vivir su ultimo día en sus cien años de soledad, le valió la pena, mejor has ayuno y oración por mí, no soy nada fácil- me sonríe- pero valgo la pena- me guiña su ojo izquierdo, lo termino de odiar, en realidad mentí sobre eso. -¿Eres lector?- es Vero -Si -Bueno, ya fue suficiente tenemos que irnos, ven Raquel- mi padre abre la puerta de entrada y espera por nosotras para salir -Hasta luego- de repente toma mi mano, volteo para mirarlo, trata de decirme algo pero solo sonríe -Un espectáculo de fuegos artificiales, en un horizonte azul sobre las nubes, primaverales flores en forma de corazones reposan alegres mariposas e inexistentes ninfas surcaban en el verdor del valle, todos testigos del encuentro fugaz del Sol y la Luna, así se sintió mi estómago, un corazón latente al son del nerviosismo, queriendo salir para gritarlo todo, el tiempo amablemente regalando segundos de más, alargados con una breve pausa para poder fijarme en ese chico, pero no dije nada, el colorido de un amanecer sobre el lago con su puente Rafael Urdaneta, un rojizo atardecer en una bahía de la isla de Margarita, se dibujaron junto al rubor de mi mejilla, causada por su infinita ternura y tan impactante que fui capaz de volar sobre la gran sabana, del parque Roraima para beber de la cascada más hermosa del mundo el “Salto Ángel” sentí su piel como erizaba la mía, como la brisa llegada de todas partes eriza suavemente la belleza de los médanos de Coro, su piel caliente como los fértiles campos de la llanura venezolana, con su centinelas de palmeras, como un ternero arrullándose bajo el calor deseado de su madre, un escalofriante relámpago como el del Catatumbo, sus manos frescas como las mañanas del pueblo Macuchíes allá en Mérida, su sonrisa tan inocente como la de los niños yanomamis en Amazonas, su mirada tan dulce como los ojos negros de los niños wayuu de mi guajira venezolana, me quede sin respiración Marcos tiene algo que me gusta, pero aún no sé qué es, logra acariciar mi mano en esos pequeños agotados segundos, y me gustó de verdad, y él desde hace rato se dio cuenta, trato de componerme me zafo de su mano, y voy directo hacia dónde está mi padre esperándome. -Estas como un tomate de roja- dice mi padre -No quiero hablar- paso frente a mi padre -Bueno pues, está bien -¿Por qué? ¿Por qué no vine sola?, ¿Por qué no acepte venir sola y pedir la comida?, miro hacia atrás viene mi padre y más allá está el con su móvil, al parecer ya se le paso su interés por mí, me decepciono de mi misma y de una vez me meto en la camioneta una Toyota Tundra de color negra con vidrios ahumados, el no podrá verme así que enfoco mi mirada al restaurante, viene con cara de poca preocupación, toma una bocanada de aire y su mirada se centra en la camioneta, de pronto mira hacia la ventana del asiento de atrás allí estoy yo, sonríe como si me pudiese ver, mi padre prende la camioneta para ir hacia nuestro rumbo. -Primer chico que me hace sentir esto, no estoy segura si nos volveremos a ver, si es así pues me comportare, no estaría mal una huida al cine, tal vez a la vereda del lago, tal vez tenga muchas sorpresas y me termine sorprendiendo, quisiera hacer algo distinto antes de irme del país, junto con él, mi padre enciende la radio, canción perfecta para el momento justo> tarareo la canción mientras pasamos por la vía “La 40”, ya casi llegamos al apartamento de mi abuela, sierro mis ojos y pienso lo que sucedió en el restaurante, como quisiera devolver el tiempo para disfrutar otra vez, pero tengo el recuerdo, sorpresivo recuerdo.  
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