-Todo se siente bien-Dice Dylan apartándose de los labios de Raquel
-Es una locura-Responde ella
-Increíble ¿Tu primer beso?
-No, no es el primero-Raquel miente
-Mmm, Pensé que como eres hija de padres cristianos, bueno no sé, olvida lo que dije- Dice Dylan, se siente apenado
-A continuación, Dylan trata de besarla de nuevo, la chica lo evita, ella sonríe y se vuelve para mirar la ciudad, Dylan se siente curioso, se coloca a su lado. Lo embarga un sentimiento que no ha tenido desde hace mucho y toma la mano de Raquel.
Estrella Fugaz
-¡Vamos hermano!- Le grita Simón a su hermano menor
-No puedo correr como vos-Le responde
-¿Por qué eres tan lento?- Le dice Simón
-¡Soy rápido! Lo que pasa es que eres mayor
-Simón de ocho años espera a su hermano de 5, Simón lo ve correr con torpeza, sonríe ante su hermano menor.
- ¡Listo! Te alcance-Es el hermanito-no eres tan rápido con eso que sostenéis
-Sentémonos-Simón abre las persianas de la ventana-Esperemos que pase una estrella fugaz
-¿Una estrella fugaz? ¿Existen?
-¡Sí! Si no existieran no te hubiera buscado a tu habitación
-¿Y cómo son esas estrellas?-Le pregunta su hermano menor
-Dicen que son estrellas-Simón nota como su hermanito lo mira sorprendido-y a parte son fugaces-Simón ríe a carcajadas, pero su hermanito aún sigue sorprendido
-¡Eh!- El niño exclama con expectación-Ya las quiero ver ¿Puedo pedir varios deseos?-Pregunta el niño a Simón
-Si eres lo suficientemente rápido, pero no me lo digas
-No voy a pedir que te crezca el pelo, ni que te dejen de puyar-le dice el hermano menor
-No hace falta
-Simón mira a su hermano, trata de que este no note sus lágrimas, los hermanos se sientan esperando esa estrella fugaz, Simón vigila por si viene un doctor, enfermera, guardia de seguridad o el monstruo a que tanto le teme, Simón mira a su hermanito, ve los pies de su hermano colgando en el aire, todavía es demasiado pequeño para que sus pies toquen el suelo, la cabeza del hermano menor tambalea, hasta rendirse en un sueño, un sueño de niño de cinco años.
-Ya es tarde Simón no aguanta más, abraza a su hermano lo trae hacia él, espera otro rato despierto, con los ojos entrecerrados, Simón se da cuenta de un resplandor de luz hiendo muy rápido, se emociona, cierra los ojos toma de la mano a su hermanito-¡Deseo que todo lo que pediste se haga realidad!-Dice Simón sollozando.
-Quiero estar así toda mi vida-El hermano menor se despertó cuando Simón lo abrazó, este no se dio cuenta
-No entiendo Dylan-Le dice Simón
-Siempre a tu lado.
-Dylan saca el móvil de su bolsillo y mira la hora
-Son las nueve y cuarenta y dos, ¿Cuál es tu hora para regresar a casa?-Le pregunta Dylan
-Hasta las Diez estoy en problemas, ya me dejaron afuera-Parece preocupada
-Donde vivo hay tres habitaciones, pues sabrás, vivo solo-Dice Dylan esperanzado
-Caíste otra vez-Raquel sonríe-Mi abuela es un poco digamos… comprensiva
-Dylan sin entender mucho el humor de Raquel vuelve el móvil a su bolsillo, cuando le llega un texto.
Oscar de P.C (Peleas Callejeras): “Hoy es el evento, Dylan vs Pablo,
Damián vs William y por ultimo Ender vs Rafael, todos en casa de Milco. Diez mil el ganador, cinco mil el perdedor, hora 1 am”
Dylan: “Listo”
-¿Quién era?-Pregunta Raquel
-Digamos que es un socio
-¿En que trabajas?
-Administro el restaurante de mi amigo, prácticamente es mío
-Tengo que ir a ver cómo van las cosas
-¿Nos vamos?-Pregunta la chica con una media sonrisa
-Si queréis dormimos aquí
-Estás loco-Dice Raquel mirándolo sorprendida
-Bueno princesa la acompañare a su carruaje
-Ay tan lindo el chico
-Se encuentran en el kilómetro cuatro de san Francisco, esperan tranquilos el cambio de color del semáforo principal, cruzan a la izquierda tomando la vía de “San Felipe”, para llegar a la “Villa bolivariana” mejor conocida como la “40”. Llegan justo al frente de la pequeña plaza del Bulevar, Dylan estaciona con cuidado, se baja del auto apresurado, para abrirle la puerta a Raquel, así son todos al principio, toma a la chica de la mano la ayuda a bajarse, cierra la puerta del auto, se dirigen a unos de los tantos departamentos de aquella selva de concreto, el ambiente de aquella plaza se aromatiza con infinitas alegrías de niños, además de jóvenes enamorados.
-Hasta aquí nos trae el viento-Dice Raquel
-La pasé muy bien hoy-Dylan le brinda una sonrisa a Raquel
-¿Cuándo nos volveremos a ver?-Pregunta ella
-Cuando al escritor se le ocurra otra brillante idea de nuestro encuentro-Le responde Dylan
-Espero que sea pronto
-Los dos se miran, ahora saben la verdad de las películas, tardan para despedirse, piensan si dar o recibir un beso, un simple hasta luego, ¿Bastara? Estrecharse las manos, se ve muy inusual además de masculino, es el efecto de no quererse distanciar, los dos pasaran la noche entera pensando en lo sucedido, sabes que es la correcta cuando te nace una nostalgia, cuando te despides de ella, sabes que es el indicado cuando deseas un beso duradero como despedida, aún siguen sin mediar palabra alguna-¡Dense un beso!-alguien interfiere, los dos ríen apenados, Raquel se sonroja sus ojos brillan con tenue nitidez, muerde sus labios delicadamente le sudan las manos, Dylan solo la observa se acerca mirándola fijamente a sus ojos, la toma por los hombros, cierra sus ojos y pasa de nuevo, Cali con Poseidón, en medio de una marejada de sentimientos, miradas expectantes, rostros sorprendidos, pues es la hija de papa y mama con él, aplausos suenan por esos departamentos origen de un matrimonio que los ha observado desde su llegada, a pesar que estos están más de treinta y cinco años juntos, se miran conociéndose muy bien, y sobre la crisis matrimonial se vuelven a enamorar, se besan igual como lo hicieron los chicos, no hay cadena nacional que moleste esta historia, pues el amor no es un medio televisivo en el cual se pueda manipular, un beso, un acto poético, la dicha de estar enamorado, la bendición de compartir esa locura, sus labios no tergiversan sus pensamientos, no hay nada más honorable que la honestidad, no hay nada más lindo que un sentimiento sincero, los políticos no se hallan en ellos dos, puesto que el amor no es corrupto, no hace promesas con propósitos vituperables, tampoco es una campaña electoral para ponerte a elegir con ciertos límites, no compra sus votos para darte a una persona bruta, pesada, estulta e idiota con cara de presidente, el amor va mucho más allá de lo que podemos imaginar, es completo sin alteraciones, tiene el poder de cambiar, sanar y perdonar, sabe esperar, es paciente y amable, un sinfín de cosas maravillosas, no falta es afables, lucrativo y pulcro, firme y valiente, si, todas estas cosas suceden con un solo un beso, te sonará infantil y tonto, pero es algo que quieres experimentar.
-Confío en Ti- Dice ella
-Y yo en vos- Responde Dylan con una sonrisa
-Eres por momento la mejor historia de mi vida- Raquel se acerca a su pecho, lo abraza y siente su aliento.
-El suspira se siente extrañamente bien, de igual manera la abraza fuerte. Dylan mira el rostro de Raquel, encuentra algo nuevo, un lunar sobre su ceja derecha confundiéndose entre las pecas de la chica –Nos vemos luego princesa- le besa el lunar.
-Raquel entra para subir a su apartamento, Escapa de la vista de Dylan el chico regresa a su auto con una sonrisa. Dylan entra al auto cuando recibe una llamada.
-¿Sí?
-¿Te llego el mensaje?- Pregunta Dylan
-Sí, ¿Vais a pasar por mí?- Le dice Damián a Dylan
-Voy en camino ¿Estáis en el apartamento?
-Aquí estoy
-Ok, ya voy en camino
-Dylan guarda el teléfono, no se siente nervioso por la pelea pero sabe que su amigo si lo está, pues ha perdido todas lleva de seis a cero, todas la peleas perdidas y con chicos de menor contextura, Damián solo tiene el físico y el ser de izquierda, le tocara William diecinueve años un metro noventa y dos, una barba al más estilo vikingo, de masa muscular voluptuosa, bruto en cada pelea dejando al borde del estado de coma a sus contrincantes.
-El chico llega al apartamento, entra al estacionamiento y deja allí el auto. Sube las escaleras muy tranquilo, como si nada va a suceder, al entrar encuentra a Damián sudado, sentado frente a la computadora, Dylan se da cuenta de las mancuernas al lado de su amigo, las tuvo utilizando, pero esta vez lo consigue viendo videos.
-¿Qué hacéis?-Pregunta Dylan
-Estoy viendo porno-Responde Damián
-Mi alma muchacho del diablo ¿Por qué hacéis eso?
-Me ayuda a tranquilizarme
-¿Ya estáis listo?-Dylan se sienta al lado de su amigo- porque me cambio y me voy
-Sí, ya estoy listo
-¿Cuantos tipos son?-Pregunta Dylan
-No lo sé, calculo unos veintiséis
-No puedo creer que ella tire con todos esos tipos
-Es motivador, si ella puede, yo puedo con “sir” William- Los dos ríen
Primer Combate
-Dylan y los chicos ya se encuentran en la casa de Milco, el grupo de amigos prepara a Dylan antes de pelear.
-¡Atención muchachos!- Exclama Oscar a través de un megáfono-Abran paso para que comience la primera pelea-Todos gritan eufóricos-¡Coloquen la lona! Las reglas son muy simples, no morder, no escupir, cero dedos hundiendo ojos, y por ultimo no perder.
-¿Cómo estáis?-Le pregunta preocupado Dami a Dylan
-Estoy más que bien
-Mírame, cualquier vaina me avisáis
-Que no va a pasar nada, te lo digo
Día de Clases
-Aquel niño que sufrió la pérdida de su hermano ahora tiene ocho años, es el centro de toda burla, es muy delgado y pequeño, no tiene a su hermano mayor para que lo defienda, nada va a ser igual para Dylan a partir de este día, doce de Mayo del Dos mil tres, es el curso de segundo grado de la primaria, el niño se encuentra sentado en una banca desgastada disfrutando de su merienda en el receso, cuando es interrumpido por unos chicos mayor que él cursantes de sexto grado.
-Mira a quien tenemos aquí- Dylan los mira confundido
-¿Qué quieren?- Pregunta el niño
-Tu comida, y el dinero que cargáis encima
-No
-El chico que ha reprobado dos veces seguidas se molesta un poco, frunce el ceño y toma al niño por el cuello
-Mira maldito, me vais a dar tu comida, el dinero y el reloj, o te parto la cara- El chico tira al niño fuertemente al suelo
-Dylan con lágrimas en los ojos y lleno de miedo se levanta-¡No!- le responde entre un mar de lagrimas
-El chico se embulle en ira, se truena los dedos, y le propina un golpe a Dylan en el estómago, el niño cae privado para respirar, escucha a los demás muchachos riéndose de él, ¿Dónde está Dios? El súper héroe que tanto le hablaron, pues al parecer tiene otros asuntos. El chico levanta otra vez a Dylan le da otro golpe, esta vez en la mejilla, una maestra se da cuenta del rollo pero ignora el asunto, al parecer hablar sobre el mal matrimonio de la maestra de cuarto grado es más importante.
-¡Levántate! Mariquito de porquería
-El niño con un nudo en la garganta, sin nada que hacer, accede a entregarlo todo, sus manos tiemblan con demasiado temor, siente algo tibio en sus piernas se ha orinado encima inconscientemente, todos se mofan del niño, Dylan desea con todas las fuerzas del universo la compañía de su hermano, pero su héroe favorito se lo arrebato hace unos años atrás, está allí humillado solo llora y nadie acude a su ayuda. El timbre suena y el niño se queda llorando en el patio del colegio, solo e ignorados por todos.
Primer Combate
-¿Estáis listo?- Le Pregunta Oscar a Dylan
-Lo estoy
-Ok, y ¿vos?- Se dirige a Pablo
-Listo
-Ya es hora de pelear, por el premio, por la gloria y el respeto. Pablo estira un poco sus brazos y empieza a maldecir a Dylan, tratando de que salga de sus casillas, pero el chico solo lo observa estudiándolo y con la guardia atenta, Pablo empieza a dar pequeños saltos luego unas piruetas, los chicos a su alrededor hacen bulla, trata de molestar a Dylan pero parece no lograrlo, fanfarronea saltando de un lugar a otro alentando a los demás, Pablo se siente como una estrella de rock, Dylan solo observa como el chico se siente el centro de atención, hasta que da el primer golpe.
-¿Qué pasa? ¿No queréis pelear?- Le pregunta a Dylan
-Solo espero el momento
-Pablo le lanza una patada a Dylan pero este logra bloquearla, todos los chicos gritan pues claro hay dinero en juego, Pablo sigue vociferando a Dylan, Chistes sexistas sobre su madre, pero Dylan sigue tranquilo y sereno.
-Voy a ganar esta pelea- Le dice pablo
-Pablo le lanza un puñetazo pero no logra alcanzarlo, empieza a enfurecerse, un amague tras otro para intimidar a Dylan.
-Eres un maldito loco, siempre quieto, no hacéis nada, ya veo que seguís siendo la mariquita porquería de siempre- Pablo le da una falsa sonrisa
-Dylan queda sorprendido, estaba esperando este momento toda su vida, pero no se acordaba del rostro de aquel chico que lo humillo, Dylan da dos pasos a su derecha, dos más hacia adelante un salto perfecto y rápido, en cuestión de minutos pablo se haya tendido en la lona tocándose su nariz rota.
-¡Bien! ¡Bien! ¡No joda!- Grita enloquecido Damián
-Todos corean el nombre de Dylan, unas chicas menores de edad fantasean con tenerlo desnudo en la cama, pues al parecer siempre lo han hecho, Dylan no alardea lo que acaba de hacer, de nuevo en guardia esperando a su contrincante.
-¡Te voy a destrozar maldito!- Le dice Pablo airado
-No puedo esperar más- Dylan le responde con ironía
-Pablo logra levantarse, inhala y exhala por su boca, en guardia otra vez, lanza un golpe tras otro pero los reflejos de Dylan son más rápidos, una patada a las costillas de Dylan y este la bloquea. Dylan mide la distancia de él sobre su contrincante, dándole golpes suaves con su mano izquierda, llega la oportunidad, Pablo se descuida y Dylan le lanza un gancho al mentón, nadie habla, un silencio absoluto invade a todos, con un suspiro Dylan baja los brazos la pelea ha terminado, solo basto dos minutos con treinta y dos segundos, a veces hay que hacer silencio para que los idiotas puedan notar tu grandeza, si eres bueno para nada, haz de la nada aparecer
Algo bueno, tres, dos, uno…-¡Coño! Hermano- grita el grupo de amigos enardecidos-¡Gygy! ¡Gygy!- gritan su apodo.
Segundo Combate
-¿Estáis listo?- Le pregunta Dylan a su amigo
-Sí, creo que si- le responde Damián preocupado
-Todos en la lona para el segundo combate Damián y William, los dos contrincantes esperan por el comienzo, dos jóvenes en un pasatiempo innecesario y absurdo, Oscar se acerca-¿Están listos?- le pregunta a los dos luchadores y estos unísonos responden sí. William lanza el primer golpe y Damián lo recibe en su nariz, ya está sangrando pero aún sigue atento con su guardia a pesar de su nariz rota, William da una vuelta en su propio eje y descarga con furia una patada en el rostro del chico, Damián cae en su propia cara mareado y confuso trata de levantarse-¡Levántate Damián!-le grita su amigo desde el otro lado de la lona, Dami se levanta y bloquea un puñetazo de William enseguida lanza un golpe con su derecha, no logra ni rozar a William, este vikingo mira a Dylan y sonríe de manera irónica, Dami trata de componerse ante tal paliza pero William juguetea con él, un puño certero en la quijada uno y otro más, una patada en las costillas Dami cae del dolor William se coloca sobre el chico y lo bombardea con puñetazos en su rostro, son proyectiles que duelen Dami aún no se rinde, Dylan le hierve la sangre pero no puede hacer nada mira a William levantarse y este le dirige la mirada sonriéndole con burla, Dami ensangrentado -¡Pide Sumisión!- le grita Dylan a su amigo que se levanta como puede y en guardia otra vez William se pasea alrededor de Dami tan bochornosamente engreído, una patada fuerte en la rodilla y luego otra en la cara Dami cae desplomado, despojado de toda gloria, honor y respeto noqueado en su propio charco de sangre, Dylan va ayudar a su amigo irreconocible de tantos golpes -La próxima seréis vos – Le dice William a Dylan.
-Todos los combates han terminado William y Dylan será la final, el chico atiende a su amigo ya recuperado le da un agua y termina de tratar sus heridas.
-Hermano te dieron la paliza del año- Comenta Dylan
-Lo tenía bajo control lo deje ganar
-No habléis más y mejor vamos a casa- Le responde Dylan
-Son las tres de la mañana cuando los amigos llegan a casa, Dylan ayuda a Damián a bajar del auto para luego subir las escaleras. Los dos entran en la habitación Dylan coloca a su amigo en la cama con mucho cuidado a continuación Dylan se acuesta a su lado, los dos están exhaustos.
-Te dieron una paliza hermano
-¿Eh?
-Sí, es mejor que te quedéis quieto- Dylan se levanta y se acuesta en la otra cama mira hacia arriba-Son las mismas estrellas-Dice mirándola-Espero que no se apaguen- Luego de un rato se duerme.
Abril 23, 3:55 pm
-Dylan se encuentra en la casa de Nico llevándoles algunas cosas para una fiesta, en esta ocasión Dylan no los acompañara bien es cierto tendrá una cita, saluda a los chicos escuchando sus quejas porque no celebrara con ellos.
Ya camino a visitar a Nona.
-Bendición Nona
-Dios te bendiga hijo
-Vine a visitarte
-Ya veo y ¿Raquel?
-Vamos a salir esta noche le voy a pedir que sea mi novia oficial
-Pensé que ya lo eran
-Pues oficial no, creo que ya es tiempo
-Los dos se sientan junto a la mesita.
-Hijo no sabes cuánto me alegro que hayas encontrado a esa joven ojala te corresponda
-Es eso Nona tengo miedo de que no sea así
La anciana suspira
-El amor es impredecible, cuando conocí a mi esposo también tuve miedo, confié y ahora es lo mejor que me ha pasado
-¿Lo extrañas?- Le pregunta Dylan
-No sabes cuánto- la anciana suspira otra vez- lo extraño, dime ¿Qué te gusta de Raquel?
-Sus ojos azules, esa forma de mirarme, su cabello, me encanta cuando se lo recoge, cuando se lo suelta, su boca pequeña y esos labios pronunciados, tantas cosas hay de ella
-¿Se lo has demostrado?
-Sí, creo que si
-¿Qué harán hoy?
-La llevare a un concierto en el palacio de eventos, se van a presentar bandas nacionales es para recaudar fondos como ayuda para los niños con cáncer
-Espero que disfruten y hazle saber que ya es parte de tu felicidad, te hace sentir vivo y amado tal cual cómo eres
-Eso haré Nona
Una Noche Para Recordar
-Estáis realmente hermosa- Le dice Dylan a Raquel
-Y tú muy guapo
-Los dos ya en el auto camino al concierto sonríen como idiotas, hasta que Dylan decide romper el silencio.
-Hoy se presentara Guaco, Víctor Muñoz, los de mermelada bunch, y otros allí y claro agrupaciones de gaitas
-Es la primera vez que voy a un concierto de ellos
-Raquel cuando escuchéis a Guaco vais a saber lo que es hacer música
-¿Cuándo me llevas a un concierto de tu banda favorita?
-Tenemos que viajar a Colombia porque aquí ya no se presentan
-¿Y eso?- Le pregunta Raquel
-Pues creen que ellos apoyan al gobierno y lo amenazan de muerte, tal vez sea algo peor
-Ya se había presentado algunas agrupaciones gaiteras, Mermelada bunch y Víctor Muñoz
-¡Pídeme la Luna y te la bajo!- Dylan se dirige a Raquel- te la dedico
-Como dijo alguien que este escritor no recuerda quien fue “Cuando te dedican una canción escúchala, porque esa persona está compartiendo un pedacito de su felicidad contigo” o algo así era.
-Ahora señor Dylan ¿A dónde vamos?
-Te mostrare algo
-El aveo se mueve entre la selva de concreto de esa ciudad, Raquel tiene los ojos vendados, los dos se dirigen hacia el apartamento de Damián en Maracaibo. Ya en el estacionamiento Dylan ayuda a Raquel a bajarse del auto, esta vez Dylan tomara el ascensor rumbo al último piso del apartamento. El chico saca las llaves que le tomó prestada al portero, Dylan abre la puerta, coge de la mano a Raquel y la guía hacia la baranda de aquella azotea.
-Ya llegamos preciosa, no te asustéis- Le dice Dylan a la chica
-Dylan le quita la venda de los ajos a Raquel, la vista es espectacular. Albor de trémulos arrogantes pactan con la placidez de los segundos para congelar lo que queda del tiempo y maravillarse con los pequeños detalles.
-La ciudad es esplendida y parte de lo que se puede ver es realmente hermoso, los dos están allí parados sin mediar palabra alguna, un silencio dulce de esos que se suspira y aprecia, de pronto la chica se atreve hablar.
-Realmente me impresionaste-Raquel mira a Dylan
-Quisiera estar así para siempre -Dylan le toma las dos manos a Raquel
-¿Cómo?- Le pregunta Raquel
-Siempre a tu lado