Capítulo 36— Omisión del casi despido Narrador Tras lo sucedido de camino a la ciudad, no se volvió a mencionar el tema sobre lo que pasaba entre ellos dos. Cassian, permitiéndole a Anya procesar todo lo que sentía a su lado por más que quisiera negarlo, y Anya, porque aún se encontraba en un dilema entre lo que quería hacer y lo que debía. Llegando al edificio en el que habitaba con su familia, Cassian bajo junto a ella para acompañarla a la puerta de su departamento, e introduciendo las manos en su bolsillo una vez estuvieron a punto de despedirse, solo murmuró. —Que descanses— Dijo con los labios apretados, deseando decir más pero no quería presionarla. Anya, a quien su corazón aún le palpitaba con fuerza, asintió con la valija en su mano aún, y sacando las llaves del bolsillo de

