Hoy es lunes y como cada lunes es difícil levantarme al primer sonido de la alarma, así que lucho con mi fuerza interna para levantarme porque está semana será de mucho trabajo puesto que la siguiente es de exámenes.
Debo decir que amanecí con la mejor de las actitudes, soy del tipo de persona que trata de verle el lado bueno a las cosas, así que no me preocuparé por lo demás.
Después de mi ducha, me hago una sencilla cola de caballo alta para que luzca mi larga cabellera y voy hacia la cocina donde se encuentra mi madre, su esposo y Gerry ya desayunando unos deliciosos panqueques; se que están deliciosos porque es como los hace mi madre.
Desayuno en mi lugar habitual, a un lado de Gerry a quien creo que le cayó bien el sueño porque no se le nota de tan mal humor el día de hoy.
-¡Apúrate Emma! que tengo clase y necesito unos apuntes .- Me dice un desesperado Gerry.
Creo que fue precipitado pensar que hoy estaría de buen humor.
-Ya casi acabo, también tengo muchos pendientes por hacer, así que también tengo prisa.
Termino lo más rápido que puedo de desayunar empinando me mi jugo de naranja y subo por mis cosas. Me encuentro a Gerry en la entrada de la casa y nos vamos en su auto al colegio cómo todas las mañanas.
Es difícil convivir con él, siendo de tan diferentes formas de pensar pero aún así tratamos de no complicarnos la existencia aunque por fuera peleemos y le encanta presumir que se divierte molestandome; no sé si sea león con piel de oveja o tal vez obeja con piel de león o simplemente me gusta ver lo bueno de las personas.
Apenas llegamos a la escuela y Gerry me lee la cartilla, es decir, que no lo avergüence, que no me meta en sus asuntos y menos aún decirle a mi padre lo que él hace en el colegio además de que esté a la 2 PM puntual en el estacionamiento para irnos a casa y nada de amigas para llevar a sus casas.
Solo asiento, porque es un exagerado y aparte no soy chismosa y no me interesan sus asuntos a menos de que me involucren así que evito discutir y gastar mis buenas vibras y energías del día de hoy.
Entro a mi aula casi vacía, porque llegamos más temprano por los pendientes que tenía Gerry y los míos. Algo que no mencioné es que he estado ensayando en mis tiempos libres o entre una clase y otra en el auditorio, porque quiero ser seleccionada para ser Odette en el Lago de los cisnes, se que soy de primero pero he estado practicando mucho para dentro de dos días que es la selección de los que interpretarán los personajes.
El lago de los cisnes es especial, está considerado como uno de los ballets clásicos tradicionales más famosos a lo largo de todo el mundo y la historia del ballet; nos cuenta una historia donde el príncipe Sigfrido sufre un irrefrenable amor por Odette, quien será convertida en cisne por un hechizo que realiza Von Rothbart.
No puedo evitar sentirme ansiosa y nerviosa, siempre he admirado esta obra, al igual que el cascanueces; creo que soy una romántica sin remedio.
Estoy sumida en mis pensamientos cuando un mensaje me despierta, es el grupo de whatssap del ballet, donde nos dicen que a las 10:30 tenemos reunión en el auditorio.
Las clases transcurren rápido y se llega la hora de la reunión, así que entró al auditorio junto con Gema y Katy, quienes van también en este grupo. Es la primera vez que veo a todas las integrantes del ballet, porque solo ensayo con las de primero, las observo para conocerlas cuando de pronto veo una cara conocida y no puedo creerlo, es la rubia teñida con la que estaba Alec en el parque.
Aún lo sigo procesando cuando ella me ve, pero al parecer no fue sorpresa para ella. Veo como se acerca a su amiga para decirle algo al oído y ríen al verme, después vienen hacia mi.
-No sabía que las torpes podían bailar.- Dice la rubia con cinismo.
- Se ve de todo en estos días amiga.- le dice su compañera.
Yo decido no contestarles nada solo agachó la mirada pero nones una derrota, se que bailo bien y esí es como las voy a callar.
-¡Atención a todos!.- Dice la profesora Sofía parada en el escenario del auditorio, acompañada por el profesor Mateo también de ballet.
Todos nos acercamos en silencio para escuchar lo que nos dirán, me imagino que se trata de la competencia interna por los papeles de la obra así que me invaden los nervios de nuevo y la emoción.
-Como ya saben pronto se llevará a cabo la demostración anual de los talentos desarrollados durante este ciclo escolar y este año tenemos preparada la obra del lago de los cisnes, la cual todos aquí presente ya se la saben porque ya la hemos ensayado. Pero ahora haremos la tradicional selección de personajes por medio de la competencia, sólo participarán primero y segundo porque los de tercero harán otra obra. Nos comunica el profesor.
-Les presento al equipo de jueces que votarán en la competencia.- Dice la profesora dirigiéndose a las personas que están subiendo al auditorio.
Es el profesor de música, el director, la trabajadora social y veo a cinco alumnos de tercer año, Anya entre ellos; no sabía que también era bailarina y de mi escuela.
Después de la presentación y las palabras del director deseandonos suerte a todos, salimos a nuestras respectivas clases. Cuando veo a Anya en la salida platicando con sus amigos y también jueces, yo solo le sonrío, como siempre lo hago cuando alguien me cae bien, pero noto que ella no lo hace y solo me dice:
-No pienses que porque eres extrañamente familiar de Gerry tendrás mi voto o el de mis amigos, es más, te aclaro todo lo contrario. Serás quien pague los platos rotos del patán de tu hermanastro.- Dice una Anya que no conocía y mirada fría.
-¿Qué? .- Solo logro decir por qué me tomó de sorpresa está situación, ella se veía amable en el parque, o acaso ¿Estaría fingiendo para que Gerry la viera amable?.
Cómo si hubiera leído mis pensamientos o mis facciones de condición me contesta:
-Obviamente no somos, ni seremos amigas, si crees que te debo algo está muy equivocada, además ni siquiera me caes bien, ademas lo de antes olvídalo, solo fue por el y lo que viene también lo será . Dice haciendo referencia a Gerry y al rencor que le tiene.
Se da la media vuelta con sus amigos y se va al edificio de tercero.
De pronto siento como se resbalan mis lágrimas por mis mejillas; no entiendo a las personas que crees que son una cosa y resultan ser otra, nunca le he deseado el mal a nadie, también estoy segura de que aunque me lastimaran directamente no tomaría represalias con esa alevosía y mucho menos como en mi caso donde yo solo me porte sinceramente amable con ella.
Gema y Katy me abrazan, han estado conmigo durante todo este tiempo, así que no necesito explicarles porque se han dado cuenta de todo.
-¿Por qué lloras nena?.- Escucho preguntar a Gerry con cara de extrañado acompañado de sus amigos de fútbol.
Solo sollozo y me voy hacia los baños para lavar mi cara, que ha de estar hecha un desastre y aún me quedan unas clases, cuando Gerry me detiene del brazo exigiendo una explicación de mi parte.
-No es tu asunto - le digo soltandone de si agarre y me voy.
- ¡Si lo es!.- grita una Gema bastante molesta, apoyada por Katy.
Solo los dejo atrás y sigo mi camino. Me siento mejor después de lavar mi cara con agua fresca.
Gerry trato de convencer a mis amigas para que le dijeran que pasaba, pero no lo logro, porque piensan que es algo que yo debo decirle.
El resto de las clases pasó tranquilamente, me siento relajada porque mis trabajos están muy avanzados y algunos ya terminados. Pero tengo uno en especial de literatura en donde ocupo varias citas bibliográficas así que tengo que ir a una biblioteca o en mi caso prefiero a un lugar que se llama "Café literario", donde van los intelectuales a leer por su variedad y tranquilidad.
Regresé a casa con Gerry tal como acordamos a las 2 pm, me cambié, comí en "familia" y me fui al café literario donde tal como esperaba está muy tranquilo. Elijo los libros que necesito para la tarea y saco mi cuaderno para transcribir las citas, pero algo me hace voltear hacia la mesa del fondo que no me di cuenta que estaba ocupada y lo veo a él, a quien menos me esperaba encontrar aquí.
Alec se levanta junto con el libro que lee sin perderme de vista con esos ojos color esmeralda que atraviesan el alma y camina hacia mí, también le pide al chico que atiende a los clientes que traiga un café.
-¿Te puedo acompañar galletita?.- me dice tan tranquilo y con esa ronca voz y sonrisa de lado.
No sé cuál sería mi cara de confusión, pero me puse tan nerviosa que olvidé que tenía un café a un lado que recién me acaban de traer y lo vacíe sobre mi cuaderno. Al menos debo dar gracias a Dios que no fue sobre un libro, pero ¿Porque otra vez me pasan cosas frente a él?.