-Abi- Mi día comienza muy temprano como las dos últimas semanas lo hice, conozco a detalle la forma tan exigente de Margaret al preparar las comidas de su familia y le agradezco por ser tan amable al permitirme entrar a su cocina, a su casa y a su vida. Les estoy infinitamente agradecida por tratar en lo posible de ayudarme a olvidar los problemas momentáneamente, sin decir ni una sola palabra al respecto sobre el tema. — Buenos días –el padre de André vestido con un impecable traje gris se sienta a la mesa, su sonrisa es impecable mientras recibe un radiante beso de Margaret. — Cariño estas hermosa –la halaga Mi cuerpo se tensa y el corazón se me estruja al escuchar esa palabra y simplemente me retiro en silencio hasta la cocina. Disimulo mis intensas ganas de llorar buscando a

