Nos sentamos a poder comer algo, las fiestas de los Miller son siempre así, bastante particulares, música clásica, comida muy costosa y un buen menú de cócteles, a ellos les importa mucho el que dirán, la sociedad debe tener un muy buen concepto de ellos, de eso se ha encargado Paul, él tiene un excelente dominio de las relaciones públicas, gracias a eso ha hecho que la empresa sobre salga de las demás. El señor Charles se pone de pie y levanta en su mano derecha la copa. Mira a todos y le da una sonrisa particular a su hermana, Carol lo mira de la misma forma, con el amor que solo ellos dos se tienen.
—Hoy quiero brindar por mi querida hermana Carol, ella que sin duda es la inspiración para todo, dirían por ahí, es mi musa. No podía estar más orgulloso de sus logros y todo lo que se propone en la vida. —Todos damos un aplauso al unísono—. Adicional, quiero pedirles un aplauso para mi sobrino, yo siempre he dicho que el buen hijo siempre vuelve a casa, Dylan hoy quiero darte la bienvenida de nuevo a este tu hogar. Cuenta conmigo, mi hijo como siempre, él es uno de mis orgullos, un profesional en todo el sentido de la palabra.
Todos lo miran y le aplauden , él se queda mirando fijamente a donde estoy. Tomé la mano de Paul, mientras mi mente repetía una y otra vez que solo es una impresión por lo que sucedió, él debe estar igual de sorprendido que yo, Paul chasquea con su lengua, es claro la enemistad que hay por parte de los dos, mantuve mi mirada siempre en mi esposo o, en su defecto en el señor Charles que presumía de sus hijo y ahora también de su sobrino, del cual no había escuchado nada con anterioridad, es más, tampoco he visto una foto suya en la casa, tal vez he sido despistada.
Carol estaba orgullosa presentando a su hijo, lo curioso es que lo presenta como todo un arquitecto, eso es algo no muy creíble, ya que precisamente no lo conocí siento uno de los mejores arquitectos del país. Lo miro fijamente y mi mente recuerda sus poses atrevidas mientras bailaba tocando su pecho. El calor se hace presente en mi.
Los meseros pasan dándonos caviar, los invitados comenzaron a dispersarse, buscando personas con temas de conversación en común. Paul se pone de pie, se fue a hablar con unos ingenieros, el nuevo proyecto esta llamando a muchas personas, bastante influyentes en el medio. Afortunadamente está Paul allí presente si no, muchos negocios no se hubieran llevado a cabo. Me levante a servirme algo de beber, necesito relajarme o si no me voy a enloquecer.
—¿Con qué eres la esposa de mi primo? —Esa voz me hizo erizar por completo. Doy media vuelta y está sirviendo un trago de tequila—. Sabía que se había casado pero jamás pensé que era una mujer a la que le gustaba ese tipo de espectáculos.
—¿Con que eres arquitecto? no sabía que ahora así se desempeñaba esta perfecta profesión, lo tendré en cuenta para cuando quiera darme un descanso de la oficina, ¿Tu manejas una acaso? —le digo y él baja la cara para soltar una sonrisa bastante lujuriosa. Las comisuras de mis labios se levantan un poco al ver su sonrisa, mojo mis labios recordando el sabor de los suyos.
—Nunca dije que era arquitecto, esa es una de las tantas etiquetas que tengo. No obstante, es la que menos utilizo, sabes perfectamente cual es la que más me gusta usar. —Me alcanza una copa que acaba de servir—. ¿Y bien? estoy esperando que lo digas.
—¿Perdón? no entiendo a que te refieres —hablé sin mirarlo. Se ve muy diferente con… con ropa. Lo mire sosteniendo la mirada.
—Sí, que me digas, que no le cuente a mi primo o algo así, que sea nuestro secreto —dice levantando una ceja—. Así como hacen todas las mujeres casadas cuando van a esos lugares, ya las conozco a todas.
—Claramente no tendré secretos contigo, eso es algo que yo soluciono. Solo hagamos como si ese penoso momento no sucedió. Debo decir que el alcohol hace de las suyas y lastimosamente, no me medí. —Me justifiqué, aunque por su rostro, es claro que no me creyó.
—Es algo difícil, porque quitarme esa imagen de la cabeza no es tan sencillo. No obstante, ten por presente que quedará en el olvido. No eres mi tipo de mujer, adicional que eres la esposa de Paul. —Abro mis ojos con sus palabras “no soy su tipo de mujer” —No salgo con mujeres casadas, es mejor las solteras, menos compliques y sin experiencias previas desagradables.
—Eso es algo muy fácil de notar, una persona como yo no se metería jamás con alguien como tu, alguien tan egocéntrico que se cree lo mejor del mundo. —Él toca su frente y me mira de arriba a abajo, haciéndome sentir muy intimidada—. Adicional, al ver a Paul es fácil notar mis gustos.
—Entonces hagamos un trato. Vamos a poner una regla, vamos a hacer como si nada hubiera pasado, podemos conocernos y ser amigos. Total, mi pensado no es quedarme mucho tiempo. —Estira su mano y muerdo el interior de mi mejilla, aún así le di mi mano también—. Pero, al menos contigo tendría un tema en común. —Guiña el ojo.
Los segundos pasaron eternos, su mano es sumamente suave y me genera algo de nervios.
Siento como alguien toma mi espalda, la mirada de Dylan se tensa, miro a mi lado y Paul está a mi lado mirando a su primo de la peor forma.
—Bueno, me iré. Un gusto conocerla, primo nos vemos después. —Dylan sonríe y se da media vuelta.
—La verdad quisiera que no pasara eso, es más, te voy a pedir que te vayas. Yo me voy a encargar de todo lo de mi tía, tal y como lo he hecho todos estos años, tu solo vete con todas esas cosas negativas que te acompañan. Vete que acá nunca haz hecho falta, es más estoy casi seguro que estorbas. Tu y todas tus mentiras, todos tus problemas, todo tu —Paul coloca su dedo índice en el pecho de Dylan, la situación se pone tensa.
—Acá estoy y no me pienso ir, ni por ti ni por nadie. —Dylan se acerca tanto, sus fosas nasales se dilatan por su áspera respiración—. Es más, mi estadía acá iba a ser corta, pero creo que al ver eso puede extender el paso por esta ciudad.
—Eso ya lo veremos.
—Ok, eso ya lo veremos.
Dylan pasa por el lado de Paul y lo empuja con su hombro, agarro el brazo de mi esposo, lo que menos podemos hacer ahora es tener algún problema en este lugar.
—¿Qué fue todo eso? —él esta demasiado enojado, me mira y pasa su mano por mi mejilla.
—Te quiero lejos de él —dice enojado.