Capítulo — El cumpleaños que el mar se llevó El día del cumpleaños número veinte de Erika comenzó con una luz suave filtrándose por las ventanas de la Escuela Naval de Enfermería. Ella estaba por cerrar los apuntes cuando una auxiliar asomó la cabeza por la puerta. —Navarro, la buscan en el teléfono. Erika sintió un vuelco en el estómago. Corrió por el pasillo casi sin respirar. Cuando escuchó la voz de su madre al otro lado de la línea, sus ojos se llenaron de lágrimas al instante. —Mamita… —susurró, con la voz rota. —Te llamo para saludarte, hija. Vine hasta el almacén del pueblo a llamarte. Voy a comprar un celular con la plata que hemos ahorrado… ya que no tenemos que pagarte más la escuela de enfermería. Te voy a llamar más seguido, hija. Te deseo feliz cumpleaños… La voz de Ma

